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Etiqueta: Congreso de los Diputados

Manuel Fraga, diez años después

Fotografía: @LaRegion_Int

La Historia de España, como la de cualquier otro país,  se escribe a base de los trazos de las personas que, con su esfuerzo, trabajo, generosidad, lealtad y compromiso, hicieron -y hacen- camino para que hoy los españoles disfrutemos del grado de democracia que disfrutamos. Por consiguiente, del grado de libertades que gozamos, aunque algunos crean lo contrario.

Manuel Fraga Iribarne es uno de los hombres que trabajaron infatigablemente para que hoy España goce del nivel de libertad y democracia que tiene. Sin ningún género de dudas, Manuel Fraga es un personaje único en la Historia España del pasado siglo XX;  con una capacidad de trabajo incombustible, y con una personalidad arrolladora, fue, por encima de cualquier otro calificativo, un político decente y honrado. Un espejo en el que algunos, que hoy pisan moqueta, deberían fijarse.

De su dilatadísima hoja de servicios a España, yo resaltaría dos aspectos, uno institucional, y el otro más honorifico, además de la Presidencia de la extinguida Alianza Popular y el actual Partido Popular. Fue presidente de la Xunta de Galicia entre los años 1990 y 2005; y fue uno de los llamados ‘padres de la Constitución’.

Fotografía: @zonaretiro

Como bien señala mi buen amigo David Cuesta García en su perfil de Facebook:  «Una vida entera dedicada al servicio de España, desde su primer nombramiento como secretario general del Instituto de Cultura Hispánica con poco más de treinta años; hasta cuando, ya octogenario, infatigable, seguía recorriendo todos y cada uno de los pueblos de Galicia, inclusive las aldeas más remotas, escuchando y solucionado los problemas de sus paisanos». ´

Éste es el modelo autentico de hacer política. El trabajo continuo, diario, sin descanso… y siempre poniendo a los ciudadanos en el eje de la acción política. Pero hay más.

Su altura de miras como político y como líder de la entonces Alianza Popular, le llevó en los albores de la Transición a poner la luz larga, a mirar y pensar en el futuro de España por delante de sus intereses y de los de su formación política. Y fue uno de los artífices de esa reconciliación política, entre los diferentes, para que lo que habían vivido nuestros padres y nuestros abuelos, no lo volviéramos a vivir nosotros.

Fotografía: @elperiodico

Procuró ‘ese abrazo’ y ‘ese olvido’ para que los españoles dejásemos de mirar hacia atrás, y empezásemos a mirar hacía adelante. Sin olvidar nuestro pasado, pero olvidando y perdonando; mirando al futuro con firmeza y esperanza. Esa actitud solo puede salir de una persona con la responsabilidad política y con la altura intelectual y moral de Manuel Fraga.

Manuel Fraga fue un hombre de ley y de autoridad, sí, pero también de consenso, de diálogo, y de cesiones, porque sólo desde estas atalayas, al final de la década de los setenta se lograban estos objetivos. Fue un político con mayúsculas, que siempre antepuso el bien general por delante de los intereses de su partido. Desde el año 1962 que asumió la cartera del entonces denominado Ministerio de Información y Turismo hasta el año 2011 que acabó siendo senador en las Cortes Generales. Y en este intervalo de tiempo, lo fue todo en la política española. Un referente incuestionable por su buen hacer y, algo que no está de moda, por su decencia y su honradez personal.

Fotografía: @lavozdegalicia

Mucho ha llovido desde entonces. Muchos políticos, y politiquillos, han pasado por el escenario político español. Pero muy pocos de la talla política, intelectual, y humana de este gallego universal cuyo objetivo no era otro que mejorar la vida de los españoles y, especialmente, de los gallegos.

Se acaban de cumplir diez años de su desaparición, y su figura se sigue recordando por su ejemplaridad y su honestidad. Valores de los que hoy día poquísimos políticos pueden presumir.

Manuel Fraga es una referencia incuestionable de la mejor política española. Un ejemplo para muchos.

Otros muchos también lo son. Pero de la peor. De la más nefasta, de la que no merece ni media línea ni en este blog ni en ninguno. Sin embargo, Manuel Fraga se merece todas las líneas. Es la diferencia entre los políticos honrados y los indecentes. Y como él diría, ‘haberlos hailos’. Por desgracia, demasiados.

 

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Francisco Laína, el Presidente provisional

Fotografía: @laopinioncoruna

La historia de los pueblos y de las sociedades se construye a base de las pinceladas que sus hombres y mujeres van dando en el lienzo de su historia, con enormes dosis de sacrificio, entrega, generosidad, lealtad y compromiso.

Si repasamos la Historia de España, observaremos que muchos pasajes se han escrito gracias a gestas más que brillantes de españoles que, con los valores antes citados, aportaron su granito de arena en su momento vital para que España siga escribiendo páginas y páginas en ese eterno libro de la Historia de la Humanidad.

Francisco Laína García es uno de esos innumerables españoles que tejieron, y tejen, la historia de España a base de entrega, generosidad, lealtad, y compromiso. A estos valores, añado otro más: el de la discreción.

Fotografía: @lanuevaespana

Paco Laína (como así se le conocía entre sus círculos más próximos) fue Presidente del Gobierno provisional durante el golpe de Estado de Tejero, en febrero de 1981. Tuvo que asumir esa delicada responsabilidad al ostentar en aquel momento el cargo de Director General de Seguridad. Precisamente con el rango de Secretario de Estado, y durante 14 horas actuó como jefe de la comisión permanente de secretarios de Estado y subsecretarios. Dicho de otro modo, presidió un Gobierno que asumió las funciones del Ejecutivo en aquellos momentos tan delicados para España.

Francisco Laína falleció la semana pasada a los 85 años. España, y especialmente, Ávila, no sólo ha perdido a uno de sus ciudadanos más ilustres, sino más ejemplares. En la vida, lo que de verdad importa por encima de cualquier otra cualidad es un ciudadano  ejemplar. Y Laína lo fue.

En su hoja de servicios, en otros méritos, junto a su paisano, el malogrado ex presidente Adolfo Suárez, reza haberse convertido en una de las personas que apostó por instalar en Ávila uno de los centros de formación policial más importantes de Europa: la Escuela Nacional de Policía del Cuerpo Nacional de Policía.

Leo en ABC  un párrafo sobre su intervención la noche del ‘famoso’ 23-F, que por su importancia reproduzco íntegramente a continuación: «Aquel día no sólo lloró el Rey, yo también lloré cuando se liberó el Congreso de los Diputados». Palabras que pronunció Laína en 2011, durante un homenaje a Adolfo Suárez organizado por la Asociación para la Defensa de la Transición en el Museo de la Transición de Cebreros (Ávila), el pueblo natal de Suárez. Fue la primera vez que habló en un acto público sobre lo sucedido el 23-F. He ahí un ejemplo de su discreción y su modo de actuar.

Fotografía: @nortecastilla

Quienes le conocían bien afirman que una de sus principales virtudes era la discreción, y la ejerció desde siempre, y en todas las etapas de su vida. Fue objeto de diferentes distinciones. En 2011 recibió la Medalla de la Orden del Mérito Constitucional, y en 2014 el Premio Castilla y León. «Es un motivo de satisfacción que se acuerden de uno cuando ya está en las últimas curvas del camino de su vida», reconoció el político abulense durante la entrega del galardón. Recordó el intento de golpe de Estado como momentos «de gran tensión», en los que «se actuó con absoluta lealtad y cumpliendo las órdenes que llegaban del Rey, el gran artífice de que se superaran».

Sin ninguna duda, la historia de los pueblos, de las sociedades, de las entidades (por pequeñas que sean) se escriben gracias a retazos y conquistas de los hombres y mujeres que acometen gestas brillantes, estando o no dentro de las mismas. Pero lo más brillante de todo, es ejecutar una empresa desde el corazón y con valores de verdad. Francisco Laina los tenía. Y demostró que los tenía. Eso es lo que verdaderamente importa.

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Ni entonces ni nunca

Fotografía: Derecho Constitucional

El Congreso de los Diputados y el Senado españoles -o sea, las Cortes Generales-, el Capitolio norteamericano, el Parlamento francés, el Bundestag alemán, el Parlamento italiano, la Cámara de Diputados luxemburguesa, el Congreso de la Unión mexicano, el Parlamento sudafricano, la Asamblea Federal suiza, o el Parlamento británico son algunos de los Órganos Legislativos Nacionales de los 194 países reconocidos oficialmente por la ONU.

El pasado día 6 de enero se cumplió un año del asalto al Capitolio por los seguidores del expresidente Trump, descontentos con la victoria electoral del electo presidente Joe Biden.

Para un territorio, sea una nación, una comunidad autónoma o un municipio, la ofensa más grave que se puede cometer es que se tome por la fuerza. Es la  ‘la casa de todos sus ciudadanos’. O sea, la ‘vaca sagrada’ de sus ciudadanos, y merece respeto máximo y honores a partes iguales.

Fotografía: @rtve

A todos aún se nos secan las venas al recordar la famosa noche del 23F del año 1981 en España, cuando el teniente coronel Antonio Tejero, al mando de un grupo de guardias civiles engañados y manipulados, asaltó el Congreso de los Diputados. De igual forma, que mucho más recientemente, continuamos sin salir de nuestro asombró al comprobar cómo aquel 1 de Octubre de 2017 un grupo de ‘catalanes iluminados’ volaron por los aires su Estatut y le dieron una patada a nuestra Constitución. Afortunadamente, en ambos casos, nuestro Estado Derecho funcionó perfectamente.

Son hechos que jamás debieron pasar ni España ni en ningún otro país del mundo. Igual que jamás debió producirse el asalto al Capitolio. Ni entonces ni nunca.

Pero el propio asalto al Capitolio norteamericano, si cabe, merece una reflexión especial. Un asalto a un parlamento es un hecho gravísimo. No en vano, los parlamentos, de cualquier condición, encarnan la soberanía nacional de ese territorio, y la institución merece el máximo de los respetos, como acabo de señalar.  Estamos en el Sancta Sactorum de la soberanía nacional de cualquier territorio. Casi nada. Casi mucho.

Fotografía: @nytimes

Como bien acaba de señalar el propio Joe Biden, lo acontecido hace un año en Washington fue «poner un puñal en el cuello de la democracia». Pero este hecho, si cabe, resulta muchísimo más grave si viene alentado por un presidente electo, como fue el caso de Trump. Aquello fue una ofensa no sólo para la democracia norteamericana, sino para el orden mundial. El país más democrático y más libre del mundo puso en riesgo su orden interno y sus relaciones internacionales. Y todo cocinado por un presidente electo y derrotado, vanidoso, prepotente, orgulloso y sin respeto a nada ni a nadie. En su escala de valores no entraban (ni entran) palabras como ‘derrota’ , ‘educación’, o ‘decencia’. Basta ojear la hemeroteca. Mucho menos el concepto de derrota electoral.

Aquella turba que asaltó el Congreso norteamericano (según el FBI, unas 2.000 personas), tuvo sus protagonistas, como en el cine o en el teatro. Algunos eran líderes políticos, otros eran golpistas y algunos, incluso, las dos cosas a la vez.

Fotografía: @eldiarioes

Algunos especímenes nos dejaron imágenes para la Historia. Imposible no recordar al ‘chamán de QAnon’, que recorrió el interior del Capitolio a pecho descubierto, con la cara pintada y una espectacular cornamenta en la cabeza Parecía que iba a ser todo diversión cuando se plantó en la mesa de la presidencia del Senado y se puso a rezar. Acaba de ser condenado a 41 meses de cárcel.

Jake Angeli, que así se llama el chamán, pactó con la Fiscalía declararse culpable de un cargo menor para reducir condena. Fue un acuerdo negociado por el mismo abogado que lo había definido como “un jodido retrasado”. Ahora, con nueva representación legal, se dispone a apelar su sentencia desde la cárcel y se compara con Ghandi, Martin Luther King y Jesucristo.

Fotografía: @eldiarioes

Otro que también se ha declarado culpable es el que saltó a la fama por robar un atril y saludar a la cámara al marcharse. La pena máxima que le puede caer es un año de cárcel y multa de 90.000 euros. Dice que quiere escribir un libro.

A diferencia de esos dos, otra de las “estrellas” del asalto ha preferido ir a juicio y no declararse culpable. La foto de Richard Barnett apoyando los pies en una mesa del despacho de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, le ha traído muchos problemas. Podrían caerle siete años de condena y no parece que la cosa vaya bien: ya se peleó con el juez, también con la Fiscalía y su entrevista posterior a la invasión llamando “zorra” a Pelosi no ayuda a calmar las aguas. Así las cosas, ninguno lo tiene tan mal como los 60 asaltantes acusados de golpear y herir a policías.

Como se observa, los diferentes protagonistas de aquella ‘gesta’ tenían mucho paranoicos, y poco de demócratas. Igual que quien les aupó a esos cielos de arena.

Fotografía: @pixabay

Ha transcurrido ya un año. Para la inmensa mayoría de la sociedad internacional, el asalto al Capitolio de Washington se ha convertido en una mancha en la historia de la democracia mundial, especialmente de la occidental. Pasa el tiempo y la sociedad tiene una especial habilidad para olvidad aquello que no le aporta nada positivo. Sin embargo, sí es importante recordar este suceso, y otros similares. Ayudan (en este caso, a la sociedad norteamericana) a entender sus errores, y a saber qué camino tomar para no repetirlos.

Lo dijo el abogado norteamericano Ralph Nader «Tu mejor maestro es la última equivocación que tuviste». Confío que para el pueblo norteamericano el asalto al Capitolio sea su mejor maestro, y el último. Exactamente igual que para el pueblo español. Probablemente ningún español deseemos nuevos maestros. De errores estamos bien servidos… aunque a veces tengamos la sensación agridulce de no aprender de los mismos.  Y así nos va.

 

 

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Manoseando el español

El idioma español es el cuarto idioma más hablado del mundo con más de quinientos millones de personas hablantes en los cinco continentes. Se estudia en más de un centenar de países, siendo cada vez más personas las que muestran su interés por nuestra lengua.

Fotografía: @Fundeu

Estos datos se deben en una buena parte a instituciones como la Real Academia Española, el Instituto Cervantes o la Biblioteca Nacional de España que se dejan la piel para que nuestra lengua madre sea una de las lenguas más universales a lo largo y ancho del mundo.

Como diría un ‘nini’ que se lleva cada mes cinco mil eurazos exclusivamente por intentar destruir lo que nuestros padres y nuestros abuelos construyeron con su sangre, su trabajo y su esfuerzo, “esto no lo digo yo”, esto son datos constatables y referénciales.

Nuestro idioma es una de las mejores demostraciones de la llamada ‘marca España’. Como dijo Su Majestad don Felipe VI en el acto de conmemoración del 70º aniversario de la Asociación de Reales Academias «nuestra lengua común es el valor que más nos identifica y que suscita verdadero respeto y admiración en el mundo». Estas palabras del monarca, por sí mismas tendrían que llenarnos de orgullo y ser el mejor baluarte para defender nuestro idioma hasta en el rincón más minúsculo de España.

Si cada vez hay más ciudadanos en el mundo interesados por aprenderlo, ¿qué motivos hay para que los españoles, con independencia de nuestro lugar de residencia y de nuestro origen, no lo defendamos y lo protejamos?

Pero evidentemente esto es una utopía, ya que hay determinados lideres políticos que se dedican a jugar a virreyes de la época de Felipe II, y cada mañana nos regalan una estupidez nueva en forma de traición a nuestro idioma, y a nuestra Historia. En consecuencia, a nuestra cultura.

El escenario es poco decente por no decir nada, y muy mugriento,

Fotografía: @libertadddigital

Por un lado, tenemos a ese niñato llamado Gabriel Rufián, al que le gusta mucho los numeritos de circo en el Congreso de los Diputados. En estas haciendas es único; se las pinta sólo para montar el circo un día sí, y otro también. En un arrebato de arrogancia y soberbia inconmensurables, consciente por otro lado, que Pedro Sánchez y sus palmeros van a comer en su mano, pone una exigencia obscena para apoyar los Presupuestos Generales del Estado:  las plataformas digitales (Netflix, HBO, y otras) tienen que emitir el 6% de sus contenidos, doblaje y subtitulación en lenguas cooficiales. Y Sánchez cede…  asegurándose así, seguir calentando el asiento del Palacio de La Moncloa, al menos, un año más. Antes que sentarse con el Partido Populary escuchar su opinión, prefiere sentarse con los que un día sí y otro también dan patadas a la Caonstitución y escupen a la figura del Jefe del Estado y a los simbolos de nuestra nación. Ése es el nivel.

Fotografía: @expansioncom

En paralelo a esto, el compi yogui de Rufian que mangonea en Cataluña con los que en 2017 dieron una patada en la cara a la Constitución de 1978 dejan a los pies de los caballos a una familia de Canet. Pere Aragonés vuelve la espalda a una familia catalana, que sólo ha cometido un delito: defender el derecho legal de su hijo de cinco años a recibir el 25% de las asignaturas en castellano. Aragonés les ha negado este derecho y Pedro Sánchez les ha vuelto la espalda a cambio del respaldo de ERC para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Ésta es la decencia de unos y otros.

Y en medio de esta situación tan bucólica otro virrey autonómico quiere liarla manoseando el español, también por un puñado de votos. Hablo de Adrián Barbón, Presidente de Asturias, que quiere imponer una ‘cooficialidad amable’. Dicho en cristiano: quiere imponer una lengua que no existe. Otro que no se entera de nada. Y en este punto me acuerdo de lo que en 2017 dijo aquel agente de los Mossòs a un independentista. Pues eso…

Fotografia: @ESDiario_com

Una cooficialidad nunca puede ser amable. Según el diccionario de la Real Academia, en su primera acepción, define esta palabra como «digno de ser amado» y en su segunda acepción «afable, complaciente, afectuoso». ¿Alguien se imagina un idioma afectuoso? Otro ejemplo de la manera de actuar de los compis yoguis de Sánchez y de la ya jubilada Adriana Lastra…

La imposición de un idioma no es ética ni tampoco decente. Lo que está sucediendo en Asturias es vergonzoso a todas luces. Al igual que lo que está sucediendo en Cataluña. Es un atropello a las libertades.

Pero lo más grave de Asturias es que para conseguir este logro tan corto como maloliente, Adrian Barbón, lo está intentando por la puerta de atrás. Para eso busca el apoyo de otro partido, de corto recorrido, que está en fase de liquidación. Foro Asturias ni está ni se les espera, a pesar de que mientras llega ese momento enredan, y enredan, y vuelven a enredan para enfangar todo lo que hay en su entorno. Barbón ha permitido que Foro tenga grupo parlamentario propio, con tan sólo dos diputados -que en realidad es uno, porque apenas se cruzan un triste ‘buenos días’  siquiera por whatsapp de escaño a escaño- dando una solemne patada a la norma que dice que no es posible que la Junta General tenga grupos parlamentarios con menos de tres diputados.

Pero para el Presidente de Asturias esta norma no existe. Todo a cambio de un puñado de votos. Todo a cambio del un mangoneo tan mohoso como deshonesto. A ver si se entera de una ve. En Asturias sólo vale la Ley de uso y promoción del bable/asturiano de 1998. Lo demás son ganas de enredar y de manipular.

Fotografía: @expansioncom

Da asco, y vergüenza, que se mercadee con un idioma como el español, a cambio de un puñado de votos, negociados en cuartos oscuros para seguir manteniendo calentito un sillón.

Podría seguir poniendo otros ejemplos de indecencia política, en donde el virrey de turno hace y deshace a cambio de un puñado de votos. Mientras tanto Pedro Sánchez sigue comiendo en sus manos, y sigue tocando el arpa muros adentro de La Moncloa. No lo voy a hacer. Estos ejemplos son suficientes para ilustrar hasta qué punto se manosea el español y se usa como un trapo sucio que se tira a la cara al más puro estilo barriobajero.

Cada cual puede hablar en la lengua que quiera pero sin imposiciones y con total libertad. En el momento que tropezamos en el piedra de la imposición y de la prohibición se vuela por los aires cualquier aroma de libertad que debe prevalecer en una democracia de verdad. Y esto tendría que tenerlo muy claro, y aplicarlo Pedro Sánchez, y todos los Presidentes autonómicos. Un ejemplo de esa libertad es Galicia, en donde mayoritariamente se habla gallego pero desde el respeto y la libertad.

Toda imposición lingüística sin argumentación cultural y jurídica es un atropello a los valores constitucionales del 78. Es una forma política de crear ‘chiringuitos’ y agradecer los servicios prestados a los amigos de turno. Pero lo más grave es una manifiesta falta de respeto a los más de quinientos millones de personas que hablan el español en el mundo, y a quienes se dejan la piel por cuidar, divulgar y enseñar nuestra lengua. Lo dijo nuestro monarca, lo han refrendado numerosos académicos de la Real Academia, “uno de nuestros valores como nación es nuestro idioma”. Para algunos es la diana perfecta para dividir y enfrentar a la sociedad.

También a las familias. Pero quienes dividen y separan no se dan cuenta de un pequeño detalle: la gente tiene memoria, especialmente a la hora de votar. Siempre se acuerda de quien ha aglutinado y ha trabajado en torno a los valores constituciones, y quienes han sembrado la división y la separación. Y hoy por hoy, Sánchez y sus palmeros dividen más que aglutinan. Es más,  sólo saben fragmentar y enfrentar. Únicamente por mantener calentito el asiento del Falcón.

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La democracia no es “quemar vivo” a nadie

Cuando mi padre regresó de San Sebastián (allá por los años ochenta y tantos), en la época en que ETA era implacable e inmisericorde, después de sufrir sus secuelas , siempre le escuché lo mismo: «El problema vasco tiene que acabar de una vez porque España no se puede permitir otros mil muertos, aunque la solución no guste a nadie». El tiempo ha acabado dándole la razón. Ha acabado y de una forma que no gusta a nadie, al menos a los demócratas. ETA ha dejado de matar pero sus cachorros siguen cabalgando a sus anchas sin que nadie, especialmente desde algunos escaños del Congreso de los Diputados hagan absolutamente nada por detener este huracán de odio, antipatía y asco a todo lo que no represente al pueblo vasco.

Fotografía: @elmundoes

Es una absolutamente vergüenza lo que le ha sucedido a Mikel Iturgaiz, hijo del Presidente del PP Vasco, Carlos Itúrgaiz, cuándo practicaba deporte. Amenzarlo con ‘quemarlo vivo’, entre otros ‘piropos’ se define por si solo. Esta situación, además de merecer la repulsa y condena del total de la sociedad española, no deja de ser una evidencia más de que el problema vasco no ha terminado. Sigue latente. Sigue vivo. El odio se sigue paseando de manera desbocada por las calles del País Vasco sin que nadie le frene. Y esto resulta peligroso, porque nos retrotrae a épocas pasadas que algunas generaciones no vivieron, y otras que sí vivimos, deseamos olvidar.

La democracia consiste en llegar a acuerdos con quien no piensa como tu, a consensuar opiniones diferentes para lograr una sociedad mejor, más justa y libre. Igual que sucedió en los años setenta y muchos, en los albores de la democracia. Pero lo que no es aceptable, lo  que no es normal, lo que se sale de toda frontera democrática es que alguien amenace a otra persona con ‘quemarla viva’ porque no piensa con ella. Además de antidemocrático, eso es constitutivo de delito. Estas actitudes no caben en un país civilizado y moderno. No pueden formar parte de una sociedad civilizada, moderna, que apuesta por la investigación, por la ciencia, por el diálogo. Se autoexcluyen, y se marginan por sí solas.

Lo  que le ocurrió a Mikel Iturgaiz le ocurrió, décadas pasadas, a cientos y cientos de valientes, que vistiendo o no, de gris, de marron, de azul, de verde, o de cualquier otro color, defendían la libertad y la democracia en todos los rincones del País Vasco. Y esta gesta es una demostración del sentimiento de odio que todavía anida en la sociedad vasca hacía todo lo que no sea vasco o hacia aquel que no piense como ellos.

Fotografía: @elmundoes

Pero esto aún es más grave si comprobamos que el Gobierno de España se sustenta en los ‘lideres’ de estos cachorros. Dicho de otro modo, quienes callan y otorgan, porque en el fondo aplauden hasta con las orejas con estas tropelías son los que alimentan la continuidad de Pedro Sánchez y su Gobierno intramuros del Palacio de la Moncloa. Esto no es ético. Tampoco honrado por parte de nadie. Menos aún decente.

Echo de menos un mensaje de condena por parte del Gobierno ante estas amenazas. Al revés ya se hubiera pronunciado, Pablo Casado y el Partido Popular Pero esta política de callarse y ponerse de perfil ante determinadas cuestiones para no enfadar a los compañeros de mesa no es digna de un Presidente y de un Gobierno responsable.

La democracia española necesita un PSOE y un PP fuertes, cohesionados, serios, que se den la mano –y se olviden de las siglas- ante los grandes desafíos nacionales, ya que hay cuestiones que afectan a todos los españoles. Solo se pueden coser desde Génova o desde Ferraz. Pero siempre con unidad política y sin equidistancias absurdas. Se necesita más perspectiva política e institucional. Siempre.

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Por un barranco

Detrás de un líder político, de un cargo institucional, o del presidente de una entidad, siempre tiene que haber una persona de su absoluta confianza que coordine, aglutine, supervise, agende, y, en su caso, destense las situaciones cuando se avecinen tormentas. Pero esa persona debe saber manejar bien entre bambalinas, sin dejar huella, hacer bien su trabajo sin dejar rastro. Siempre, a ser posible, en la más absoluta discreción

Fotografía: @marca

Lo que habitual y profesionalmente se denomina «director de gabinete» debe ser por encima de todo una figura fiel, leal, pero sobre todo, profesional y sincera. A veces, demasiadas, a los lideres políticos, a los cargos institucionales  o a los presidentes de las grandes entidades públicas y privadas no les gusta (o no ven con buenos ojos) que alguien les diga que han cometido un error, que han fracasado, o que su idea, que originariamente creía extraordinariamente maravillosa, ha resultado un fiasco y encima ha costado dinero al erario público.

Y esa función solo es capaz de hacerla esa persona que está a su lado, que le conoce bien, que conoce la institución como la palma de la mano, que conoce la agenda y los contactos como si fueran suyos, y sabe cuál es el momento adecuado porque sabe cuándo es momento conveniente en el que “el jefe” (o la jefa) están más receptivos para asumir un error.

La labor del director de gabinete es una función imprescindible y requiere de mucha cirugía de precisión y sobre todo, de discreción y como dijo en una ocasión Sabino Fernández Campo, “irse con tus silencios”.

Desde la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, esta figura en la persona de Iván Redondo ha resultado cuando menos esperpéntica y ridícula. Cuando uno no sabe desarrollar un trabajo de tan alta responsabilidad, si se tiene un mínimo de ética y de decencia, lo normal es o no aceptar el puesto, o si se acepta presentar la dimisión de inmediato. De tus errores, depende el futuro de tu jefe y, lo peor, la imagen y la reputación social y corporativa de la institución a la que prestas servicio.

Pero esto no vale para el vasco. Su gestión ha sido vergonzosa porque la gestión del director de gabinete apenas debe ser pública. Ivan Redondo se ha ocupado de hacerla pública para demostrar su valía, demostrando así, su inutilidad y su torpeza a nivel de comunicación política.

Y el colmo de este carrusel de estupideces sucedió ayer en el Congreso de los Diputados cuando llegó a afirmar en sede parlamentaria que estaría dispuesto “a tirarse por un barranco” por el Presidente Pedro Sánchez. Sin duda, es el mayor gesto de petulancia y chulería de quien siempre debería estar en la sombra, en un segundo plano, de forma inadvertida. Pero no necesita los titulares y los flashes para sobrevivir. Qué tropa.

Fotografía: @marca

En la otra cara de la moneda, tenemos otras personas como el actual director de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel Rodríguez (con su reconocido aval por su trayectoria política) prefiere pasar inadvertido, en la sombra.

Queda claro en qué lugar quedan la humildad, la decencia, la discreción, y en qué lugar el ego, la prepotencia, y las ganas de protagonismo. Es evidente que el éxito de un líder político, de un cargo institucional, o del presidente de una entidad dependen de la gestión de la institución que representan, pero también de cómo gestione entre bambalinas su mano derecha. Y es evidente que algunos tienen más interés en potenciar los egos personales y su protagonismo,  que el interés general. A pesar de que nos intentes convencer de lo contario. Pero se les ve venir de lejos.

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¿Y ahora, qué?

Fotografía: @publico_es

Quedan pocos días para que finalice el Estado de Alarma. Desde hace varios días no son pocos los presidentes autonómicos, alcaldes, y otros cargos institucionales que han puesto en la mesa esta pregunta. ¿Y ahora qué? Es evidente que el Gobierno de Pedro Sánchez no tiene un plan, salvo coartar los derechos fundamentales de los españoles.

Es evidente que la pandemia de la Covid-19 cogió con el pie cambiado a todos. Pero un año después es tiempo para aprender la lección, especialmente cuando se observa que otros países se han aplicado y están gestionando bien esta pandemia.

Sánchez y su muchachada está gobernando a golpe de lo que el sociólogo polaco Zygmunt Bauman definió como «política líquida»: es decir, una política sin valores, sin programa, sin proyecto, sin rumbo, sin liderazgo. Que nadie se llame a engaño. Pedro Sánchez no lidera su Gobierno. Es un peón más dentro del tablero del Gobierno que preside él. Pero que gestiona de forma omnipotente el Doctor Bacterio.

Esta forma de gobernar, muy típica de los gobierno sin estructura y sin proyecto, exige que las comunidades autónomas se vean obligadas a gestionar en solitario. No hay nada de co gobernanza. Esa tan manoseada expresión a la que tanto aluden Sánchez y Montoro.

Fotografía @elperiodico

No perdamos de vista que estamos en plena pandemia mundial, y, por tanto, las medidas a adoptar no pueden mantenerse al margen de otras administraciones. Tampoco a espaldas de Bruselas. La sociedad ha quedado muy herida a consecuencia pandemia. Ha sufrido daños de salud, pero también daños, morales, sociales, económicos, cuya reconstrucción económica y social requiera una unidad institucional que va más allá de las siglas políticas. Pero Pedro Sanchez esto no lo entiende. Y emplea aquello de «o conmigo o en contra de mi». No se da cuenta de que un país no se reconstruye entre buenos y malos, o altos y bajos. Se repara entre todos, y aportando cada uno lo mejor que puede aportar.

Desde el año 2020, Pedro Sánchez se ha dedicado exclusivamente a escuchar sólo a los suyos, despreciando todo lo que procedía del resto de partidos. Ya no hablemos de sectores como el sanitario, con el que ni siquiera ha tenido el gesto de crear un comité técnico de expertos independientes que pudieran asesorarle, como han hecho la mayoría de los países. Su prepotencia y su despotismo le impiden ver el bosque.

Fotografía: @rtve

El resultado lo hemos visto todos. Las consecuencias están ahí. Una dejación absoluta de funciones que aboca a la pérdida de derechos fundamentales en el propio Estado de Derecho. No legislar en condiciones implica esto. Y legislar ‘medidas cuquis’ para captar votos también. No sirve con legislar sólo para limpiar la imaginar y en un plano electoral. En una situación de pandemia mundial, hay que legislar en clave sanitaria, social y económica. Siempre con el mismo objetivo. Qué tus ciudadanos no se hundan más de lo que les hunde la propia pandemia sanitaria y económica.

Ha quedado evidentemente demostrado que el Gobierno de Pedro Sánchez es un manifiesto fracaso sin futuro y sin proyecto. Como decía antes, política líquida. Ni siquiera han sido capaces de crear un marco jurídico para legislar ante nuevas emergencias sanitarias.

Ante esta situación, el próximo día 9 que finalizará el Estado de Alarma, muchos españoles se preguntan eso: ¿y ahora, qué? Como decía antes, esta misma pregunta se la hacen presidentes autonómicos, alcaldes, y otros cargos institucionales. Observan cómo han muerto más de cien mil españoles a causa de la pandemia, más cien mil empresas cerradas, el número de autónomos que han tenido que cerrar se ha disparado… pero el Gobierno de Sánchez sigue jugando al Candy Crush de forma miserable.

Ha quedado demostrado que no hay una autoridad sanitaria responsable que coordine esta pandemia a nivel territorial, tanto entre comunidades autónomas como a nivel internacional.

Fotografía: @elespanolcom

En medio de todo ello, no atienden propuestas sensatas realizadas, por ejemplo, desde el Partido Popular. Propuestas que pasan, en el plano sanitario, por la creación por una agencia nacional de salud pública o la transformación del Sistema Nacional de Salud, que pase inexorablemente por su digitalización. Y así se de lugar a la historia clínica digital y única. A la población hay que hacerle la vida fácil. No tiene ningún sentido que en una situación de normalidad, haya movilidad entre comunidades y, ante un problema de salud, un médico no tenga acceso a la historia clínica de un paciente por no encontrase en su ciudad de empadronamiento.

El día 9 acabará el Estado de Alarma y si Pedro Sánchez no reacciona antes, España, de nuevo, se enfrentará a un nuevo caos jurídico, sanitario, y económico sin precedentes. Será una anarquía absoluta. Con un protagonista principal: Pedro Sánchez, cuya gestión es una demostración de desvergüenzas, torpezas y fracasos absolutos. Y le seguirán votando. Siempre hay un ofuscado para un inservible.

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Un año sin Lanzuela

Fotografía: @abc_es

Hoy hace un año que Aragón perdía a uno de sus hombres más útiles, que diría el periodista Lisardo de Felipe. Hoy hace un año que Aragón perdía al Presidente Santiago Lanzuela, un hombre moderado, un Presidente necesario, un político de altura. En resumen, un gestor eficaz que durante su trayectoria política e institucional le tocó lidiar en no pocas plazas complicadas. Siempre puso la decencia, la ética, la política con mayúsculas, a Aragón y a España por delante cualquier otro interés.

Éste era su ADN político. Su modo de entender la gestión política tanto a nivel autonómico como a nivel nacional. Bajo estos parámetros estuvo al frente del Gobierno de Aragón entre 1995 y 1999. Fue el gran impulsor del desarrollo económico y social de la comunidad y. más particularmente, el propulsor más tenaz de la tan famosa y más que necesaria Autovía Múdejar entre Zaragoza, Huesca y Teruel; un nudo de comunicaciones por carretera que vertebra la comunidad y la transforma, sacando a la provincia de Teruel del ostracismo que supone el hecho de estar aislada por autovía.

Como se dice vulgarmente, Lanzuela no daba puntada sin hilo, y cualquier acción siempre la encaminaba al mismo objetivo: Aragón y España. En su prolífica hoja de servicios podemos destacar para Aragón y los aragoneses que fue fundador del Instituto Aragonés de Fomento en 1990, del que fue su primer presidente. Impulsó y presidió el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Aragón. También fue el primer presidente de la Fundación Santa María de Albarracín. Entre otros reconocimientos, fue nombrado Hijo adoptivo de Albarracín, recibió la Orden del Mérito Civil (Encomienda de número) y la Orden de Rubén Darío de Nicaragua.

Fotografía: @heraldoes

No hay ninguna duda de que este cellano es lo que popularmente se llama “un hombre bueno”, un tipo dialogante. No en vano, Aragón es tierra de pactos. El pacto es la identidad de los aragoneses y él lo llevaba en los genes. Un año después de su partida se le sigue echando de menos porque Lanzuela pertenecía a ese club exclusivo de personas que dejaban huella allí por dónde pasaran debido a su talante, a su forma de trabajar, de entender la política, el territorio, su partido, el Partido Popular que llegó a presidir en Aragón, y por otras muchas cuestiones cuya lista sería interminable. Como decía el Presidente Lambán en su perfil de twitter con motivo de su fallecimiento «fue con mucha dignidad el Presidente de todos los aragoneses».

La pandemia de la Covid19 nos ha arrancado infinidad de personas de nuestro entorno, unas muy próximas y otras no tanto. Pero, en términos generales, siempre nos unían vínculos afectivos, familiares, profesionales… de cualquier índole. A mí, con el Presidente Lanzuela me unió un vínculo profesional. Y, aunque parecía una persona distante, la verdad es que no lo era. Ya lo he comentado, y no me duelen prendan en repetirlo. De él, guardo en mi retina una imagen para el recuerdo.

Fotografía: @periodicoaragon

Fue en el año 1996, durante la riada del camping Las Nieves, en la localidad oscense de Biescas. Recibió a Sus Majestades don Juan Carlos y doña Sofía en mangas de camisa y, como se dice coloquialmente, ‘de barro hasta las orejas’. Lo importante, las victimas, sus familias y la magnitud de catástrofe, que se había cobrado alrededor de noventa victimas mortales y doscientos heridos.

Hoy, un año después de su adiós es importante reivindicar la figura política y el legado de Santiago Lanzuela. Su impronta ha quedado bajo las paredes del Edificio Pignatelli, esa antigua Casa de Misericordia, luego transformada en Hospital Real, y hoy convertido en la sede institucional del Gobierno de Aragón.

Nuestra memoria es frágil. Pero no conviene perder la perspectiva del tiempo. En el año 1982 se aprobó el Estatuto de Autonomía de Aragón. Entonces, como decía Machado, no había camino, sólo estelas en la mar. Hoy, gracias a hombres como Santiago Lanzuela, los aragoneses tienen el compromiso de hacer camino al andar.

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Nada es porque sí

El pasado viernes el BOE publicaba el patrimonio de todos los miembros del Gobierno, incluidos Pablo Iglesias e Irene Montero. Las cifras publicadas han revuelto los cimientos del partido morado, porque las cifras presentan un ahorro neto de más de 100.000 euros cada uno, además del valor de la hipoteca que comparten de su vivienda y dos fondos de pensión que también generan mucha sorpresa y que elevan ese patrimonio por encima de los 300.000 euros. Las dudas de cómo han podido ahorrar tanto dinero no se han hecho esperar y la sombra de una posible ‘caja b’ morada no se ha hecho esperar. Las sospechas y las dudas están ahí. El avispero está inquieto.

Lo dije en algunas ocasión y hoy lo vuelvo a reiterar, Pedro Sánchez es un poco –sólo un poco- más audaz que Pablo Iglesias. El hecho de que el BOPA haya publicado estos datos en medio de pre campaña electoral de Madrid tiene su aquél y no es casualidad, especialmente después de las últimas encuestas que daban al candidato morado una derrota magistral. Nada es porque sí. Las casualidades no existen. La publicación de estas informaciones es una intencionada detonación a la línea de flotación de Pablo Iglesias para desgastar su imagen y con la de él, la de Montero y Echenique. Unidas Podemos queda muy tocado. Ellos mismo lo han reconocido: Estas cosas hacen mucho daño”. Se teme, de puertas adentro del partido estos datos puedan inclinar la balanza el próximo 4 de mayo entre el electorado de Más Madrid y Unidas Podemos. Dicho de otro modo, estas cifras fagociten al electorado de Podemos en favor de Mas Madrid.

Según el documento oficial, Iglesias y Montero tienen ahorros por más de 100.000 euros cada uno, además de otros centenares de miles de euros en bienes inmuebles (que incluyen la hipoteca del chalet de Galapagar) y otros 187.000 euros por fondos de pensión y seguro de vida. Los datos demuestran que la pareja se encuentra entre los miembros más ricos del Consejo de Ministros, aunque su entorno lo niega argumentando que los datos no son reales porque se contabiliza el valor del chalet de Galapagar, cuando todavía deben pagar la hipoteca. Pero el mosqueo en Unidas Podemos es mayúsculo. Y el sector crítico no ha tardado ni un día en decir lo que pensaba. Un miembro del partido alejado durante una de las purgas que azotaron la formación desde 2017 ha sido contundente: “Es cierto que la casa no es suya hasta que paguen la hipoteca, pero está claro que han hecho negocio con la política”. Piensa, y previsiblemente no le falte razón, que sin esa trayectoria política hubiera sido más difícil recibir el préstamo bancario para pagar el chalet.

Y en paralelo hay otro dato que sorprende. Irene Montero declaró en el año 2017 la cantidad de 16.000 euros en varias cuentas bancarias. Y es normal que el aumento de esta cantidad genere dudas, interrogantes y sospechas, a pesar de envolverse con frecuencia en la bandera de la decencia y la dignidad. Y en esta línea, uno de los válidos de Pablo Iglesias en la Comunidad de Madrid da una de cal y otra de arena. No duda de ese de este aumento de patrimonio pero pide que se explique su origen para poder exigir transparencia. Algo no cuadra. Ese sí pero no huele mal.

 Otros dirigentes morados van más allá del exsecretario del partido en Madrid. Se preguntan cómo puede incrementarse tanto el patrimonio de los líderes del partido si los estatutos obligan a cobrar un máximo de tres salarios mínimos mensuales y donar a la formación el excedente. Antes de la reforma del Gobierno la suma de tres salarios mínimos ascendía a poco más de 2.100 euros mensuales. Ahora supera los 2.700 euros, y según los miembros del partido es “imposible” con esas cifras alcanzar hipotecas tan caras y ahorrar más de 100.000 euros. Dicho de otro modo, este incremento de patrimonio huele muy mal. Y pinta peor al publicar estos datos coincidiendo con la salida de Iglesias del Gobierno. En este puzzle faltan piezas por encajar que, posiblemente, la Fiscalía Anticorrupción, las encaje antes o después.

Vuelve así la sospecha sobre la caja b del partido, tal y como han denunciado el ex abogado y otros representantes de Podemos. E incluso que exista otra caja, todavía por descubrir. Hasta ahora todas las sospechas han apuntado a la Caja de Resistencia, una cuenta paralela de Podemos en el banco Caja de Ingenieros (el mismo que otorgó la hipoteca a los líderes morados) en la que se dirigían las donaciones y se financiaban proyectos sociales, que ahora está investigando la Justicia.

Sea como sea, lo cierto es que Iglesias y Montero son los únicos miembros del Consejo de Ministros que han despertado la caja de los truenos de las sospechas dentro y fuera de su partido, dentro y fuera del Gobierno, dentro y fuera de la sociedad. Muchas cosas no encajan, y antes o después tendrán que dar explicaciones y aclarar esta situación. Unidas Podemos está muy herido, y el BOE viene a traer la morfina necesaria para sedar al partido. El paso siguiente será encontrarnos al partido en estado de exitus letalis. Y Echenique en silencio. Sospechoso.  

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Siete años sin Adolfo

Hoy se cumple el séptimo aniversario de la desaparición del arquitecto de nuestra democracia. Hoy hace siete años que España perdió a Adolfo Suarez, el primer presidente de nuestra democracia.  Es en este momento de tanta polarización política e institucional siempre desencadenada por los mismos, cuando urge más que nunca reivindicar su legado político y su figura histórica. Adolfo Suárez fue un gran político, un Presidente ejemplar, que junto a Su Majestad Juan Carlos I no le tembló el pulso para transformar el país: de la España más oscura a la España del progreso, las libertades y de la democracia.

No lo tuvo (tuvieron) fácil. Había demasiados obstáculos en el camino; dificultades ideológicas, sociales, políticas, económicas, culturales… Pero su objetivo era claro y su hoja de ruta también. Así aplicaron la ley, siguiendo el consejo de otra figura imprescindible de la Transición, Torcuato Fernández-Miranda: «de la ley a la ley pasando por la ley». De esta manera, paso a paso, ladrillo a ladrillo, Adolfo Suárez fue desmontando el régimen franquita para abrir las puertas a un régimen en el que nadie se sintiera extraño debajo de un paraguas llamado Constitución de 1978.

Uno de los obstáculos más conflictos que debió sortear fue el del Ejercito. Unas Fuerzas Armadas muy pobres en cuanto a recursos, formación y estructura pero con una filosofía y una lealtad absolutas a todo lo que aún quedaba del régimen franquista. Por ello, tuvo que lidiar con no pocos problemas ante una cúpula militar que no concebía un nuevo modelo social y, mucho menos, una regeneración y una transformación total en el propio seno de las Fuerzas Armadas. Gracias a aquello, hoy el Ejército Español es un ejército moderno, avanzado, plural, desarrollado, tecnológicamente innovador y, sobre todo, renovado que no tiene absolutamente nada que ver con aquel Ejercito del año 1976 y anteriores.

El denominador común de la gestión de Adolfo Suárez pasa por una sola palabra: consenso. Suárez fue un hombre de palabra, y esta forma de actuar la llevó hasta sus últimas consecuencias. Hoy, la reivindicación de su figura es más importante que nuca. España necesita hombre como él, que sepan consensuar, que sepan pactar, que sepan dialogar; hombres que les preocupen los problemas de la sociedad… que sepan  llegar a acuerdos en beneficio de España y de los españoles.  Por desgracia, hay demasiada polarización y crispación que, casualidades o no, siempre llegan desde el mismo lado.

La figura de Adolfo Suárez es imprescindible. Es un espejo perpetuo, en el que tendrían que mirarse muchos gobernantes, de un lado y de otro. Pero también otros aprendices a políticos que, aunque pisan moqueta, no saben ni quieren saber cuánto sudó el Presidente abulense para lograr una Transición pacífica, sin derramamientos de sangre, cicatrizando las tan manoseadas “dos Españas” para abrir las puertas a una nueva España prometedora, llena de libertades, de prosperidad, y de un futuro en paz. ¿Con errores? ¡Por supuesto! Pero el papel que jugó fue absolutamente imprescindible y necesario. Su figura hay que recordarla siempre. Hoy, siete años después de su marcha, la elección no es dudosa. Mucho más Adolfo Suárez y mucho menos Echenique, Rufián, Borràs, y Otegui. Éstos representarán el fracaso. Suárez el futuro. Siempre.

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¿Y la ley de cuidados paliativos, pa’cuando?

Fotografía: @LaVanguardia

Ayer, el Congreso de los Diputados sacó adelante, con el rechazo de PP y Vox, le Ley de la Eutanasia. Como dice Paco Marhuenda, toda la izquierda mediática, que de izquierda no tiene nada, y de mediática menos, jaleando a Carolina Darías cual estrella de cine recogiendo un Oscar de Hollywood. Patética escena más digna de una comedia trágica que de un parlamento democrático. Igual de absurdo y vergonzoso que resultó el mensaje de Cruella de Vil en su perfil de twitter. En vez de limpiar su casa, y achicar las vías de agua, se pone a jalear a los Echenique y Rufian de turno. Si no fuera indecente, sería  vergonzoso. Pero en el caso de ella, reúne ambas cualidades, y otras muchas más. A cual peor.

Ayer se aprobó una ley que no se tenía que haber aprobado, porque con  esto, estamos ocultando otro problema más grave, más serio y con una repercusión social no menos trascendente. Me refiero a los cuidados paliativos: algo esencial, básico, absolutamente necesario y primordial para muchas personas, pero que ayer esta izquierda post moderna que lideran “Pedro el guapo” y “Pablo el breve” se cargaron de un plumazo sustituyéndola por otra ley casposa, burda y completamente innecesaria.

Fotografía: @expansioncom

Los cuidados paliativos son absolutamente necesarios e imprescindibles en ese momento de la vida que ya no hay vuelta atrás, que se inicia la recta final, y que, como decía un buen amigo mío –de profesión, anestesista-, el ser humano tiene que tener calidad de vida para irse. Y esa calidad de vida, tanto a él, como a su entorno más próximo, sólo se la pueden proporcionar desde los cuidados paliativos. Ayudar a bien morir, pero por ti mismo, en paz, sin dolor, habiendo cerrado todos los libros que tenías abiertos, rodeado de los tuyos… eso… eso sólo se puede lograr desde los cuidados paliativos. Sé muy bien de qué estoy hablando porque lo he vivido en primera persona. No viviré suficiente para agradecer al Servicio de Oncología y a la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Miguel Servet de Zaragoza todo lo que hicieron hace ya 21 años para que mi padre marchara en paz, sin dolor, tranquilico… aunque entonces fuera difícil de entender.

Los cuidados paliativos son esenciales, y lo deben ser siempre, no sólo ante situaciones graves derivadas de procesos oncológicas. Hace pocos días la prensa española titulaba que España suspendía en cuidados paliativos pero aprobamos una ley de eutanasia. Algo incomprensible. También indecente. Inmoral. Recientemente se ha celebrado en Barcelona un seminario virtual “Ayudar a morir, ayudar a vivir: la eutanasia en voz de expertos”, que lo inauguró una autoridad mundial en la materia: el doctor Eduardo Bruera, jefe de Cuidados Paliativos del MD Anderson Cancer Center (Houston) y profesor y F. T. McGraw Chair en el tratamiento del cáncer en la Universidad de Texas (EE. UU.). Y no pudo ser más rotundo, pidiendo «cambiar las estructuras y los procesos de los centros y entidades sanitarias para fomentar la creación de unidades de cuidados paliativos donde profesionales especializados puedan atender y acompañar a los pacientes y sus familias». Pero no, aquí cogemos la vía rápida, la sucia, la populista, no la sensata, la embadurnada de demagogia y no la que nos dicen los profesionales sanitarios. ¿Para qué vamos a escucharles? Es mejor escuchar el ruido… Afortunadamente que no iban a dejar a nadie atrás.

Los profesionales de la medicina ya se están pronunciando. Afortunadamente. Sin ir más lejos, el Director del Servicio de Medicina Paliativa de la Clínica Universidad de Navarra, ha manifestado que “el final de la vida debería venir en paz lo concibo y lo deseo en tranquilidad y sin sufrir” (…) “a unos les gusta a otros les va a hacer daño”. El paciente hasta ahora puede renunciar a un tratamiento y el médico debe paliar el dolor, pero esta ley es otra cosa. “Los profesionales tenemos que saber escuchar a los pacientes y saber qué desean para sus tiempos finales”.

Fotografía: @GacetaMedicaCom

Pero no Pedro y Pablo –asquerosa coincidencia- se han empeñado en que los profesionales no escuchen ni a los pacientes ni a sus familias. Eso no es ético. Tampoco decente. Pero viniendo de donde viene tampoco es de esperar otra cosa. Sólo espero que a la hora de aplicar la eutanasia haya más de una objeción de conciencia. Pomadita le llaman.

Urge ya una buena ley de cuidados paliativos que lleve implícita la implantación de esta red de unidades en todas las comunidades autónomas y en todos los hospitales públicos. Es necesario escuchar la voz de los profesionales. Hace falta más sentido de Estado y más responsabilidad. Sobra populismo, mediocridad, e indecencia.

Un país que no escucha a sus profesionales sanitarios es un país sin rumbo. La sanidad es una de las joyas de la Corona de cualquier Estado pero desoír a sus profesionales es indecente. Igual de obsceno que no ayudar en la etapa de la vida a que tus ciudadanos emprendan su último camino en paz y sin dolor. No sólo es obsceno. Es deshonesto. Y quien lo prohíbe no merece ocupar un cargo en el Gobierno por indecente. Por egoísta. Estamos cansados de egos y populistas baratos.

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Ejemplares y ejemplarizantes

En este mismo espacio lo dije a finales de enero, cuando estaba de moda eso de vacunarse de la Covid-19 al amparo de aquello de “porque yo lo valgo”, aquel sucio carrusel de concejales, diputados, consejeros, alcaldes, generales y hasta obispos… La ejemplaridad debe ser la bandera de nuestro día a día, pero especialmente de aquellos que ocupan puestos de responsabilidad, más aún en la esfera pública. No es decente que un servidor público, sea de una ideología u otra, se aproveche de su posición para beneficio propio, especialmente en una situación de pandemia como la actual.

Fotografía: @el_pais

Pero tampoco es ético que un funcionario público, bien sea alcalde, concejal, diputado, consejero, presidente de comunidad autónoma… o ministro sobrepase determinadas líneas éticas en público o en privado. Es evidente que nadie está libre de cometer un error, de decir lo que no se quiere decir en un momento de acaloramiento, de hacer algo indebido en un momento puntual. Pero precisamente por eso, porque se representa a una siglas, a unos ciudadanos que nos han dado la confianza, porque nuestro sueldo se está pagando a cargo de unos presupuestos públicos, necesariamente por todas estas cuestiones y otras muchas más, cuando se comete un error, inmediatamente hay que pedir disculpas dimitiendo y poniendo tus cargos a disposición de tu partido y de la institución que representas.  No vale subir un tweet, y pasar página. Con la cosas comer no se juega. Hay materias, como las enfermedades y los propios enfermos, que son terriblemente sensibles, y merecen todo el respeto y la solidaridad de la solidaridad. Resulta muy poco sensible y de muy poca talla personal y ética que alguien diga sandeces sobre las enfermedades y los enfermos. Más todavía si proceden de un representante institucional. No se merece ocupar ningún cargo ni representar a ningunas siglas. A ningunas.

En la vida política y en la institucional hay que ser más ejemplar, si cabe. No caben estas actitudes. Comportándose de esta forma lo único que hacen es manchar el buen nombre de la clase política y de la institucional, cuando en ella hay muchos hombres y mujeres que a diario, de forma muy invisible, se dejan la vida a diario por construir una sociedad mejor. Y luego llegan estos patanes y echan todo el trabajo por tierra. Por eso, es necesario medidas ejemplarizantes para que estos tipos salgan cuanto antes del escenario porque no son dignos representantes de la sociedad española. Ni siquiera de las siglas que dicen representan. De ninguna sigla. De ningún partido. Urge empezar a separar el polvo de la paja, y quitar parásitos, impresentables y demás elementos nocivos que lo único que logran es manchar el nombre de las instituciones y de la política. Si el personal no entiende que se está en el sillón hasta mañana, habrá que hacérselo entender por otros medios. Pero con esta gente hay que aplicar la cirugía ya, con o sin anestesia. Eso depende de ellos. El vaso rebosa.

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Un portazo en la cara sin anestesia

Creía Pablo Iglesias que iba a seguir siendo el eje de todas las políticas, sobre quien iba a girar todas las decisiones del mundo. Pero me temo que va a ser que no.

Fotografía: @elperiodico

Pensaba que su huida por los cloacas, su medio natural, huyendo como rata por la alcantarilla le otorgaba el don mágico de poder hacer y deshacer en el Gobierno de Pedro Sánchez y en el Díaz-Ayuso. Vaselina. Va a ser que no. De entrada, el Presidente le agradeció su marcha y con diplomacia dijo que ya se pensaría si  aceptaba o no la propuesta del podemita. Sedal. Eso de mover peones en un tablero que no es el tuyo, y hacerlo de manera mamporrera y mafiosa no es ético ni decente. Lo acabamos de ver en Ciudadanos, y el de Vallecas pretendía hacer lo mismo. Pero el disparo le ha salido por la culata. Ya sacó sus mugrientos cascos del Consejo de Ministros y ya es tarde, muy tarde, para que puede manosear cualquier decisión suya o ajena en esa mesa. Las barreras ya están puestas para que cada vez tenga más limitaciones. Aunque tarde, Sánchez se ha dado cuenta de que dormía con su enemigo; ha reaccionado, y ahora ya no le deja ni moverse. Menos todavía decidir quien sí quien no.

Pero Iglesias es testarudo. Le da igual que Moncloa lo considere ya casi “un jarrón chino”, y al estilo de las películas de Paco Martínez Soria sigue que erre que erre… Y la siguiente ha sido llamar a su ex compañero Errejón para ir de la mano a por Díaz-Ayuso. ¡Qué ingenuo!

Fotografía: @el_pais

El ex vicepresidente creía que Errejón se iba a tirar en plancha en sus brazos, mientras tarareaba aquello de “si tu me dices ven”. Pero basta muy poco para ser bastante más inteligente que Iglesias. Y el líder de Más Madrid lo es. Sabe que no necesita ‘tiralevitas’ que le pongan el café cada mañana cuando llegue a la Asamblea de Madrid, ni necesita a su lado mafiosos que presumen de igualdad ante las mujeres, y en público dice que las azotaría hasta sangrar… A Errejón les sobran estos canallas. Basta ver el número de escaños que tienen unos y otros en el parlamento autonómico.

Cuando menos se lo esperaba, ha llegado su ex compañero de partido y le ha dado un portazo sin anestesia en toda la cara. El macho alfa herido en lo más profundo de su ser. Errejón ha sido un gran estratega, porque ha preferido que sea una mujer la que le argumente la negativa con contundencia y serenidad. El portazo es gigantesco.

Fotografía: @heraldoes

Mónica García le dice que Madrid no es ninguna serie de Netflix; le dice, y no le falta razón, que las mujeres están hartas de que hagan el trabajo sucio y se tengan que quitar de en medio en momentos históricos; le dice que las mujeres no necesitan que nadie les tutele, entre una retahíla de lecciones sin pomadita que el ex vicepresidente tendrá que aprender a digerir. Una bofetada de verdades que el vallecano no se imaginaba que una mujer le iba a atizar, con verdades como panes. Hoy, la diputada de Más Madrid le ha dado toda una lección de decencia, que tendrá que aprender a digerir. Ya lo decía Ana María Matute, “en la vida hay que ser humilde, antes que la vida te obligue a serlo”. Y Pablo Iglesias necesita una buena dosis de humildad.

La descomposición de Podemos ya ha empezado. Iglesias es un clon de Arrimadas. Igual que la andaluza ha sido capaz de clavar un cuchillo en el corazón del partido naranja, y ella sigue echando la culpa al cha-cha-chá, ahora Pablo Iglesias huye de Moncloa y del partido morado. Todo muy indecente. Pensaría que después de emponzoñar Moncloa, iba a contaminar la Asamblea de Madrid. Evidentemente, no puede infectar la sede de la Comunidad de Madrid porque, echando mano del refranero español, la miel no está hecha para la boca del asno.

 

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Gracias Isabel

Ni en el sueño más húmedo de Pedro Sànchez, podía soñar que un día Isabel Día-Ayuso iba a golpear con los nudillos en la puerta de Moncloa y le iba a a dejar en la alfombra una bandeja de plata con la cabeza de Pablo Iglesias. El favor que la Presidenta le ha hecho al PSOE ha sido de dimensiones estratosféricas. Desde que Iglesias se subió a los altares de la oposición desde dentro del Gobierno, Sànchez no dormía en paz al ver que tenía al lobo cuidando de sus ovejas. Pero hoy todo ha cambiado gracias a Diaz-Ayuso. Hoy, ¡por fin!, Sànchez dormirá mejor. Iglesias saldrá de la Moncloa. Iglesias saldrá del CNI. Iglesias sacará sus sucias manos del destino de los españoles. Afortunadamente.

Fotografía: @mundodeportivo

Pero no se va con la humildad y la tranquilidad que se va un servidor público, que ha hecho bien su trabajo y que la vida le lleva por otros derroteros. Que va. Se va al más puro estilo manporrero y mafioso barato, imponiendo su criterio y decidiendo quién, dónde cuándo y por qué. Se cree el amo del Gobierno. Pero Sánchez ya le ha abierto la puerta de Moncloa aunque, sin embargo, su silencio es una evidencia de que lógicamente no va a permitir que siga mangoneando el Gobierno desde la Asamblea de Madrid. Por una vez, Sànchez ha demostrado que es un poco -sólo un poco- más inteligente que Iglesias.

Fotografía: @elperiodico

¿Os acordáis de aquella frase que pronunció en el Congreso de los Diputados? Pues eso… “cierre la puerta al salir”. El descalabro social va a ser como un pan porque en un pispas va a pasar a ser un diputado de a pie; dicho de otro modo, de ser un seudo todopoderoso vicepresidente a un diputado autonómico que, si nos descuidamos un poco, no lo conocerán ni en Galapagar.

El golpe de la presidenta madrileña ha sido mayúsculo; y, de entrada, la irrupción del podemita le otorga al Partido Popular como 6 ú 8 escaños más porque la movilización del centro derecho va a ser histórica, máxime después de las posturitas de ayer de Cruella de Vil y su matón, porque ella no tuvo ni la decencia de dar la cara ante la opinión pública y los medios de comunicación.

Dicho en cristiano, si Ayuso ha logrado sacar al monstruo de la Moncloa y ponerlo a entrenarse en la limpieza de los retretes de la Asamblea de Madrid, es porque Iglesias tiene miedo a que Sànchez lo eche del Gobierno y huye como rata de alcantarilla.

Fotografía: @LaVanguardia

Que nadie se llame a engaño. Diaz-Ayuso va a pulverizar a Iglesias y al candidato (o candidata) naranja. La talla política, su experiencia personal, su formación y su trayectoria política son evidentes. Son demostrables frente al papel mojado de Iglesias y Ciudadanos. Hoy es uno de esos días que pasará a la historia de España, en la que cada cual ha quedado retratado. Díaz-Ayuso, una política de raza y comprometida; Arrimadas, la nueva Judas de la política española y Pablo Iglesias sigue con su papel de Vito Corleone pero maloliente y sudoroso.

No cabe duda. Sànchez dormirá a pierna suelta. No vivirá suficiente para agradecerle a la presidenta Diaz-Ayuso su trabajo y su audacia. Aunque queda mugre aún en Moncloa. Demasiada.

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O limpieza o desaparición

Cada día que pasa vemos que el partido naranja se despedaza más rápida y profundamente, a la espera de lo que suceda mañana lunes en la reunión de su comité ejecutivo. Ayer, un histórico del partido dijo adiós a la vez que decía hola al Partido Popular. Fran Hervías lo ha sido todo en el partido naranja, primero en los días de sol de Albert Rivera, y después junto a la nociva y perversa Inés Arrimadas.

Fotografía: @elCorreoWeb

Ciudadanos tiene una herida abierta hasta lo más profundo de su ser. Una llaga que no tiene otra cura que no pase por la dimisión  de la presidenta del partido y sus lacayos, y a continuación la disolución del partido. En este momento el partido naranja es parte del problema y no la solución. Vinieron a lo que vinieron pero desde la marcha de Rivera nos han dejado un carrusel indecente de impresentables que, desde la propia cabeza del partido, sólo se han preocupado de mirarse su ombligo y su cuenta corriente. Me vienen a la cabeza demasiados nombres de jetas e indocumentados que, abrazos al color naranja, han resultado un verdadero fiasco y un fraude para la sociedad. Decía Adenauer que hay tres tipos de enemigos; los enemigos a secas; los enemigos mortales y los compañeros de partido.

Fotografía: @elperiodico

No le faltaba razón al político alemán porque los militantes decentes que hubiera en el partido naranja, que como en toda organización no me cabe duda de que también allí los hay, se han encontrado con su enemigo dentro de casa. La marcha de Fran Hervías es solo una gota en el océano porque ya se habla también de que Luis Salvador, el alcalde de Granada, también está negociando pasarse al Partido Popular. Y esto es sólo el principio del carrusel, porque aún quedan muchos nombres por pronunciarse. Como he dicho, la herida es muy profunda, y la hemorragia, abundante. Pero, lo más grave es que no hay cirujano que sea capaz de cauterizar la contusión. Por eso, Ciudadanos está clínicamente muerto, a la espera de que el lunes lo ingresen en la UCI como última alternativa posible. En el fondo y en la forma no será una alternativa. Será su sentencia final, afortunadamente.

Queda claro que en política para generar la confianza del electorado hay que ofrecer credibilidad, y Arrimadas no lo ha ofrecido nunca. Más bien, desde el principio ha abocado al partido a un carrusel de bandazos sin criterios ni orden bajo la batuta falsa de la moderación sin sentido ni criterio. No se puede tomar café con el Casado, y levantarte de la mesa para tomar otro café con Sánchez, teniendo en cuenta que Sánchez siempre irá acompañado de Echenique, Otregui y Rufian. Eso es indigno. Es inmoral y traidor. No se puede ni tomar un vaso de agua con un partido que se mantiene en el Gobierno con los votos de la izquierda republicana catalana que propulso el 1 de octubre, y con quienes vitorearon los tiros en la nuca de ETA. Eso no tiene calificativo.

Fotografía: @rtve

Y Arrimadas pretendía sentarse (que de facto ya lo ha hecho) con Sánchez y sus secuaces.  Qué pronto se le han olvidado las víctimas del terrorismo a la andaluza. La militancia de Ciudadanos tiene memoria y dignidad. Por eso consideran que la invasión que se pretendía hacer al Gobierno de Murcia no tiene ni medio pase, máxime cuando estábamos ante una bomba de racimo muy bien teledirigida para hundir todo lo que oliera y representara al Partido Popular en España, y cuyo elefante blanco era precisamente ella. O sea la tonta útil del PSOE.

Nada me daría más alegría que el lunes, el comité ejecutivo obligara a dimitir a Arrimadas y la largara a su casa. El partido necesita una catarsis. O limpieza o desaparición. Pero el lunes mejor que el martes. Y empezando por su presidenta. La culpable. La que desguazó el partido. No es decente. No merece estar en política. Y detrás de ella, los palmeros. Todos.

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El final de la indecencia

Decía José Luis Sampedro que era más fácil divulgar la inmoralidad que la decencia. No le faltaba razón al malogrado economista y académico barcelonés, si nos atenemos a la concatenación de desvergüenzas e intrigas barriobajeras de Arrimadas y Ábalos (dirigidas en la sombra por el doctor Bacterio), a la que hemos asistido esta semana.

Fotografía: @A3Noticias

El intento de desestabilización de todo lo que oliera al Partido Popular por parte del partido naranja es inmoral, obsceno, y una desfachatez. Un iceberg que pretendía desestabilizar gobiernos autónomos y municipales de forma mafiosa e irresponsable. Y esta gesta se ha hecho en plena pandemia, por detrás, a oscuras, haciendo un mataleón al Partido Popular, traicionando los principios de Ciudadanos. La decencia de Arrimadas está por los suelos y el nivel de traición a los suyos ha llegado a cotas inescrutables.

Un intento de efecto domino que se neutralizó de forma impecable desde el corazón del PP, porque en política no vale todo. Cuando las cosas se hacen bien, como en los Ayuntamientos de Zaragoza o de Madrid, en la Xunta de Galicia, en el Gobierno de Aragón, en la Junta de Castilla de Castilla y León o en la Junta de Andalucía hay que decirlo sin pudor y con contundencia. Pero cuando nos tiramos a la piscina de la mugre, de la hipocresía, de la mafia más sucia y más oscura, hay que denunciarlo con contundencia.

Fotografía: @elespanolcom

El vodevil de esta semana ha resultado una tragicomedia con diferentes personajes cinematográficos a cual más variopinto. Desde Cruella de Vil personificada en Arrimadas hasta Vito Corleone representado en la figura de José Luis Ábalos. Y en  medio, Pedro Sánchez, que seguía tocando el arpa desde La Moncloa. Pero no se daban cuenta de que ‘el ayusazo’ les iba a salir rana. El hecho de que Diaz-Ayuso apretase el botón electoral, al margen de Aguado, iba a desestabilizar más y mejor a los naranjas, cuyo final está cada vez más cerca. Es evidente que con esta maniobra, y las corruptelas de Arrimadas, la Presidenta Diaz-Ayuso ha ganado en un pispas más 8 ó 9 diputados más de los que tiene actualmente en la Asamblea de Madrid.

La gente busca decencia y responsabilidad en la vida y en la política. Algo que sí ha demostrado el Partido Popular y Diaz-Ayuso y no Inés Arrimadas y su banda. La moción de censura de Murcia está desactivada y en Madrid es una quimera de un sueño húmedo de alguna que se creyó la reina de Saba y, en realidad es la tonta útil del PSOE. Pero esta cuadrilla de facinerosos no cayó en la cuenta de algo importante: cada cuatro años los ciudadanos están convocados a las urnas, y los ciudadanos se acuerdan de quien ha hecho algo por ellos y quien sólo se ha preocupado por imitar a tipos como Al Capone, Frank Costello, Don Carlo Gambino o Charlie “Lucky” Luciano.

Espero impaciente al lunes y tengo especial interés en conocer las explicaciones que dará Inés Arrimadas ante su Comité Ejecutivo. Mucho tiene que explicar. Más tendrá que aclarar, porque no tiene un pase lo q ue ha hecho. Igea, Toni Canto, Villacis, Marin le tienen muchas ganas. Y junto a ellos, otros muchos nombres vinculados a Ciudadanos desde Irún a Huelva y desde el Ferrol a Almería están esperando las explicaciones de Arrimadas para tomar decisiones.

Fotografía: @el_pais

En política no vale todo. Pactar con el PSOE hoy implica compartir mesa y mantel cada día con Rufián, con Otegui y con Echenique. Esto no entra en los valores de ningún demócrata de verdad. Estamos esperando las explicaciones de Arrimadas. Las últimas. Las definitivas.  Nadie se llame a engaño. El partido naranja está en sus últimos estertores. El mejor servicio que puede hacer Arrimadas a España es dimitir y presentar su baja en el partido. Eso limpiaría un poco su  imagen. Si no se va, será una demostración más de su catadura moral y de su talla política. La indecencia personificada. Y un partido o una institución no puede tener una presidenta indecente, aunque haberlos hailos. En Ciudadanos y en el Parlamento de Cataluña.

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Dignidad no es sinónimo de gobernar

Fotografía: @bbcmundo

Hoy se cumplen 17 años de los trágicos atentados terroristas de Madrid; atentados que la explosión de diez mochilas bomba en coches de pasajeros de la red de Cercanías. Ocasionaron el fallecimiento de 192 personas y más de 1800 resultaron heridas.

Aquel atentado fue el más brutal que ha padecido España en toda su historia, y mira que hemos sufrido atentados.

En un acto así es necesario recordar la unidad y la solidaridad del pueblo español (salvo evidentes excepciones de todos conocidas), frente a la barbarie terrorista, frente a la sinrazón de las armas, y a la inquina del tiro en la nunca o del coche-bomba.  La piel de los españoles está más que curtida en estas lindes. Son innumerables las lágrimas vertidas ya de la década de los sesenta ante estos crímenes repugnantes y salvajes. Y siempre la sociedad española ha reaccionado de forma unánime y sin fisuras.

Pero los atentados de Madrid sobrepasaron cualquier experiencia anterior. ¿Se imaginan lo que significa para una red de hospitales públicos la llegada en avalancha de casi dos mil personas en estado sumamente grave? ¿y qué me dicen de los casi doscientos muertos?

Fotografía: @el_pais

De nuevo la sociedad española, en este caso la madrileña, volvió a mostrar lo mejor de sí misma, y a remar juntos, unidos, dando lo mejor de cada individuo y de sus posibilidades junto a los servicios de emergencias y cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Unidos frente a las instituciones del Estado.

Somos un gran país. Una gran nación que se reinventa día a día, especialmente en sus momentos más difíciles, como lo fue aquel día aciago de marzo de 2004, o en 2020 cuando la pandemia de la Covid19 golpeó en el alma de su sociedad.

Fotografía: @elmundoes

Es el momento de recordar a todas las víctimas del terrorismo. No en vano, hoy es el  Día Europeo de las Victimas del Terrorismo. Y esta efeméride nos tiene que llevar a una reflexión muy profunda y sincera como nación. Durante décadas España fue golpeada de manera indiscriminada por la banda terrorista ETA, y también por su primos, el GRAPO y el FRAP. Dejaron tras de sí un eterno reguero de mil víctimas, infinidad de heridos, huérfanos a puñados, viudas y padres y madres hartos de llorar perdidas injustificadas, familias rotas, almas resquebrajadas, destrozos y vidas resquebrajadas, hechas añicos… En resumen, una sociedad herida en lo más profundo de su ser.

Ahora, a la vuelta de años y años de aquel carrusel de víctimas, de esas viudas, de esos padres y esas madres, de esos huérfanos, de esas familias observan con rabia, impotencia, y dolor cómo un Gobierno que se autodenomina ‘demócrata’ y apoya la Monarquía Parlamentaria y la Constitución del 78, pacta lo que sea y al precio que sea con los herederos de los asesinos de sus familiares. Su objetivo no es otro que perpetuarse en el Gobierno sin escrúpulos, sin memoria, sin decencia, olvidándose del pasado, y, lo peor, sin dignidad y sin escrúpulos. Es una desvergüenza total de principio a fin.

Fotografía: @LaVanguardia

En el  Día Europeo de las Victimas del Terrorismo hay que reconocer y dar visibilidad a las familias de las víctimas del terrorismo que se ven despreciadas y humilladas por un Gobierno  que situado en la peana de los bilduetarras, independentistas y republicanos no hace ascos a nada con tal de calentar el asiento. ¿Dónde quedaron los pactos constitucionales del 78? ¿Y el trabajo de Pérez Rubalcaba? ¿Y la memoria de Ernest Lluch?

También es el momento de reconocer y poner el valor a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que, muchas veces con medios más que precarios, hacen un trabajo excepcional y brillante por defender las libertades, la democracia y la Constitución.

Fotografía: @elmundoes

Hace 17 años que España padeció en su alma el peor atentado terrorista de su Historia. Como país debemos dar toda una lección de sensatez, responsabilidad y democracia. Las urnas deben hablar más pronto que tarde. La decencia debe ocupar de nuevo el banco azul del Congreso de los Diputados cuanto antes. Se lo debemos a las víctimas y a sus familias. También a los españoles que a diario se dejan la piel por sacar a adelante el país. Son muchos más de los que nos creemos. Y mucho mejores que algunos de los que hoy pisan moqueta. No basta con ir cada miércoles a la sesión de control. En política hay que tener dignidad. Y muchos no la conocen. Ni la conocerán.

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Judas tiene nombre de mujer

Fotografía: @larazon_es

Cuando pensábamos que ya habíamos visto todo, Inés Arrimadas, en una maniobra rastrera, barriobajera, y ruin, se ha convertido en el nuevo Al Capone de la política española. La supuesta Agustina de Aragón que huyó de Cataluña a hurtadillas, aquella que enarbolaba la bandera de la decencia y de la dignidad, ¿Dónde está? La defensora a ultranza de los valores democráticos se ha volatizado para dar paso a la abanderada de la desvergüenza y la desfachatez. La abogada de la decencia se ha transformado en la líder de la hipocresía.

De facto, da asco. De facto, es vergonzoso. De facto, ayer quedó claro que Inés Arrimadas no es de fiar. Ha dinamitado todos los puentes existentes con el constitucionalismo, y se ha situado en un extremo peligroso. ¿No era ella el azote de Sánchez e Iglesias en el Congreso? En resumen, desde ayer  Judas tiene nombre de mujer.

La gesta que cometió ayer Ciudadanos, con la venia del Doctor Bacterio y los aplausos de Echenique y Errejón, no tiene ni medio pase. ¿A qué juega el partido naranja? La decencia y la dignidad la han perdido. Se le escurrió de las  manos especialmente  a la andaluza, la noche del 14 de febrero, porque tras los pésimos resultados de Cataluña no tuvo la dignidad ni la decencia de cerrar la puerta del partido por fuera. Su ego le impide ver el horizonte.

Fotografía: @NoticiasNavarra

La explosión que ha activado en Murcia, con efectos en Madrid y en Castilla y León pretendía, de forma torticera y barriobajera, un efecto dominó. Su objetivo: Génova 13 y todo lo que huele al Partido Popular. Pero no contaba con varios granos. Desde Castilla y León ya le han advertido que se olvide de maniobras mamporreras. Y en Madrid, la presidenta Díaz-Ayuso es más inteligente; y ha convocado elecciones, aunque la decisión final la dirima el Tribunal Superior de Justicia. Con la convocatoria electoral, no cabe ninguna duda que la presidenta popular saldrá muy reforzada políticamente, a pesar de la moción de censura de los Errejón, Echenique y Gabilondo madrileños. Y Andalucía, otra fortificación que pretendía derrumbar, ya le han cantado aquello de “adiós con el corazón”.

Fotografía: @rtve

¿Cómo explicará Arrimadas a su ejecutiva, que se ha enterado por twitter de  sus gestas, y a su militancia, que desde ahora aquellos que iban a asaltar los cielos, que veían con buenos ojos que las  hordas de la CUP quemaran furgonetas de los Mossos, y saquearan comercios e intentaran machacar a los agentes de la UIP, ésos, ahora son sus amigos y comparte mesa y mantel en Murcia? ¿Cómo va a justificar eso? No tiene ni medio pase. ¿Y cómo va a explicar a sus militantes que a partir de ahora, los que defienden el Estado de Derecho y la democracia, -o sea el Partido Popular- para ella, ahora son sus peores enemigos?  Muchas explicaciones tiene que dar. Mucho tiene que argumentar. Un peso pesado ya se ha posicionado: Toni Cantó ha sido contundente. No me extrañaría que moviera ficha. Y tampoco sería novedad que, junto a él, hubiera un exilio de militantes y de altos cargos desde Cs al PP, siguiendo las palabras de García-Egea. Pero sobre todo, porque la jugarreta de Arrimadas no se sujeta por ningún sitio. Es una vergüenza absoluta. Una inmoralidad.

La jugada de ayer es el principio del fin. La hemorragia está abierta. Será difícil cauterizar la herida, sobre todo porque la opinión pública y la militancia están hartas de Judas. Se llamen Luis Bárcenas o Inés Arrimadas. Al final, son igual de peligrosos y de crueles.

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Judas tiene nombre de mujer

Fotografía: @larazon_es

Ayer asistimos a la penúltima desvergüenza de Ciudadanos. Cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo, Inés Arrimadas ejerce de trilera al muro estilo de Al Capone, Pablo Escobar o Paul Castellano. A elegir. Es que, hay que ser rastrera, desvergonzada, y de muy pocos escrúpulos políticos y personales para hacer lo que hizo ayer la andaluza, con las bendiciones del Doctor Bacterio y la supervisión de quien venía a asaltar los cielos, y ahora lo único que asalta cada miércoles es el escaño de su banco azul en el Congreso de los Diputados.

Lo que sucedió ayer en Murcia no tiene ni medio pase. Fue una explosión controlada, sabiendo que sus efectos iban a suponer otras explosiones en Madrid, Castilla y León, y a ser posible, en Andalucía. El objetivo estaba claro: Génova 13, y todo lo que oliera al Partido Popular. Pero Castilla y León les ha salido rana, y en Andalucía les han dicho que se vayan por el camino que han venido. Lo curioso del caso es que “la” cerebro de esta patraña es la misma que esta mañana, en una maniobra nauseabunda de caciquismo y de hipocresía sublimes exigía al Gobierno de Sánchez planes para autónomos y pymes como si estuviera en la oposición. Hipocresia maquillada de cinismo.

¿Qué se puede esperar de una política que cada convocatoria electoral en Cataluña es un varapalo en votos y en escaños? Albert Rivera se fue dignamente, muy dignamente, porque había perdido unas elecciones. El día 14 de febrero, Arrimadas tenía que haber cerrado la puerta de su partido por fuera y haber dejado su escaño del Congreso, si hubiera tenido decencia, dignidad, y vergüenza. Pero queda claro que para ella, ninguno de estos tres valores forman parte de su ADN.

De facto, Judas tiene nombre de mujer. De facto, desde ayer Judas es la acepción masculina de Inés. Para saber cómo está el patio dentro de la ejecutiva del partido naranja, basta con que echemos un vistazo a la cuenta de twitter de Toni Cantó. La radiografía es absoluta, y me temo que va a suceder en las próximas horas. Ciudadanos se va a desangrar, y no sé si lentamente, o la hemorragia que se abrió ayer en Murcia va a reventar por todo su organismo. Lo cierto es que, poco a poco, esto ha sido el principio del fin. Los que iban a regenerar el país, se han convertido en mayor banda de perjuros políticos que jamás se ha conocido en el panorama político español.

Fotografía: @NoticiasNavarra

Y en medio de este fragor, otra mujer con mucha más decencia, dignidad, raza y talla política se va a convertir en la ganadora del pulso político en la Comunidad de Madrid. Ante la situación que se avecinaba, la presidenta Díaz-Ayuso ha convocado elecciones, a la vez que cesaba a su vicepresidente, Ignacio Aguado y al resto de consejeros naranjas. En paralelo, Más Madrid y el PSOE de Madrid se unen para presentar otra moción de censura. Como decía don Quijote “ladran, luego cabalgamos”, porque si pretendían echar un pulso a la presidenta madrileña, la maniobra les va a salir mal. Un adelanto electoral la va a reforzar políticamente. La Comunidad de Madrid no es plaza para los secuaces de Errejón ni de Echenique. Otros que van a pinchar en hueso. Y Diaz-Ayuso, otra que esta maniobra torticera de Arrimadas le va a servir para crecer como política y como presidenta. La convocatoria electoral, aunque se resuelva en el Tribunal Superior de Justicia, será un boletón para esta tropa. Hay Isabel Díaz-Ayuso para rato.

Fotografía: @rtve

Lo de Inesita, que diría Jiménez Losantos, no tiene ni medio pase. Y la que tanto ha escupido en contra de Podemos, ahora tendrá que tragarse sus propias bilis, y también las de sus nuevos socios, del PSOE. Donde dije digo… Veremos qué acontece estos próximos días, cómo reacciona la militancia, y los cargos institucionales. Se notan convulsiones de puertas adentro. No está todo el pescado vendido. Arrimadas lo va a tener muy difícil. Tiene que convencer a la militancia de una cambio de rumbo inexplicable, de un cambio de cromos que no tienen sentido, y que le hacen sentarse en la misma mesa con Sánchez y con Iglesias, dejando tirado a Casado. Esta ruptura, esta obscenidad tiene que explicarla muy claramente ante la opinión publica y ante los militantes. La vía de agua ya está garantizada después del ofrecimiento de García-Egea.

A la vez tendrá que dar explicaciones muy masticadas a su ejecutiva porque Toni Cantó hay muchos. El cabreo es manifiesto. El personal está muy hartito de traidores. Da igual que se llamen Luis Bárcenas o Inés Arrimadas.

 

 

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Juan Antonio Bolea, aragonesista y constitucionalista a partes iguales

A través del perfil social del diputado oscense Mario Garcés me entero esta mañana del fallecimiento del Presidente Juan Antonio Bolea Foradada.

Fotografía: @periodicoaragon

Luego me llegan varios mensajes al móvil, entre ellos el de mi gran amigo, y hermano, Javier Carnicer, jefe de protocolo del Gobierno del Aragón. Y una bofetada en mi rostro me sacude como si estuviera viviendo un mal sueño.

Y es que el Presidente Juan Antonio Bolea Foradada forma parte de ese club tan exclusivo de personas que no deseas que desaparezcan nunca porque siempre resultan imprescindibles y, hagan lo que hagan, dan brillo y esplendor a todos y cada uno de sus movimientos.

La muerte de Bolea Foradada es motivo más que suficiente para que rompa el ritmo habitual de publicaciones en este blog, y le dedique una publicación extraordinaria. A él me unían varios lazos.  No sólo fue el primer Presidente de la entonces llamada ‘Diputación General de Aragón’, hoy Gobierno de Aragón, sino que me vincula personalmente a través de su hijo Juan Bolea, director del Festival Aragón Negro, columnista habitual en El Periódico de Aragón, y, sobre todo, uno de las plumas más destacadas que tenemos en el panorama literario español, y cuya amistad –como el buen vino- reposa y con los años se hace mejor y de más calidad.

Habitualmente el periodista zaragozano Lisardo de Felipe habla de lo que él denomina «hombres útiles» en Aragón; hombres y mujeres que por su trayectoria vital o profesional son –o han sido- decisivos para la comunidad autónoma aragonesa. No cabe ninguna duda que Juan Antonio Bolea ocupa uno de los primeros puestos de esta lista de prohombres. No en vano, fue el artífice de que Aragón se constituyera como comunidad autónoma, impulsor del mejor aragonesismo y, sobre todo, un magnifico jurista y un hombre de diálogo y de pacto. En la ‘palabra’ entendía el amplio significado del consenso y la concordia. Pero también de la reivindicación como territorio, como cuando se opuso al minitravase del Ebro en Tarragona y rompió la disciplina de voto en el Senado. Aragón y los aragoneses, lo primero, Su prioridad, siempre.

Fotografía: @elmundoes

Aragón pierde a uno de sus hombres más ilustres y mejores. Un hombre imprescindible cuyo legado personal, humano, intelectual, político, y jurídico, quedan para siempre impregnado en los genes de los aragoneses y en los cimientos de las instituciones aragonesas.

Comparto íntegramente las palabras de la actual delegada del gobierno en Aragón, la socialista Pilar Alegría: la historia más reciente de Aragón no se entendería sin Juan Antonio Bolea. Él fue quién comenzó a redactar los primeros párrafos de la  Historia de Aragón más reciente, y convencido hasta la médula de las oportunidades de esta tierra recia no rebló un instante en sus convicciones por un Aragón mejor. Como dice el Presidente Lambán, “un hombre clave dando lecciones de bonhomía y aragonesismo”… siempre.

En el año 2018, coincidiendo con el 40º aniversario de la constitución de la denominada ‘Diputación General de Aragón’ se organizó un acto para celebrar  el arranque de la pre autonomía aragonesa. En ese acto Juan Antonio Bolea Fodarada explicó a los medios de comunicación lo que sintió al poder lucir la bandera de Aragón por primera vez en Calatayud. Sus palabras en este video, gentileza de Heraldo de Aragón, son más que expresivas y transmiten un mensaje aragonesista y de pacto. Exactamente, lo qué es Aragón: una tierra de pactos:

https://www.heraldo.es/multimedia/videos/aragon/bolea-poner-aragon-en-marcha-fue-lo-mas-emocionante-para-mi/

Fotografía: @rtve

Aragón pierde un constitucionalista convencido que jamás renunció a que Aragón jugara en la liga de los grandes dentro del partido territorial autonómico español. Él siempre lo tuvo claro: Constitución y reivindicaciones territoriales son compatibles. Lo eran en 1979 cuando fue Presidente de Aragón, y tienen que serlo hoy, en pleno siglo XXI. Juan Antonio Bolea era ese político, ese hombre grande habitado de un gran hombre –como bien dice Daniel Pérez Calvo- que todas las comunidades autónomas hubieran deseado tener y, afortunadamente, sólo tenemos en Aragón.

 

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Incendios desde la moqueta

Fotografía: @antena3com

Ayer, en el Congreso de los Diputados, el Presidente Sánchez confirmó que la situación del Gobierno de coalición era cuando menos complicada. A veces, no hay que decir, y si hay que insinuar. Las palabras que dirigió al portavoz parlamentario de Unidas Podemos fueron concluyentes: “bajar los decibelios”.  Una manera discreta de decir al de Rosario y a su panda –también a su jefe, al de Galapagar-, que se dejaran de estupideces y remaran en la misma dirección que el PSOE. Pero todo hacer pensar que esto va a ser sólo un espejismo parlamentario, porque quien no tiene cultura constitucional, quien no tiene cultura política, quien no sabe estar en la instituciones, y quien desconoce las más elementales reglas de respeto, educación, decoro y democracia, sólo hace lo que hace: incendiar las calles, poner piedras en la rueda de la gestión del PSOE en el Gobierno y hacer la mejor oposición. En una palabra, hacer buenas a las juventudes de Arran.

Soplan malos vientos en el entorno del Palacio de la Moncloa.

Fotografía: @20m

Pedro Sánchez no lo tiene fácil. Lo vengo anunciando desde hace días, y hoy ha quedado clarísimo. Pero exclusivamente en la mesa de su despacho está la solución, y tampoco le valdrá los consejos del Doctor Bacterio

La Covid, UP, y el propio Sánchez se han convertido en los peores enemigos de Pedro Sánchez. Ha sido tan ingenuo que no ha puesto cortafuegos, y ahora las llamas le llegan ya a las inmediaciones de la puerta de su casa; pero tampoco dispone de brigadas anti incendio que le ayude a controlar el fuego. Y sólo tiene un camino, duro, difícil, pero no le queda alternativa.

Fotografía: @abc_es

O toma medidas drásticas pese a quien le pese, o el propio ciclón populista le arrastrará a él y a la parte socialista del Gobierno a la tumba política. UP tiene todo perdido. Por eso, llama a las barricadas dialécticas, a las discrepancias, a las estupideces, y aplaude hasta con las orejas la guerra de guerrillas y la violencia de estos últimos días. Iglesias y sus ministros ya han pisado alfombra y llevan escolta. Han logrado su objetivo; el resto les importa poco. Ahora su objetivo es otro: acabar con el Gobierno y poner la cabeza de Sánchez en una bandeja de plata. Y esto lo ve hasta el que asó la manteca… Pero el propio Sánchez aún está a tiempo de evitar que las llamas entren en su casa, aunque cada vez las tenga más cerca.

Las diferencias son muchas, y nadie va a bajar los decibelios, porque la roña  y la mezquindad de los morados es superlativa. Y esto hará que el tercer actor entre en juego. Una oportunidad que el centro derecha moderado no desaprovechará.  Las cartas están echadas y las apuestas abiertas. Y el fuego avanzando.

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Un día de reconocimientos, reivindicaciones… y faltas de respeto.

Como esperábamos, hoy, el Congreso de los Diputados ha sido el escenario para conmemorar el cuarenta aniversario del golpe de Estado del 23F, sucedido a las 18:23 h del 23 de febrero de 1981.

En el acto de hoy, dominado por las restricciones que impone la pandemia de la Covid19, estaban las más Altas Instituciones del Estado, encabezadas por S.M.. el Rey Felipe VI, y con una ausencia más que significativa: la de su padre, S.M., el Rey Juan Carlos I, artífice, junto al general Sabino Fernández Campo, secretario general de la Casa del Rey, de que aquella “locura” fracasara a la vuelta de unas pocas horas.

Fotografía @joseajarne

Y, hoy, como no podía ser de otra manera, el Rey Felipe Vi ha reivindicado el papel de su padre aquella noche «por su firmeza y su autoridad» de defensa de la democracia. Y esto, más allá de las palabras del propio monarca, hay que ponerlo en valor, y reconocerlo. Aquel 1981 la democracia española era aún muy frágil y don Juan Carlos sabía perfectamente que, con un gobierno y un parlamento secuestrados, él, en su calidad de Capitán General de las Fuerzas Armadas y como Jefe del Estado-junto a la Comisión de Subsecretarios que presidió Francisco Laína- tenía el difícil papel de parar la intentona golpista sin derramamientos de sangre. Y a pesar de los minúsculos ruidos de sables que en paralelo al Congreso se dieron en Valencia, el trabajo que se hizo entre bastidores de la Jefatura del Estado fue imprescindible, impecable, absolutamente necesario y, sobre todo, rápido, y coordinado. En dieciocho horas todo había acabado.

Cómo ha dicho Miguel Roca, uno de los padres de la Constitución, y aquel día diputado en el Congreso, hoy conmemoramos un hecho histórico; el fracaso de una intentona golpista contra la democracia, y el triunfo de la libertad.

Y justamente por eso, porque conmemoramos el triunfo de la libertad y democracia, personalmente el acto me ha resultado pequeño. Reitero mi comprensión de las limitaciones que exige la pandemia. Dicho esto, si conmemoramos el triunfo de la democracia y de la libertad deberían haber estado los ex Presidentes del Gobierno y la Presidenta de la Comunidad de Madrid y el Alcalde de Madrid en nombre de todos los Presidentes autonómicos y de todos los alcaldes de España. E insisto, también S.M. don Juan Carlos I acompañando a su hijo. Basta ya de fariseismo con los temas de la Corona. La sociedad española, el pueblo español, le debe, a quien fue su Rey casi durante cuatro décadas que hoy viva en una democracia plena (aunque algunos necesiten gafas), en paz, y libertad. Qué las instituciones y la Carta Magna pueden renovarse, nadie lo discute. Pero si aquel fatídico 23 de febrero el Rey don Juan Carlos no desmonta de raíz la intentona, ¿de verdad nos creemos que hoy viviríamos en democracia? Por eso hay que dejar a un lado los argumentarios bolivarianos y respetar y poner en valor su trabajo como Jefe del Estado y Capitán General de las Fuerzas Armadas.

Fotografía: @joseajarne

Por esta razón, me parece una desvergüenza y un despropósito absoluto, el hecho de que en un acto como en el de esta mañana se hayan dado gestos de menosprecio y faltas de respeto y educación al Rey Felipe VI. Revolviendo en el diccionario de mi madre me tropiezo con una frase que viene como anillo al dedo «para estas albardas no necesitamos mulas». Pues eso… Pero algunos, que hace muy pocos años creían que iban a asaltar los cielos y hoy pisan coche oficial con escolta, deberían saber que cuando ocupas un cargo institucional, el respeto a la figura del Jefe del Estado se aprende en Primero. Y si no se quiere aprender, como ellos mismos dicen «cierren la puerta al salir». Pero beber y sorber, no. O lo que es lo mismo: no puede ejercer de Judas y de Pedro a la vez. Aunque ellos estén mas cómodos siendo Judas.

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Cerrando cuatro décadas de Historia de España

Fotografía: @el_pais

Hoy se cumplen cuatro décadas de un acto que heló la sangre a la mayor parte de los españoles. Hoy se cumplen cuarenta años del golpe de Estado del 23F.

Y hoy, S.M. Felipe VI pondrá punto y final, cerrando ese libro en un acto en el Congreso de los Diputados. Fantástica la idea. Aunque tengamos que esperar a la escenografía y a las palabras del acto.

Ciertamente, aquel día de 1981 hay que recordarlo, y como ha dicho la Presidenta del Congreso, así, “mostrar la fortaleza de las instituciones democráticas” y “la vigencia de los valores de nuestra Constitución”. Comparto las palabras de Meritxell Batet porque lo sucedido en el Congreso de los Diputados aquella fatídica tarde de 1981 tiene que pasar a nuestra historia para siempre. Debemos recordarlo como un hecho nefasto que, gracias a S.M. Juan Carlos I, fue desmontado en pocas horas, y la sociedad volvió a respirar tranquila aires de libertad y democracia.

No cabe ninguna duda que aquella locura, fue toda una hazaña militar, en la que pudo haber derramamientos de sangre y, afortunadamente, no se vertió ni una gota, aunque los vestigios de aquella gesta hayan quedado inmortalizados para siempre en la techumbre del Hemiciclo del Congreso.

Aquellas horas fueron horas de preocupación, miedo e incertidumbre, en dónde los mayores temieron retroceder décadas atrás y los no tan mayores creímos que todo lo que se estaba construyendo se desmoronaba como un castillo de arena.

Fotografía: @elespanolcom

Pero, afortunadamente, la sociedad española demostró, con su Jefe de Estado, con el Capitán General de sus Fuerzas Armadas a la cabeza, ser más madura y mucho más seria que un grupo de locos que, al abrigo de un uniforme y utilizando de forma torticera los símbolos de España, se autoproclamaban los nuevos salvadores de la Patria.

Nombres de los entonces artífices del golpe como Antonio Tejero, Alfonso Armada, o Jaime Miláns del Bosch son nombres que no nos toca juzgar. Lo hará la Historia, o ya lo ha hecho. En su momento fueron desautorizados de forma contundente por don Juan Carlos y conminados a deponer su actitud de forma inminente.

Aquellas horas de temores, dudas, y preguntas nos dejaron imágenes grabadas en nuestra retina para siempre cómo fueron el enfrentamiento del Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado con los golpistas, o el propio Presidente sentado en su escaño mientras todos los diputados permanecían agazapados mientras los guardias civiles a las órdenes de Tejero disparaban a todo lo que se meneaba llenando el Congreso de miedo, terror, e incertidumbre.

Fotografía: @el_pais

Y aquella noche, además de la madurez y responsabilidad de los españoles, hubo otra persona que jugó un papel imprescindible, alguien clave para que el golpe fracasara cuanto antes. El general Sabino Fernández Campo, que en aquel momento ostentaba el cargo de Secretario General de la Casa del Rey. No le dolieron prendas en descolgar el teléfono, llamar a todas las capitanías generales, regiones aéreas y zonas marítimas, así cómo a otros mandos militares. Para él era prioritario conocer cómo estaba la situación en el seno de las Fuerzas Armadas, y si estábamos ante un golpe de unos pocos ‘locos irracionales’, o, por el contrario, la situación trascendía más allá. Su olfato como mando de las propias Fuerzas Armadas y su lealtad al propio Rey Juan Carlos y «a la Casa» no le pedían otra cosa. A él le debemos la famosa frase «Ni está, ni se le espera», que sirvió de contestación a una pregunta del general José Juste (general de la División Acorazada Brunete) sobre si el general Alfonso Armada había llegado al Palacio de la Zarzuela. Aquella frase, que pareció insignificante, fue el comienzo del fin del golpe de Estado. Su artífice, un asturiano. El fiel escudero que durante tantos años estuvo en La Zarzuela, y manejó con delicadeza extrema , junto a don Juan Carlos y doña Sofía, el bisturí de la trastienda de la Jefatura del Estado.

En el acto de hoy en el Congreso de los Diputados habrá dos ausencias significativas. Por un lado, la del General Sabino Fernández Campo fallecido en el año 2009; y la otra obviamente la de S.M. don Juan Carlos I que, con todos los honores, debería entrar junto a su hijo por la Puerta de Los Leones. Que a nadie se le olvide que, gracias a los dos, el golpe de Estado no prosperó y la democracia española y el Estado de Derecho triunfaron. Los españoles pudimos seguir viviendo en paz, democracia y libertad.

Han pasado ya cuarenta años, y hoy estoy expectante esperando el discurso del Rey Felipe VI que será notable, y no dejará indiferente a nadie. Me Y lo demás, el resto ya es Historia, cada vez más lejana… afortunadamente. Por el bien de España y de los españoles.

 

 

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Violencia institucionalizada con una Policía desbordada y desprotegida

Adelanto unas horas la columna que debería salir mañana por la mañana. Los graves incidentes que sucedieron anoche, especialmente en Madrid y Barcelona así lo exigen.

Fotografía: Facebook

Apenas levantaba yo tres palmos del suelo que ya acompañaba a mi padre al vetusto acuartelamiento de la antigua Policía Armada en la zaragozana calle General Mayandia, hoy sede de Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana.

Desde el principio me acuerdo de aquel patio lleno de los famosos coches zeta, las furgonetas (llamadas en el argot, Avias), y de los coches de los propios agentes arremolinados en los rincones, o aparcados dónde podían, dependiendo de las circunstancias. Lógicamente, la prioridad eran los primeros, y éstos se podían contar por docenas. En otro rincón, los talleres; enfrente, las caballerías, y alrededor de aquel entorno,  balcones de las viviendas de los agentes que vivían en el propio recinto policial. Para ubicarnos, estábamos en la década de los setenta.

También recuerdo más de una vez, de dos y de tres, cómo mi padre me ubicaba en un rincón de ese patio junto a una de las puertas de acceso al edificio. Y con aquella voz que tenía de “mando en plaza” tanto en aquel territorio como de puertas adentro de casa, me conminaba: «¡Ni te muevas de aquí, eh!, pero ni te muevas». Aseguro que el tono de sus palabras y su mirada clavaban en el suelo a cualquiera.

Recuerdo que a los pocos minutos de aquello, aparecía, en perfecta formación, la entonces denominada 4ª CRG (4ª Compañía de Reserva General; conocida en el argot, como los ‘Pegasos’), hoy llamadas UIP (Unidades de Intervención Policial). Y comenzaban los entrenamientos de todo tipo… una preparación muy útil para después, cuando las circunstancias así lo exigieran, que entrenamientos sirviera en sus intervenciones en la calle.

Fotografía: @AragonSup

En más de una ocasión también en mitad de esos ensayos, terminaba la parte representativa, y en menos de 5 minutos se enfundaban la indumentaria correspondiente, cogían el material necesario, y a los coches sirena abierta, con las luces encendidas… En las mayoría de las ocasiones con destino a la ciudad universitaria o alrededores. Los universitarios zaragozanos estaban haciendo de las suyas. En muchas ocasiones, en paralelo a la salida de los Pegaso, salían también unidades de Caballería, y otras dotaciones policiales.

Por aquellos años precisamente vivíamos en las inmediaciones de la ciudad universitaria, muy cerca de la famosísima Plaza de San Francisco. Para ver las carreras entre estudiantes y policías ni teníamos que salir de casa; bastaba salir al balcón a modo de ‘familia Alcántara’ en la serie Cuéntame de Televisión Española, y perfectamente veíamos las algaradas, las carreras, los estudiantes corriendo delante la Policía.

Fotografía: @heraldoes

Y estas situaciones la vi muchísimas veces durante mi infancia y, posteriormente durante, mi juventud. Con los años viví otras situaciones delicadas de orden público por razones profesionales, pero jamás, insisto, jamás,  he vivido situaciones cómo las que han sucedido estos últimos días en distintos puntos de la geografía española, especialmente en Madrid y Barcelona.

Es manifiestamente grave, serio, y delicado los hechos sucedidos ayer. Son hechos sumamente graves porque cuando el resultado de unos incidentes en la calle asciende, a 50 detenidos, 35 policías heridos, y sólo en Barcelona, más de cien contenedores incendiados, la gravedad de los hechos es más que manifiesta.

Fotografía: @LaVanguardia

Espero que a partir de aquí la Justicia haga su trabajo con los detenidos, y rápido, los agentes heridos se recuperen cuánto antes. Confío que  tanto las unidades de UIP de Policía Nacional como los Mossòs se reorganicen bien para que, si se repiten los incidentes, la calle siga siendo de los demócratas, y no de los salvajes. Y con esto no estoy diciendo que ayer ni los días anteriores Policía y Mossòs no estuvieran bien organizados –al contrario-, pero en este tipo de situaciones, y tras el resultado, es normal que el ánimo de nuestra Policía flaquee. Los videos de Youtube hablan por sí solos.

Queda claro que detrás de estas turbas callejeras hay grupos antisistema, anticapistalistas, gente muy joven, muy incultos, muy bravos, extremadamente radicales, muy organizados, con un elevadisimo nivel de impunidad y de jactancia. O sea, grupos que están profesionalizando la violencia, ya desde antes de la mayoría de edad.  No es normal que haya gente que vaya a una manifestación con martillo y con otros instrumentos para picar adoquines y piedra.

Fotografía: @EconoiaED_

Esto nos está diciendo que son grupos organizados y perfectamente adiestrados para la guerra de guerrillas. Y en el fondo les da exactamente igual que sea una manifestación para pedir la libertad de Pablo Hasél, que para pedir que se cultive el arroz… ¡Les da exactamente lo mismo! Su objetivo es el mismo: tomar las calles perfectamente organizados y con una violencia extrema.

Todo esto es extremadamente grave, pero al final va a llevar un camino judicial, tan pronto como la Brigada de Información de la Policía Nacional culmine su trabajo, a pesar de que se haya dejado en libertad sin medidas cautelares a 13 de los detenidos en Madrid. Me parece un gravísimo error por parte de Su Señoría, porque al más puro estilo catalán  “lo volverán a hacer”.

Pero, colateralmente, hay otro problema que ya se vio ayer en el hemiciclo del Congreso, y que es extremadamente grave. Ante los hechos sucedidos, el que uno de los partidos que sustenta el Gobierno no condene los actos violentos y sus miembros salgan en defensa de los manifestantes, a la vez que aprovechándose de su cargo institucional (me da igual que seas vicepresidente del Gobierno que portavoz del grupo parlamentario), lleven de escoltas agentes de policía o guardia civil, me parece de un cinismo y de una hipocresía absolutos.

Igual que me resulta absolutamente impresentable el hecho de que el Presidente del Gobierno no haya condenado los hechos. Hoy tenía que haber aparecido en cualquier acto público –aunque hubiera sido en el Congreso de los Diputados-, y expresar públicamente su condena –que es la del PSOE-, a los actos violento y su apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Pero esta deriva de ponerse de lado, y dejar que la vicepresidenta Calvo se enfrente a los leones no es nueva. Pone de manifiesta la deriva absolutamente indecente a la que nos ha conducido este Gobierno botarate, incongruente, mediocre, y, sobre, fracturado.

Fotografía: @voz_populi

Y en medio de todo, Pablo Iglesias sigue incendiando las calles desde Galapagar, a través de diversos medios. Sus voceros, haciéndole el eco. Echenique y Mayoral no han podido hacer mejor el ridículo y quedar como lo que son: unos perfectos revolucionarios antidemocratas. Pero esto no es grave porque no han engañado a nadie: ni Iglesias, ni Montero, ni Echenique, ni el resto de la banda.

El problema es el propio Pedro Sánchez y está en Ferraz. ¿Hasta cuándo va a seguir aguantando humillaciones y desprecios? ¿Hasta cuándo Sanchez va a tolerar maltratos de sus socios a las Instituciones del Estado, como son la Casa Real, la Constitución, o nuestras Fuerzas Armadas y nuestros Cuerpos de Seguridad del Estado? ¿Hasta cuándo tolerarán desde Moncloa tropelías, dimes y diretes, a cambio de un titular en la prensa nacional?

Ha quedado claro que los experimentos ni con gaseosa. Y el de PSOE-Podemos ha sido un fracaso garrafal ya antes de su nacimiento. Nunca pueden compartir mesa y mantel un partido constitucionalista con otro revolucionario y anticonstitucionalista. Eso es antinatural. Es una anormalidad democrática. Las consecuencias  las pagamos todos los españoles.

Pedro Sánchez, con el cese de Illá,  perdió una oportunidad de oro para haber hecho una jugada maestra en su tablero de Gobierno. Tenía asegurada la legislatura con unos PGE que, nos gusten más o menos, los tiene aprobados, y tiene otros dos temas aprobados en los que no necesita a Podemos ni para que le encienda la luz en su despacho cada mañana: La ley de la Eutanasia y los 140 mil millones del Fondo de Recuperación de la Unión Europea.

Ante esta situación, ¿por qué Sánchez no rompe su pacto de Gobierno con Iglesias, y compone con un Gobierno mucho más reducido, acorde con las circunstancias sociales y económicas que estamos viviendo los españoles? ¿Acaso piensa que García-Page, Lambán o Fernández Vara y le van a poner problemas? Al contrario. Están lo deseando. Moncloa necesita abrir ventanas, sacudir el polvo y ventilar la casa…

Un Gobierno no se puede sustentar con posiciones totalmente dispares, y está claro que España necesita a un Partido Socialista constitucionalista, totalmente cohesionado, fuerte, con una hoja de ruta en condiciones, y sobre todo, sin que nadie en su propia casa le diga lo qué tiene qué hacer, cuándo tiene que hablar y cuando tiene qué callar.  Y es exactamente lo mismo que necesita España del Partido Popular. Son los dos únicos partidos que pueden dar estabilidad a España.

Fotografía: @LaVanguardia

El Presidente del Gobierno de España no puede ser rehén de sus propios ministros, menos todavía de quienes alientan en la calle, y en twitter, manifestaciones y algaras públicas. Y su silencio, es presa de su propia complicidad. En resumen, una vergüenza absoluta que no corresponde con el Partido Socialista de Felipe González y del malogrado Pérez Rubalcaba.

Veremos cómo acaba, y estamos pendiente de la tensión que a esta horas se estas horas ya se cociendo en Valencia. Las primeras algaradas ya se han producido. Me temo que detrás llegarán otras en Madrid. Barcelona y otros puntos de España.

Espero que nuestra Policía, de la forma tan profesional que siempre hace su trabajo, mantenga el orden en las calles españolas para que esta gentuza no se salgan con la suya.

Qué los agentes heridos se recuperen hoy mejor que mañana porque los demócratas les necesitamos.  La violencia no conduce a nada y cuando el personal rompe los limites de los valores constitucionales a través del terror organizado en nuestras calles, la respuesta debe ser doble y sin tonterías. En una primera instancia, contundente, en el plano policial para restituir el orden en las calles, y a continuación, también categórico en el plano judicial. Quien se pase un pelo en la calle, “al trullo” –utilizando el lenguaje policial- durante una buena temporadita y además que pague los desperfectos de mobiliarios urbano. Al personal hay que espabilarlo y meterlo en cintura con o sin anestesia. A elección cada uno.

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Hombres útiles y el paso del tiempo

Fotografía: @eswikipedia

Desde que estoy viviendo en Gijón, me he enterado del fallecimiento de varias personas –demasiadas- que conocía, y con las que tenía trato,  en Zaragoza; lógicamente, con unas más que con otras, pero casualmente, con muchas de ellas teníamos un vínculo en común: el Gobierno de Aragón, por una vinculación o por otra.

Este último año 2020 fue especialmente duro en la pérdida de personas conocidas a causa de la guadaña implacable y cruel de la Covid. Han sido demasiadas las pérdidas, muchas son ya las ausencias. Y siempre me sucede lo mismo. Siempre que hay un “adiós”, irremediablemente hecho la vista atrás, a aquella época de finales de los años ochenta a principio de los dos mil, y recuerdo muchos momentos vividos. Me vienen a la cabeza cientos de recuerdos…

Me ha sucedido con varias personas: con mi amigo Luciano Varea y su querida esposa Ana; con el malogrado Presidente Santiago Lanzuela; con el doctor Fernando Solsona, con la soprano Pilar Torreblanca, con el cantautor Joaquín Carbonell… y hace pocos días con Marta Eizaguirre, una mujer única para manejar la política autonómica entre bambalinas. Y es en estos momentos cuando me doy cuenta de la velocidad a la que pasa la vida, y lo vertiginoso que es el devenir de los días.

Quiero agradecerle a  Lisardo de Felipe, uno de los referentes del periodismo aragonés indiscutible e imprescindible, el detalle de transformar sus perfiles sociales en un altavoz de la vida diaria aragonesa, especialmente zaragozana; y a los que estamos lejos, nos va contando el devenir de la más que bilbilenaria Cesaraugusta. Con su agilidad periodística, y su forma de ver el paso de los días, nos va contando la actualidad zaragozana, aragonesa, con maestría, con serenidad y, sobre todo, poniendo en valor lo que él llama “hombres útiles” a  Aragón.

Fotografía: @heraldoes

Pero esta posición de Lisardo no excluye en absoluto lo que me remueve cada vez que él anuncia que un nuevo ‘hombre útil’ se nos va; especialmente si ese hombre –o mujer- tuvo una vinculación personal o profesional conmigo. No deja de ser un mazazo que, poco a poco, cada vez cuesta más de digerir. Dijo Abraham Lincoln que «al final, no son los años en nuestra vida lo que cuenta, sino la vida en nuestros años». Y es ahora cuando me doy cuenta que, en un plano profesional, aquellos años, en el fondo, tuvieron más ráfagas de luces de que de sombras, aunque las sombras siempre se notan. Me tropecé con gente ilustrada, con personas de las que aprendes cada minuto de tu vida. De los inútiles e ignorantes –que los había por docenas-, ni me acuerdo.

Fotografía: @SPENDINmagazine

Y, como no, hoy, dos décadas después me acompaña cada minuto de mi vida las enseñanzas, los consejos, la opinión, la palabra y la obra de mi hermano, de mi compañero, de mi amigo del alma: Javier Carnicer, a quien quiero como persona, admiro como profesional y respeto por su fulgurante trayectoria. Javier siempre ha estado, y sigue estando ahí personal y profesionalmente. De igual manera que él sabe que cualquier cosa que necesite de Asturias… o de dónde sea, no habrá minutos en el día, ni día en la semana o en el mes hasta que lo consiga.

Así se van escribiendo los capítulos de la vida, entre la desaparición de los hombres útiles y las mascarillas. Al estilo de Lisardo, desde nuestras propias atalayas. Y antes que Lisardo nos cuente un nuevo chandrío, vamos a disfrutar minuto a minuto,  día a día de la vida, y a chipiarnos de todo lo bueno que nos ofrece cada segundo. Tiempo habrá para volver a esbafar una nueva pérdida de un hombre útil por boca de Lisardo.

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En el quirófano de las elecciones catalanas

Fotografía: @elperiodico

Ayer, toda España volvió sus ojos a Cataluña. No en vano, los catalanes estaban llamados a las urnas en una convocatoria electoral, marcada por el Covid19 y en la que pasó prácticamente de todo. Aunque la jornada transcurrió con varios denominadores comunes: una más que elevada abstención, que denota el hartazgo de una sociedad fracturada y empachada de delirios rupturistas y de una economía más que empobrecida; un llamamiento de todos los candidatos a la participación, que nos indica que, efectivamente, hay que volver a inyectar la ilusión en la sociedad catalana y a comprometerla en los grandes retos que tiene desde antes del año 2017; y la absoluta normalidad de la jornada, que nos da la pauta de qué hasta qué punto la sociedad catalana es una sociedad madura, seria y responsable que no quiere volver a repetir los sucesos de octubre del 2017, a pesar de los mensajes apocalípticos del independentismo y del republicanismo catalán; mensajes, dicho sea de paso, caducados como los yogures, que diría el niñato Gabriel Rufián.

Pero hay un dato que es importante analizar porque pone sobre la mesa un problema, no menos  importante. Me refiero al índice de participación, que a las  18:00 horas de la tarde no llegaba al 50%. Una participación muy baja que demuestra la desafección de la sociedad civil con la clase política catalana, especialmente con las entelequias independentistas y republicanas de algunos, que sólo les ha dejado en sus casas más paro, más pobreza social, y más crisis socio económica. Eso unido a una convocatoria electoral en medio de una pandemia, en la que han primado las encuestas a la salud.  Y en medio de todo esto, se han encontrado con un ex ministro de sanidad, que no ha sabido gestionar la pandemia, y de que de repente, a modo de guinda de un pastel, cae en medio de la Plaza Cataluña, y aterriza a modo de Mesías para salvar a los catalanes. Y se ha encontrado con dos cordones: uno de todo el independentismo, y el otro del constitucionalismo. La jugada de Sánchez ha sido maestra. Mientras tanto, en la Moncloa,  él sigue tocando el arpa, y, como dice Jiménez Losantos, el doctor Bacterio, preparando su próximo rito sátrapa, a la vez que la fosa de su jefe cada vez se hace mayor.

La primera lección que tenemos que sacar de la jornada de ayer resulta tan seria como preocupante. El hecho de que a las 18:00 horas la participación se desplomase 22 puntos es una seria advertencia a la clase política catalana, especialmente al sector independentista y republicano, únicos culpables de la realidad social económica, y política de la sociedad catalana. Los de “lo volveremos a hacer”, en el fondo han pagado su cuota de responsabilidad por parte del electorado que, siempre pone en su sitio a cada partido, en cada convocatoria electoral.

Los primeros resultados, las primeras encuestas que ofrecieron a las ocho de la tarde las diferentes consultoras investigación sociológica y de comunicación estratégica ofrecían un Parlament más que fragmentado que nunca y condenado obligatoriamente a pactar y al diálogo para constituir un Govern serio y estable, que evitará la repetición electoral, que se atisbaba en la lejanía a la vista de los diferentes cordones sanitarios que habíamos escuchado en los diferentes debates electorales.

Fotografía: @elmundoes

Pero también trajeron otras dos noticias destacadas para el tablero político catalán: la desaparición política de Ciudadanos, antesala de lo que va a suceder en un futuro próximo en el Congreso de los Diputados; y la irrupción de Vox como grupo parlamentario propio, que recoge el voto de los centristas, y sobre todo, su irrupción territorial en las cuatro provincias catalanas.

Y tal es la debacle en el cuartel naranja, que para hoy Inés Arrimadas ha convocado a todo su buro político a una reunión de urgencia. Desde ayer a las 8 de la tarde se escuchan tambores de guerra. Se masca la tragedia. Estamos ante el fin del partido, y no me extraña porque como diría mi madre, Ciudadanos ha sido ese partido que tanto a nivel nacional como autonómico y municipal, que han llevado como bandera  ese lema de que nunca sabes si va o viene, si está o no está, si puedes o no contar con él. si es fiel a sus principios (por lo general, nunca) hasta sus máximas consecuencias. O dicho en cristiano, con un ejemplo: En una sesión de control puedes tropezarte con que  Inés Arrimadas ha sido capaz ponerle ojitos a Pablo Casado y hacerle guiños, y escupir parlamentariamente a Pedro Sánchez, y al acabar la sesión parlamentaria, tirarse en los propios brazos de Sánchez y pactar lo que sea necesario con él, con tal de incendiar las naves de Partido Popular. Realmente me alegro mucho de este debacle y sólo espero que los cuatro o cinco  amigos que hoy, erróneamente visten de naranja, reflexionen severamente, y mañana vistan de azul.

Y otra reflexión que debemos diseccionar hoy es la irrupción territorial de Vox en todas las provincias catalanas. El ataque sistemático de los cachorros de la CUP en Vic y en otros puntos de Cataluña en plena campaña fue un punto conexión hacia el electorado que Garriga y su equipo han sabido revertir notablemente, y lo han rentabilizado en escaños. El voto desencantado de Ciudadanos no se ha transferido al Partido Popular, sino a Vox. Y esto tiene a partes iguales tanto de peligroso como de novedad. Ciudadanos no ha sido capaz de retener a sus votantes, ni siquiera han sido capaces de unir fuerzas con el Partido Popular, y Vox ha sabido aprovechar esa vía de agua.

El resultado de las elecciones lo definió anoche perfectamente Teodoro García-Egea, Secretario General del Partido Popular: «El independentismo, hoy está más fuerte, y el constitucionalismo más débil».

Fotografía: @elperiodico

Y al final, salió Salvador Illá en olor de multitudes como claro vencedor de la noche. Pero no está todo el pescado vendido. El PSC necesita pactar para que el ex ministro de sanidad se convierta en Presidente de la Generalitat, y tanto Pere Aragonès como Laura Borràs ya han anunciado públicamente que no iban a pactar con el PSC. Claro que tampoco es de fiar estas negativas, dado que ya sabemos que tanto el republicano como la independentista con extrema facilidad conjugan ciertos verbos, y luego ya sabemos… «dónde dije digo…». Por eso, y porque el PSC no suma con los Comunes, no termino de creerme que al final no haya un pacto, a cambio de concesiones, con Junt y ERC.

Se presentan unos días intensos en los que la palabra será el principal instrumento de trabajo, sin vetos, porque si la sociedad catalana percibe vetos, y consecuencia de esas trabas se le conduce a una nueva convocatoria electoral, las consecuencias serán nefastas.

Que tanto Sánchez como el doctor Bacterio tomen buena nota, porque, a pesar de su inutilidad, lo cierto es que aunque el PSC sea la primera fuerza política hasta el rabo todo es toro. Lo dicen los taurinos. Y en política también.

Pero que nadie pierda de vista la imagen de otro escenario. Una mesa en la que se sienten ERC, Junts, la CUP, y los Comunes. Sería tan peligroso como factible. Es cuestión de días, y de diálogo independentista, muy fácil de que se produzca.

Fotografía: @abc_es

Aunque sinceramente, yo pintaría otro cuadro. Entre el espectáculo malo y el peor, yo siempre me quedo con el malo. No tengo que reafirmarme en mis antipatías hacía Salvador Illá, pero antes que ERC comparta mesa con la CUP, y con los Comunes, hay que buscar alternativas. Por eso espero que Illá se desgañite en dialogar con Pere Aragonés y con Laura Borràs para llegar a un pacto amplio de gobierno que evite que la CUP pise moqueta en el Palau de la Generalitat. Y me reitero en las tirrias hacía el ex ministro. Pero, al menos salvemos los muebles. Se abren las apuestas.

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La voz de los catalanes

Hoy los catalanes están llamados a las urnas, El delirio y el frenesí al que últimamente nos tienen acostumbrados desde el Palau de la Generalitat de la icónica Plaza Sant Jordi de Barcelona y desde los jardines del Palacio de La  Moncloa han coincidido en un punto de irracionalidad y locura sin límites. Han exigido que la sociedad ejerza uno de los mayores derechos que tiene democráticamente: el derecho al sufragio. Pero la quimera no acaba ahí, la paranoia no tiene límites. Aunque de puertas afuera y frente a los medios de comunicación se incendien las naves, dentro, en privado, Pere Aragonès comparte mesa y mantel con Salvador Illá, Se necesitan. Se quieren. Y lo saben. Igual que Sánchez sabe que necesita al niñato Rufián y tiene que aguantar cada miércoles su escenografía más estúpida, más perversa y más cretina que se puede escenografíar en el hemiciclo del Congreso, Pero a Sánchez y a Lastra les da igual porque son conscientes que si no quieren convocar elecciones anticipadas, necesitan a Rufian y a la tropa de Otegui en su misma mesa. Las naves con Pablo Iglesias están todas quemadas, y no les queda otra que salvar los muebles, poco a poco, cada semana el resto de tiempo que quede de legislatura. Ambos, Pedro y Pablo, están mirando, uno al norte y el otro al sur.

Fotografía: @Consalud_es

En medio de este panorama tan bucólico, los gallegos y los vascos sí pudieron aplazar sus elecciones autonómicas, y las dos sociedades y su clase política lo entendieron y lo asumieron sin debate de ninguna clase.. La salud era prioridad a cualquier otro interés partidista, pero los catalanes no. Se vuelve a imponer el criterio descebrado de Iván Redondo, intentando catapultar hasta el Palau de la Generalitat a un ex ministro quemado, sin otra salida política, y, lo peor, cada vez más solo frente a la jauría separatista catalana que encabeza Laura Borras, por un lado, y frente al dique constitucionalista, serio, moderado, eficaz que ofrece Alejandro Fernández, por otro.

En cualquiera de los escenarios que hoy puedan darse, lo cierto es que al caer el día, nos vamos a encontrar con un Parlament más polarizado que nunca; previsiblemente con nueve formaciones políticas, y un galimatías tremendo para la formación de un Gobierno estable, sensato, y serio que es, en definitiva, lo que quieren los catalanes de verdad. Lo que buscan los de la pandereta, “los que aprietan”, y otras víboras importa poco, porque tarde o temprano tendrán que volver a pasar por un 155, con o sin anestesia.

Y en medio de todo esto, tenemos un nuevo invitado a la mesa: Ignacio Garriga, que en vez de bajar el nivel de intoxicación, reducir el volumen e intentar acercarse a la zona moderada, se dedica a atacar de forma miserable a Pablo Casado, Alejandro Fernández, y el Partido Popular, además de a todo lo que huele a separatismo. No es acertada esta política. Tampoco es decente. Hay que ser prudente, y evitar volver a reabrir viejas heridas del pasado que sólo conducen al odio, a la fragmentación social  y a la polarización más extrema de la sociedad y, en consecuencia de las familias. Los errores, los problemas, las faltas de decencia y las irresponsabilidades hay que denunciarlas, ¡por supuesto que sí!, pero en esa denuncia no vale todo, como se vio en el debate de La Sexta el pasado jueves. Uno de los candidatos que se equivocó, insultando públicamente a sus rivales, fue Garriga. No fue el único. Sin embargo, Alejandro Fernández dio toda una lección de moderación, respeto, constitucionalismo, y decencia. El único, porque Carlos Carrizosa, como diría Sabino Fernández Campo, ni está ni se le espera. Ciudadanos es un partido cada vez más minúsculo y, en consecuencia, más insignificante. Como dicen en Aragón, terminará esbafándose. Y más pronto que tarde.

Fotografía: @eswikipedia

Esperemos que no hayas graves consecuencias a causa de la convocatoria electoral. Y esperemos que la Incidencia Acumulada en Cataluña, los servicios de Urgencias, y las UCI no vuelven a dispararse como consecuencia de esta insensatez fruto de una locura política y del delirio irrefrenable del poder. En ese caso, esta responsabilidad tendría nombres y apellidos y sólo espero que alguien de la sociedad civil catalana hiciera lo que le corresponde.

De igual manera que espero que en una sociedad tan polarizada como ésta, con sus múltiples virreyes, la jornada se desarrolle de forma pacífica, y ya que no queda otra, los catalanes puedan ejercer su derecho en paz y libertad, y puedan poner a cada candidato en el sitio que le corresponde. A los moderados y constitucionalistas, al frente de la Generalitat, y a los que se envuelven en la bandera de que “lo volverán a hacer” en el rincón de pensar. O sea, en sus casas, que es el sitio de dónde nunca tenían que salido. Mucho antes del año 2017. Mejor hubiera ido a toda España.

 

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Coherencia, coherencia… y decencia

Hace pocos días hablaba en este mismo espacio de la ejemplaridad que deben demostrar todas las personas que ejercen cargos de responsabilidad pública, sea en entidades públicas o privadas.

Pero esta ejemplaridad va más allá del hecho de vacunarse o no, o de “atizar” una mordida a una comisión. Va de esto, y de mucho más.  Dice el Profesor Emilio Lledó que «lo triste es un indecente con poder». Y no le falta razón al académico y Premio Princesa de Asturias porque un indecente con poder no tiene escrúpulos. Los estamos viendo a diario desde el día 13 de enero del año 2020.

La decencia tiene que empezar por la responsabilidad, la ética y la dignidad. Y lamentablemente hay muchas personas que desconocen el significado de estas palabras.

Pero no voy a hablar de estas cuestiones. Hoy quiero abrir otro melón.

Fotografía: @20m

Hace pocos días, el portavoz del Partido Popular, y alcalde de Madrid, José Luis Martinez-Almeida, un referente y un decente de la política española, decía en relación al carrusel de vacunados a dedo con derecho a coche oficial, que era partidario que la cúpula del Estado se vacunara, porque el Estado no podía estar descabezado, y teníamos que tener una estructura de Estado segura y fuerte. No puedo estar más de acuerdo con este planteamiento. Es evidente, que el concejalillo de turno, el cura de no sé dónde, o el alcalde de yo qué están fuera de toda cúpula del Estado y, en consecuencia, si se cuelan, si se saltan la fila, me parece perfecto que los metan en cintura y que los pongan  en orden.

Pero, lo lógico, es que S.M., el Rey, Felipe VI, el Presidente del Gobierno, la Presidenta del Congreso, la del Senado, las Ministras de Sanidad, y de Defensa, y los Ministros de Transportes, Interior, y Política Territorial, así como la Vicepresidenta Primera deberían vacunarse. De igual modo que deben vacunarse el Presidente del Partido Popular, la de Ciudadanos y los Portavoces de los Grupos Parlamentarios del Congreso y del Senado.

Pero, como siempre hacemos las cosas por el tejado, y en vez de hacer una propuesta parlamentaria, nos cruzamos de brazos, y luego el fango rebosa, las redes sociales sentencian estúpidamente, y los platós de televisión echan humo.

Si las cosas se explican con sentido común, consenso, y coherencia, la gente lo va a entender, pero no sé puede ir siempre de guapo por la vida, tocando el arpa, y haciendo el ridículo. Sigue sin darse cuenta que el enemigo lo tiene en casa, y cada martes se sienta a su lado en la mesa del Consejo de Ministros. Así nos va.

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Illá y el arpa

Para ningún cargo institucional resulta fácil gestionar una crisis sanitaria como la crisis de la Covid19. Una crisis global sin precedentes, sin final a medio plazo—o largo-, que afecta a todos lo elementos de la sociedad a nivel mundial. Todas las crisis, de la clase que sea, siempre dejan cadáveres en el camino.

España no es una excepción en este sentido. El Gobierno de Pedro Sánchez sacrifica al Ministro de Sanidad, Salvador Illá, y lo envia directamente a las mismísimas mazmorras catalanas para que se enfrente en el circo catalán con lo peor de la política catalana. Si tan seguro estaba Sanchez de que la gestión de Illá ante la pandemia era un éxito, no lo hubiera tirado a una pelea de gladiadores al más estilo hollywoodiense de Ben-Hur.

Fotografía:, @VanityFairSpain

En Moncloa lo saben. Son conscientes de que este tiempo, al frente del Ministerio, Illá se ha granjeado el cabreo generalizado de la sociedad española; pero también de colegios profesionales, sindicatos, sociedades médicas, medios de comunicación y todos los partidos del arco parlamentario del Congreso de los Diputados y del Senado, a los que ha conseguido unir frente a su nefasta gestión. Se ha convertido en un ministro a la fuga, sin comparecer por su gestión antes de marchar a la guerra.

Una crisis sanitaria de estas dimensiones no se aborda sólo sin entrar en grandes broncas. Hace faltar escuchar a los profesionales del sector, que están siendo los grandes ultrajados de esta crisis.

Dentro de un rato, los tambores de guerra del Palacio de la Moncloa anunciarán el nombre de su sucesor. Todo apunta a que va ser sucesora. Los mentideros políticos miran a Carolina Darias como heredera al sillón del Ministerio de Sanidad. Por muy mal que lo haga, esperamos que pueda hacerlo apenas un uno por ciento mejor que su antecesor. Pero, sobre todo, sea ella o quien sea, urge que el heredero de Illá se siente con los colegios profesionales y con las sociedades médicas y atienda de una puñetera vez sus palabras y sus necesidades, que hoy son las palabras y las necesidades de una buena parte de la sociedad española.

Fotografía: @elespanolcom

Cuando Salvador Illá salga del Ministerio, en pocos minutos se habrá convertido en un fugaz recuerdo de los funcionarios y del sector, y dentro de quince o veinte días, cuando se celebren las elecciones catalanas previsiblemente será un apunte en Wikipedia.

Y será entonces cuando volveremos a ver al Emperador Pedro Sánchez tocar el arpa, mirando al trasluz desde La Moncloa, mientras fuma un puro en el sofá, y se carcajea. Habrá ganado otra batalla. Pero no se dará cuenta que cada vez esta más cercano el día que perderá la guerras definitivamente. Aunque siga tocando el arpa.

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Tumores que hay que extirpar

Un partido que forma parte de un Gobierno a nivel nacional tiene que tener sentido de Estado. Eso implica una responsabilidad, y un respeto hacia las Instituciones del Estado. Por todas. Sin excepción.

(Fotografía: @lasprovincias)

La deriva que durante los últimos meses ha cogido Podemos, dentro y fuera del Gobierno, resulta tan grave como preocupante. Y la guinda del pastel ha sido el video que han colgado en sus redes sociales acusando a la Familia Real de corruptos. Si la Fiscalia no fuera la que es, ya tendría que haber instruido diligencias, pero ya conocemos cómo está el patio.

Resulta gravísimo el comportamiento de este partido político. No es de recibo porque, que nadie se olvide, en medio de todo esto, está el vicepresidente segundo del Gobierno al que se le supone decencia, honorabilidad, respeto y, sobre todo, sentido de Estado. Pero no, él a su “lío”, que parece ser no tiene absolutamente nada que ver con una buena parte del Gobierno. Eso sí, está haciendo una grandísimo favor a republicanos, separatistas, filoetarras, y otras especies para que Pedro Sánchez siga tragando y aguantando todo lo que se les antoje.

Lo que previsiblemente nadie se ha dado cuenta de la imagen tan vergonzosa que estamos ofreciendo en Bruselas, en Washington y en mil lugares más a lo largo y ancho de los cinco continentes.

Un ejemplo. ¿Por qué se suspendió la cumbre Marruecos – España que se iba a celebrar en Rabat y a la que iba asistir Pedro Sánchez? Pablo Iglesias largó lo que no debía y sus palabras incomodaron a las autoridades marroquíes. Lo mejor, la suspensión de la cumbre. O sea, España importa cada vez menos en el Exterior. Y ésta es una prueba, aderezada por las declaraciones de Gabriel Rufián y Pablo Echenique, palanganeros oficiales del vicepresidente.

Está comprobado que todo lo que tocan lo destruyen. La pregunta es: ¿hasta cuándo el PSOE y, lógicamente, Pedro Sánchez y los ministros socialistas aguantarán estar manoseando tanta basura por mantener un Gobierno inerte, hueco, sin rumbo  y con tan corto recorrido? Y voy a ir más allá, ¿hasta cuándo durará la paciencia de los barones del partido como Lambán, García-Page o Fernández Vara, que ya han mostrado su descontento con la deriva del Gobierno a consecuencia de las cesiones podemitas. Atentos.

Está claro. Podemos, y quienes lo dirigen, solo buscan algo inalcanzable: cargarse el Régimen del 78 y construir un nuevo Régimen “a su medida”. Pero los números no les salen. La sociedad está cabreada y hartita de sus mangoneos. Las cuatro décadas de paz y prosperidad del grandísimo reinado de Juan Carlos I pesan mucho más que el nuevo mundo que estos iluminados quieren hacernos creer. Y como saben que la sociedad, pasito a pasito, los está devolviendo al lugar del que nunca debieron salir, a sus casas, actúan  en modelo psicópata. Las encuestas cada vez son más evidentes.

Sólo espero que Pedro Sánchez caiga pronto del árbol y se dé de bruces con la realidad para que ponga a cada cual en su sitio. Si él no lo hace, quizás otros lo harán por él. Pero que Sanchez tenga cuidado porque sdi alguien agita el nogal no será el de Moncloa, sino el de Ferraz, y se repetirá la historia. Como dicen en Aragón, no le arriendo las ganancias,

Resulta evidente, que Podemos es un tumor para el Gobierno, para la sociedad y para España. Un buen amigo mío, cirujano de profesión, siempre dice que los tumores hay que extirparlos de raíz antes de que se conviertan en metástasis. En este caso, que hay, este tumor hay que extirparlo antes que gangrene a toda la sociedad. Y además, hay que hacerlo sin anestesia y, a ser posible, sin “pomadita”.

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En el cuarenta y dos cumpleaños de la Constitución

Conmemoramos el cuarenta y dos cumpleaños de nuestra Carta Magna, de nuestra Constitución, de ese texto que une a todos los españoles desde Cataluña a Galicia, desde el País Vasco a las Islas Canarias.

Pero hoy es una conmemoración especial. Ha sido un año más que difícil por esta cruel y devastadora pandemia del Covid que ha dejado miles de fallecidos, miles de afectados, y cientos y cientos de miles de afectos en las diferentes aristas que nos muestra a diario esta epidemia. Sin embargo a esta situación tan caótica, hay que añadir un hecho inusual, desatinado, mezquino, y cruel haya dónde los haya. Recientemente se acaban de aprobar los Presupuestos Generales del Estados cuya tramitación está en el Senado. Y el Gobierno no ha tenido escrúpulo alguno ni pudor para apuntalarlos con el apoyo de aquellas fuerzas políticas cuyo objetivo prioritario es precisamente es volar por los aires el consenso y el abrazo que se dieron los padres constituyentes para dar paso a la Constitución que nos abocara a los mejores años de paz, progreso, libertades, y democracia que jamás vivió España en el último siglo.

(Fotografía: @el_pais)

¿Dónde quedó la decencia del PSOE para afianzarse en la poltrona de La Moncloa y de los ni se sabe cuántos ministerios? ¿Tan pronto se les ha olvidado el dolor de las víctimas de ETA y la fragmentación social, económica, y política vivida en Cataluña en el año 2017? ¿Dónde está el PSOE que fue capaz de consensuar con todas las fuerzas políticas del Congreso de los Diputados la abdicación a la Corona de España de S.M. don Juan Carlos I y la proclamación al Trono de S.M., don Felipe VI en la normalidad democrática más ejemplar?

Es absolutamente indecente la actitud del actual Gobierno, que les ha importado muy poco la más reciente Historia de España para llevar de compañeros de viaje a la banda que tienen, despreciando todo y a todos los que no piensan como ellos.

(Fotografía: Hispagenda)

Hoy es el día para reivindicar la figura de hombres imprescindibles como Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, José Pedro Pérez-Llorca, Gregorio Peces-Barba, Jordi Solé Tura, o Miguel Roca… Pero también es el día de reivindicar el papel que jugaron los arquitectos de nuestra Constitución: S.M. don Juan Carlos I y Adolfo Suárez. Sin su proyecto institucional y su legado político, hoy los españoles no disfrutaríamos –a pesar de la Covid19-, del estado del bienestar que disfrutamos.

Todo gracias a la Constitución de 1978, y al impecable trabajo de sus padres que supieron aparcar sus posicionamientos políticos para pensar en el bien común y en el futuro de España. Eran tiempos convulsos como ahora. Pero con una notable diferencia. Entonces teníamos políticos decentes que nos les importaba renunciar a lo propio en favor de la colectividad. Ahora prefieren hundir a la colectividad con tal de mantener su despacho, su secretaria, su coche oficial y su escolta. Vergüenza, si la tuvieran, tendría que darles. A los españoles nos produce asco, porque se les llena la boca con la palabra “Constitución”, y en realidad la están abandonando. De palabra y de obra.

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Ernest Lluch

(Fotografía: @LaVanguardia)

Hoy se cumplen 20 del asesinato de Ernest Lluch a manos de la banda terrorista ETA. Catedrático de Economía en la Universidad de Valencia y de Historia de Doctrinas Económicas de la Universidad Central de Barcelona, fue una persona de grandes valores humanos que siempre antepuso a su ideología. Ministro de Sanidad de 1982 al 1986 con un Gobierno presidido por Felipe González, fue el artífice del actual Sistema Nacional de Salud.

Y hoy, veinte años después, sus compañeros de partido pactan con sus verdugos con tal de mantenerse en la poltrona al precio que sea. La decencia y la dignidad que siempre demostró Ernest por desgracia ya no tienen hueco en el PSOE de Lluch, de Mújica o de Pérez Rubalcaba Sólo tiene cabida la indecencia y el mantenimiento del caos y de la butaca.de Pedro Sánchez y sus palmeros apoltronados

(Fotografía : @NoticiasNavarra)

¿Alguien se hubiera imaginado que hubiera sucedido en esta pandemia con un sistema de salud como estaba concebido con anterioridad al año 1980? Si ayer, en este mismo foro, hablaba de que la autora asturiana Verónica García-Peña había afirmado  que Amazon había democratizado el sector del libro, el malogrado Ernest Lluch democratizó el Sistema Nacional de Salud universalizando y haciéndolo posible para todos los ciudadanos sin distinciones sociales o económicas. Éste es un hito de la grandeza de la democracia. Y sobre todo es un paso de gigante en la universalización del Estado de Derecho.

Por desgracia, ahora unos voceros de su partido, sin oficio ni beneficio, carentes de escrúpulos, y sin el más mínimo atisbo de dignidad intentar pulverizar su legado y su recuerdo. Pero no lo conseguirán. Son más los españoles decentes que, sin tardar mucho, a esta caterva de forajidos los pondrán en su sitio. Pomadita, diría alguno.

 

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Presupuestos peligrosos

Hoy se ha consumado una nueva estupidez de este gobierno de feria de barrio,  de este gobierno de baratija aldeana que nos está gobernando al son de la música de Rufián,  Echenique, y demás bufones de la cohorte del virrey Sánchez. ¡Vaya sainete!

(Fotografía: @elmundoes)

Hace cuarenta y cinco años que se restauró la monarquía parlamentaria en España, y en este periodo jamás ningún gobierno había pactado con blanqueadores de terroristas para mantenerse en el poder ni un solo minuto más del que debieron estar. Ni un minuto más. En esto, y en otras lindezas, Sánchez, y su tropa, pasará la historia.

Pero hoy, el Partido Socialista, que de Obrero ya no le queda nada, y de Socialista cada día menos, hoy ha traspasado una línea muy peligrosa.  He preferido optar por ir de la mano, con trueque de cromos incluido, con Oregui, Rufián y compañía para pactar los PGE, olvidándose y dando un portazo a las víctimas de la banda terrorista ETA, que sentarse en una mesa con partidos constitucionalistas como el Partido Popular o Ciudadanos que podrían haberle ayudado a hacer unos PGE decentes y pensando en el bien común, y no unas cuentas públicas que huelen a Bolivia, Venezuela, caso Dina, Otegui, y el proces catalán.

Afortunadamente, los tres barones socialistas por excelencia, Lambán, García-Page y Fernández-Vara han salido protestando, y es lógico. Todo lo que Sánchez, Calvo, Montero, y compañía tienen de radicales, tienen estos tres barones de moderados y constitucionalistas.  Porque ahora todo lo que en La Moncloa se toca, se llena de mugre.

Estos PGE son una catástrofe no sólo para la clase media española, como ayer le dijeron en el debate presupuestario a la ministra Montero, es una debacle para el España constitucional y centrista.

(Fotografía: @elespanolcom)

Este Gobierno es un peligro público y alguien tiene que ponerle freno y mandarlos a casa. Si logran pasar el trámite parlamentario, y aprueban los presupuestos, España en manos de un Sanchez a merced de Iglesias que le mecen la cuna Otegui y Rufián es el claro ejemplo de una España tercermundista y comunista. Un país por el que nuestros abuelos dieron su vida y, luego, en 1975, se perdonaron unos y otros para construir una Transición modélica. Pero parece que a este ejército de Pancho Villa se le ha olvidado.

Alguien tiene que poner freno a este cumulo de desorden porque de lo contrario, vamos de cabeza a un precipicio. Y sólo hay una solución. Desmontar este gobierno terrorífico y Sánchez e Iglesias cuanto más alejados estén del Palacio de la Moncloa y de la Carrera de San Jerónimo mejor. Pero mucho mejor.

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Hablando de fechas…

Si repasamos el calendario, nos tropezamos con la fecha del 23F, una fecha que conviene no recordar por diferentes y variopintos motivos.
Ayer se cumplieron 38 años que España entera se conmovió ante un intentó de golpe de Estado, que dio lugar al fortalecimiento más férreo de nuestras estructuras democráticas en torno a la figura del Rey Juan Carlos, y la Constitución de 1978.
Aquel golpe, más allá de una buena estrategia militar, no dejó de ser una locura de unos cuantos militares que, abducidos desde los más profundos sentimientos híper conservadores, no veían con buenos ojos la deriva a la que se estaba llevando a España.
Afortunadamente se cumplió esa frase que dice que ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Y también existe una figura clave para desestabilizar el golpe, y restaurar a la mayor brevedad posible, como dijo el propio Rey Juan Carlos, “el orden constitucional”. Me estoy refiriendo a un asturiano de pro (oventense, para más señas), que entonces ostentaba la graduación de Teniente General del Arma de Intendencia, y ocupaba la Secretaría General de la Casa de Su Majestad, el Rey. Efectivamente, me refiero a Sabino Fernández Campo, una figura clave e imprescindible en la fontanería del Palacio de La Zarzuela durante muchas décadas. Desde el primer momento, se remangó y se puso manos a la obra para desmontar más pronto que tarde aquella “locura”, que podría derivar en consecuencias incalculables para los españoles. Y actuó con firmeza, serenidad, seguridad y autoridad. Y ahí están los resultados.
Pero en esta fecha también es importante que los españoles reflexionemos sobre otra cuestión no menos importante que la anterior. Con posterioridad al golpe, los españoles salimos a la calle masivamente respaldando y consolidando el gran pacto democrático que nos dieron el propio Rey Juan Carlos y Adolfo Suárez en la Transición, transformando a España en un país democrático, con una Constitución votada en 1978, en donde la soberanía nacional quedaba perfectamente representada y limitada, y los poderes del Estado, independientes.
Los primeros años, de aquella frágil democracia, fueron refrendados de nuevo mayoritariamente por los españoles que no querían volver a vista atrás, y anhelaban un país democrático, libre, fuerte, respetado, y plural.
Cuatro décadas después soplan malos vientos, y es necesario más que nunca que los españoles volvamos a reflexionar y a pensar qué es lo que queremos para nosotros y nuestras generaciones y lo que no. Debemos ser firmes, fuertes y unánimes ante los peligros que acechan a una parte del territorio nacional, y el Estado de Derecho tendrá que actuar con todas sus consecuencias. Pero esta cuestión es sumamente grave, delicada y trascendental, y no da lugar a ni a titubeos ni a divisiones absurdas. Los españoles debemos estar unidos y firmes en torno a nuestro Estado de Derecho y a nuestra Constitución; lo demás son pamplinas a las que no hay lugar.
Y que nadie se llame a engaño. Aquel respaldo firme y unánime de la sociedad civil, sin diferencias ni fisuras que tras el golpe de 1981 recibieron todas las Instituciones del Estado en el que se reclamaba la consolidación de la democracia y la libertad, comenzando por el propio Rey Juan Carlos, el Gobierno de la Nación, y el Congreso de los Diputados resultó decisivo para catapultar nuestra democracia y nuestra soberanía nacional. Y lo hicimos todos juntos, al unísono, empuñando un único grito de libertad y esperanza, y enarbolando una única bandera.
Si en 1981 fuimos capaces, hoy, casi cuarenta años después también tenemos la misma obligación. porque hemos madurado, porque hemos corregido errores, porque sabemos qué queremos para nuestro país y para nuestras comunidades y también lo que no queremos. Y hoy tenemos la obligación de estar en la calle juntos, unidos sin fisuras, enarbolando en una mano la bandera de España y en la otra la de nuestra comunidad. A eso le llama pluralismo. Y nadie se rasga las vestiduras por eso.
Urge hoy más que nunca la unidad de los españoles frente a lo que de verdad nos separa, y siempre alrededor y empujando esa Constitución que acaba de cumplir también su cuarenta cumpleaños. Sin ella no seríamos lo que somos. Ni jamás hubiésemos llegado hasta aquí. ¿Seremos tan imbéciles de perder este triunfo?

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40 años de Constitución

Hoy, España está de celebración. Nuestra Carta Magna ha cumplido 40 años y se ha celebrado en nuestra casa, en el Congreso de los Diputados, la casa de todos los españoles.

Como era preceptivo, el homenaje ha sido justo y necesario. Y estaban todos, menos ausencias evidentes como los malogrados Adolfo Suárez, Manuel Fraga, Gabriel Cisneros, o Gregorio Peces Barba… y ha servido, además, para que el Estado en su conjunto y los tres poderes individualmente rindieran homenaje al arquitecto de aquella Constitución de 1978, al Rey Juan Carlos I que junto a la Reina Sofía condujeron a España desde el blanco y negro de 1975 al color de 1978 en tiempo récord.

Un acto, por cierto, perfectamente organizado y ajustado a Protocolo, en el que se ha palpado el mimo y cuidado que ha prestado un magnífico profesional de la materia, Alfredo Martínez Serrano, Jefe de Protocolo de la Casa de Su Majestad El Rey, al que aprovechó este espacio para felicitarle y enviarle un abrazo.

Cuatro décadas de concordia, de paz, de progreso económico y social, de estabilidad, que han hecho de España un país moderno, y a la vanguardia de la tecnología a nivel mundial.

También es verdad que para llegar hasta aquí los españoles hemos tenido que sortear dificultades y problemas por doquier, como el terrorismo, las graves crisis económicas y sociales, el golpe de Estado del 23F, los problemas territoriales de las distintas comunidades autónoma pero hay algo que siempre nos ha unido: la firme defensa de la unidad territorial de España.

Y ahora, cuando nos enfrentamos al desafío más grave después del golpe de Estado de 1981, la Constitución de 1978 sigue aglutinando a la inmensa mayoría de los españoles que quieren otras cuatro décadas de libertad, concordia, paz, y progreso.

Por eso hoy no cabe mirar de perfil ni posicionamientos tibios. Esa Carta Magna que nos sigue aglutinando es la que se debe aplicar con suma firmeza sobre aquellos territorios que se han atrevido a desafiar a nuestro Estado de Derecho.

Se habla mucho de dialogo y efectivamente es importante el diálogo pero dentro del marco constitucional. Fuerte de este escenario, sólo cabe que hable la Justicia con toda su estructura.

Por eso, porque cuatro décadas de paz, libertad, progreso y convivencia no podemos tirarlas por la borda, es necesario respaldar a aquellos partidos políticos que tienen en la Constitución su guía y sobre consideran que es la única manera que tenemos los españoles para resolver nuestras diferencias. Pese a quien le pese.

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