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Hablando de fibromialgia, una enfermedad que duele

La fibromialgia es un trastorno crónico (de larga duración) que causa dolor y sensibilidad en todo el cuerpo. También puede hacer que se sienta demasiado cansado (fatiga) y que tenga problemas para dormir.

Fotografía: @clinicaplanas

Cualquier persona puede padecer un brote de fibromialgia, pero hay más mujeres que hombres que la padecen. El trastorno puede afectar a personas de cualquier edad. Pero generalmente comienza en la mediana edad y la probabilidad de desarrollarla aumenta a medida que envejece. El trastorno se presenta en personas de todos los orígenes raciales y étnicos.

Si padece otras enfermedades, especialmente enfermedades reumáticas, trastornos del estado de ánimo o afecciones que causan dolor, es más probable que le afecta más incisivamente la fibromialgia.

Los síntomas principales son: dolor generalizado y duradero en todo el cuerpo (a menudo se siente en los brazos, las piernas, la cabeza, el pecho, el abdomen, la espalda o los glúteos); abrumadora sensación de cansancio; problemas para conciliar el sueño.

Pero también pueden aparecer otros síntomas como rigidez de los músculos y las articulaciones; sensibilidad al tacto; entumecimiento u hormigueo en los brazos y las piernas; problemas para concentrarse y pensar claramente, así como con la memoria (a veces llamado “fibroniebla” o “fibroneblina”); mayor sensibilidad a la luz, el ruido, los olores y la temperatura.

Afecta al 2% de la población en general. En España se estima que la prevalencia de esta enfermedad se sitúa en el 2,4% de la población adulta. Ello que supone cerca de 900.000 personas afectadas, según un estudio de la Sociedad Española de Reumatología.

«Frente a esta enfermedad es fundamental que los pacientes practiquen ejercicio físico aeróbico (de forma progresiva y moderada), que presten una especial atención a la terapia psicológica y a la mejora del sueño, como pilares clave frente a la fibromialgia» ha puesto de manifiesto el Dr. Javier Rivera, reumatólogo del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, en el marco del Día Mundial de la Fibromialgia.

Existen varias causas capaces de desencadenar la aparición de la fibromialgia, como el estrés emocional, las infecciones, la cirugía o los traumatismos.

Fotografía: Clinica Universitaria de Navarra

En los pacientes con fibromialgia, se han demostrado varias alteraciones de las moléculas que sirven para conectar las neuronas y los centros nerviosos entre sí, los llamados neurotransmisores cerebrales. Un desequilibrio de estos neurotransmisores produce una activación permanente del sistema nervioso que se conoce como sensibilización central y que ocasiona a su vez un mal funcionamiento entre los diferentes centros nerviosos produciendo varias consecuencias.

Es importante que las personas con fibromialgia se mantengan en las mejores condiciones posibles de salud incorporando a sus vidas cualquier hábito saludable.

El descanso, con un número adecuado de horas de sueño, mejora la sensación de cansancio y fatiga que suele producir la enfermedad.

La actividad física es una parte importante y fundamental del tratamiento. Estudios científicos han demostrado que el ejercicio puede reducir el dolor y mejorar la funcionalidad, el estado de ánimo y la calidad de vida de los pacientes con fibromialgia.

El ejercicio mejora la rigidez y la limitación de los movimientos causados por la fibromialgia. También puede mejorar la flexibilidad, fortalecer los músculos, mejorar el sueño y mejorar la apariencia física. Además, el ejercicio físico regular ayuda a controlar otras afecciones crónicas comunes como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y obesidad.

Fotografía: @infobae

Existe mucha información sobre dietas y suplementos nutricionales que supuestamente son capaces de ejercer un efecto beneficioso sobre diversos tipos de enfermedades reumáticas, incluyendo a la fibromialgia. Sin embargo, la mayor parte de esta información es confusa y no está basada en estudios realizados con el rigor científico adecuado.

Como norma, hay que seguir una dieta variada que consista en comer de todo en cantidades moderadas. Una alimentación variada y equilibrada aporta la gran mayoría de las vitaminas y minerales que el organismo necesita sin necesidad de añadir suplementos de ningún tipo.

El apoyo del entorno familiar y social ayuda mucho a mejorar la vida del paciente con fibromialgia. Tus amigos y familiares pueden ayudarte con apoyo emocional, comprendiendo y aceptando tus limitaciones y prestándote ayuda psicológica. Es importante tener a alguien con quien hablar sobre los problemas que ocasiona la enfermedad y que te anime a vencerlos.

El pasado viernes se celebró el Dia Mundial de la Fibromialgía. Como sucede con otras enfermedades, hay que visibilizar esta enfermedad los 365 días al año. Exclusivamente por un motivo: más investigación implica más calidad de vida. Es el objetivo de todos.

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