Un blog de actualidad, periodismo, cultura, salud., ciencia, investigación, arte... y la vida

Etiqueta: Gobierno

25 años sin Miguel Ángel Blanco

Fotografía: @elmundoes

Se cumplen veinticinco años del asesinato de Miguel Ángel Blanco, aquel joven concejal de Ermua, que cayó asesinado a manos de ETA solamente por defender la libertad y la convivencia en el País Vasco.

El asesinato de Miguel Ángel no fue uno más de la terrorífica y macabra lista de ETA. Fue un asesinato diferente, y lo fue por una serie de circunstancias que lo hicieron ‘diferente’. En primer lugar su secuestro, para intentar chantajear al Gobierno del entonces Presidente José María Aznar; exigencia que el Gobierno de España lógicamente no podía cumplir. Pero aquel secuestro también arrastró un movimiento social sin precedentes en democracia en el País Vasco y en el resto de España. La sociedad vasca, harta de tanta sangre vertida, de tanta viuda, huérfano, y de tanto dolor, se movilizó en contra de la banda terrorista para decir «¡Basta Ya!».

Las calles y plazas de Ermua, pero también en prácticamente todas localidades vascas y en infinidad de puntos de la geografía española, fueron un clamor popular de la sociedad española, unida por la rabia, la impotencia y el dolor, gritando por la vida del joven concejal ermuense. Los españoles, y especialmente, los vascos, estaban hartos de tanto crimen y de tanto secuestro impune. Y salieron a la calle, no sólo pidiendo la libertad de Miguel Ángel Blanco, sino exigiendo a ETA el cese inminente de la violencia.

Fotografía: @el_pais

Lamentablemente aquel movimiento social espontaneo y apolítico no sirvió para nada. ETA cumplió su hoja de ruta. A las 48 horas del secuestro del joven concejal, el edil popular apareció con dos disparos mortales, que acabaron con su vida. Una vida, la de un joven de 29 años, que cuando fue asesinado por ETA, acababa de encontrar su primer empleo como economista y planeaba comprarse un coche y casarse con Marimar, su novia de toda su vida. Hijo de inmigrantes gallegos; llegó a la política de la mano de un amigo de la universidad cuando pocos se atrevían y las listas se llenaban con gente de fuera. El partido cuadriplicó sus votos y entró en el consistorio de Ermua. Un joven normal que acabó convirtiéndose en el asesinado número 778 de la banda terrorista.

Fotografía: @diariosevilla

Su muerte no fue en vano. Hizo explosionar el llamado ‘espíritu de Ermua’, un punto de inflexión en la historia de la banda terrorista, pero sobre todo, una profunda respuesta ciudadana frente al terrorismo. La sociedad española se plantó frente al tiro en la nuca, frente a la extorsión, frente a ETA.

La sociedad vasca, y especialmente, de Ermua, pero también la de toda España, no sólo mostró su solidaridad con la familia de Miguel Ángel, sino que plantó cara a la barbarie terrorista que venía sembrando el terror impunemente por toda la geografía española desde hacía décadas.

Miguel Ángel Blanco se ha convertido en el símbolo de todas las víctimas del terrorismo; de quienes murieron y resultaron mal heridos, y de sus familias, que con el devenir de los años muchos quedaron en el olvido, pero también de aquellos que aunque la garra terrorista no logró su objetivo, si hubo dolor y sufrimiento, y de sus familias, que también somos muchas, y que siempre lo hemos vivido en silencio, con discreción y desconsuelo.

Fotografía: @FundMABlanco

Ha pasado un cuarto de siglo desde aquellas fatídicas cuarenta y ocho horas en las que todo el mundo se posicionó, y la sociedad española demostró hasta qué punto puede hacer cosas grandes cuando se une desde la solidaridad, la unidad y el respeto.

Después de un cuarto de siglo, la sociedad española asiste estupefacta y desconcertada a la mayor humillación y desvergüenza que se puede permitir desde un Gobierno. Quienes en el año 1997 cobijaron, defendieron y justificaron acciones como el asesinato de Miguel Ángel Blanco, hoy pisan moqueta en el Congreso de los Diputados. Pero lo más grave, no sólo no han pedido perdón, sino que el Gobierno que preside Pedro Sánchez compadrea con ellos un día si y otro también para mantenerse en La Moncloa cual soldado invicto que va ganando batallas.

Fotografía: @LaGacetaSA

¿Dónde queda el respeto por las victimas del terrorismo, y sus familias? ¿Dónde queda la dignidad y la responsabilidad del Gobierno?

Hoy más que nunca se necesita otro ‘Espiritu de Ermua’, pero en esta ocasión en contra de Pedro Sánchez y sus compañeros de viaje. Hay actitudes que no es que den vergüenza, son humillantes para la sociedad española. Pero poco se puede esperar de quien prefiere compadrear con filoterroristas e independentistas, antes que con políticos con experiencia, trayectoria en la gestión, y, sobre todo, proyección de futuro.

Fotografía: @elconfidencial

Un cuarto de siglo después la memoria de Miguel Ángel Blanco y del resto de víctimas del terrorismo es la memoria viva y verdadera de justicia y recuerdo, como ayer dijo en Ermua, precisamente, el presidente del Partido Popular, Alberto Nuñez Feijóo. Su recuerdo nunca puede caer en el olvido, aunque ahora algunos intenten reescribir la Historia, su Historia. No la de todos los españoles.

Impactos: 1

Recordando a Manuel Giménez Abad

Fotografía: @periodicoaragon

Hoy se cumplen veintiun años de aquella terrorífica tarde primaveral de domingo en Zaragoza, cuando el entonces Presidente del Partido Popular de Aragón Manuel Giménez Abad caminaba, junto a su hijo Borja, por las calles zaragozanas en dirección al estadio de fútbol de La Romareda. Unos malnacidos terroristas de ETA cambiaron sus planes, los de su familia, y los de la familia del propio Partido Popular de Aragón. Cayó moribundo en plena calle, abatido a tiros por dos etarras malnacidos.

El año pasado, con este mismo motivo, y en este mismo espacio, publiqué un artículo titulado: «En el aniversario de Manuel Giménez Abad». Entonces escribí:

«Hoy se cumplen veinte años de aquel asesinato despiadado y es obligatorio recordarle. También hay que recordar la figura de un gran constitucionalista, una de las grandes figuras que nos ha regalado la política aragonesa de las últimas décadas.

Fotografía: @el_pais

Quienes, de una forma u otra,  conocimos a Giménez Abad sabemos que este ‘navarrico’ criado en Jaca y afincado en Zaragoza tenía un denominador común con el Presidente Santiago Lanzuela, de cuyo Gobierno ocupó el Departamento de Presidencia y Relaciones Institucionales.  Su prioridad, Aragón y España. Siempre bajo el paraguas de la Constitución de 1978 y del Estatuto de Autonomía de Aragón. Sus señas de identidad eran la decencia, la ética, la responsabilidad,  la honradez, la ejemplaridad… No entendía otro lenguaje. No conocía otro modus vivendi. Esta hoja de ruta la aplicó siempre. Como Consejero del Gobierno de Aragón. Como Diputado en las Cortes de Aragón. Como Senador en las Cortes Generales. Como Presidente del Partido Popular de Aragón.

Como jurista fue todo un referente de carácter nacional. Sus reflexiones sobre Administración Pública se vieron reflejadas en diversos trabajos, que se plasmaron en publicaciones de gran calado: la Revista Española de Derecho Administrativo, Documentación Administrativa, Revista Vasca de Administración Pública, Autonomies (Revista Catalana de Derecho Público) o la Revista Aragonesa de Administración Pública. De esta última fue miembro de su Consejo de Redacción. En otro orden de cosas, fue coordinador de la obra colectiva Derecho de las Instituciones Públicas Aragonesas. En esta última publicó dos trabajos: El Presidente y el Gobierno de Aragón y La Administración de la Comunidad Autónoma d

e Aragón. Como se observa era un jurista nato cuyos estudios y trabajos impregnaron toda su actividad institucional, política y legislativa».

Fotografía: @cinconoticias

A la vuelta de veintiuno años, su familia, sus amigos, sus compañeros de partido y quienes le conocimos hemos asistido al penúltimo insulto del Presidente del Gobierno. Ha traspasado todos los límites de la ética y la responsabilidad como Presidente del Gobierno. En una ocasión, el sociólogo y jurista alemán Max Weber dijo: «El político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones».

Cambiar votos en el Hemiciclo del Congreso por un sillón en la Comisión de Secretos Oficiales del propio Congreso de los Diputados es, cuando menos, vergonzoso. Pero aún es mucho más mugroso si el protagonista de esta película es EH Bildu.

¿Qué frágil es nuestra memoria? ¿Qué pronto se nos olvidan aquellos años que, prácticamente a diario, nos desayunábamos con atentados de la banda terrorista ETA? ¿Acaso el Presidente Felipe González o el fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba hubieran permitido una desfachatez así?

Fotografía: @eldiarioes

Veintiún años después de su muerte, de su cruel muerte, su trabajo como constitucionalista y sobre todo, como aragonesista ha quedado para siempre intramuros del Palacio de la Aljafería y del Edificio Pignatelli de Zaragoza; un legado que este año, en el 40º aniversario del Estatuto de Autonomía de Aragón se hace más evidente que nunca.

Impactos: 4

40 años de Autonomía no son nada… ¿o sí?

Fotografía: @Youtube

El pasado día 17 de este mismo mes, el periodista zaragozano Conrad Blasquiz publicaba en El Periódico de Aragón un excelente artículo que llevaba por título «La voz de más de un millón de aragoneses». Estábamos ante una magnífica disección de estas cuatro décadas de autonomía plena que hoy festejamos los aragoneses, desde que Antonio Embid presidió las primeras Cortes de Aragón en 1983.

Hoy, en Aragón estamos de enhorabuena. No sólo conmemoramos el Día de Aragón, sino, como dice habitualmente Pablo González, que también, conmemoramos cuatro décadas haciendo camino. Hombres y mujeres de diferentes ideologías y formas de pensar que han construido con su trabajo, generosidad, compromiso, esfuerzo, y tesón el Aragón actual: moderno y vanguardista, integrador y tecnológico, desarrollado y ecológico.

Sería materialmente imposible redactar un listado de todos estos hombres y mujeres que entonces empezaron a caminar. Como ya he dicho en alguna ocasión en este mismo espacio, cuando en el año 1982 se aprobó el Estatuto de Autonomía de Aragón, como decía Machado, no había camino, sólo estelas en la mar. Hoy, gracias a todos ellos, los aragoneses tenemos el compromiso de hacer camino al andar. Quizás si tuviéramos que citar a algunos que iniciaron ese camino tendríamos que citar a quienes hoy recogerán la Medalla Aragón, los fundadores del conocidísimo ‘Andalán’, pero también al Presidente Juan Antonio Bolea Foradada, a los cantautores José Antonio Labordeta, Joaquin Carbonell, y el grupo La Bullonera, o el profesor Guillermo Fatas, entre una lista que no tiene fin y que también contiene nombres como los Presidentes Santiago Marraco, Santiago Lanzuela o Hipólito Gómez de las Roces, o quien fuera alcalde de Zaragoza, José Atarés.

Como bien señala en su artículo Conrad Blasquiz, el salón San Jorge de las Cortes de Aragón ha sido, es testigo mudo, de infinidad de pactos. Aragón es tierra de pactos. El Palacio de la Aljaferia, sede del mejor parlamentarismo aragonés,  está siendo el escenario perfecto para escenificar el mejor compromiso entre diferentes en busca de un Aragón mejor.

Fotografía: @arainfonoticias

Una demostración de esta idiosincrasia se ve en una imagen que ya he analizado en este mismo espacio. Ésta. La sintonía que existe, desde la diferencia ideológica, entre el Presidente del Gobierno de Aragón y el Presidente del Partido Popular de Aragón y actual alcalde de Zaragoza demuestra son capaces de aparcar las siglas para poner sobre la mesa los verdaderos problemas que afectan a los ciudadanos de Aragón. Si en los feudos de Ramón y Cajal o Ramón de Pignatelli, cabe esta imagen, ¿por qué no cabe en otras comunidades? En muchos territorios falta voluntad política, compromiso, y, sobre todo, ganas de hacer política con mayúsculas.

En estos cuarenta años de autonomía, los aragoneses han vivido una decena de legislaturas y otros tantos presidentes: desde el citado Antonio Embid al actual Presidente Javier Sada. Y siempre, siempre, el eje central de todo han sido los aragoneses y su futuro.

Fotografía: @eldiarioes

Pero siguiendo el hilo argumental de Conrad Blasquiz, en este salón parlamentario no todo han sido días de rosas y risas. También hubo días de lágrimas. El salón San Jorge acogió las capillas ardientes de José Antonio Labordeta, Chesús Bernal y Manuel Giménez Abad. Todas ellas, muy dolorosas, pero especialmente la del Presidente del Partido Popular de Aragón muerto vilmente a manos de la banda terrorista ETA.

Las actuales Cortes de Aragón no sólo son las más plurales de estas cuatro décadas con ocho grupos parlamentarios representados, sino que son un foco de atracción turística. El edificio es el único testimonio conservado de un gran edificio del arte hispanomusulmán de la época de las taifas. Sus muros atesoran siglos y siglos de historia y de parlamentarismo que los aragoneses sabemos y conservamos con devoción.

Si algo hay que destacar de estas cuatro décadas de autonomía en Aragón es su vertiginosa modernización y su vertiginoso despegue en todos los campos. A modo de anécdota, recuerdo hace muchos años, una vieja anquilosa red de tranvías en Zaragoza que apenas podían circular. Hoy, la ciudad de Zaragoza, cuenta con una excelente red de tranvías: modernos, cómodos, tecnológicamente avanzados, rápidos, propios de una ciudad del siglo XXI.

Fotografía: @expansioncom

Esta evolución, fruto de una ‘madurez democrática’, como bien dijo recientemente la Consejera de Presidencia del Gobierno de Aragón, Mayte Pérez, se refleja en todos los ámbitos de la sociedad aragonesa, desde el turismo, la vivienda, la protección ambiental o el desarrollo económico e industrial. Por eso es importante el desarrollo autonómico y el mejor parlamentarismo para lograr el mejor acuerdo en favor de los aragoneses.

Estos cuarenta años también han servido para otro objetivo fundamental para cualquier territorio: el afianzamiento de sus instituciones. No tiene nada que ver el Gobierno de Aragón de hoy con la Diputación General de Aragón que en 1978 se constituyó en la Iglesia de San Pedro de los Francos en Calatayud. Pero tampoco son las mismas Cortes de Aragón las actuales a las que se reunieron por primera vez en el Palacio de La Lonja de Zaragoza en 1983. La sociedad aragonesa ha madurado y, con ella, sus instituciones. Mucho se ‘han chipiado’ los aragoneses desde entonces. Y afortunadamente, hoy disfrutan de un Aragón mejor, aunque lógicamente, siempre queda camino por andar.

Fotografía: @elmundoes

El año pasado, en esta misma fecha y en este mismo espacio, publiqué un artículo titulado «Aragón es tierra de Reyes». En este artículo escribí:

Es tierra de Francisco de Goya, Fernando el Católico, de Joaquín Costa, de Ramón de Pignatelli, de Miguel Fleta, de Baltasar Gracián, de Juan de Lanuza, de Luis Buñuel, de María Moliner, de Ramón J. Sender, de José Antonio Labordeta, de Joaquín Carbonell… de miles de aragoneses. Desde la época de Ramiro I ellos y muchos más hacen (hacemos) camino al andar.

Un Aragón hospitalario que promete. El mejor Aragón está todavía por escribir. Sin duda no faltan voluntarios desde todas las capas sociales. De forma anónima, silenciosa y discreta.  Y hoy es el mejor momento para empezar a redactar el primer capítulo de ese libro. Un libro sin final. Un libro del que muchos estaremos orgullosos en aportar siquiera una línea.

Hoy, en esta fiesta tan singular de nuestro cuarenta cumpleaños, muchos estamos seguros que desde lo alto José Antonio Labordeta estará feliz. Se están haciendo realidad las primeras estrofas de su querido «Canto a la libertad». Hoy, los aragoneses hemos levantado la vista, y hemos visto un Aragón viviendo en libertad.

Impactos: 8

Reflexionando sobre El Día Mundial de la Salud

Fotografía: @pixabay

El pasado jueves día 7 de abril celebramos el «Día Mundial de la Salud», una fecha que nos debe llevar a una reflexión seria y profunda. La pandemia de la Covid-19 ha dejado al descubierto no sólo lo frágil que es una sociedad, sino la carencia y el déficit que tiene en innumerables aspectos de su día a día que nos pasan totalmente desapercibidos.

El año pasado, el propio día 7 de abril publiqué en este mismo espacio un artículo titulado «En el Día Mundial de la Salud». En él ponía de relieve el trabajo que, desde que empezó la pandemia, estaban haciendo un grupo de urgenciólogos, epidemiólogos, cirujanos, inmunólogos, neumólogos, internistas, especialistas en atención primaria, y otros especialistas en diversas patologías en un programa de televisión en una hora de máxima audiencia. Fue un trabajo de divulgación científica, de comunicación médica y sanitaria, y de calidad médica y de investigación excelente. Ponían blanco sobre negro ante noticias poco dudosas, rumores de redes sociales, y titulares de esos nuevos divulgadores sin oficio ni beneficio que se cobijan bajo un perfil social y bajo una columna periodística, pero con poco rigor científico y menos clínico y sanitario.

Y no les dolían prendas en atizar a todo lo que se meneaba: desde el desaparecido y todopoderoso Fernando Simón hasta el primero que pasaba por la acera con la última tontería de turno.

Fotografía: @laSextaTV

Esta pandemia sanitaria no sólo ha dejado al descubierto a estos nuevos voceros a golpe de tweet sin oficio ni beneficio que tan maravillosamente este equipazo puso en su sitio con las armas de la evidencia científica y sanitaria, el respeto y la educación. Hay más. Esta pandemia ha dejado traspasar las gravísimas carencias de medios materiales, presupuestarios, y humanos que padece nuestro sistema sanitario y nuestros equipos de investigación.

Cuando observas que las enfermeras y las auxiliares se tienen que aprovisionar de bolsas de basura para protegerse, que en el mundo rural no hay un médico que atienda a esa población, o que el transporte sanitario, en ocasiones, brilla por su ausencia es evidente que algo falla en el sistema. Y es evidente también que esto no se resuelve saliendo al balcón cada tarde a las ocho de la tarde a aplaudir. Urge dotar económicamente a nuestro estado del bienestar para que nuestros servicios de salud tengan recursos suficientes para atendernos con los medios necesarios. Pero tampoco vale abrigarse con las mantas de que para eso hay que seguir subiendo los impuestos. Eso es palabrería barata y una absoluta carencia de voluntad de asumir responsabilidades.

Fotografía: @NiusDiario

Mención aparte merecen nuestros equipos de investigación que, a diario se dejan la piel en los laboratorios, buscando respuestas cuando la farmacología ya no tiene respuestas. Sin investigación no hay futuro. En el año 2021, en la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales de Investigación Su Majestad don Felipe VI fue muy claro: «La ciencia supone un espacio para la esperanza. Representa una herramienta verdaderamente poderosa que nos permite acercarnos al conocimiento de la forma más fiel posible a través de un lenguaje universal que no conoce fronteras». Y es que para quienes padecen una enfermedad crónica o autoinmune, efectivamente, la ciencia es el espacio para la esperanza… prácticamente el único.

Hoy también quiero poner en valor el trabajo de una de “mis familias”: la familia de ANISALUD (Asociación Nacional de Periodistas Sanitarios).

Fotografía: @anisalud

Con motivo de esta efeméride, el Ministerio de Sanidad ha concedido y entregado a ANISALUD  la Cruz Simple por la labor de periodistas y comunicadores de salud durante la pandemia de la Covid-19. De nuevo se reconoce el trabajo bien hecho, especialmente cuando se comunica bien, cuando se desmontan bulos, cuando se arrinconan y se sepultan noticias falsas, y se ponen en valor noticias que aportan valor y rigor científico, clínico y sanitario. Un trabajo de todos y para todos.

El «Día Mundial de la Salud» deberían ser los trescientos sesenta y cinco días del año, porque la salud es un bien preciado que debemos cuidar individual y colectivamente. Pero especialmente debemos cuidar y atender a quienes se preocupan porqué nuestra salud esté bien atendida y para eso necesitan recursos. Nombres como el neurovirólogo José Antonio López Guerrero; el urgenciólogo César Carballo; el inmunólogo y catedrático Alfredro Corell; la neumóloga Olga Mediano; el cirujano Julio Mayol; el también urgenciólogo Juan Armengol; el internista Juan Torres Macho; el especialista en Atención Primaria Julián Ezquerra;  el también cirujano e investigador Francisco Vizoso; el oncólogo Luis Paz-Ares; el cardiólogo Josep Brugada; el también especialista en Atención Primaria Miguel Ángel Prieto; el ginecólogo Juan José Vidal Peláez; el oftalmólogo Luis Fernández-Vega Sanz; el traumatólogo Luis Ripoll Pérez de los Cobos; o el neurocirujano Luis Ley son una pequeña muestra de lo de lo que mejor que tenemos en nuestra sociedad: nuestra comunidad sanitaria y científica. Un inmenso colectivo que, literalmente, se están dejando ‘el alma, el corazón y la vida’ por ganar la guerra a la Covid-19.

Fotografía: @eldiarioes

Como bien dijo Aroa López, enfermera supervisora del Servicio de Urgencias del Hospital Valld’Hebrón de Barcelona durante la ceremonia de Homenaje de Estado a las víctimas de la Covid-19 «Quiero agradecer de corazón aquellos aplausos que nos dedicaba la ciudadanía, y quiero pedir, también, de corazón, que no se olviden de aquello, respetando las recomendaciones sanitarias. Quiero que piensen en los que fallecieron, y también en los profesionales sanitarios, que dejaron sus vidas en la lucha. Por favor, que su esfuerzo nunca sea en vano. Quiero pedir a los poderes públicos que defiendan la sanidad de todos, que recuerden que no hay mejor homenaje a quienes nos dejaron que velar por nuestra salud y garantizar la dignidad de nuestras profesiones, y que todos respondamos a una sencilla pregunta: ¿Quién cuidará de nosotros si la persona que nos cuida no puede hacerlo?» .

Impactos: 7

Cuando se da la espalda a la libertad

Fotografía: @DiarideGirona

El pasado fin de semana el presidente del Partido Popular de Cataluña, Alejandro Fernández, acompañado por otros compañeros de partido, sufrió un ataque en Vic al más puro estilo kale borroca.

Unas doscientas personas lo recibieron de forma ‘pacífica’, mientras esas hordas salvajes y antidemocráticas les increpaban al grito de «fascistas» y los Mòssos se las veían y se las deseaban para que la situación no fuera a más.

Pero el ambiente ya estaba muy calentito durante toda la semana. El Ayuntamiento de Vic, en manos Junts, ejerciendo ‘la democracia’ en todo el amplio sentido de la palabra, prohibió instalar carpas informativas al PP catalán en su municipio. Toda una demostración de lo que ahora Perè Aragonés y sus diversos compi yoguis entienden por ‘libertad’ y ‘democracia’.

Fotografía: @LaSextaTV

Ésta es la democracia y la libertad que se ejerce en muchos municipios catalanes. Mientras tanto, Pedro Sánchez, calla y otorga. Ni un triste mensaje de solidaridad y apoyo. Pero lo peor no es eso. Lo más mezquino es la actitud de Salvador Illá, que también se ha puesto de perfil. El principal partido de la oposición en el Parlamento de Cataluña gira la cabeza ante estos atropellos. Vergonzoso.

En una democracia consolidada y seria como la española, los dos grandes partidos constitucionales deben ir de la mano ante los grandes desafíos que se presentan día a día. Pero eso no está en la hoja de ruta de Pedro Sánchez. Sí en la de Pablo Casado. Lo acabamos de ver en la crisis entre Ucrania y Rusia. A Casado le ha ha faltado tiempo para salir anunciando que respaldaba cualquier medida que adoptara el Gobierno de España. ¿Hubiera hecho lo mismo Pedro Sánchez si gobernara el Partido Popular? No, rotundamente, no. Esta es la diferencia entre unos y otros. Entre el sentido de Estado y quien gobierna con compi yoguis sin oficio ni beneficio.

El desafío catalán es un problema serio y muy grave, que no es canjeable a cambio de un puñado de escaños en el Congreso de los Diputados para mantener un Gobierno incapaz de gestionar una pandemia como la de la Covid-19 y mucho menos lograr una recuperación económica, socio sanitaria, social y laboral de un país frente a una de las mayores crisis a las que jamás se enfrentó.

El pasado domingo el Presidente del Partido Popular Pablo Casado durante la clausura del Congreso del Partido Popular de Canarias se preguntó si la actitud de Pedro Sánchez frente a los independentistas y nacionalistas es el modelo de reconciliación que pretende Moncloa para los españoles.

Lo sucedido el pasado fin de semana en Vic es una vergüenza, fruto de un Gobierno, el de Sánchez, arrodillado frente a separatistas, independentistas, ninis, y otras razas similares, que sólo busca mantenerse en el poder a costa de lo que sea.

Fotografía: @NiusDiario

Pero también es responsabilidad de otro Gobierno, el de la Generalitat, fragmentado internamente, pero muy compacto externamente. Un Gobierno que sólo tiene una hoja de ruta: lograr que Cataluña alcance la independencia, aunque en su fuero interno sepa que no lograra su objetivo. Y mientras tanto fragmente a la sociedad catalana en mil pedazos, cada vez más dificil de unir y cicatrizar.

Llevamos casi medio siglo de democracia, desde que murió el viejo general, y jamás en todos estos años, nunca vimos un Gobierno de España tan polarizado y tan poco respetuoso con la mayor parte de los españoles.

En el discurso de Navidad, Su Majestad el Rey don Felipe VI fue más que claro. Pidió respeto para la Constitución.

Fotografía: @rtve

Pero me temo que, de nuevo, volvió a ‘pregonar en el desierto’. Sus palabras volvieron a derretirse en el mar del olvido, empezando por el propio Presidente del Gobierno. Pedro Sánchez no puede permitir ataques a la democracia como el sufrido el pasado fin de semana por el PP de Cataluña y Alejandro Fernández. Ni en Cataluña ni en ninguna otra comunidad. El Gobierno tiene instrumentos suficientes para poner punto y final a estas derivas a ninguna parte en Vic o en ninguna parte de España. Y tampoco vale esconderse bajo el paraguas de que las competencias en materia de seguridad ciudadana son competencia de la Generalitat. ¿Para qué está, entonces, la coordinación entre las diferentes administraciones, de la que tanto presumen desde Moncloa?

Un Presidente del Gobierno de España con sentido de Estado y con responsabilidad debe parar este frenesí de delirios independentistas. El asiento del Congreso de los Diputados no puede ser moneda de cambio de estas tropelías ni de otras similares. Se trata de responsabilidad política, de sentido de Estado, de respeto a la Constitución, de lealtad con el resto de comunidades autónomas. Pero también de decencia y de dignidad. Y Pedro Sánchez me temo que desconoce estos sustantivos. Y así estamos.

Impactos: 2

Haciendo balance del año…

Fuente: @pixabay

Hoy acaba el año 2021, y mañana empieza el año 2022. Como siempre en estas fechas, es el momento de hacer balance, y analizar cómo ha pasado por nuestra vida, y por nuestro entorno más próximo, el año que ya pone punto final.

Es evidente que la pandemia de la Covid-19 ha seguido marcando el rumbo de nuestras vidas y de nuestra actividad social, profesional, familiar… La pandemia de la Covid-19 se ha transformado en la directora de orquesta de nuestras vidas. Hace varias semanas una persona ‘ilustrada’ de la sociedad gijonesa me decía que estaba plenamente convencido que esta pandemia estaba afectando a más de un 95% de la sociedad española; palabras que suscribo íntegramente. Poquísimas, por no decir ninguna, familias hay en España que está pandemia no les haya golpeado por medio de alguna de sus aristas: la sanitaria, la emocional, la familiar, la psicológica, la económica, la laboral… A todos nos ha golpeado esta pandemia de una forma u otra.

Por eso ahora, en el momento de mirar hacía adelante, y poner los ojos en el año nuevo que mañana estrenamos. Es el momento también de pensar qué queremos para los próximos trescientos sesenta y cinco días. Recogiendo las palabras de don Felipe VI en su discurso de Navidad: «debemos seguir teniendo cuidado, protegernos y actuar con la mayor responsabilidad individual y colectiva».

Es fundamental. Como individuos, pero también como sociedad, debemos ser responsables, porque la responsabilidad y el compromiso son los instrumentos más valiosos que tenemos para sumar junto a nuestros gobernantes, desde la sana y lógica discrepancia política e ideológica, en favor de una sociedad más justa y mejor.

Por tanto, dejando atrás este 2021, que tantas personas queridas quedaron en el camino, es imprescindible un notable ejercicio de responsabilidad individual y colectiva con los ojos puestos en 2022 para que cada cual aporte su granito de arena, y entre todos seamos capaces de construir una sociedad más equitativa.

Los años 2020 y 2021 quedarán intrínsecamente unidos a la pandemia de la Covid-19. Posiblemente el año 2022 también. Y eso nadie lo puede remediar. Como tampoco podremos remediar las vidas y vidas, de todo tipo y condición, que quedaron, y quedan, en el camino. Pero nuestra actitud proactiva o polémica, sí. La elección es nuestra. Y hay todo un año por delante para actuar y posicionarse. Pero la actitud hay que tenerla desde ya.

Impactos: 4

Manoseando el español

El idioma español es el cuarto idioma más hablado del mundo con más de quinientos millones de personas hablantes en los cinco continentes. Se estudia en más de un centenar de países, siendo cada vez más personas las que muestran su interés por nuestra lengua.

Fotografía: @Fundeu

Estos datos se deben en una buena parte a instituciones como la Real Academia Española, el Instituto Cervantes o la Biblioteca Nacional de España que se dejan la piel para que nuestra lengua madre sea una de las lenguas más universales a lo largo y ancho del mundo.

Como diría un ‘nini’ que se lleva cada mes cinco mil eurazos exclusivamente por intentar destruir lo que nuestros padres y nuestros abuelos construyeron con su sangre, su trabajo y su esfuerzo, “esto no lo digo yo”, esto son datos constatables y referénciales.

Nuestro idioma es una de las mejores demostraciones de la llamada ‘marca España’. Como dijo Su Majestad don Felipe VI en el acto de conmemoración del 70º aniversario de la Asociación de Reales Academias «nuestra lengua común es el valor que más nos identifica y que suscita verdadero respeto y admiración en el mundo». Estas palabras del monarca, por sí mismas tendrían que llenarnos de orgullo y ser el mejor baluarte para defender nuestro idioma hasta en el rincón más minúsculo de España.

Si cada vez hay más ciudadanos en el mundo interesados por aprenderlo, ¿qué motivos hay para que los españoles, con independencia de nuestro lugar de residencia y de nuestro origen, no lo defendamos y lo protejamos?

Pero evidentemente esto es una utopía, ya que hay determinados lideres políticos que se dedican a jugar a virreyes de la época de Felipe II, y cada mañana nos regalan una estupidez nueva en forma de traición a nuestro idioma, y a nuestra Historia. En consecuencia, a nuestra cultura.

El escenario es poco decente por no decir nada, y muy mugriento,

Fotografía: @libertadddigital

Por un lado, tenemos a ese niñato llamado Gabriel Rufián, al que le gusta mucho los numeritos de circo en el Congreso de los Diputados. En estas haciendas es único; se las pinta sólo para montar el circo un día sí, y otro también. En un arrebato de arrogancia y soberbia inconmensurables, consciente por otro lado, que Pedro Sánchez y sus palmeros van a comer en su mano, pone una exigencia obscena para apoyar los Presupuestos Generales del Estado:  las plataformas digitales (Netflix, HBO, y otras) tienen que emitir el 6% de sus contenidos, doblaje y subtitulación en lenguas cooficiales. Y Sánchez cede…  asegurándose así, seguir calentando el asiento del Palacio de La Moncloa, al menos, un año más. Antes que sentarse con el Partido Populary escuchar su opinión, prefiere sentarse con los que un día sí y otro también dan patadas a la Caonstitución y escupen a la figura del Jefe del Estado y a los simbolos de nuestra nación. Ése es el nivel.

Fotografía: @expansioncom

En paralelo a esto, el compi yogui de Rufian que mangonea en Cataluña con los que en 2017 dieron una patada en la cara a la Constitución de 1978 dejan a los pies de los caballos a una familia de Canet. Pere Aragonés vuelve la espalda a una familia catalana, que sólo ha cometido un delito: defender el derecho legal de su hijo de cinco años a recibir el 25% de las asignaturas en castellano. Aragonés les ha negado este derecho y Pedro Sánchez les ha vuelto la espalda a cambio del respaldo de ERC para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Ésta es la decencia de unos y otros.

Y en medio de esta situación tan bucólica otro virrey autonómico quiere liarla manoseando el español, también por un puñado de votos. Hablo de Adrián Barbón, Presidente de Asturias, que quiere imponer una ‘cooficialidad amable’. Dicho en cristiano: quiere imponer una lengua que no existe. Otro que no se entera de nada. Y en este punto me acuerdo de lo que en 2017 dijo aquel agente de los Mossòs a un independentista. Pues eso…

Fotografia: @ESDiario_com

Una cooficialidad nunca puede ser amable. Según el diccionario de la Real Academia, en su primera acepción, define esta palabra como «digno de ser amado» y en su segunda acepción «afable, complaciente, afectuoso». ¿Alguien se imagina un idioma afectuoso? Otro ejemplo de la manera de actuar de los compis yoguis de Sánchez y de la ya jubilada Adriana Lastra…

La imposición de un idioma no es ética ni tampoco decente. Lo que está sucediendo en Asturias es vergonzoso a todas luces. Al igual que lo que está sucediendo en Cataluña. Es un atropello a las libertades.

Pero lo más grave de Asturias es que para conseguir este logro tan corto como maloliente, Adrian Barbón, lo está intentando por la puerta de atrás. Para eso busca el apoyo de otro partido, de corto recorrido, que está en fase de liquidación. Foro Asturias ni está ni se les espera, a pesar de que mientras llega ese momento enredan, y enredan, y vuelven a enredan para enfangar todo lo que hay en su entorno. Barbón ha permitido que Foro tenga grupo parlamentario propio, con tan sólo dos diputados -que en realidad es uno, porque apenas se cruzan un triste ‘buenos días’  siquiera por whatsapp de escaño a escaño- dando una solemne patada a la norma que dice que no es posible que la Junta General tenga grupos parlamentarios con menos de tres diputados.

Pero para el Presidente de Asturias esta norma no existe. Todo a cambio de un puñado de votos. Todo a cambio del un mangoneo tan mohoso como deshonesto. A ver si se entera de una ve. En Asturias sólo vale la Ley de uso y promoción del bable/asturiano de 1998. Lo demás son ganas de enredar y de manipular.

Fotografía: @expansioncom

Da asco, y vergüenza, que se mercadee con un idioma como el español, a cambio de un puñado de votos, negociados en cuartos oscuros para seguir manteniendo calentito un sillón.

Podría seguir poniendo otros ejemplos de indecencia política, en donde el virrey de turno hace y deshace a cambio de un puñado de votos. Mientras tanto Pedro Sánchez sigue comiendo en sus manos, y sigue tocando el arpa muros adentro de La Moncloa. No lo voy a hacer. Estos ejemplos son suficientes para ilustrar hasta qué punto se manosea el español y se usa como un trapo sucio que se tira a la cara al más puro estilo barriobajero.

Cada cual puede hablar en la lengua que quiera pero sin imposiciones y con total libertad. En el momento que tropezamos en el piedra de la imposición y de la prohibición se vuela por los aires cualquier aroma de libertad que debe prevalecer en una democracia de verdad. Y esto tendría que tenerlo muy claro, y aplicarlo Pedro Sánchez, y todos los Presidentes autonómicos. Un ejemplo de esa libertad es Galicia, en donde mayoritariamente se habla gallego pero desde el respeto y la libertad.

Toda imposición lingüística sin argumentación cultural y jurídica es un atropello a los valores constitucionales del 78. Es una forma política de crear ‘chiringuitos’ y agradecer los servicios prestados a los amigos de turno. Pero lo más grave es una manifiesta falta de respeto a los más de quinientos millones de personas que hablan el español en el mundo, y a quienes se dejan la piel por cuidar, divulgar y enseñar nuestra lengua. Lo dijo nuestro monarca, lo han refrendado numerosos académicos de la Real Academia, “uno de nuestros valores como nación es nuestro idioma”. Para algunos es la diana perfecta para dividir y enfrentar a la sociedad.

También a las familias. Pero quienes dividen y separan no se dan cuenta de un pequeño detalle: la gente tiene memoria, especialmente a la hora de votar. Siempre se acuerda de quien ha aglutinado y ha trabajado en torno a los valores constituciones, y quienes han sembrado la división y la separación. Y hoy por hoy, Sánchez y sus palmeros dividen más que aglutinan. Es más,  sólo saben fragmentar y enfrentar. Únicamente por mantener calentito el asiento del Falcón.

Impactos: 7

Demasiados Martin Ezequiel sueltos…

Hace muchos años el famoso psiquiatra forense García-Andrade me decía que todo ser humano tiene ‘un límite’, y que si se sobrepasa el individuo es capaz de cometer la atrocidad más grande inimaginable.

Fotografía: @elmundoes

Y como él mismo escribió, esto es así porque «el hombre no es una suma psicosomática más cuerpo, sino una integración en cuyos límites lo orgánico y lo psíquico no pueden separarse; por ello, los límites del crimen son imprecisos, como son imprecisos los límites de sexo y del poder, las dos grandes motivaciones de la violencia».

Estas palabras del prestigioso forense vienen muy al hilo tras la terrible noticia a la que nos hemos enfrentado esta semana.

Un niño de dos años había aparecido muerto en la habitación de un hotel de Barcelona. Al parecer asfixiado. Y todo apunta a que el autor de ese crimen execrable fue su propio padre: Martín Ezequiel Álvarez Giaccio, un argentino huido, y actualmente perseguido por los Mossos y por el resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Desgraciadamente, mucho se habla últimamente de violencia vicaria.  Es obvio que la violencia vicaria es aquella que tiene como objetivo dañar a la mujer a través de sus seres queridos y especialmente de sus hijas e hijos. Pero más allá de esta teoría, cabe otra reflexión más profunda, más seria. ¿Qué les pasa por la cabeza a estos individuos para acabar con la vida de sus hijos sólo con el único fin de hacer daño a sus ex mujeres? Es a la mujer a la que se quiere dañar y el daño se hace a través de terceros. El maltratador sabe que dañar, asesinar a los hijos, es asegurarse de que la mujer no se recuperará nunca, Estamos ante la expresión más extrema de daño que podemos imaginar.

Fotografía: @abc_es

Normalmente antes de ‘ejecutarse’ estas sentencias, siempre suelen existir mensajes de advertencia de los asesinos ‘informando o dando pistas’ de lo qué va a suceder. Y cuando estas amenazas se cumplen, los niños se convierten en indefensas víctimas de esta monstruosa cara de la violencia machista. Y es también en este momento cuando vuelve a fracasar el sistema, otra vez. ¿Qué falla para que los servicios sociales y las Fuerzas de Seguridad del Estado no lleguen antes y neutralicen la situación? Y con esta pregunta no responsabilizo a nadie, simplemente reflexiono en voz alta, porque desde la reflexión y el análisis se puede mejorar el sistema. Es el camino.

La violencia vicaria es una expresión del maltrato de género extremadamente cruel y sádico, en la que la muerte del menor es utilizada como un mero instrumento de tortura y venganza que nada tiene que ver con esos niños. La violencia se ejerce, en estos casos, en su grado extremo sobre los hijos para hacer daño a la madre.

De aquí se deriva otra pregunta importante. ¿Qué hacemos con ellos, tanto desde un punto de vista penal como social? Su medio natural es la prisión. Pero con una condena tajante y contundente. Hay delitos sobre los que la sociedad no debe –ni puede- pasar de puntillas. No caben los paños calientes. Las condenas deben ser ejemplares y ejemplarizantes. Sin anestesia. Pero a la vez, el Estado debe prever los recursos necesarios, no sólo para proteger a las víctimas –las madres y su familia-, que han visto que les han arrebatado su bien más preciado, sino, que debe tener recursos suficientes para que, cuando los individuos queden en libertad en un futuro lejano les resulte materialmente imposible acercarse a sus víctimas.

Carece de sentido que un individuo salga de la cárcel, y al día siguiente se presente en casa de su ex mujer sin que ella pueda hacer nada por evitarlo. Pero también soy consciente, que el Estado no puede prever cincuenta millones de agentes de la Policía Nacional o de la Guardia Civil, para que den protección de forma individualizada a cada uno de los españoles. Pero el Estado debe reaccionar. Tiene mecanismos y capacidad de reacción. No puede quedarse de perfil.

Fotografía: @rtve

Y tampoco valen ciertos movimientos ni ‘salseos’ que sólo buscan su minuto de gloria, y su fotografía en los medios de comunicación. Mi padre diría que “en toda tierra de garbanzos”, eso solo tiene un nombre: postureo barato.

En este terreno, urge un cambio urgente de la forma de proceder del sistema. Este camino ya no sirve. Las pruebas del fracaso son evidentes. Demasiados Martin Ezequiel sueltos… y lo peor no es eso –que también-. Lo peor es que en este conglomerado, de nuevo, las víctimas, como siempre, son ya demasiadas. Y no nos podemos permitir el lujo de perder más inocentes a manos de descarriados y de lunáticos…

Impactos: 10

La libertad

Fotografía: Ancrugon

El poeta Ramón de Campoamor decía que «la libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe». Esta frase viene muy a cuenta con todo lo que está sucediendo en Gijón durante estos últimos dos años, y, más particularmente, estos últimos días.

Un responsable institucional (alcalde, concejal, presidente de comunidad autónoma, consejero, o ministro) no puede gobernar solo para sus votantes. Tiene que gobernar para todos. Si se me apura, debe gestionar especialmente mejor para aquellos que tiene enfrente porque son de los que va a recibir las críticas más feroces. De los que a diario se sientan en su misma mesa, debe preocuparse lo justo porque ese voto lo tiene más bien asegurado. Debe ensanchar su perspectiva política para ‘morder’ voto de la oposición y de la competencia política, si la hubiera.

De igual manera que ningún político puede ser el principal problema de los ciudadanos, los políticos deben ser la solución a los propios ciudadanos. Cuando un político se convierte en el principal problema de una ciudad (o de un pueblo), se crea un problema añadido importante para los ciudadanos y para la ciudad en cuestión. Un político tiene la obligación de resolver (o al menos intentarlo) los problemas de los ciudadanos. Lógicamente, nunca puede crearles más problemas, y mucho menos generar conflictos sociales en donde no existe el problema. Eso solo genera división social y confusión en la propia sociedad.

Fotografía: @aenoveles

El Profesor Emilio Lledó, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, que no es sospechoso precisamente de conductas tendenciosas, reflexionó en un programa de televisión sobre el sentido de la palabra ‘libertad’. Y, sinceramente, su análisis encaja perfectamente con la situación que estamos atravesando en Gijón. En el siguiente enlace están sus palabras que recomiendo escuchar:

https://www.youtube.com/watch?v=xO1KN2TEhHE

Pero volviendo al tema que nos ocupa, ciertamente en esta ‘villa marinera’ desde hace dos años gijoneses y foráneos nos estamos vacunando ya a una forma de gobierno municipal muy peculiar.

Me refiero a la forma de gobierno de la ocurrencia. Ahora se me ocurre transformar Gijón en un caos circulatorio porque me convierto en la enemiga número uno del coche, y reviento todo el sentido del tráfico rodado en la ciudad, me cargo 500 aparcamientos en la vía pública, no doy alternativas, y transformo la ciudad en un perfecto desbarajuste de tráfico.

Ahora digo que Gijón se va a convertir en una ciudad laica porque yo lo soy, y sin respetar ninguna de las tradiciones propias de la ciudad ni ninguna confesión religiosa, transformo Gijón en una ciudad laica porque “yo lo valgo”.

Al acabar la Feria taurina de Begoña me vengo arriba, y poniendo la escusa absurda de los nombre de los toros, me cargo el contrato de la empresa, y anuncio que el recinto se va a dedicar para conciertos (que ya se usaba para eso… por cierto), y nunca más se van a celebrar espectáculos taurinos. Eso sí, nos olvidamos de los benéficos económicos que anualmente deja en Gijón esta feria taurina.

Fotografía: @Mundotorocom

¿Qué será la siguiente ocurrencia de mañana? ¿Qué prohibamos el festival de la sidra porque es mejor que las manzanas se queden en las pomaradas? ¿O suprimiremos el Concurso Hípico porque ‘los caballos se asustan delante de tanto público’? Lo raro es que no se haya prohibido ya los partidos del Real Sporting de Gijón porque con una camiseta de color tan intenso moleste a la vista. (valga la hipérbole)…

El problema no es el debate sobre el Plan de Movilidad, sobre la fiesta de los toros, o cualquier otra ‘sorpresa’ que ver, veremos. No, el problema es mucho más serio y mucho más grave. Como dice una concejal de la oposición en el propio ayuntamiento gijonés, el problema pasa por la ideologización de todo lo que se toca desde el gobierno municipal.

Un gobierno (municipal, autonómico o nacional) no puede pasar por su thermomix ideológica cualquier medida que adopte. No lo puede hacer porque, como decía antes, gobierna para todos los ciudadanos. Y con estas actitudes tan sectarias lo único que están consiguiendo es gobernar sólo para sus palmeros, y no para todos.

A su vez, estas medidas también chocan con otra realidad importante que no se respeta: la libertad. Una sociedad debe ser libre, y tiene que tener capacidad critica de pensamiento y de obra. Pero cuando el político de turno, comienza a tomar medidas bajo el paraguas de ‘porque sí’ o ‘porque la vida cambia’ sin más argumentación, esa sociedad deja de ser libre, y esa forma de gobernar se convierte en otra cosa que todos sabemos cómo se llama.

En el año 1996 el Presidente Adolfo Suárez fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de la Concurso. En su discurso pronuncio estas palabras:

Fotografía: @rtve

«Con frecuencia se confunde la concordia con el conformismo y con la uniformidad, y nada tiene que ver con ellos. Su raíz estiba en el pluralismo, la libertad y la solidaridad. Sin ellas no es posible la concordia. La concordia jamás se impone. Se busca en común y se realiza con el esfuerzo de todos. La lucha política, la controversia, el debate, el disentimiento, el conflicto no constituyen una patología social. No son acontecimientos negativos. Al contrario, reflejan la vitalidad de una sociedad. En toda comunidad política existen siempre distintos extractos de opinión. Las discrepancias son naturales. Pero hay uno, el básico, el que se refiere a las razones últimas y esenciales, que afectan a la raíz de la propia convivencia en el que creo que es necesario la coincidencia de todos y el consenso de la inmensa mayoría. Y ese consenso es el cimiento de una sociedad perfectamente moderna. Cuando ese consenso se destruye, sobreviene la discordia».

Después de estas palabras, poco más podemos añadir. Es más que evidente que en Gijón se han volado por los aires todos los puentes de concordia, libertad, y respeto; valores imprescindibles para gobernar en democracia.

Se puede o no estar de acuerdo con una tradición, con una fiesta, con un espectáculo, pero cuando ocupas un puesto institucional debes gobernar con cordura, concordia –como decía el propio Presidente Suárez- respeto, y, principalmente, gobernar para todos: te hayan o no votado. Votar solo para tus palmeros es un camino erróneo.  De igual manera que se deriva de tu cargo institucional la obligación asistir a todos los actos a los que tienes que asistir, y no exclusivamente a aquellos que te gustan o están en consonancia con tu ideología política.

Desgraciadamente en Gijón hay demasiados caminos equivocados. El problema no son los caminos equivocados, el problema está cuando se vuela por los aires la libertad del individuo. Eso es lo grave. Coartar la libertad de los individuos bajo argumentos kafkianos o simplemente sin argumentos… eso sólo tiene un nombre.

Pero como dijo Ana María Matute, la vida nunca se queda con nada, y siempre pasa factura. Siempre. Es cuestión de mirar atentos al calendario.

 

 

Impactos: 27

La democracia no es “quemar vivo” a nadie

Cuando mi padre regresó de San Sebastián (allá por los años ochenta y tantos), en la época en que ETA era implacable e inmisericorde, después de sufrir sus secuelas , siempre le escuché lo mismo: «El problema vasco tiene que acabar de una vez porque España no se puede permitir otros mil muertos, aunque la solución no guste a nadie». El tiempo ha acabado dándole la razón. Ha acabado y de una forma que no gusta a nadie, al menos a los demócratas. ETA ha dejado de matar pero sus cachorros siguen cabalgando a sus anchas sin que nadie, especialmente desde algunos escaños del Congreso de los Diputados hagan absolutamente nada por detener este huracán de odio, antipatía y asco a todo lo que no represente al pueblo vasco.

Fotografía: @elmundoes

Es una absolutamente vergüenza lo que le ha sucedido a Mikel Iturgaiz, hijo del Presidente del PP Vasco, Carlos Itúrgaiz, cuándo practicaba deporte. Amenzarlo con ‘quemarlo vivo’, entre otros ‘piropos’ se define por si solo. Esta situación, además de merecer la repulsa y condena del total de la sociedad española, no deja de ser una evidencia más de que el problema vasco no ha terminado. Sigue latente. Sigue vivo. El odio se sigue paseando de manera desbocada por las calles del País Vasco sin que nadie le frene. Y esto resulta peligroso, porque nos retrotrae a épocas pasadas que algunas generaciones no vivieron, y otras que sí vivimos, deseamos olvidar.

La democracia consiste en llegar a acuerdos con quien no piensa como tu, a consensuar opiniones diferentes para lograr una sociedad mejor, más justa y libre. Igual que sucedió en los años setenta y muchos, en los albores de la democracia. Pero lo que no es aceptable, lo  que no es normal, lo que se sale de toda frontera democrática es que alguien amenace a otra persona con ‘quemarla viva’ porque no piensa con ella. Además de antidemocrático, eso es constitutivo de delito. Estas actitudes no caben en un país civilizado y moderno. No pueden formar parte de una sociedad civilizada, moderna, que apuesta por la investigación, por la ciencia, por el diálogo. Se autoexcluyen, y se marginan por sí solas.

Lo  que le ocurrió a Mikel Iturgaiz le ocurrió, décadas pasadas, a cientos y cientos de valientes, que vistiendo o no, de gris, de marron, de azul, de verde, o de cualquier otro color, defendían la libertad y la democracia en todos los rincones del País Vasco. Y esta gesta es una demostración del sentimiento de odio que todavía anida en la sociedad vasca hacía todo lo que no sea vasco o hacia aquel que no piense como ellos.

Fotografía: @elmundoes

Pero esto aún es más grave si comprobamos que el Gobierno de España se sustenta en los ‘lideres’ de estos cachorros. Dicho de otro modo, quienes callan y otorgan, porque en el fondo aplauden hasta con las orejas con estas tropelías son los que alimentan la continuidad de Pedro Sánchez y su Gobierno intramuros del Palacio de la Moncloa. Esto no es ético. Tampoco honrado por parte de nadie. Menos aún decente.

Echo de menos un mensaje de condena por parte del Gobierno ante estas amenazas. Al revés ya se hubiera pronunciado, Pablo Casado y el Partido Popular Pero esta política de callarse y ponerse de perfil ante determinadas cuestiones para no enfadar a los compañeros de mesa no es digna de un Presidente y de un Gobierno responsable.

La democracia española necesita un PSOE y un PP fuertes, cohesionados, serios, que se den la mano –y se olviden de las siglas- ante los grandes desafíos nacionales, ya que hay cuestiones que afectan a todos los españoles. Solo se pueden coser desde Génova o desde Ferraz. Pero siempre con unidad política y sin equidistancias absurdas. Se necesita más perspectiva política e institucional. Siempre.

Impactos: 7

Marchando una de indultos…

Fotografía: @rtve

Después de varias semanas desaparecido de este espacio por razones estrictamente familiares y personales, regreso hoy domingo en los inicios de un verano atípico a todos los niveles.

Y retomo este carrusel de opiniones, dando mi sentir –como siempre, sin anestesia-, sobre el espectáculo al que hemos asistido esta semana relativa a la concesión de los indultos a los condenados en el tan manoseado “proces”.

Hace muchísimos años, cuando mi padre regresó de San Sebastián, después de padecer en su cuerpo y en su alma las secuelas emocionales de la banda terrorista ETA en una época que ésta era implacable e inmisericorde, siempre decía lo mismo: «El problema vasco acabará algún día, y acabará de una manera que no guste a nadie, pero acabará, porque España no se puede permitir otros mil muertos». El tiempo acabó dándole la razón.

Y con el problema catalán sucede otro tanto. Tiene que acabar de una vez, y tiene que acabar de una forma que no gustará a nadie. Y volviendo a parafrasear a mi padre, España no puede permitirse el lujo de otra voladura de la Constitución por los aires ni de intentos bananeros de autodeterminación territoriales que únicamente conducen al enfrentamiento entre españoles.

Fotografía: @abc:_es

Pero tampoco es sensato dar una patada a las sentencias del Tribunal Supremo, y en aras de que «yo lo valgo porque soy el Gobierno, y necesito apoltronarme», conceder indultos a quien no los merece. Me he cansado de decirlo, y me reitero. Cualquier cargo institucional, desde el Presidente del Gobierno de España hasta el concejal del pueblo más pequeño siempre deben ser la solución a los problemas de los españoles. Jamás el problema de sus problemas. Y lamentablemente, el Gobierno de Pedro Sánchez, en una buena parte de sus decisiones, desde que pisaron moqueta en El Palacio de La Moncloa se han convertido en el principal problema de los españoles. Como diría el niñato de Gabriel Rufián, «no lo digo yo», lo dice la propia hemeroteca…

Volvamos a Cataluña. El problema catalán no se resuelve ni con indultos, ni con mesa de diálogo, ni recibiendo –como es su obligación, dicho sea de paso-, al President de la Generalitat en Moncloa. Este problema requiere otra arquitectura más compleja y más quirúrgica.

Para conceder un indulto, especialmente de estas características, se requiere un consenso social y político absolutos. No procede ni es ético conceder un indulto, cuando una buena parte de la sociedad, y de la clase política –incluso militantes de tu propio partido- los tienes en contra. No es serio. Pero no procede, además, porque más de uno de los indultados, ya han avisado de que no están arrepentidos de sus hazañas y que volverán a hacerlo tan pronto como puedan.

Fotografía: @elcomercio

Es evidente que tampoco ha servido el movimiento de peones dentro del PSC, en las últimas elecciones catalanas, ni el puntapié que le dieron a Iceta catapultándolo al Ministerio de Política Territorial y Función Públicas. Las costuras entre España y Cataluña siguen rotas.

Nadie tiene la pócima milagrosa ni la varita mágica, porque aunque estemos ante un problema político, la fractura social dentro de la sociedad catalana es más que notable. Y esto se ha visto muy claro ante las últimas declaraciones del empresariado y el obispado catalán.

Mientras la sociedad catalana siga fragmentada y dividida poco se podrá hacer. Más bien nada. La prioridad es ésta, por delante de indultos, mesas de dialogo y zarandajas varias… Por eso, lo sensato, lo prudente es empezar a coser y a dialogar desde el corazón mismo de la sociedad catalana, de la sociedad civil, a pie de calle. Volver a unir a familias, a la sociedad es prioritario. Es fundamental. Lo demás es humo. Y el humo puede acabar en fuego. Como ya sucedió en 2017. Atentos.

 

Impactos: 14

Taparse la cara como los monos

Fotografía: @elmundoes

En un nuevo ejercicio de insolencia, de falta de respeto y mala de educación sin límite, ayer la vocera oficial del Gobierno, María Jesús Montero, volvió a hacer de las suyas en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Eso de «o estás conmigo o estás en contra de mí» lo saben aplicar de maravilla.  Esta tropa desconoce por completo el significado de palabras como ‘diálogo’, ‘moderación’  o ‘respeto’. Según pasan los días, cada vez el chapapote es mayor y el hedor más repugnante.

¿Cómo se atreve la Ministra Portavoz del Gobierno a insultar a una parte de la militancia del PSOE simplemente porque no piensan como el propio Ejecutivo? ¿Qué hubiera ocurrido si esas mismas palabras hubieran salido  de la boca del Presidente del Partido Popular hacia un grupo de militantes populares? Una buena parte de informativos nacionales durante semanas y semanas estarían habían abriendo sus telediarios con esta noticia, pero como lo dijo María Jesús Montero hay que reírle la gracia. Pues no… Las palabras de la andaluza hay que denunciarlas públicamente. Son un atropello y un insulto a la inteligencia.

Una ministra no puede insultar públicamente a una parte de la militancia de su partido, y por que el Presidente del Gobierno calla y no sale en público a pedirle explicaciones para, a continuación, cesarla de inmediato.

Las palabras de la Ministra son una manifiesta falta de respeto, una ausencia total de empatía hacía quienes discrepan de la Ejecutiva del PSOE, una burla intolerable. En resumen, una desvergüenza más, que no tiene medida…

Pero aún es más preocupante, y si cabe más grave, la deriva que está adoptando este Gobierno sólo por mantener el sillón. Le importa nada España, la Transición Española, el abrazo de reconciliación que nos dimos los españoles para cerrar las heridas del pasado, el Estado de Derecho y la separación de poderes. Sólo les importa mantenerse en el poder a costa de lo que sea y cómo sea, porque no se atreven a convocar elecciones generales.

Fotografía:@_infoLibre

Los vientos  no son buenos, y el personal está muy cansado y muy cabreado. Saben que pueden sufrir una cogida mortal, que les devuelva a los chiqueros (hablando en términos taurinos). Un Gobierno decente ante tan creciente impopularidad, ante tan nefasta gestión de la pandemia, ante tanta mentira y manipulación, con dos dedos de decencia, convocaría elecciones anticipadas y permitiría que los ciudadanos hablasen.

Pero la banda de Sánchez tiene miedo. Ha visto el batacazo que han tenido en las Elecciones de la Comunidad de Madrid, y sabe que este resultado es extrapolable a nivel nacional. Por eso huye de las urnas y se aferra al sillón de Moncloa. Y lo más grave, calla y otorga ante el cúmulo de errores y de desatino que a diario su banda lleva a término sin rubor y sin escrúpulos.

Le guste o no a Sánchez, a Montero y al resto de la tropa, los monos también piensan, y antes o después actuarán. Y lo harán en las urnas. En las mismas que esta banda no quiere poner ahora. Pero que cuando las pongan, todo el mundo los pondrá en su sitio. También los monos.

Impactos: 12

Un ciego que no quiere ver

Dice Pedro Sánchez que los indultos del proces no le supondrán ningún coste político porque ayudarán a resolver el problema político con Caraluña.

Fotografía @elespanolcom

De niño cuando me reñía mi madre por alguna trastada, siempre me decía que no hay más ciego que el que no quiere ver. Pues eso… este es el más evidente ejemplo de demostración de la penosa gestión que está haciendo Pedro Sánchez de este asunto, especialmente cuando un elevado porcentaje de la sociedad se ha puesto enfrente suyo. Y esto sólo es el comienzo, ya que faltan movilizaciones en la calle, recogida de firmas y otras actuación para frenar este atropello.

Para cualquier perdón, ante cualquier indulto se necesita como requisito previo el firme compromiso del reo del arrepentimiento. Pero aquí no sólo no hay el más mínimo arrepentimiento, sino que ya han dicho qué lo volverán a hacer. Con esos mimbres, bajo esa estrategia independentista, ¿como se se atreve el Gobierno a volar por los aires el Estado de Derecho y la separación dé Poderes? Sólo por un puñado de votos que lo cosan a perpetuidad al sillón fe La Moncloa? Es manifiestamente indecente. Me lo decía mi madre de niño pero sus palabras siguen de vigente actualidad…

Impactos: 9

Por un barranco

Detrás de un líder político, de un cargo institucional, o del presidente de una entidad, siempre tiene que haber una persona de su absoluta confianza que coordine, aglutine, supervise, agende, y, en su caso, destense las situaciones cuando se avecinen tormentas. Pero esa persona debe saber manejar bien entre bambalinas, sin dejar huella, hacer bien su trabajo sin dejar rastro. Siempre, a ser posible, en la más absoluta discreción

Fotografía: @marca

Lo que habitual y profesionalmente se denomina «director de gabinete» debe ser por encima de todo una figura fiel, leal, pero sobre todo, profesional y sincera. A veces, demasiadas, a los lideres políticos, a los cargos institucionales  o a los presidentes de las grandes entidades públicas y privadas no les gusta (o no ven con buenos ojos) que alguien les diga que han cometido un error, que han fracasado, o que su idea, que originariamente creía extraordinariamente maravillosa, ha resultado un fiasco y encima ha costado dinero al erario público.

Y esa función solo es capaz de hacerla esa persona que está a su lado, que le conoce bien, que conoce la institución como la palma de la mano, que conoce la agenda y los contactos como si fueran suyos, y sabe cuál es el momento adecuado porque sabe cuándo es momento conveniente en el que “el jefe” (o la jefa) están más receptivos para asumir un error.

La labor del director de gabinete es una función imprescindible y requiere de mucha cirugía de precisión y sobre todo, de discreción y como dijo en una ocasión Sabino Fernández Campo, “irse con tus silencios”.

Desde la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, esta figura en la persona de Iván Redondo ha resultado cuando menos esperpéntica y ridícula. Cuando uno no sabe desarrollar un trabajo de tan alta responsabilidad, si se tiene un mínimo de ética y de decencia, lo normal es o no aceptar el puesto, o si se acepta presentar la dimisión de inmediato. De tus errores, depende el futuro de tu jefe y, lo peor, la imagen y la reputación social y corporativa de la institución a la que prestas servicio.

Pero esto no vale para el vasco. Su gestión ha sido vergonzosa porque la gestión del director de gabinete apenas debe ser pública. Ivan Redondo se ha ocupado de hacerla pública para demostrar su valía, demostrando así, su inutilidad y su torpeza a nivel de comunicación política.

Y el colmo de este carrusel de estupideces sucedió ayer en el Congreso de los Diputados cuando llegó a afirmar en sede parlamentaria que estaría dispuesto “a tirarse por un barranco” por el Presidente Pedro Sánchez. Sin duda, es el mayor gesto de petulancia y chulería de quien siempre debería estar en la sombra, en un segundo plano, de forma inadvertida. Pero no necesita los titulares y los flashes para sobrevivir. Qué tropa.

Fotografía: @marca

En la otra cara de la moneda, tenemos otras personas como el actual director de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel Rodríguez (con su reconocido aval por su trayectoria política) prefiere pasar inadvertido, en la sombra.

Queda claro en qué lugar quedan la humildad, la decencia, la discreción, y en qué lugar el ego, la prepotencia, y las ganas de protagonismo. Es evidente que el éxito de un líder político, de un cargo institucional, o del presidente de una entidad dependen de la gestión de la institución que representan, pero también de cómo gestione entre bambalinas su mano derecha. Y es evidente que algunos tienen más interés en potenciar los egos personales y su protagonismo,  que el interés general. A pesar de que nos intentes convencer de lo contario. Pero se les ve venir de lejos.

Impactos: 6

Indigno e indecente sin paliativos

Nos contaba ayer el Ministro de Justicia que los indultos de los condenados por ‘el proces’ había que verlos con naturalidad. Y se quedó tan tranquilo. Lo dice el máximo responsable de jueces y fiscales en España. Esta frase avergüenza y abochorna a partes iguales.

Fotografía:: @heraldoes

Y ayer también, el Presidente del Gobierno, el todopoderoso Pedro Sánchez aún dio un paso más en el más que vergonzoso peaje a los independentistas catalanes a cambio de un puñado de votos. Pero, ¿qué es eso de construir la concordia con quienes reventaron por los aires la Constitución y el Estado de Derecho, y están dispuestos a repetirlo? ¿Qué tontería es esta? ¿Simplemente refrendar las palabras del Ministro de Justicia? Es vergonzoso y humillante a partes iguales.

El Gobierno de Sánchez ya está en el pódium. En el pódium de la desfachatez, de la desvergüenza, del descaro. Sin duda, es el peor Gobierno que ha tenido España desde los albores de la democracia, allá por el 1975 del siglo pasado. El Gobierno más sectario, más radical, más torpe, más zafío que jamás podíamos imaginar.

¿Desde cuándo un Gobierno valida a quienes dan un golpe de Estado? ¿Desde cuándo un Gobierno es capaz de llegar a indultar a cambio de unos votos para mantener la poltrona? No hay calificativo posible para esta hazaña en el Diccionario de la Real Academia Española máxime cuando el recién nombrado Presidente de la Generalitat de Cataluña habla de “aliviar el dolor de los presos políticos”. Indigno e indecente sin paliativos. Todos.

Impactos: 6

La estupidez del 2050

Llevamos cuarenta y seis años de democracia, y en este tiempo hemos pasado diferentes crisis de todo tipo y condición. Pero cómo esta crisis sanitaria, social y económica de la Covid19 creo que no hemos asistido a ninguna a otra. De igual manera que hemos visto en todos estos años ningún otro Gobierno tan nefasto ante una situación tan crítica como la actual.

Fotografía: @lavozdegalicia

Comparto íntegramente la teoría de que esta pandemia ha cogido a todos con el pie cambiado, sin hoja de ruta, sin experiencia, y durante las primeras semanas todo el mundo tuvo que improvisar. Pero de esa improvisación al carrusel de errores continuos y desatinos sin fin a los que nos ha sometido el Gobierno de Pedro Sánchez hay un abismo.

Su gestión es nefasta. No hay por dónde cogerla. No sólo han dejado abandonados a los sanitarios y a los médicos, sino que ya no hablamos de los autónomos, o de los discapacitados. Tampoco nombro a las residencias de mayores, en donde el ex vicepresidente a la fuga, ni siquiera puso los pies en ninguna. ¿Y qué me dicen ustedes del sector de la cultura, abandonado a su suerte o verdad? ¿o los transportistas, tirados en las carreteras y autovías, sin información, sin lugares acondicionados en donde asearse o en dónde comer o comer? Mientras tanto, naturalmente todo hijo de vecino tenía que seguir pasando por caja porque… ¿cómo íbamos a condonar a los autónomos cualquier impuesto? No, hombre, no…

Eso que decían que no iban a dejar a nadie atrás. Y en medio de todo eso, ni había comité de expertos, ni había coordinación, ni había decencia, ni había humildad… ni perspectivas de que lo hubiera. Y cómo guinda de este pastel, el carrusel de mentiras del Presidente del Gobierno y sus acólitos se cuentan por miles.

En medio de este panorama tan bucólico cuyo despropósito más absoluto está siendo el final del Estado de Alarma y la vacunación en dónde las comunidades autónomas se han encontrado abandonadas a su suerte, confiando en si mismas y en sus homónimos, ya que de La Moncloa no podían esperar ni “los buenos días”.

Fotografía: @elespanolcom

En medio de todo esto, ahora Pedro Sánchez nos presenta un Plan de Recuperación con los ojos puestos en 2050. Hay que ser torpe y incompetente. No ha sido capaz de gestionar la pandemia y sus efectos sociales y económicos en el 2021, ¿y me viene a hablar del 2050? ¿Se cree que los españoles tenemos el mismo nivel intelectual que él?

Pedro Sánchez pasará a la Historia de España por ser el Presidente más mediocre y más imprudente. Le falta humidad, decencia, respeto, y responsabilidad, entre otros muchos valores. Le sobra chulería y ego. En otras palabras, estamos ante el peor Presidente de las últimas décadas. Lo del 2050 es un insulto, una falta de respeto a los españoles, a todos los que de una manera u otra nos hemos visto afectados por la pandemia, a la vez que abandonados por el Gobierno; un Ejecutivo únicamente preocupado por su ombligo. Una indecencia. Como para hablar del 2050. ¿Por qué no se preocupan de los verdaderos problemas de los españoles? Sencillamente… porque no saben. Ni cuáles son ni cómo gestionar.

Impactos: 17

Cuando se quiere, se puede

Fotografía: @periodicodearagon

Leo en la edición de ayer de El Periódico de Aragón cómo a partir de hoy el Gobierno de Aragón comenzará a vacunar en cinco comarcar aragonesas a más de dos mil temporeros que tienen por delante toda la ‘temporada de la fruta’ en Aragón. Varias de las comarcas aragonesas, muy fértiles en fruta, necesitan de los temporeros en estas fechas para recoger la fruta. Y el Gobierno de Aragón quiere evitar problemas y vacunará a esta mano de obra para garantizar un trabajo esencial seguro y con garantías. Es decir, cuando se quiere, se puede. Es cuestión una vez más de voluntad de política.

El Gobierno de Aragón, pilotado por el socialista Javier Lamban, vuelve a ejercer su responsabilidad, su sentido de Estado, y su sentido común ante uno de los recursos económicos –y agrarios- más fuertes de la comunidad autónoma. Y no le han dolido prendas por hacer las filigranas que hayan tenido que hacer para conjugar la vacunación de estos temporeros con la vacunación correspondiente a la franja de edad que toque. Sabe positivamente lo que supone económica, social y laboralmente la ‘temporada de la fruta’ en Aragón.

Fotografía: @elconfidencial

La gestión será tan eficiente que han combinado la inmunización para que se realice en los centros de salud y en las propias empresas, al objeto de realizarla a la mayor brevedad posible y con la mayor seguridad posible. Y todo coordinado desde Atención Primaria, desde dónde debe pilotarse este tipo de actuaciones.

En muchas ocasiones los gobiernos tienen que tomar decisiones ágiles, rápidas, de respuesta eficaz, que miren en una única dirección: la población, y garanticen su seguridad. Pero debe existir una voluntad para llegar allí, porque si no hay voluntad de gestión no hacemos nada.

El caso de Javier Lamban y el Gobierno de Aragón es un claro ejemplo de voluntad política. Y el caso del Presidente de Asturias, de Adrián Barbón es el más claro ejemplo de la inoperancia.

Fotografía: @consalud_es

Y esta ineficacia Adrian Barbón la demuestra diariamente con las conexiones aéreas, con el Plan de Vías, con el empleo, con la fiscalidad,… ¡con mil asuntos!

Cuando hay voluntad para gestionar se buscan los recursos, se sortean las dificultades legales, se coordinan acciones conjuntamente con el sector privado, la administración se organiza y actúa rápida y eficaz. Cuando no hay voluntad y somos inoperantes, nos dedicamos a pisar moqueta en Youtube.

 

Impactos: 3

La penitencia de los miércoles

Fotografía: :@el_pais

Resulta una indecencia y una desvergüenza que cada miércoles la Ministra de Sanidad, Carolina Darías, acompañada de su colega. el Ministro de Administraciones Públicas Miquel Iceta, convoque al Consejo Interterritorial para reírse en su cara de forma descara, con el beneplácito intramuros desde el Palacio de La Moncloa de Pedro Sánchez.

¿Quién es la Ministra de Sanidad para tomar decisiones políticas sobre la salud de los ciudadanos, desoyendo a la comunidad científica, médica y sanitaria? ¿Dónde está el comité científico independiente que asesora al Gobierno? Lo lógico, lo sensato, lo honrado, lo decente, hubiera sido que al comenzar la pandemia, el Gobierno hubiera activado un comité de expertos sanitarios, médicos y científicos independientes –y subrayo este adverbio-. Con un Gobierno como tal, este comité tendría la obligación de asesorarle en todas las materias relacionadas con la pandemia.

Pero esta tropa, que diría el Conde de Romanones, que cada martes se apoltroma en la mesa del Consejo de Ministros ha triturado las páginas del diccionario en las que se encontraban las palabras «decencia», «ética», «responsabilidad» y «honradez».

Fotografía: @antena3com

Un ministro no tiene conocimientos científicos, ni inmunológicos, ni sanitarios. Menos todavía médicos. ¿Por qué toma decisiones unilaterales sin escuchar a los profesionales del sector, que si están formados y preparados para estas situaciones? Es obsceno que un ministro sin formación sanitaria y conocimientos médicos ni epidemiológicos tome decisiones de forma unilateral, especialmente cuando estas decisiones afectan a derechos y libertades del individuo. ¿Quién es ella? ¿Con qué poder se atribuye esas decisiones para adoptarlas, volviendo la espalda a la comunidad científica, médica y sanitaria. Para hacer lo que le dé la gana y balancear a los ciudadanos al compás de decisiones políticas, y no sanitarias o epidemiológicas, no es necesario que cada miércoles haga el ridículo en el Consejo Interterritorial.

Han transcurrido ya casi cinco décadas desde que España dejara atrás una de sus épocas más negras y oscuras. Desde entonces han pasado muchos Gobiernos. Nuestra democracia ha subsistido. Pero las cotas de indecencia, de falsedad, de hipocresía, de narcisismo y de manipulación de Pedro Sánchez y sus muchachos jamás lo hemos visto. Afortunadamente, el 4 de mayo cambiaron muchas cosas. Ese cambió empezó en Madrid, y esa ola de esperanza y de libertad se va a extender por todos los rincones de España más pronto que tarde. Va a ser un tsunami. Y para otros pomadita.

Impactos: 7

El Día de Europa

Cuando en 1950 dio sus primeros pasos el embrión de lo que hoy todos conocemos como Unión Europea, nadie se imaginaba que a la vuelta de varias décadas, esta arquitectura supranacional iba a ser tan necesaria y tan útil. El mundo se enfrentaba a una pandemia global, ante un enemigo desconocido e invisible y los países debían enfrentarse al reto económico y geopolítico de proporcionar material sanitario en cantidades gigantescas para hacer un cortafuegos a su sanitarios. Eso solo se podía hacer desde la unidad internacional. Y para eso sirvió la Unión Europea. Igual que sirvió posteriormente para llegar al mercado de la vacunación.

Fotografía: @el_pais

Hoy es el Día de Europa. Es el día de la reflexión de los éxitos alcanzados, y los errores que hayamos cometido. Hoy, el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea lanzan juntos la Conferencia sobre el Futuro de Europa: se invita a todos los ciudadanos a que se expresen acerca de su futuro y el que desean para la UE. Las conclusiones se darán a conocer durante la presidencia francesa, a partir del 1 de enero de 2022.

Estas setenta décadas de unión entre europeos han dado lugar a la época de paz más larga de la historia del continente, a la etapa de solidaridad entre Estados más fértil.

Hace unas semanas, se resentían los cimientos europeos, cuando Reino Unido abandonó esta casa común, pero el mundo siguió girando y la economía europea siga siendo robusta y respetada más allá de sus fronteras.

Fotografía: RAISG

Pertenecer a la Unión Europea es un privilegio. Es una herramienta imprescindible. Es la herramienta política, geoplítica y economía, a pesar de sus debilidades, perfecta que nos sustenta a todos los europeos con seguridad y firmeza. Ayer sin ir más lejos, la Unión Europea anunció la compra de novecientos millones de dosis de la vacuna de Pfizer hasta el año 2023. ¿Qué país de forma individualizada es capaz de gestionar una compra de estas características?

Hoy, en el Día de Europa es el momento de celebrar todo lo que une, y reflexionar sobre todo lo que podemos mejorar bajo esa bandera azuk que une a tanto millones de personas en el viejo continente. Gracias a la Unión Europea como España, hemos sido capaces de despegar y alcanzar el vuelo. Fuera de Europa no hubiéramos sido nada. Por eso, sobran los motivos para celebrar el Día de Europa, siendo conscientes que siempre hay que hacer camino al andar. Tal y cómo decía Machado.

Impactos: 4

Política económica y movilidad territorial

Para que una comunidad sea una locomotora económica necesita que muchos vientos soplen a su favor.

En primer lugar es preciso una clase política de altura que ponga a los ciudadanos en el eje central de sus políticas, que piense más allá de su ombligo, que se deje de dimes y diretes y que actúe pensando cuales son las necesidades reales de la sociedad.

Fotografía: @lavozdeasturias

Pero también es necesario que los ciudadanos y, por ende, los autónomos, las empresas –grandes y pequeñas-, la sociedad en su conjunto tenga unas excelentes comunicaciones internas y externas, que estén acompañadas de unas políticas económicas, de fiscalidad, de movilidad, y financieras que atraigan la inversión. Pero también faciliten la exportación. Es imprescindible facilitar a la empresa la gestión de su negocio dentro y fuera del territorio nacional, porque ello favorecerá nuestra economía en su conjunto.

No se puede asfixiar a quienes generan riqueza, a quienes crean empleo, a quienes son el motor de la economía. A los empresarios y autónomos no se les puede ahogar más de lo que ya están. Al contrario. Hay que proporcionarles la generación de empleo, el emprendimiento, y la potenciación de sus recursos. Y eso es obligación de las Administraciones Públicas. Va ímplicito en la nómina de nuestros gestores.

Por eso resulta inadmisible que ahora, se nos venda un ‘impuestazo’ por el uso de autovías y carreteras. Eso sólo tiene un nombre y comienza por atraco. Nadie ha pensado en el transporte por carreteras, en el transporte de viajeros. No se ha tenido en cuenta a los miles y miles de personas que necesariamente por su trabajo deben trasladarse a diario por carretera con su vehículo  de una ciudad a otra. Es una desvergüenza institucionalizada. Así no se incentiva la economía. De esta forma se desacelera el desarrollo económico de cualquier país y, lógicamente, de cualquier territorio por pequeño que sea. Y tampoco sirve eso de que “quien lo usa lo pague”. Esto es un hachazo a la economía de los contribuyentes, sean millonarios o vivan gracias a una pensión no contributiva. Es un golpe a la economía de todos los españoles. Son unas ganas inmensas de pegar un bocado al bolsillo del español de a pie. También al turismo.

Pero me sorprende a su vez el silencio premeditado y burdo de algunos que, de su intención de asaltar los cielos, han conquistado las alcantarillas. Y también las de otro partido que todavía no ha abierto el diccionario de la Real Academia Española por la página de las palabras «responsabilidad», «compromiso» y «decencia». Se creen que repitiendo hasta la saciedad las palabras «moderación» y «centro», el personal les va a hacer caso. Van listos. Ya han enseñado la patita…

Una región, una comunidad autónoma, un país no puede progresar jamás con tajos de este tipo. Es una medida totalmente impopular y aberrante. Solo arrastrará más pobreza, y traerá bajo el brazo una economía más debilitada y atrasada. Así, cada vez seremos menos creíbles y menos ‘europeos’. Nuestros productos se encarecerán, y nuestros mercados se debilitarán.

Fotografía: @elcomercio

Además, esta brecha, viene con ‘sorpresa’. En algunas comunidades, como Asturias o Extremadura, a este problema, se añade otro más grave si cabe: sus conexiones aéreas y ferroviarias.

Centrándonos en Asturias. Es una manifiesta desvergüenza las conexiones ferroviarias que tenemos. Si alguien quiere viajar a Bilbao, ¿puede hacerlo? Pues no, ya que no hay tren a Bilbao. ¿Y A Coruña? Pues tampoco. Y ya no hablamos de las más de doce horas de viaje hasta Barcelona, o las casi seis horas a Madrid –siempre a horas poco gratificantes-, y confiando que el Alvia no se averíe a su paso por el Puerto de Pajares. Esta situación es indigna. Y aún resulta más obscena cuando escuchas a ciertos líderes políticos, casualidades, todos ubicados en el mismo palo, decir que «no van a dejar a nadie atrás». Si no fuera una indecencia, sería una falta de respeto. Pero en boca de algunos, se dan ambas cosas.

Mención aparte merece el análisis de las conexiones aéreas asturianas. ¿Alguien se imagina un vuelo Asturias – Barcelona con escala en Tenerife de… hasta cuarenta y cuatro horas? ¿O encontrar un vuelo por setecientos euros…? Pues eso sucede en Asturias. Esas ofertas las he visto yo estos últimos días; y como éstas, otras muchas parecidas…  Pero nuestro ‘empoderado’ gobierno autónomo sigue mirando para otro lado. Las conexiones aéreas asturianas son tercermundistas, y los son porque Asturias no tiene un gobierno autónomo con los ‘arrestos’ necesarios para sentarse en la mesa con los operadores aéreos y ferroviarios y con el Ministerio, y dar solución a este problema de una vez por todas. ¡Por Dios, no se vayan a enfadar intramuros del Palacio de La Moncloa! ‘¿Cómo voy a enfadar al faraón Sánchez I?’, pensará alguno de cuyo nombre no quiero acordarme…

Y ya no digo nada de la estación ferroviaria de Gijón, del sobado Plan de Vías, que ahora alguna quiere avinagrarlo –como todo lo que toca-. Una obscenidad más.

Fotografía: @elmundoes

Esta situación tan apocalíptica sólo tiene un nombre: tercermundismo. Y con este escenario es tremendamente difícil que la economía asturiana y, lógicamente, el empresariado pueda competir en igualdad de condiciones con sus colegas de otras comunidades tanto a nivel nacional como internacional.

En un mundo globalizado como el actual, las comunicaciones ferroviarias, aéreas y por carretera deben ser excelentes, para facilitar las relaciones económicas.  Lo demás, es vender humo a precio de saldo. Despreocuparse de lo esencial de la sociedad, de los ciudadanos y de quien genera empleo. Como decía Ana María Matute, «la vida no se queda con nada; siempre pasa factura». En política, cada cuatro años. En las urnas. El mejor ejemplo ha sido Madrid, aunque algunos se empeñen en no reconocerlo. Pero la realidad es tozuda. Tan terca como los ‘mañicos’.

Impactos: 18

El tsunami Ayuso

Fotografía: @expansioncom

La jornada de ayer en la Comunidad de Madrid pasará a la historia de nuestra democracia por diversos motivos. Uno de los más significativos: la participación. La gente acudió en masa a ejercer su derecho constitucional de ejercicio del voto. Desde primera hora de la mañana, las imágenes de las televisiones y de las redes sociales hablaban por sí mismas. A la vez, nos daban un mensaje implícito en clave de comunicación política. Cuando un gestor político toma decisiones, aunque se equivoque en ocasiones, si en términos generales, la sociedad está satisfecha con su gestión, va a responder a su llamada. Y la sociedad madrileña mayoritariamente ha acudido a las urnas tras a la llamada a la participación de todos los partidos políticos, pero especialmente del Partido Popular y de la Presidenta y candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz-Ayuso.

La noche electoral de ayer nos dejó varias claves políticas importantes, que conviene analizar con la serenidad que corresponde.

Fotografía: @AgenciaAtlas

En primer término, Ciudadanos bordea el precipicio de la desaparición. La formación naranja que lidera Arrimadas se queda fuera de la Asamblea de la Comunidad de Madrid. Seis años después de irrumpir en la política nacional, se han convertido en una fuerza absolutamente irrelevante. De 26 diputados que tenía a cero diputados. Una debacle mayúscula. Pero como ya nos tiene acostumbrados la Cruella de Vil de la política española, en ese partido no dimite nadie. Demasiado orgullo. Muy poca humildad, y ninguna autocritica. Pésima hoja de ruta.

En otra casa que pintan bastos y que están muy necesitados de autocritica y de «bajar los decibelios» es Ferraz. El batacazo de Gabilondo ha sido mayúsculo. Los ciudadanos le han cobrado en una única factura los continuos desastres de la gestión de la pandemia de la Covid19. Le han enviado un recadito a Sánchez, que no ha tenido la decencia de poner los pies en Ferraz arropando a su candidato. Los errores en política se pagan en caro. Y los ciudadanos se cobran las facturas en las urnas. Aunque Sánchez siga tocando el arpa y mirando a otro lado. A lo lejos ya se escuchan los tambores de guerra en Aragón y en Castilla La Mancha. Contentos están los barones

Fotografía: @NiusDiario

Hace unos días, en pleno fragor de la batalla de la campaña electoral, bromeaba la Presidenta Díaz-Ayuso de que se tuviera cuidado con lo que se hacía «a ver si España le iba a deber tres». Y anoche se cumplió porque el resultado de Podemos fue tan estrepitoso que su ‘amado’ líder huye, en vez de hacer frente al fracaso; no tiene el valor de remangarse y hacer frente a la situación del partido. Para Pablo Iglesias, lo más cómodo es dimitir. Lo responsable, lo ético, lo decente hubiera sido hacer frente a la situación. Pero hay palabras que no entran en el lenguaje del ex vicepresidente. Lo fácil es evadirse.

Aumentar.42.000 votos en una convocatoria electoral como la madrileña es insignificante. Asumiendo que Vox aumentó un diputado, en términos generales perdió relevancia. Y esto es otro mensaje en clave política. La gente no quiere extremos, huye de la polarización. Necesita la moderación, y eso sólo lo puede ofrecer el Partido Popular. No obstante, es importante este aumento porque permitirá que Díaz-Ayuso gobierne desahogadamente. Sin sobresaltos naranjas ni boberías.

El revolcón –literal- que Mónica García le ha dado a Gabilondo sin que éste ni se haya inmutado es estratosférico. No en vano, Más Madrid entraba en el ring electoral con una ventaja añadida en su DAFO particular. Para muchos, la anestesista es la mejor candidata del bloque de la izquierda. Y está ventaja el partido de Errejón la ha aprovechado consciente de que tanto PSOE como UP no terminaban de conectar con el electorado y la sociedad madrileña.

Fotografía: @EconomiaED_

Pero goleada, el tsunami ha llegado de la mano de Isabel Díaz Ayuso. Tras una campaña en la que ha sido objeto de todo tipo de zancadillas,  criticas, insultos, y diana de lo mejorcito de cada casa, anoche arrasó. Llegó 65 diputados de los  de los 136. Así, Ayuso podrá gobernar sin Vox. La goleada fue en los 21 distritos de la capital, en los de alta renta y en los de media y baja. Este tsunami también trajo otra ventaja importante: reforzar la ‘marca PP’ y el liderazgo del Presidente Pablo Casado, especialmente después de abortar las intentonas golpistas de Murcia y Castilla y León.

Por contrapartida, la figura de Pedro Sánchez ha quedado muy dañada y puesta en evidencia. Los próximos días serán claves para comprobar el futuro político del Gobierno de Sánchez y su liderazgo dentro del partido.

Sin ninguna duda, la estrategia política de Díaz-Ayuso activando el botón electoral el mismo día que se presentó la moción de censura en Murcia ha sido fundamental para recuperar la marca y el liderazgo del centro derecha español.

Fotografía: @telemadrid

Queda una incógnita por resolver en este puzzle. Si los resultados son la sentencia de Pedro Sánchez como Secretario General y como Presidente del Gobierno. El hecho de no salir del Palacio de la Moncloa para seguir la noche electoral desde Ferraz es un gesto que indica que las aguas bajan turbias. Tan obscuras  que cada vez se ve más próxima la entrada en la Moncloa de Pablo Casado. Ahora el bloque de la derecha vapuleó al de la izquierda, al que superó en más de 15 puntos. Hace dos años, la diferencia fue de tres puntos a favor de la derecha.

Dicho de otro modo, el tsunami Ayuso le ha abierto las puertas a Sánchez para que las cierre al salir. A su vez, se las ha abierto a Casado para que entre en el Palacio de la Moncloa más pronto que tarde. Otro tsunami que se acerca. De norte a sur de España.

Impactos: 11

Sánchez y Aragonés, Aragonès y Sánchez

 

Fotografía: @elconfidencial

La discriminación que está ejerciendo el Govern de la Generalitat de Cataluña con los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil destinados en Cataluña sobre la vacunación no tiene un pase. Es una vergüenza en toda regla. Mientras a los agentes de los Mossòs los están vacunando con total naturalidad, los primeros están siendo discriminados de forma torticera, aberrante, y desvergonzada. No soy jurista, pero posiblemente, algún jurista sí me diría que Aragonés, Junqueras, Borras y demás comparsa, con estas actitudes barriobajeras, están rozando la línea del delito.

Si esta circunstancia es humillante y aberrante a partes iguales, aún es más, que el Presidente del Gobierno, el omnipotente Pedro Sánchez y su palmero Fernando Grande-Marlaska, ante esta situación que no haya activado los mecanismos necesarios para vacunarlos de inmediato. ¿Qué función tiene la Delegación del Gobierno en Cataluña, más allá de pasear a éste y otros palmeros por territorio catalán? ¿Por qué desde el Ministerio del Interior no se ha recurrido al Ministerio de Defensa para vacunarlo, a través de Sanidad Militar? Intuyo que en sede parlamentaria, unos y otros tendrán que dar muchas explicaciones…

Fotografía: @ecd_

Nadie puede abrigarse en la falta de vacunas ni en otro tipo de excusas baratas para no tomar decisiones. Si no protegemos a quienes a diario velan por nuestra seguridad y nuestra propia protección, mal camino hemos tomado. Nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado deben vacunarse ya. Y resulta un insulto que en Cataluña intencionadamente no se les vacune y el Gobierno de España antes que defenderlos y exigir al Govern que cumpla de inmediato sus obligaciones, se ponga de perfil.

El gobierno de Pedro Sánchez no puede mirar a otro lado ante este grave problema que afecta a este colectivo absolutamente imprescindible, necesario y querido, pese a quien le pese.

Si el Presidente del Gobierno conociera el significado de palabras como ‘ética’, ‘dignidad’ y ‘decencia’, ya hubiera exigido a sus socios de coalición que cumplieran con sus obligaciones. Pero prefiere mantener el sillón y evitar conflictos con quienes en 2017 dinamitaron la Constitución y el Estado de Derecho en Cataluña. Y se han atrevido a decir que volverían a hacerlo.

Fotografía: @YouTubeEspanol

Un Gobierno no sólo no es decente ni ejemplar por el mero hecho de que sus miembros no cometan delitos. Un Gobierno debe ser decente siempre. Cuando sus compañeros de viaje no lo son, lo sensato es alejarse de ellos, tomar distancias, y mantenerse en la línea de ejemplaridad y la honradez. El escritor francés Jules Renard decía que es más difícil ser un hombre honrado ocho días que un héroe un cuarto de hora. Jamás he leído mejor definición de Pedro Sánchez.

Según el diccionario de la Real Academia Española, la segunda acepción de la palabra «venganza» dice: ‘castigo, pena’. Más claro no puede ser el tema. ¿Quién se enfrentó a los rebeldes aquel famoso 1 de octubre? ¿Qué hace ahora el Govern como venganza? Hay que ser mediocre, miserable, mala persona, indeseable… porque esto no va de política, ni de ideologías, ni de credos. Esto va de salud, de vida, de virus, de infecciones masivas. Y hasta dónde yo sé, la Covid-19 no distingue entre partidos políticos, ideologías y siglas. Aunque alguna mente anodina crea que sí.

Fotografía: @elmundoes

Llegados a este punto, quizás sería bueno que Pedro Sánchez y su cuchipanda cambiara su servicio de seguridad. Dejaran de prestar servicio de escoltas los miembros de Guardia Civil y Policía Nacional, y se encargaran de la seguridad del Presidente y de sus palmeros aquellos Cuerpos de Seguridad que el Govern vacuna sin objeciones.

Pero claro, hay un problema. A leales, responsables, honrados, éticos, y ejemplares, como los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional no hay nadie. Son un ejemplo y un orgullo para muchos españoles. A pesar de Sánchez y de Aragonès.

 

 

 

 

Impactos: 7

¡Basta ya!

El grado de polarización de la política española sobrepasa con creces la campaña electoral a la Asamblea de la Comunidad de Madrid.

Se siguió calentando los ambientes el pasado viernes en el debate organizado por la Cadena Ser y transformado en arrabal barriobajero por Pablo Iglesias y por Rocío Monasterio. Y ayer la situación aún se enrareció más cuando a Ministra Reyes Maroto recibió una navaja ensangrentada.

Fotografía: @eswikipedia

Las amenazas de muerte al Ministro del Interior, a la directora general de la Guardia Civil y a Pablo Iglesias sólo vinieron a confirmar lo que la sociedad española ya sabía. Se está dinamitando el consenso y el espíritu de la Transición; aquel momento histórico en él que hombres tan opuestos como Manuel Fraga y Santiago Carrillo fueron capaces de mirarse a la cara, aparcar sus intereses y priorizar los intereses de los españoles.

Fotografía: @elespanolcom
Seguir leyendo

Impactos: 4

La voluntad política

Fotografía: @rtve

La semana pasada se publicaba la noticia de que el Gobierno de España había destinado en Aragón alrededor de setecientos millones para trabajadores en desempleo o en ERTE desde abril del año pasado a marzo de este año. Al leer esta noticia, lo primero que he sentido, es una mezcla de rabia y de envidia.  Precisamente, como dicen en Aragón, ‘pelusa’. Al comprobar cómo gestionan dos presidentes de un mismo partido político. Mientras uno se preocupa por los problemas de sus ciudadanos, otro, el presidente de Asturias sigue en su particular Castelgandolfo asturiano, enviando videos cada fin de semana para no decir ni hacer nada.

Esta noticia me lleva a otra reflexión más seria y más profunda. Lo he repetido infinidad de veces. Pero vuelvo a insistir. La pandemia cogió con el pie cambiado a todo el mundo, sin excepción. Pero después de más de un año de pandemia, muchas autoridades locales, autonómicas, algunas nacionales (las menos), y supra nacionales, se han activado y han reaccionado para dar respuesta a la sociedad.

Que nadie pierda la perspectiva. Estamos ante la mayor y peor crisis sanitaria, económica, social, y geo política de las últimas décadas. Ante una crisis así, los ciudadanos quieren respuestas, nunca gresca. Necesitan soluciones, jamás polarización. Esto sólo se logra con un ingrediente: la voluntad. Dejando a un lado, la pelotera política y las luchas políticas. Siempre poniendo en el eje de todas las políticas a los ciudadanos. Pero con el mismo denominador común: la voluntad de que querer resolver los problemas, al margen de quien es tu interlocutor. Incluso de querer adelantarse a los posibles problemas que pueden llegar.

Pero no. Para muchos representantes de nuestra clase política eso no va con ellos. Para algunos se gestiona dependiendo de quién es mi interlocutor político. Eso no es ético. No tiene nada de decente.

Fotografía: @El_Plural

Podría poner evidentes ejemplos que nos ilustrarían de quien muy decentemente está poniendo en el centro de sus políticas a los ciudadanos por encima de sus ideologías, y quien gestiona al margen de los ciudadanos. Éstos últimos miran a quienes están enfrente, y dónde se sitúan ideológicamente en el mapa político, anteponiéndolos a los ciudadanos. Eso se llama egoísmo en estado puro.

La voluntad política es esencial para resolver los problemas de los ciudadanos. Y esto debe ser una prioridad absoluta por delante de la ideología política. La voluntad política es parte de la solución de los problemas de los ciudadanos. Nunca se puede convertir en el propio problema de los problemas. Pero lamentablemente a diario nos enfrentamos a esta situación. La voluntad es el problema de todos los problemas, y eso no puede ser. No tiene sentido. Pero para muchos es así. Y es así, porque como diría mi madre «tienen el riñón bien cubierto».

Fotografía: @heraldoes

A lo largo de este año largo que llevamos de pandemia, el mejor ejemplo de cómo algunos líderes políticos se han convertido en el problema de todos los problemas, es la gestión de la pandemia por parte de los diferentes presidentes autonómicos. Mientras los presidentes de Aragón o Castilla-La Mancha se han remangado, y han sumado al margen de quien tenía enfrente, otros, como el Presidente de Asturias se han dedicado a hacer crucigramas y hacer sopas de letras. Eso no tiene nada de ético, y menos de decente.

El tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Pero es evidente que, después de tantos meses de pandemia, con los miles y miles de fallecidos, y familias damnificadas a todos los niveles, nadie puede negar que un cargo institucional, (un alcalde, un presidente autonómico o un ministro) tiene la obligación de dar respuesta los problemas de la sociedad. De lo contrario, como dice el Profesor Emilio Lledó, nos encontramos  ante «indecentes con poder». Y esta especia tan común que pisa moqueta, resulta tan inmoral como degradante.

Impactos: 1

¿Y ahora, qué?

Fotografía: @publico_es

Quedan pocos días para que finalice el Estado de Alarma. Desde hace varios días no son pocos los presidentes autonómicos, alcaldes, y otros cargos institucionales que han puesto en la mesa esta pregunta. ¿Y ahora qué? Es evidente que el Gobierno de Pedro Sánchez no tiene un plan, salvo coartar los derechos fundamentales de los españoles.

Es evidente que la pandemia de la Covid-19 cogió con el pie cambiado a todos. Pero un año después es tiempo para aprender la lección, especialmente cuando se observa que otros países se han aplicado y están gestionando bien esta pandemia.

Sánchez y su muchachada está gobernando a golpe de lo que el sociólogo polaco Zygmunt Bauman definió como «política líquida»: es decir, una política sin valores, sin programa, sin proyecto, sin rumbo, sin liderazgo. Que nadie se llame a engaño. Pedro Sánchez no lidera su Gobierno. Es un peón más dentro del tablero del Gobierno que preside él. Pero que gestiona de forma omnipotente el Doctor Bacterio.

Esta forma de gobernar, muy típica de los gobierno sin estructura y sin proyecto, exige que las comunidades autónomas se vean obligadas a gestionar en solitario. No hay nada de co gobernanza. Esa tan manoseada expresión a la que tanto aluden Sánchez y Montoro.

Fotografía @elperiodico

No perdamos de vista que estamos en plena pandemia mundial, y, por tanto, las medidas a adoptar no pueden mantenerse al margen de otras administraciones. Tampoco a espaldas de Bruselas. La sociedad ha quedado muy herida a consecuencia pandemia. Ha sufrido daños de salud, pero también daños, morales, sociales, económicos, cuya reconstrucción económica y social requiera una unidad institucional que va más allá de las siglas políticas. Pero Pedro Sanchez esto no lo entiende. Y emplea aquello de «o conmigo o en contra de mi». No se da cuenta de que un país no se reconstruye entre buenos y malos, o altos y bajos. Se repara entre todos, y aportando cada uno lo mejor que puede aportar.

Desde el año 2020, Pedro Sánchez se ha dedicado exclusivamente a escuchar sólo a los suyos, despreciando todo lo que procedía del resto de partidos. Ya no hablemos de sectores como el sanitario, con el que ni siquiera ha tenido el gesto de crear un comité técnico de expertos independientes que pudieran asesorarle, como han hecho la mayoría de los países. Su prepotencia y su despotismo le impiden ver el bosque.

Fotografía: @rtve

El resultado lo hemos visto todos. Las consecuencias están ahí. Una dejación absoluta de funciones que aboca a la pérdida de derechos fundamentales en el propio Estado de Derecho. No legislar en condiciones implica esto. Y legislar ‘medidas cuquis’ para captar votos también. No sirve con legislar sólo para limpiar la imaginar y en un plano electoral. En una situación de pandemia mundial, hay que legislar en clave sanitaria, social y económica. Siempre con el mismo objetivo. Qué tus ciudadanos no se hundan más de lo que les hunde la propia pandemia sanitaria y económica.

Ha quedado evidentemente demostrado que el Gobierno de Pedro Sánchez es un manifiesto fracaso sin futuro y sin proyecto. Como decía antes, política líquida. Ni siquiera han sido capaces de crear un marco jurídico para legislar ante nuevas emergencias sanitarias.

Ante esta situación, el próximo día 9 que finalizará el Estado de Alarma, muchos españoles se preguntan eso: ¿y ahora, qué? Como decía antes, esta misma pregunta se la hacen presidentes autonómicos, alcaldes, y otros cargos institucionales. Observan cómo han muerto más de cien mil españoles a causa de la pandemia, más cien mil empresas cerradas, el número de autónomos que han tenido que cerrar se ha disparado… pero el Gobierno de Sánchez sigue jugando al Candy Crush de forma miserable.

Ha quedado demostrado que no hay una autoridad sanitaria responsable que coordine esta pandemia a nivel territorial, tanto entre comunidades autónomas como a nivel internacional.

Fotografía: @elespanolcom

En medio de todo ello, no atienden propuestas sensatas realizadas, por ejemplo, desde el Partido Popular. Propuestas que pasan, en el plano sanitario, por la creación por una agencia nacional de salud pública o la transformación del Sistema Nacional de Salud, que pase inexorablemente por su digitalización. Y así se de lugar a la historia clínica digital y única. A la población hay que hacerle la vida fácil. No tiene ningún sentido que en una situación de normalidad, haya movilidad entre comunidades y, ante un problema de salud, un médico no tenga acceso a la historia clínica de un paciente por no encontrase en su ciudad de empadronamiento.

El día 9 acabará el Estado de Alarma y si Pedro Sánchez no reacciona antes, España, de nuevo, se enfrentará a un nuevo caos jurídico, sanitario, y económico sin precedentes. Será una anarquía absoluta. Con un protagonista principal: Pedro Sánchez, cuya gestión es una demostración de desvergüenzas, torpezas y fracasos absolutos. Y le seguirán votando. Siempre hay un ofuscado para un inservible.

Impactos: 4

Todas, todos, todes…

Fotografía: @La_SER

El idioma español es uno de los lenguajes más ricos del mundo  tanto en su léxico como en expresiones populares como por su proyección. No en vano, actualmente alrededor de seiscientas millones de personas lo hablan a lo largo  y ancho del Planeta. Ello supone un 7,5% de la población mundial. Estos datos hablan por sí mismos, y demuestran hasta qué punto el español es un idioma potente que imprime toda una cultura a lo largo de los cinco continentes.

Desde esta perspectiva, es una vergüenza y un insulto que una ministra del Gobierno de España utilice de manera torticera y malintencionada el lenguaje para generar polémica. Puedo admitir que se utilice el femenino del adverbio «todos», máxime cuando la acepción está admitida por la Real Academia Española. Pero que ahora nos vengan con la acepción «todes» para referirse a personas que no son ni de género masculino ni femenino, para empezar es una sobreactuación, para continuar es una patada al Diccionario y las normas de la propia Real Academia. Pero lo más grave de todo ello es que demuestra una incultura absoluta por parte de un miembro del Gobierno de España.

Dicho esto, también en este momento quiero dejar claro que para mí, cualquier persona, sea del sexo que sea merece todo respeto. Pero la igualdad no se mide a base de patadas en el diccionario, ni demostrando qué miembro del Gobierno es más inculto. Pero del tema de la igualdad hablaremos otro día.

La utilización torticera y malintencionada del lenguaje es una aberración. Pero lo es más si se hace desde un despacho ministerial y con dinero público. Eso no es un gesto de igualdad. Es una demostración del nivel cultural que tienen quienes hoy por hoy manejan las riendas del futuro de los españoles. El lenguaje español merece un respeto. Quienes están en las instituciones públicas, en todas, son los primeros que deben dar ejemplo.

Fotografía: @_infoLibre

La ‘gesta’ cometida por la Ministra de Igualdad no tiene un pase. Pero no se contentó con lo de «todos, todas, todes». Fue más allá, y llegó a utilizar términos como “hijes” o “niñes” en varios momentos de su intervención cuando se preguntó que “quien lo desee puede llevar a su hijo, a su hija, a su hije a una terapia de conversión” o cuando habló de los centros educativos en los que hay “un niño, una niña o un niñe que está sufriendo”. A partir de aquí que cada uno saque sus conclusiones.

Pero lo más curioso de esta situación es que la mismísima Real Academia ya se pronunció sobre estos casos a finales del año pasado. Y fue contundente: “El uso de la letra ‘e’ como supuesta marca de género es ajeno al sistema morfológico del español, además de ser innecesario, pues el masculino gramatical funciona como término inclusivo en referencia a colectivos mixtos, o en contextos genéricos o inespecíficos”. Pero creo que este tweet la Ministra no leyó. Sí lee otras tonterías. Éste es el nivel, y así nos va.

Impactos: 4

Las enfermeras de Urgencias y Emergencias

Fotografía; @YouTubeEspanol

Leí una columna de opinión de Jorge Andrada, Presidente del Colegio de Enfermería de Madrid en la cual, de nuevo volvía a reivindicar la Enfermería de Urgencias y Emergencias como un reconocimiento profesional, elevándolo al rango de especialización. Esta reivindicación no es nueva. De hecho, hace ya muchísimos años le escuche a mi madre –de profesión enfermera durante casi cuatro décadas de su vida- preguntarse por qué la enfermería de urgencias no era una especialidad en sí misma. Era la década de los ochenta y noventa del siglo XX. Por tanto, esto es una reivindicación ya antigua y que no es ningún capricho de los profesionales del sector ni de los colegios oficiales.

Fotografía: @redaccionmedica

De hecho, cuando Carolina Darias tomó la cartera de Ministra de Sanidad, muchos agentes del sector sanitarios ya pusieron sobre la mesa esta cuestión como una cuestión prioritaria, urgente, y de vital trascendencia tanto para los profesionales como para los pacientes. Cuestión que, por otro lado, su antecesor. Salvador Illá ni siquiera se había preocupado.

Como perfectamente señala el propio Andrada en su artículo publicado ayer en Redacción Médica, esta reivindicación profesional pasa por poner en valor el papel imprescindible que desarrolla este colectivo. La responsabilidad que demuestra,  y no exclusivamente en su compromiso profesional adaptándose día a día a los avances en ciencia, salud, tecnología y cuidados. También, en la atención de calidad, con responsabilidad, autonomía, autoridad y liderazgo, que prestan a diario a los usuarios de la sanidad universal, quienes sí reconocen los cuidados que prestan nuestros profesionales.

Por esta razón llama aún más la atención si cabe que este reconocimiento, esta profesionalidad y esta valía sean reconocidos más por la ciudadanía, por los propios usuarios, que por los propios gestores. Gestores, en muchas ocasiones, inexpertos, inoperantes, y, sobre todo, actuantes a golpe de ocurrencia política y no de escucha atenta al sector profesional de su ámbito competencial.

Fotografía: El Mira

Bien es cierto que el trabajo que ejercen las enfermeras –y enfermeros- de los servicios de Urgencias y Emergencias no es baladí. Y no se aprende durante la carrera. Estamos frente a un área de especialización de la disciplina enfermera que requiere un desarrollo y reconocimiento, en los cuales hay que destacar habitualmente estándares de calidad y precisión que se exhiben a diario con extrema meticulosidad y no poca dedicación. En este contexto, el personal de enfermería de Urgencias y Emergencias se enfrenta a diario a la toma de decisiones rápidas, y ultrarrápidas, muy versátiles, en dónde entran en juego técnicas de muy alta precisión porque, en muchas ocasiones, de estas decisiones depende la vida de un ser humano. Por eso, la eficacia, la profesionalidad, la rapidez son los signos de identidad de este colectivo.

Y bajo de estos parámetros aún se entiende menos que no se reconozca esta especialidad. No tiene ningún sentido. Y ningún argumento que ‘nos vendan’ será justificable.

Fotografía: @elimparcialcom

La pandemia de la Covid ha dejado latente la importancia de contar con unos servicios sanitarios robustos, bien dotados desde un punto de vista humano. También desde un punto de vista material, económico y formativo. En un Estado de Derecho, como España, la sanidad pública y universal, es uno de sus buques insignia. No da lugar a discusión. Ni tendría que entrar en el debate político. Menos en el argumentario económico o profesional.

Esta pandemia también nos está dando otra lección. Una sanidad, que en su base tenga unos profesionales de Urgencias y Emergencias, suficientemente adaptados desde todas las ópticas –profesional, formativa, económica, material- será un escudo más potente y menos lesivo frente a situaciones como la Covid-19. Dicho de otro modo, si nuestros sanitarios están suficientemente preparados desde todos los planos, ello beneficiará en la atención al paciente en el día a día. También en situaciones excepcionales como la actual.

En muchos sectores sanitarios  sigue sin entenderse cómo todavía a estas alturas de la película se sigue debatiendo sobre la necesidad de elevar la práctica de Urgencia y Emergencia a categoría de especialidad enfermera. También los colectivos de pacientes están estupefactos ante esta discriminación.  Esta situación debería ser una realidad hace años. Como muy acertadamente señala el propio Andrada, «una actuación a tiempo acorta estancias y mejora el pronóstico». Por eso, por su especialización, y ser la primera línea frente al paciente igual que la Atención Primaria, las enfermeras –y enfermeros- de los Servicios de Urgencias y Emergencias deberían estar reconocidos en su especialidad. Lo demás es marear la perdiz sin sentido, y una discriminación absoluta.

 

 

Impactos: 2

Nada es porque sí

El pasado viernes el BOE publicaba el patrimonio de todos los miembros del Gobierno, incluidos Pablo Iglesias e Irene Montero. Las cifras publicadas han revuelto los cimientos del partido morado, porque las cifras presentan un ahorro neto de más de 100.000 euros cada uno, además del valor de la hipoteca que comparten de su vivienda y dos fondos de pensión que también generan mucha sorpresa y que elevan ese patrimonio por encima de los 300.000 euros. Las dudas de cómo han podido ahorrar tanto dinero no se han hecho esperar y la sombra de una posible ‘caja b’ morada no se ha hecho esperar. Las sospechas y las dudas están ahí. El avispero está inquieto.

Lo dije en algunas ocasión y hoy lo vuelvo a reiterar, Pedro Sánchez es un poco –sólo un poco- más audaz que Pablo Iglesias. El hecho de que el BOPA haya publicado estos datos en medio de pre campaña electoral de Madrid tiene su aquél y no es casualidad, especialmente después de las últimas encuestas que daban al candidato morado una derrota magistral. Nada es porque sí. Las casualidades no existen. La publicación de estas informaciones es una intencionada detonación a la línea de flotación de Pablo Iglesias para desgastar su imagen y con la de él, la de Montero y Echenique. Unidas Podemos queda muy tocado. Ellos mismo lo han reconocido: Estas cosas hacen mucho daño”. Se teme, de puertas adentro del partido estos datos puedan inclinar la balanza el próximo 4 de mayo entre el electorado de Más Madrid y Unidas Podemos. Dicho de otro modo, estas cifras fagociten al electorado de Podemos en favor de Mas Madrid.

Según el documento oficial, Iglesias y Montero tienen ahorros por más de 100.000 euros cada uno, además de otros centenares de miles de euros en bienes inmuebles (que incluyen la hipoteca del chalet de Galapagar) y otros 187.000 euros por fondos de pensión y seguro de vida. Los datos demuestran que la pareja se encuentra entre los miembros más ricos del Consejo de Ministros, aunque su entorno lo niega argumentando que los datos no son reales porque se contabiliza el valor del chalet de Galapagar, cuando todavía deben pagar la hipoteca. Pero el mosqueo en Unidas Podemos es mayúsculo. Y el sector crítico no ha tardado ni un día en decir lo que pensaba. Un miembro del partido alejado durante una de las purgas que azotaron la formación desde 2017 ha sido contundente: “Es cierto que la casa no es suya hasta que paguen la hipoteca, pero está claro que han hecho negocio con la política”. Piensa, y previsiblemente no le falte razón, que sin esa trayectoria política hubiera sido más difícil recibir el préstamo bancario para pagar el chalet.

Y en paralelo hay otro dato que sorprende. Irene Montero declaró en el año 2017 la cantidad de 16.000 euros en varias cuentas bancarias. Y es normal que el aumento de esta cantidad genere dudas, interrogantes y sospechas, a pesar de envolverse con frecuencia en la bandera de la decencia y la dignidad. Y en esta línea, uno de los válidos de Pablo Iglesias en la Comunidad de Madrid da una de cal y otra de arena. No duda de ese de este aumento de patrimonio pero pide que se explique su origen para poder exigir transparencia. Algo no cuadra. Ese sí pero no huele mal.

 Otros dirigentes morados van más allá del exsecretario del partido en Madrid. Se preguntan cómo puede incrementarse tanto el patrimonio de los líderes del partido si los estatutos obligan a cobrar un máximo de tres salarios mínimos mensuales y donar a la formación el excedente. Antes de la reforma del Gobierno la suma de tres salarios mínimos ascendía a poco más de 2.100 euros mensuales. Ahora supera los 2.700 euros, y según los miembros del partido es “imposible” con esas cifras alcanzar hipotecas tan caras y ahorrar más de 100.000 euros. Dicho de otro modo, este incremento de patrimonio huele muy mal. Y pinta peor al publicar estos datos coincidiendo con la salida de Iglesias del Gobierno. En este puzzle faltan piezas por encajar que, posiblemente, la Fiscalía Anticorrupción, las encaje antes o después.

Vuelve así la sospecha sobre la caja b del partido, tal y como han denunciado el ex abogado y otros representantes de Podemos. E incluso que exista otra caja, todavía por descubrir. Hasta ahora todas las sospechas han apuntado a la Caja de Resistencia, una cuenta paralela de Podemos en el banco Caja de Ingenieros (el mismo que otorgó la hipoteca a los líderes morados) en la que se dirigían las donaciones y se financiaban proyectos sociales, que ahora está investigando la Justicia.

Sea como sea, lo cierto es que Iglesias y Montero son los únicos miembros del Consejo de Ministros que han despertado la caja de los truenos de las sospechas dentro y fuera de su partido, dentro y fuera del Gobierno, dentro y fuera de la sociedad. Muchas cosas no encajan, y antes o después tendrán que dar explicaciones y aclarar esta situación. Unidas Podemos está muy herido, y el BOE viene a traer la morfina necesaria para sedar al partido. El paso siguiente será encontrarnos al partido en estado de exitus letalis. Y Echenique en silencio. Sospechoso.  

Impactos: 8

Siete años sin Adolfo

Hoy se cumple el séptimo aniversario de la desaparición del arquitecto de nuestra democracia. Hoy hace siete años que España perdió a Adolfo Suarez, el primer presidente de nuestra democracia.  Es en este momento de tanta polarización política e institucional siempre desencadenada por los mismos, cuando urge más que nunca reivindicar su legado político y su figura histórica. Adolfo Suárez fue un gran político, un Presidente ejemplar, que junto a Su Majestad Juan Carlos I no le tembló el pulso para transformar el país: de la España más oscura a la España del progreso, las libertades y de la democracia.

No lo tuvo (tuvieron) fácil. Había demasiados obstáculos en el camino; dificultades ideológicas, sociales, políticas, económicas, culturales… Pero su objetivo era claro y su hoja de ruta también. Así aplicaron la ley, siguiendo el consejo de otra figura imprescindible de la Transición, Torcuato Fernández-Miranda: «de la ley a la ley pasando por la ley». De esta manera, paso a paso, ladrillo a ladrillo, Adolfo Suárez fue desmontando el régimen franquita para abrir las puertas a un régimen en el que nadie se sintiera extraño debajo de un paraguas llamado Constitución de 1978.

Uno de los obstáculos más conflictos que debió sortear fue el del Ejercito. Unas Fuerzas Armadas muy pobres en cuanto a recursos, formación y estructura pero con una filosofía y una lealtad absolutas a todo lo que aún quedaba del régimen franquista. Por ello, tuvo que lidiar con no pocos problemas ante una cúpula militar que no concebía un nuevo modelo social y, mucho menos, una regeneración y una transformación total en el propio seno de las Fuerzas Armadas. Gracias a aquello, hoy el Ejército Español es un ejército moderno, avanzado, plural, desarrollado, tecnológicamente innovador y, sobre todo, renovado que no tiene absolutamente nada que ver con aquel Ejercito del año 1976 y anteriores.

El denominador común de la gestión de Adolfo Suárez pasa por una sola palabra: consenso. Suárez fue un hombre de palabra, y esta forma de actuar la llevó hasta sus últimas consecuencias. Hoy, la reivindicación de su figura es más importante que nuca. España necesita hombre como él, que sepan consensuar, que sepan pactar, que sepan dialogar; hombres que les preocupen los problemas de la sociedad… que sepan  llegar a acuerdos en beneficio de España y de los españoles.  Por desgracia, hay demasiada polarización y crispación que, casualidades o no, siempre llegan desde el mismo lado.

La figura de Adolfo Suárez es imprescindible. Es un espejo perpetuo, en el que tendrían que mirarse muchos gobernantes, de un lado y de otro. Pero también otros aprendices a políticos que, aunque pisan moqueta, no saben ni quieren saber cuánto sudó el Presidente abulense para lograr una Transición pacífica, sin derramamientos de sangre, cicatrizando las tan manoseadas “dos Españas” para abrir las puertas a una nueva España prometedora, llena de libertades, de prosperidad, y de un futuro en paz. ¿Con errores? ¡Por supuesto! Pero el papel que jugó fue absolutamente imprescindible y necesario. Su figura hay que recordarla siempre. Hoy, siete años después de su marcha, la elección no es dudosa. Mucho más Adolfo Suárez y mucho menos Echenique, Rufián, Borràs, y Otegui. Éstos representarán el fracaso. Suárez el futuro. Siempre.

Impactos: 2

La Semana Santa zaragozana implica respeto

Uno de los elementos destacados de la vida zaragozana es su Semana Santa. No en vano, cada año aumenta el número de cofradías y hermandades que se estrenan y se echan al asfalto zaragozano para, durante el triduo sacro, procesionar sus correspondientes estaciones de penitencias. La Semana Santa zaragozana, cada día con más cofrades, forma parte indisoluble de la vida social, religiosa, turística, económica y popular de los zaragozanos de dentro y de fuera. Deseando estoy ya que pase esta pandemia para regresar a la bilbilenaria Cesaraugusta y volver a empaparme de sus cofradías y hermandades y sus variopintos recorridos.

Ayer, la prensa recogía el choque existente entre la Diputación de Zaragoza, propietaria de la iglesia de San Cayetano en donde guardan un buen número de los pasos, y la Hermandad de la Sangre de Cristo; aunque a tenor de la verdad, ésta no está sola. Le respaldan la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén; la Cofradía del Prendimiento del Señor, la Cofradía de las Siete Palabras, la Cofradía del Descendimiento de la Cruz, la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Sepulcro, y la Hermandad de San Joaquín y de la Virgen de los Dolores.

El ‘conflicto”, que en realidad no es tal conflicto sino una falta de respeto a las tradiciones (un atropello más de los lugartenientes del Doctor Bacterio), viene motivado por el silencio  de la administración territorial ante la petición de los cofrades de que el famoso templo de San Cayetano se abra en grupos reducidos de 60 personas para que cofrades, los fieles y los ciudadanos pueden venerar los monumentos y puedan ver los pasos e imágenes. Ya conocemos la cacería sociata y populista a nuestras tradiciones. Al parecer, la única respuesta que han tenido obtenido los cofrades pasa por negarse en rotundo a abrir el templo en estas fechas, emplazando la apertura a otra época del año, ya que lo consideran actividad no esencial. Este argumento si no fuera ridículo, sería absurdo. No veo a ningún zaragozano en traje de baño. Ni en bikini, a venerar una imagen de Semana Santa. Desatinado del todo.

Situémonos. Si en el mes de marzo y abril no es una actividad esencial, ¿lo va a ser en el mes de agosto, en septiembre o en octubre? ¿Tampoco, verdad? Por tanto, el argumento no se sostiene. A la cohorte de Sánchez se les ve venir de lejos porque son tan ignorantes que no saben ni argumentar. Sólo saben prohibir.

No tengo ninguna duda, que las medidas sanitarias, preventivas, de salud pública, y de seguridad deben ser prioritarias a cualquier otra medida, pero hay que explicarlo desde el sentido común, desde el razonamiento lógico, y, en este caso y otros similares, desde la argumentación científica y sanitaria. Los demás es construir castillos de arena sobre el agua; activar problemas donde no los hay, y enfrentarse a la sociedad zaragozana ante un problema inexistente.

También es el momento de decirles a las cofradías y hermandades que es el momento de subirse al tren de la tecnología y la innovación. Si algo bueno nos está dejando está pandemia es el hecho de adaptarnos a una velocidad vertiginosa a las plataformas que permiten conectarnos a través de videoconferencia. Quizás si lo piensan un poco,  Youtube. Facebook o Zoom podrían ser la solución a este problema.

Pero más allá de esta alternativa digital, la administración debe ser más seria y cuando argumenta una explicación debe hacerlo adecuadamente. No vale hacerlo con manifestaciones más propias de los tebeos de Mortadelo y Filemón, que de una administración territorial seria y responsable.

La Semana Santa de Zaragoza merece un respeto. Igual que la junta de hermandades de cofradías y la sociedad en general. Pero a la vez no podemos perder de vista la evolución de la pandemia y esta cuarta ola que, a hurtadillas, cada vez está más cerca.

Si siempre es importante el diálogo, en este momento de pandemia más todavía. No vale para nada las posiciones radicalizadas,. pero también es papel mojado los argumentos huecos y sin base sólida. Cuando se justifica algo, hay que hacerlo desde la explicación sensata, seria, moderada, y, sobre todo, evitando conflictos. Pero algunos, siempre los míos, están siempre más cómodos en la polarización y el enfrentamiento continuos. Así les va. El problema es que nos afecta a los demás. Sea como sea, espero que los zaragozanos puedan disfrutar, en la medida de las posibilidades de esta tradición. Si no puede ser, nada sería más agradable que se argumentara y se razonara desde la ciencia y desde la sanidad. Está comprobado que lo que se dice desde algunos despachos es papel mojado. No sirve. No saben ni argumentar. Un espejo rancio como algunos que pululan por Madrid y por Asturias.

Impactos: 1

Ejemplares y ejemplarizantes

En este mismo espacio lo dije a finales de enero, cuando estaba de moda eso de vacunarse de la Covid-19 al amparo de aquello de “porque yo lo valgo”, aquel sucio carrusel de concejales, diputados, consejeros, alcaldes, generales y hasta obispos… La ejemplaridad debe ser la bandera de nuestro día a día, pero especialmente de aquellos que ocupan puestos de responsabilidad, más aún en la esfera pública. No es decente que un servidor público, sea de una ideología u otra, se aproveche de su posición para beneficio propio, especialmente en una situación de pandemia como la actual.

Fotografía: @el_pais

Pero tampoco es ético que un funcionario público, bien sea alcalde, concejal, diputado, consejero, presidente de comunidad autónoma… o ministro sobrepase determinadas líneas éticas en público o en privado. Es evidente que nadie está libre de cometer un error, de decir lo que no se quiere decir en un momento de acaloramiento, de hacer algo indebido en un momento puntual. Pero precisamente por eso, porque se representa a una siglas, a unos ciudadanos que nos han dado la confianza, porque nuestro sueldo se está pagando a cargo de unos presupuestos públicos, necesariamente por todas estas cuestiones y otras muchas más, cuando se comete un error, inmediatamente hay que pedir disculpas dimitiendo y poniendo tus cargos a disposición de tu partido y de la institución que representas.  No vale subir un tweet, y pasar página. Con la cosas comer no se juega. Hay materias, como las enfermedades y los propios enfermos, que son terriblemente sensibles, y merecen todo el respeto y la solidaridad de la solidaridad. Resulta muy poco sensible y de muy poca talla personal y ética que alguien diga sandeces sobre las enfermedades y los enfermos. Más todavía si proceden de un representante institucional. No se merece ocupar ningún cargo ni representar a ningunas siglas. A ningunas.

En la vida política y en la institucional hay que ser más ejemplar, si cabe. No caben estas actitudes. Comportándose de esta forma lo único que hacen es manchar el buen nombre de la clase política y de la institucional, cuando en ella hay muchos hombres y mujeres que a diario, de forma muy invisible, se dejan la vida a diario por construir una sociedad mejor. Y luego llegan estos patanes y echan todo el trabajo por tierra. Por eso, es necesario medidas ejemplarizantes para que estos tipos salgan cuanto antes del escenario porque no son dignos representantes de la sociedad española. Ni siquiera de las siglas que dicen representan. De ninguna sigla. De ningún partido. Urge empezar a separar el polvo de la paja, y quitar parásitos, impresentables y demás elementos nocivos que lo único que logran es manchar el nombre de las instituciones y de la política. Si el personal no entiende que se está en el sillón hasta mañana, habrá que hacérselo entender por otros medios. Pero con esta gente hay que aplicar la cirugía ya, con o sin anestesia. Eso depende de ellos. El vaso rebosa.

Impactos: 0

Un portazo en la cara sin anestesia

Creía Pablo Iglesias que iba a seguir siendo el eje de todas las políticas, sobre quien iba a girar todas las decisiones del mundo. Pero me temo que va a ser que no.

Fotografía: @elperiodico

Pensaba que su huida por los cloacas, su medio natural, huyendo como rata por la alcantarilla le otorgaba el don mágico de poder hacer y deshacer en el Gobierno de Pedro Sánchez y en el Díaz-Ayuso. Vaselina. Va a ser que no. De entrada, el Presidente le agradeció su marcha y con diplomacia dijo que ya se pensaría si  aceptaba o no la propuesta del podemita. Sedal. Eso de mover peones en un tablero que no es el tuyo, y hacerlo de manera mamporrera y mafiosa no es ético ni decente. Lo acabamos de ver en Ciudadanos, y el de Vallecas pretendía hacer lo mismo. Pero el disparo le ha salido por la culata. Ya sacó sus mugrientos cascos del Consejo de Ministros y ya es tarde, muy tarde, para que puede manosear cualquier decisión suya o ajena en esa mesa. Las barreras ya están puestas para que cada vez tenga más limitaciones. Aunque tarde, Sánchez se ha dado cuenta de que dormía con su enemigo; ha reaccionado, y ahora ya no le deja ni moverse. Menos todavía decidir quien sí quien no.

Pero Iglesias es testarudo. Le da igual que Moncloa lo considere ya casi “un jarrón chino”, y al estilo de las películas de Paco Martínez Soria sigue que erre que erre… Y la siguiente ha sido llamar a su ex compañero Errejón para ir de la mano a por Díaz-Ayuso. ¡Qué ingenuo!

Fotografía: @el_pais

El ex vicepresidente creía que Errejón se iba a tirar en plancha en sus brazos, mientras tarareaba aquello de “si tu me dices ven”. Pero basta muy poco para ser bastante más inteligente que Iglesias. Y el líder de Más Madrid lo es. Sabe que no necesita ‘tiralevitas’ que le pongan el café cada mañana cuando llegue a la Asamblea de Madrid, ni necesita a su lado mafiosos que presumen de igualdad ante las mujeres, y en público dice que las azotaría hasta sangrar… A Errejón les sobran estos canallas. Basta ver el número de escaños que tienen unos y otros en el parlamento autonómico.

Cuando menos se lo esperaba, ha llegado su ex compañero de partido y le ha dado un portazo sin anestesia en toda la cara. El macho alfa herido en lo más profundo de su ser. Errejón ha sido un gran estratega, porque ha preferido que sea una mujer la que le argumente la negativa con contundencia y serenidad. El portazo es gigantesco.

Fotografía: @heraldoes

Mónica García le dice que Madrid no es ninguna serie de Netflix; le dice, y no le falta razón, que las mujeres están hartas de que hagan el trabajo sucio y se tengan que quitar de en medio en momentos históricos; le dice que las mujeres no necesitan que nadie les tutele, entre una retahíla de lecciones sin pomadita que el ex vicepresidente tendrá que aprender a digerir. Una bofetada de verdades que el vallecano no se imaginaba que una mujer le iba a atizar, con verdades como panes. Hoy, la diputada de Más Madrid le ha dado toda una lección de decencia, que tendrá que aprender a digerir. Ya lo decía Ana María Matute, “en la vida hay que ser humilde, antes que la vida te obligue a serlo”. Y Pablo Iglesias necesita una buena dosis de humildad.

La descomposición de Podemos ya ha empezado. Iglesias es un clon de Arrimadas. Igual que la andaluza ha sido capaz de clavar un cuchillo en el corazón del partido naranja, y ella sigue echando la culpa al cha-cha-chá, ahora Pablo Iglesias huye de Moncloa y del partido morado. Todo muy indecente. Pensaría que después de emponzoñar Moncloa, iba a contaminar la Asamblea de Madrid. Evidentemente, no puede infectar la sede de la Comunidad de Madrid porque, echando mano del refranero español, la miel no está hecha para la boca del asno.

 

Impactos: 1

Gracias Isabel

Ni en el sueño más húmedo de Pedro Sànchez, podía soñar que un día Isabel Día-Ayuso iba a golpear con los nudillos en la puerta de Moncloa y le iba a a dejar en la alfombra una bandeja de plata con la cabeza de Pablo Iglesias. El favor que la Presidenta le ha hecho al PSOE ha sido de dimensiones estratosféricas. Desde que Iglesias se subió a los altares de la oposición desde dentro del Gobierno, Sànchez no dormía en paz al ver que tenía al lobo cuidando de sus ovejas. Pero hoy todo ha cambiado gracias a Diaz-Ayuso. Hoy, ¡por fin!, Sànchez dormirá mejor. Iglesias saldrá de la Moncloa. Iglesias saldrá del CNI. Iglesias sacará sus sucias manos del destino de los españoles. Afortunadamente.

Fotografía: @mundodeportivo

Pero no se va con la humildad y la tranquilidad que se va un servidor público, que ha hecho bien su trabajo y que la vida le lleva por otros derroteros. Que va. Se va al más puro estilo manporrero y mafioso barato, imponiendo su criterio y decidiendo quién, dónde cuándo y por qué. Se cree el amo del Gobierno. Pero Sánchez ya le ha abierto la puerta de Moncloa aunque, sin embargo, su silencio es una evidencia de que lógicamente no va a permitir que siga mangoneando el Gobierno desde la Asamblea de Madrid. Por una vez, Sànchez ha demostrado que es un poco -sólo un poco- más inteligente que Iglesias.

Fotografía: @elperiodico

¿Os acordáis de aquella frase que pronunció en el Congreso de los Diputados? Pues eso… “cierre la puerta al salir”. El descalabro social va a ser como un pan porque en un pispas va a pasar a ser un diputado de a pie; dicho de otro modo, de ser un seudo todopoderoso vicepresidente a un diputado autonómico que, si nos descuidamos un poco, no lo conocerán ni en Galapagar.

El golpe de la presidenta madrileña ha sido mayúsculo; y, de entrada, la irrupción del podemita le otorga al Partido Popular como 6 ú 8 escaños más porque la movilización del centro derecho va a ser histórica, máxime después de las posturitas de ayer de Cruella de Vil y su matón, porque ella no tuvo ni la decencia de dar la cara ante la opinión pública y los medios de comunicación.

Dicho en cristiano, si Ayuso ha logrado sacar al monstruo de la Moncloa y ponerlo a entrenarse en la limpieza de los retretes de la Asamblea de Madrid, es porque Iglesias tiene miedo a que Sànchez lo eche del Gobierno y huye como rata de alcantarilla.

Fotografía: @LaVanguardia

Que nadie se llame a engaño. Diaz-Ayuso va a pulverizar a Iglesias y al candidato (o candidata) naranja. La talla política, su experiencia personal, su formación y su trayectoria política son evidentes. Son demostrables frente al papel mojado de Iglesias y Ciudadanos. Hoy es uno de esos días que pasará a la historia de España, en la que cada cual ha quedado retratado. Díaz-Ayuso, una política de raza y comprometida; Arrimadas, la nueva Judas de la política española y Pablo Iglesias sigue con su papel de Vito Corleone pero maloliente y sudoroso.

No cabe duda. Sànchez dormirá a pierna suelta. No vivirá suficiente para agradecerle a la presidenta Diaz-Ayuso su trabajo y su audacia. Aunque queda mugre aún en Moncloa. Demasiada.

Impactos: 1

50 millones envueltos en la sensatez y en el respeto

Fotografía: @AARPenEspanol

Ayer escuche en un programa de televisión al chef José Andrés en una entrevista cargada de moderación, sensatez, lógica y respeto. En este último año el chef mierense, ya casi norteamericano, ha repartido más de 50 millones de platos de comida en diferentes zonas del mundo; en sitios complicados, en dónde sólo habla el lenguaje de la guerra y de las armas, como Colombia, Guatemala, Indonesia, Líbano, Venezuela… o el mismísimo Estados Unidos.

Decía el chef que el reto de dar tantas comidas en tan poco tiempo en tantos lugares, teniendo que poniendo en marcha miles de restaurante ha sido una tarea más fácil de lo que parece porque ofrecer soluciones adecuadas en cada momento. Y eso sólo se puede lograr desde la sensatez, la moderación, y el respeto.

También afirmaba José Andrés –y lo comparto íntegramente-, que los grandes problemas que padecemos tienen soluciones muy sencillas. Comparto esta teoría porque muchas veces, el bosque no nos deja ver los árboles. Especialmente si la arboleda está rodeada de egoísmos, e intereses creados. Siempre debemos buscar la solución adecuada en cada momento. Los problemas son menos problemas si los analizamos desde la sensatez y el sentido común. Y para eso tiene que existir consenso y unidad entre las personas y entre las instituciones. La famosa frase de “unidos somos más fuertes” se cumple especialmente nos enfrentamos a situaciones de especial virulencia como el caso de la pandemia de la Covid-19.Como él dice “a situaciones de emergencias”, porque nadie se olvide que estamos viviendo una emergencia mundial.

Fotografía: @marca

En este sentido, el chef también reflexionó sobre otra cuestión que se ha desbordado desde que el virus voló desde Wuhan al resto del mundo: las famosas ‘colas del hambre’. Para él son un claro signo de que las políticas de alimentación no se toman en serio.  Y señalaba que si él fue capaz de dar 50 millones de comidas en un año, es muy fácil que un país aborde de verdad el tema del hambre y dé una solución a un tema social, que resulta tan trágico. Pero para ello exige una voluntad social a todos los niveles, un acercamiento y unidad, desde el convencimiento de dos teorías fundamentales: el pensamiento diferente no nos  debe separar, sirve para ver ópticas distintas del problema; y en una emergencia mundial como la actual, lo fundamental es estar al lado de las personas.

Como sociedad, si hemos sido capaces de sacar adelante varias vacunas en un tiempo récord, ¿por qué seguimos dejando en la cuneta a cientos de personas? Ayer José Andrés dio una lección a todos, sin distinciones ni diferencias. Una lección para aprender, porque en la vida se aprende siempre. De un chef o de un economista. Pero siempre. La cuestión es estar receptivos.

Os recomiendo que veáis la entrevista. No deja indiferente a nadie:

https://www.lasexta.com/programas/liarla-pardo/entrevistas/la-critica-del-chef-jose-andres-si-unos-cocineros-repartimos-millones-de-comidas-en-un-ano-que-no-podrian-hacer-los-gobiernos_20210314604e5d7bcc8eb700013bc73c.html

 

Impactos: 0

Un año de cambios

Hoy hace un año que se reunía el Consejo de Ministros en sesión extraordinaria para decretar el Estado de Alarma ante el estallido de la pandemia de la Covid-19.

Fotografía: @EconomíaED_

Y aquel día todo cambió en nuestras vidas y en nuestro entorno. Nos dimos cuenta que éramos tremendamente vulnerables, que podíamos fracasar y caer. Incluso entonces dudamos si éramos capaces de levantarnos… Percibimos nuestra fragilidad. Dijimos adiós a los abrazos, a las tardes de cafés en las terrazas, a las escapadas de fines de semana, a las salidas de cena con amigos… a los paseos vespertinos con nuestras parejas. Sin querer, como una caricia helada, nos enfrentamos a un eterno carrusel de despedidas de los nuestros, en donde no podíamos decir adiós. Y otros, de uniforme o con batas y EPIs desde la UCIs,  lo hacían por nosotros. Una tragedia de dimensiones estratosféricas. Desafiábamos al futuro sin hoja de ruta. Tocaba readaptarse a pasos agigantados. Evolucionaba todo vertiginosamente. Nadie sabía qué hacer, ni cómo, ni dónde, ni cuándo, ni por qué. Únicamente salir a las 8 de la tarde a aplaudir a los balcones. Sabíamos quien sí y quién no. Percibíamos quien vestía mono y a diario estaba en el lío y quien seguía con su ropa de lujo sentado en su sofá mirando a las musarañas.

Fotografía: @EconomíaED_

Nuestros seres queridos se seguían yendo en soledad. En silencio. Sin alternativa farmacológica. Nuestro tejido productivo caía estrepitosamente porque estábamos caminando con un solo pie, y los ojos vendados, al borde del precipicio. Cada vez había más señales de alarma. El abismo estaba más cerca. Nunca salía el sol. Las lágrimas, el dolor, la rabia, la impotencia, las preguntas y la incertidumbre lo inundaban todo. No había futuro. El presente no existía.

En ese instante de zozobra, de desesperación y de dolor, una fuerza centrífuga de esperanza y de ánimo nos unió a toda la sociedad española, estrechando los lazos con el resto de sociedades europeas y mundiales. Esa fuerza se llama solidaridad, que vino acompañada de la tecnología y la innovación. De repente, nos conectamos entre nosotros, y la soledad empezó a ser menos soledad. Fruto de esta inflexión llegaron las sinergias a todos los niveles. Nos dijimos a nosotros mismos, como un grito de guerra, que nadie podía devolver la vida a la que se habían marchado y a los que se iban a diario, pero que como sociedad teníamos que parar esta sangría.

Fotografía: @bbcmundo58

Empezamos a dar lo mejor de nosotros mismos, nos reinventamos; floreció la solidaridad, y el apoyo mutuos. Las empresas se reinventaron. La ciencia dio un paso gigantesco hacía adelante. Era la gran esperanza. Hoy, un año más tarde,  tenemos ya aprobadas por la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Europea del Medicamento, tres vacunas que se están poniendo a la población española.

Nadie podrá devolver la vida a los que marcharon. Será difícil revertir el daño económico, social, y político. Pero en este último año, los españoles hemos demostrado que somos un gran país, y que no nos amilana un virus como la Covid-19. Hemos de aprender la lección, especialmente los “tontos de turno” que a diario la lían parda en la calle, en pisos particulares o en bares. Esta pandemia no ha terminado, ni a los que se abrazan a teorías estúpidas y huecas. Tenemos que seguir siendo responsables. Además de las vacunas del coronavirus, es imprescindible que todos, sin excepciones, nos pongamos otra no menos importante: la vacuna de la responsabilidad, la sensatez, la moderación y el compromiso como país. Muchos ya la hemos puesto, y los efectos están ahí. Sin embargo, hay un porcentaje de impresentables que no. Son un tumor para la sociedad. Peor que la Covid-19. Mucho peor.

Impactos: 0

O limpieza o desaparición

Cada día que pasa vemos que el partido naranja se despedaza más rápida y profundamente, a la espera de lo que suceda mañana lunes en la reunión de su comité ejecutivo. Ayer, un histórico del partido dijo adiós a la vez que decía hola al Partido Popular. Fran Hervías lo ha sido todo en el partido naranja, primero en los días de sol de Albert Rivera, y después junto a la nociva y perversa Inés Arrimadas.

Fotografía: @elCorreoWeb

Ciudadanos tiene una herida abierta hasta lo más profundo de su ser. Una llaga que no tiene otra cura que no pase por la dimisión  de la presidenta del partido y sus lacayos, y a continuación la disolución del partido. En este momento el partido naranja es parte del problema y no la solución. Vinieron a lo que vinieron pero desde la marcha de Rivera nos han dejado un carrusel indecente de impresentables que, desde la propia cabeza del partido, sólo se han preocupado de mirarse su ombligo y su cuenta corriente. Me vienen a la cabeza demasiados nombres de jetas e indocumentados que, abrazos al color naranja, han resultado un verdadero fiasco y un fraude para la sociedad. Decía Adenauer que hay tres tipos de enemigos; los enemigos a secas; los enemigos mortales y los compañeros de partido.

Fotografía: @elperiodico

No le faltaba razón al político alemán porque los militantes decentes que hubiera en el partido naranja, que como en toda organización no me cabe duda de que también allí los hay, se han encontrado con su enemigo dentro de casa. La marcha de Fran Hervías es solo una gota en el océano porque ya se habla también de que Luis Salvador, el alcalde de Granada, también está negociando pasarse al Partido Popular. Y esto es sólo el principio del carrusel, porque aún quedan muchos nombres por pronunciarse. Como he dicho, la herida es muy profunda, y la hemorragia, abundante. Pero, lo más grave es que no hay cirujano que sea capaz de cauterizar la contusión. Por eso, Ciudadanos está clínicamente muerto, a la espera de que el lunes lo ingresen en la UCI como última alternativa posible. En el fondo y en la forma no será una alternativa. Será su sentencia final, afortunadamente.

Queda claro que en política para generar la confianza del electorado hay que ofrecer credibilidad, y Arrimadas no lo ha ofrecido nunca. Más bien, desde el principio ha abocado al partido a un carrusel de bandazos sin criterios ni orden bajo la batuta falsa de la moderación sin sentido ni criterio. No se puede tomar café con el Casado, y levantarte de la mesa para tomar otro café con Sánchez, teniendo en cuenta que Sánchez siempre irá acompañado de Echenique, Otregui y Rufian. Eso es indigno. Es inmoral y traidor. No se puede ni tomar un vaso de agua con un partido que se mantiene en el Gobierno con los votos de la izquierda republicana catalana que propulso el 1 de octubre, y con quienes vitorearon los tiros en la nuca de ETA. Eso no tiene calificativo.

Fotografía: @rtve

Y Arrimadas pretendía sentarse (que de facto ya lo ha hecho) con Sánchez y sus secuaces.  Qué pronto se le han olvidado las víctimas del terrorismo a la andaluza. La militancia de Ciudadanos tiene memoria y dignidad. Por eso consideran que la invasión que se pretendía hacer al Gobierno de Murcia no tiene ni medio pase, máxime cuando estábamos ante una bomba de racimo muy bien teledirigida para hundir todo lo que oliera y representara al Partido Popular en España, y cuyo elefante blanco era precisamente ella. O sea la tonta útil del PSOE.

Nada me daría más alegría que el lunes, el comité ejecutivo obligara a dimitir a Arrimadas y la largara a su casa. El partido necesita una catarsis. O limpieza o desaparición. Pero el lunes mejor que el martes. Y empezando por su presidenta. La culpable. La que desguazó el partido. No es decente. No merece estar en política. Y detrás de ella, los palmeros. Todos.

Impactos: 2

El final de la indecencia

Decía José Luis Sampedro que era más fácil divulgar la inmoralidad que la decencia. No le faltaba razón al malogrado economista y académico barcelonés, si nos atenemos a la concatenación de desvergüenzas e intrigas barriobajeras de Arrimadas y Ábalos (dirigidas en la sombra por el doctor Bacterio), a la que hemos asistido esta semana.

Fotografía: @A3Noticias

El intento de desestabilización de todo lo que oliera al Partido Popular por parte del partido naranja es inmoral, obsceno, y una desfachatez. Un iceberg que pretendía desestabilizar gobiernos autónomos y municipales de forma mafiosa e irresponsable. Y esta gesta se ha hecho en plena pandemia, por detrás, a oscuras, haciendo un mataleón al Partido Popular, traicionando los principios de Ciudadanos. La decencia de Arrimadas está por los suelos y el nivel de traición a los suyos ha llegado a cotas inescrutables.

Un intento de efecto domino que se neutralizó de forma impecable desde el corazón del PP, porque en política no vale todo. Cuando las cosas se hacen bien, como en los Ayuntamientos de Zaragoza o de Madrid, en la Xunta de Galicia, en el Gobierno de Aragón, en la Junta de Castilla de Castilla y León o en la Junta de Andalucía hay que decirlo sin pudor y con contundencia. Pero cuando nos tiramos a la piscina de la mugre, de la hipocresía, de la mafia más sucia y más oscura, hay que denunciarlo con contundencia.

Fotografía: @elespanolcom

El vodevil de esta semana ha resultado una tragicomedia con diferentes personajes cinematográficos a cual más variopinto. Desde Cruella de Vil personificada en Arrimadas hasta Vito Corleone representado en la figura de José Luis Ábalos. Y en  medio, Pedro Sánchez, que seguía tocando el arpa desde La Moncloa. Pero no se daban cuenta de que ‘el ayusazo’ les iba a salir rana. El hecho de que Diaz-Ayuso apretase el botón electoral, al margen de Aguado, iba a desestabilizar más y mejor a los naranjas, cuyo final está cada vez más cerca. Es evidente que con esta maniobra, y las corruptelas de Arrimadas, la Presidenta Diaz-Ayuso ha ganado en un pispas más 8 ó 9 diputados más de los que tiene actualmente en la Asamblea de Madrid.

La gente busca decencia y responsabilidad en la vida y en la política. Algo que sí ha demostrado el Partido Popular y Diaz-Ayuso y no Inés Arrimadas y su banda. La moción de censura de Murcia está desactivada y en Madrid es una quimera de un sueño húmedo de alguna que se creyó la reina de Saba y, en realidad es la tonta útil del PSOE. Pero esta cuadrilla de facinerosos no cayó en la cuenta de algo importante: cada cuatro años los ciudadanos están convocados a las urnas, y los ciudadanos se acuerdan de quien ha hecho algo por ellos y quien sólo se ha preocupado por imitar a tipos como Al Capone, Frank Costello, Don Carlo Gambino o Charlie “Lucky” Luciano.

Espero impaciente al lunes y tengo especial interés en conocer las explicaciones que dará Inés Arrimadas ante su Comité Ejecutivo. Mucho tiene que explicar. Más tendrá que aclarar, porque no tiene un pase lo q ue ha hecho. Igea, Toni Canto, Villacis, Marin le tienen muchas ganas. Y junto a ellos, otros muchos nombres vinculados a Ciudadanos desde Irún a Huelva y desde el Ferrol a Almería están esperando las explicaciones de Arrimadas para tomar decisiones.

Fotografía: @el_pais

En política no vale todo. Pactar con el PSOE hoy implica compartir mesa y mantel cada día con Rufián, con Otegui y con Echenique. Esto no entra en los valores de ningún demócrata de verdad. Estamos esperando las explicaciones de Arrimadas. Las últimas. Las definitivas.  Nadie se llame a engaño. El partido naranja está en sus últimos estertores. El mejor servicio que puede hacer Arrimadas a España es dimitir y presentar su baja en el partido. Eso limpiaría un poco su  imagen. Si no se va, será una demostración más de su catadura moral y de su talla política. La indecencia personificada. Y un partido o una institución no puede tener una presidenta indecente, aunque haberlos hailos. En Ciudadanos y en el Parlamento de Cataluña.

Impactos: 3

De viaje

Fotografía: @ffe_es

Lógicamente el último año no he viajado, pero los últimos viajes que realice fueron numerosos, y utilice diferentes medios de comunicación: en tren, en taxi, en coche,  en avión, en autocar y hasta en barco. No me pongo a contarlos porque quién me lea seguro que no tiene ganas de perder el tiempo en haciendas tan banales. Lo cierto es que si tuviera que resumir todos ellos con un denominador común: evolución. Cierto es. Los actuales medios de comunicación han evolucionado sustancialmente. Atrás quedaron, por ejemplo, aquellos trenes Talgo que cuándo nacieron la sociedad de la época pretendía disfrutar de un monumento “Patrimonio de la Humanidad”. ¿Y qué decir de aquellas artríticas máquinas de vapor? Afortunadamente el avance de la tecnología y el desarrollo social han impulsado unos trenes modernos, rápidos y confortables, capaces de superar los doscientos kilómetros a la hora y que para el pasajero que los utiliza se transforma casi en una herramienta de trabajo en  la que puedes conectarte al ciberespacio, y trabajar como si estuvieras en tu propia oficina con todos lo que necesitas en tu lugar de trabajo.

Fotografía: @el_pais

Pero este importante avance no sirve de nada si el usuario de turno hace lo posible por descuidarlo y maltratarlo sin un ápice de consideración al resto de usuarios. Haciendo lo que nos da la gana pretendemos ser más libre y lo que nos convertimos es en verdugos de nuestra propia estupidez. El otro día fui testigo de una hazaña de estas características. La estupidez humana llevada a los máximos extremos de irracional y de escaso sentido común. Ya saben ustedes eso de que el hábito no hace al monje. Lo mismo sucede con la edad. El hecho de cumplir años no implica más sentido común. A veces es al contrario. Y si no, juzguen ustedes. En una ocasión, cogí un tren en la antigua Cesaraugusta, camino de la antigua Gigia, a través de las escarpadas montañas leonesas. El convoy venía a rebosar. Se perciben ya los aromas estivales, y ello obliga a que los trenes vayan a rebosar, incluso a pesar de la famosísima “crisis”. En esta misma estación se subió una señora que portaba tres hermosas y voluminosas maletas. Como el compartimento de equipajes venía a rebosar, ni corta ni perezosa, no se lo pensó dos veces y colocó las maletas en el pasillo del vagón, junto a su asiento, impidiendo el tránsito de pasajeros. El personal de tripulación le instó a dejar su equipaje en el compartimento del vagón continuo, dado que, al parecer había espacio suficiente, y por medidas de seguridad, dado la normativa legal así lo exige. Como no podía ser de otra manera, ella se negó alegando una sublime estupidez: “No quiero desprenderme del equipaje para que no me lo roben”. “¿Pero cómo se lo van a robar, señora?”, le contestó una de las azafatas. La susodicha, que ya no tendría que cumplir los ochenta años (con todo lo que ello implica), insistió erre que erre en que de su lado no se movía el equipaje mientras de forma inútil las azafatas pretendían convencerla de los contrario sin conseguirlo. Mientras los pasajeros que pretendían cruzar el vagón se dedicaban a participar en una carrera de obstáculos. Una bella estampa bucólica. En vista de que las azafatas no conseguían su lógico propósito, avisaron a su superior jerárquico de lo ocurrido, el cual, en compañía de un  responsable de seguridad del tren, intentaron convencerla de que depusiera su actitud y respetara las normas básicas de seguridad en estos medios de transporte. Nada. Objetivo fallido. Doña erre que erre seguía en sus trece desoyendo a la tripulación y a los pasajeros que también se quejaban. Como el suceso cada vez originaba más problemas, el personal de seguridad y los responsables del tren optaron por una decisión justa, legal y fría. Sin dar opción a opiniones posteriores, el propio vigilante de seguridad  cogió dos de las maletas y una azafata la tercera y las  retiraron “por decreto”. Las colocaron perfectamente en su lugar correspondiente, pero en otro vagón. La “buena señora” (seré educado) se enfadó, les increpó –Fue educada y no les insultó; algo es algo- y exigió la famosa Hoja de Reclamaciones. La tripulación no opuso resistencia a sus pretensiones, y una vez rellenada y diciéndoles de todo, menos “bonitos”, decidió cambiar repentinamente de ruta y bajarse en la primera estación que el tren tuviera parada porque “les iba a denunciar a la policía y a la guardia civil”. Lo que ya desconozco si también formularía una denuncia en la Audiencia Nacional, en el Tribunal Constitucional y hasta en el Tribunal de la Haya…

Fotografía: @lavozdegalicia

Efectivamente la interfecta que llevaba billete para Vigo, se apeó en Pamplona. Allá ella, pero lo cierto es que con especímenes como ésta así nos va en esta sociedad que intenta salir de la crisis de la mejor manera que sabe hacerl

¿De qué nos sirven la mejora de los servicios públicos si nosotros nos seguimos comportando como el hombre de las cavernas? Debemos ser serios y respetuosos como los avances que la ciencia, la tecnología y los nuevos tiempos nos imponen. Si no cuidamos nuestros servicios públicos y no los consideramos como nuestros, jamás podremos evolucionar como personas y mucho menos como sociedad. Gracias a ellos, por ejemplo, podemos disfrutar de un alto grado de bienestar y nuestros servicios públicos son cada vez más eficaces y más competentes, independientemente de que siempre puedes tropezarte con torpes como la mujer que nos ocupa. La verdad es que por un grano no hay que echar al fuego todo el racimo.

Fotografía: @leonnot

Eso sí, tengo que confesar que tras un trayecto de largas nueve horas de viaje, durante el cual en varias ocasiones mi equipaje personal estuvo fuera de mi alcance, llegué a Gijón con todo mi equipaje intacto, sano y salvo. Lo mismo que otros muchos pasajeros. Mientras, la buena señora continuará recorriendo los juzgados de España y sus inmediaciones en busca de algún juez que le haga caso y admita a trámite tan bochornoso espectáculo. Quizás lo encuentre, aunque lo dudo. Confío.

Impactos: 0

Dignidad no es sinónimo de gobernar

Fotografía: @bbcmundo

Hoy se cumplen 17 años de los trágicos atentados terroristas de Madrid; atentados que la explosión de diez mochilas bomba en coches de pasajeros de la red de Cercanías. Ocasionaron el fallecimiento de 192 personas y más de 1800 resultaron heridas.

Aquel atentado fue el más brutal que ha padecido España en toda su historia, y mira que hemos sufrido atentados.

En un acto así es necesario recordar la unidad y la solidaridad del pueblo español (salvo evidentes excepciones de todos conocidas), frente a la barbarie terrorista, frente a la sinrazón de las armas, y a la inquina del tiro en la nunca o del coche-bomba.  La piel de los españoles está más que curtida en estas lindes. Son innumerables las lágrimas vertidas ya de la década de los sesenta ante estos crímenes repugnantes y salvajes. Y siempre la sociedad española ha reaccionado de forma unánime y sin fisuras.

Pero los atentados de Madrid sobrepasaron cualquier experiencia anterior. ¿Se imaginan lo que significa para una red de hospitales públicos la llegada en avalancha de casi dos mil personas en estado sumamente grave? ¿y qué me dicen de los casi doscientos muertos?

Fotografía: @el_pais

De nuevo la sociedad española, en este caso la madrileña, volvió a mostrar lo mejor de sí misma, y a remar juntos, unidos, dando lo mejor de cada individuo y de sus posibilidades junto a los servicios de emergencias y cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Unidos frente a las instituciones del Estado.

Somos un gran país. Una gran nación que se reinventa día a día, especialmente en sus momentos más difíciles, como lo fue aquel día aciago de marzo de 2004, o en 2020 cuando la pandemia de la Covid19 golpeó en el alma de su sociedad.

Fotografía: @elmundoes

Es el momento de recordar a todas las víctimas del terrorismo. No en vano, hoy es el  Día Europeo de las Victimas del Terrorismo. Y esta efeméride nos tiene que llevar a una reflexión muy profunda y sincera como nación. Durante décadas España fue golpeada de manera indiscriminada por la banda terrorista ETA, y también por su primos, el GRAPO y el FRAP. Dejaron tras de sí un eterno reguero de mil víctimas, infinidad de heridos, huérfanos a puñados, viudas y padres y madres hartos de llorar perdidas injustificadas, familias rotas, almas resquebrajadas, destrozos y vidas resquebrajadas, hechas añicos… En resumen, una sociedad herida en lo más profundo de su ser.

Ahora, a la vuelta de años y años de aquel carrusel de víctimas, de esas viudas, de esos padres y esas madres, de esos huérfanos, de esas familias observan con rabia, impotencia, y dolor cómo un Gobierno que se autodenomina ‘demócrata’ y apoya la Monarquía Parlamentaria y la Constitución del 78, pacta lo que sea y al precio que sea con los herederos de los asesinos de sus familiares. Su objetivo no es otro que perpetuarse en el Gobierno sin escrúpulos, sin memoria, sin decencia, olvidándose del pasado, y, lo peor, sin dignidad y sin escrúpulos. Es una desvergüenza total de principio a fin.

Fotografía: @LaVanguardia

En el  Día Europeo de las Victimas del Terrorismo hay que reconocer y dar visibilidad a las familias de las víctimas del terrorismo que se ven despreciadas y humilladas por un G