Fotografía: @el_pais

Sin ninguna duda, la última legislatura pasará a la historia del municipalismo zaragozano por ser la peor legislatura desde que en el 1979 se eligió el primer ayuntamiento democrático con el malogrado Ramón Sainz de Varanda al frente. Desde entonces por el despacho de Alcaldía de la Plaza del Pilar han pasado diferentes personas. Nombres como Antonio González Triviño, Luisa Fernanda Rudi, José Atarés (más conocido como Pepe Atarés) o Juan Alberto Belloch. Como se ve, una alternancia entre los dos grandes partidos, Partido Popular y Partido Socialista. Y todo esto fue así, con luces y sombras lógicamente, hasta que en el año 2015, una tribu urbana al abrigo de Zaragoza en Común (o sea, la marca zaragozana de Galapagar), liderada por Pedro Santisteve alcanzaron la alcaldía con un pacto lleno de moscas, putrefacción y mugre. Fueron cuatro años nefastos, en dónde la ciudad y sus habitantes quedaron totalmente abandonados, y en dónde los problemas, las faltas de decencia, educación y respeto, la crisis y la deuda rebosaron por encima de las torres de la Basílica de El Pilar.

Desde el primer el momento, el grupo municipal del Partido Popular, con Jorge Azcón al frente, supieron que sólo les quedaba un camino si querían, a la vuelta de la legislatura, revertir todo el daño que se estaba haciendo en la sociedad zaragozana. Y desde primer instante, el objetivo fue claro y concreto; denuncia pública en la calle a diario, allí en dónde el ciudadano, el autónomo, el pequeño empresario, el pensionista,  o el gran empresario pedía auxilio ante un atropello podemita. Y Azcón, junto al resto de los concejales populares, comenzó a inundar las calles zaragozanas respaldando las demandas de la sociedad, y comprometiéndose a llevar al Pleno sus reivindicaciones. Pero no todo quedó ahí. Ese cuaderno de bitácoras, que iba engordándose minuto a minuto, hora a hora, día a día, no fue archivado en un cajón abrazándose al polvo y al tiempo.

Llegó el año 2019, y la sociedad zaragozana supo poner a cada grupo político del Ayuntamiento de Zaragoza en el lugar que le correspondía de acuerdo a sus obras, haciendo gala de aquella frase evangélica: «Por vuestras obras os conocerán». A Jorge Azcón le auparon a la Alcaldía, con el apoyo de Ciudadanos y Vox, en un Gobierno estable, moderado y transversal. A los indocumentados, a  la oposición, en varios partidos fragmentados, con cuitas internas y reducidos a la mínima expresión.

Y desde el primer momento, el nuevo equipo de Gobierno volvió a abrir ese cuaderno de notas para estudiar aquellos apuntes que habían tomado siendo oposición, y comprobar qué proyectos se habían ejecutados y cuáles no. Y a pesar de encontrarse con la ciudad más endeudada de España, y con los cajones repletos de facturas impagas, el equipo municipal ha vuelto a remangarse para, como suele hacerse en el ADN popular, poner al ciudadano en el centro de las políticas.

Y esto se ve, por ejemplo, en medidas como la bonificación del 30% del IBI para comercios, hoteles, negocios de hostelería, ocio o cultura en este 2021… o la continua renovación de equipamientos, pavimento, o servicios públicos, en dónde siempre los zaragozanos son el eje central de estas políticas.

Y ya no digo nada de la gestión de la pandemia, en dónde desde el minuto cero, se ha sentado con el Presidente de Aragón, con la Delegada del Gobierno,  y con otros cargos institucionales para hacer un frente común institucionalmente hablando, en dónde las siglas no fueran un obstáculo para la toma de decisiones..

Fotografía: @periodicoaragon

Y todo esto sin recibir ni un solo euro de Madrid, y a la vez reduciendo la deuda que arrastran de los herederos de Pablo Iglesias. La gestión que está realizando la Consejera de Presidencia, Hacienda e Interior es excelente. A las pruebas me remito. Sólo tengo palabras de admiración y respeto.

No cabe ninguna duda de la popularidad de Jorge Azcón y su equipo de Gobierno, tanto a nivel de la sociedad zaragozana como de los medios de comunicación, y es un referente a nivel nacional del municipalismo. Un espejo en el que tendrían que fijarse muchos otros alcaldes, y alcaldesas, que huelen a naftalina.

Son muchísimos los tips que recibo en relación a la gestión del Partido Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza, y todos tienen el mismo denominador común: ‘Azcón está haciendo las cosas muy bien’.

Un claro ejemplo de cómo actúa Azcón es el siguiente video. El alcalde está poniendo en cintura a las hordas podemitas. Sucedió en 2019 durante un Pleno Municipal, en el que se aprobó una moción en la que se declaraba que la ciudad, y el propio Ayuntamiento, defendían la Unidad de España frente al intento rupturista catalán. Por su parte, los partidos de la oposición intentaron que aquello no se llevará adelante, y Azcón no se inmutó en decir las cosas cómo tenía que decirlas.

Dentro video!:   https://www.youtube.com/watch?v=X4ZAlPsTcZA

A partir de aquí que cada cual saque sus conclusiones. Yo ya tengo las mías, y no me he escondido para expresarlas públicamente.

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