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Eran las 18,45 horas del domingo 6 de mayo de 2001. Como de costumbre, el entonces Presidente del Partido Popular de Aragón, Manuel Giménez Abad acudía al Estadio de La Romareda para presenciar un partido del Real Zaragoza. Como siempre, le acompañaba su hijo Manuel.  Pero unos terroristas malnacidos (a los cuales, ahora el Gobierno de Pedro Sánchez les invita a café, copa y puro), tenían otros planes para él. En plena calle, sin mediar palabra, le asestaron tres disparos: dos en la nuca y otro en el estómago. Su muerte fue prácticamente instantánea. Los zaragozanos volvimos a enmudecer de nuevo. De nuevo, el zarpazo, traidor y asesino de ETA volvía a imponer su ley en nuestra ciudad.  ETA no terminaba de entender que no tenía cabida en Aragón.

Hoy se cumplen veinte años de aquel asesinato despiadado y es obligatorio recordarle. También hay que recordar la figura de un gran constitucionalista, una de las grandes figuras que nos ha regalado la política aragonesa de las últimas décadas.

Fotografía: @el_pais

Quienes, de una forma u otra,  conocimos a Giménez Abad sabemos que este ‘navarrico’ criado en Jaca y afincado en Zaragoza tenía un denominador común con el Presidente Santiago Lanzuela, de cuyo Gobierno ocupó el Departamento de Presidencia y Relaciones Institucionales.  Su prioridad, Aragón y España. Siempre bajo el paraguas de la Constitución de 1978 y del Estatuto de Autonomía de Aragón. Sus señas de identidad eran la decencia, la ética, la responsabilidad,  la honradez, la ejemplaridad… No entendía otro lenguaje. No conocía otro modus vivendi. Esta hoja de ruta la aplicó siempre. Como Consejero del Gobierno de Aragón. Como Diputado en las Cortes de Aragón. Como Senador en las Cortes Generales. Como Presidente del Partido Popular de Aragón.

Como jurista fue todo un referente de carácter nacional. Sus reflexiones sobre Administración Pública se vieron reflejadas en diversos trabajos, que se plasmaron en publicaciones de gran calado: la Revista Española de Derecho Administrativo, Documentación Administrativa, Revista Vasca de Administración Pública, Autonomies (Revista Catalana de Derecho Público) o la Revista Aragonesa de Administración Pública. De esta última fue miembro de su Consejo de Redacción. En otro orden de cosas, fue coordinador de la obra colectiva Derecho de las Instituciones Públicas Aragonesas. En esta última publicó dos trabajos: El Presidente y el Gobierno de Aragón y La Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón. Como se observa era un jurista nato cuyos estudios y trabajos impregnaron toda su actividad institucional, política y legislativa.

Fotografía: @AragonNoticias_

Al día siguiente de su asesinato, la ciudad de Zaragoza salió en masa a la calle. Más de trescientas cincuenta mil personas en una única voz de repulsa. Bajo una unidad política sin fisuras. Una condena unánime de toda la sociedad aragonesa ante el asesinato de un hombre bueno, un político imprescindible, un político necesario.

Su funeral, y posterior entierro en Jaca, en dónde había pasado una buena parte de su juventud, fue otro baño de multitudes. Presidido por el Presidente José María Aznar, y al que también asistió el entonces Ministro del Interior Mariano Rajoy, volvió a ser una nueva manifestación de repulsa de la sociedad aragonesa ante la barbarie terrorista. Una más.

Han transcurrido ya veinte años de la muerte de Manuel Giménez Abad. Su recuerdo sigue muy vivo. Además de sus trabajos como jurista, se creó la Fundación Manuel Giménez Abad de Estudios Parlamentarios y del Estado Autonómico, fundada por las Cortes de Aragón, el Ayuntamiento de Jaca, Ibercaja y la Caja Inmaculada; las Cortes de Aragón le impusieron a título póstumo la Medalla de la Institución; en la ciudad de Zaragoza se inauguró el Puente Manuel Giménez Abad sobre el Ebro; el Real Zaragoza entregó a sus hijos la máxima distinción del club: la insignia de oro y brillantes, concedida a su padre a titulo póstumo…

Fotografía: @NoticiasdeAlava

Hoy, veinte años después se van a celebrar tres actos de homenaje organizados por otras tantas entidades. El Ayuntamiento de Zaragoza le recordará con el descubrimiento de un placa conmemorativa en la zaragozana calle de Cortes de Aragón, en el punto exacto en el cayó asesinado a manos de los terroristas de ETA; las Cortes de Aragón, junto a la Fundación Manuel Giménez Abad, como ya es tradicional, celebrarán un homenaje en el marco del ya tradicional ‘Homenaje a la Palabra’, que este año será más significativo si cabe; y el Partido Popular de Aragón está trabajando también en un homenaje, posterior a estos dos actos, en los que participará la familia, líderes de la dirección nacional del Partido Popular, y de aquellos que le acompañaron en su trayectoria.

Como ya he dicho en varias ocasiones, parafraseando a Lisardo de Felipe, Manuel Giménez Abad era un “político útil” para Aragón. Yo añado, y decente. Algo que escasea bastante en la actualidad.

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