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Los jóvenes apuestan por el empleo sanitario

El portal Redacción Médica recogía el pasado lunes una noticia muy interesante desde diversos puntos de vista. El sector sanitario se encuentra en el en el top 10 de empleos donde se incorpora gente más joven. De entrada, es una buena noticia. La incorporación de los jóvenes al ámbito laboral siempre nos tiene que llenar de alegría. Pero si es en el sector sanitario, más si cabe.

Los datos del Ministerio de Trabajo indican que los jóvenes ocupados de 16 a 24 años en actividades sanitarias y de servicios sociales han crecido en un 9% desde el primer trimestre de 2022. Ello supone que el sector sanitario se coloque en el cuarto puesto en número de jóvenes ocupados hasta los 24 años. La cosa no es baladí. Estamos hablando de un aumento en más de 7.000 sanitarios jóvenes de esa edad. Eso significa que quedó atrás la cifra del primer trimestre de 2022 fijada en 81.300 jóvenes sanitarios. Ahora se ha pasado hasta los 88.600 en este primer trimestre de 2023.

Entre los jóvenes comprendidos entre los 16 y los 29 años, las actividades sanitarias y de servicios sociales ocupan el cuarto puesto también en cantidad de jóvenes ocupados que la integran. En este caso, la cifra asciende hasta los 274.000 en 2023.

Estos datos son más que relevantes. Muestran una más que notable demostración de que nuestra juventud apuesta por empleos en los que la ‘ayuda a los demás’, el compromiso, la entrega y la generosidad sean sus principales cualidades. No hay ninguna duda de que en el empleo sanitario estas peculiaridades son necesarias para ejercer la medicina o la sanidad. Sin estos valores jamás nos encontraremos con grandes médicos, enfermeras o cualquier otro profesional sanitario.

Cuando los jóvenes apuestan por este sector nos están enviando un recado. Están pidiendo una sociedad con valores; mucho mejor de la que se encontraron. Se están comprometiendo con ella. Por tanto, al optar por el empleo sanitario pretenden desde esta parcela aportar su grano de arena para transformar la sociedad. Hace pocos días escuche en televisión una frase que me impactó: «No se puede ser buen médico si no es buena persona». Estoy totalmente de acuerdo. Para ser un buen médico (o buen sanitario –o sanitaria-) es necesario ser buena persona. Ello, como decía antes, lleva implementado una serie de valores que lo practican en su día a día profesional. También en su vida privada.

Tenemos que estar de enhorabuena. Este aumento de 7.000 jóvenes sanitarios más es un éxito de toda la sociedad. Nuestra juventud es uno de los grandes tesoros que tenemos en nuestra sociedad. Hay que cuidarla, estimularla y cubrir sus necesidades más elementales. De estos cimientos bien aposentados dependerá nuestro futuro. Especialmente el de ellos. Cuando un volumen tan importante de jóvenes apuesta por el sector sanitario significa que cómo sociedad algo estamos haciendo bien. A pesar de los errores y de los problemas a los que a diario nos enfrentamos.

Hoy es motivo para brindar por nuestra juventud. Especialmente por esos 7.000 que han decidido su futuro. Un futuro apostando por la salud. Ellos lo han tenido muy claro. Quieren dedicarse a cuidarnos. Ahora bien es importante preguntarnos: ¿Quién cuidará de nosotros si el que tiene que hacerlo no puede hacerlo? Hago esta reflexión a la vista de la situación de nuestro sistema de salud, especialmente de nuestra atención primaria. Abrimos la ruleta de las respuestas.

(Fotografía de cabecera: ConSalud.es)

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