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Etiqueta: humildad

La Reina ha muerto. Viva el Rey

Fotografía: @diariodeteruel

Dice ‘mi’ Javier Carnicer, actual Jefe de Protocolo del Gobierno de Aragón, que «el protocolo sirve para ordenar las personas y las cosas». Desde esta perspectiva que, a simple vista parece una perogrullada, realmente el protocolo es el arma más poderosa en términos de comunicación. Tiene su enjundia si hablamos de casas reales, de monarquías, o de ceremonial.

El pasado jueves falleció la Reina Isabel II. Para muchos ciudadanos, vivan en dónde vivan y simpaticen con el modelo de gobierno que simpaticen, realmente ha muerto ‘la Reina’. No en vano, la Reina del Reino Unido desde que ascendió al tronó en 1952 con 26 años, lo era también de otros catorce Estados independientes constituidos en reino y que forman parte de la Mancomunidad de Naciones: Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Jamaica, Bahamas, Belice, Granada, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Tuvalu, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda y San Cristóbal y Nieves. Casi nada…

Fotografía: @elmundoes

La idiosincrasia del carácter británico ha hecho que mucho antes del fallecimiento de la Reina ya estuviese escrito todo el plan previsto que habría que activar en el instante que se anunciase su fallecimiento.  Todo un protocolo de actuación denominado «Operación London Bridge» para que tanto la Familia Real como el pueblo británico despidieran a quien ha sido la Reina de Inglaterra y la Commonwealth durante siete décadas, así como la proclamación del nuevo monarca y del nuevo Príncipe de Walles. Los actos programados se extenderán durante aproximadamente diez días e incluyen también procedimientos, como la proclamación del nuevo monarca, Carlos III, que hemos visto esta mañana. Todo está escrito y nada, absolutamente nada, se queda sujeto a la improvisación. Es más, toda la denominada «Operación Puente de Londres» había sido minuciosamente supervisada por la propia Isabel II. Esto evidencia hasta qué punto ella quería dejar todo organizado y ‘estabilizado’ una vez que hubiera fallecido.

Fotografía: @el_pais

Isabel II reinó durante un periodo de cambio que amenazaba a la monarquía en muchos frentes. La revolución de los medios de comunicación sometió a una institución que en gran medida evadía la rendición de cuentas a un escrutinio sin precedentes y le quitó parte de la mística que la hacía tan intrigante. Esto vino acompañado de una pérdida de atención por parte de la sociedad en general, lo que hizo que la monarquía pareciera aún más distante y poco afín. Pero la Reina tenía una habilidad única para convertir las amenazas en oportunidades y aceptó tejer ‘puentes’ con los medios de comunicación para conectar con el pueblo británico, sobre todo invitando a las cámaras a grabarla en determinados momentos, como en sus paseos y entre la gente. Televisó el mensaje de Navidad y con ello se introdujo en el momento familiar más íntimo del año británico. Tuvo una cuenta oficial en las redes sociales antes que ninguno de sus nietos. Fue hábil, muy hábil, hasta el punto que, desde esta perspectiva, y ganando esta batalla, nunca concedió ninguna entrevista a ningún medio de comunicación.

Fotografía: @rtve

La muerte de Isabel II deja como uno de sus legados el éxito del Reino Unido como metrópoli postcolonial. Cuando accedió al trono se encontró con un país deprimido por la independencia de la India pero deja otra nación renovada que vuelve a ser el centro de referencia para millones de nietos del Imperio.

Luis Castellvi, doctor en Literatura por Cambridge y profesor en la Universidad de Manchester, afirma que «a la Reina se le supone un papel simbólico pero ha tenido un papel muy importante en una visión postcolonial del Reino Unido. Hay muchos discursos suyos en los que insistía en que no era la reina de Inglaterra sino de la Commonwealth, de una ‘great family of nations’. Viajó muchísimo por los territorios del antiguo Imperio». Esta teoría explica claramente el concepto que tenía la monarca de su sentido de Estado. La Commonwealth… así como el cosmopolitismo del Reino Unido moderno, que  responde a una política de Estado que ha ido desde la corona hasta los planes de estudios universitarios.

Fotografía: @rtve

Pero en medio de este cosmopolitismo, subyace otro interrogante al que no podemos dar la espalda. ¿Tiene algo que ver con este éxito postcolonial británico el hecho de que el British National Party, el partido de ultraderecha del Reino Unido, nunca haya tenido la relevancia del Frente Nacional en Francia? “El BNP tuvo cierto peso en los años 70. Pero el sistema de la circunscripción mayoritaria fue en su contra. Sus votantes, al final, acababan por votar por pragmatismo al Partido Conservador que siempre ha sido muy flexible ideológicamente. El UKIP ocupó su espacio en otro momento con un discurso anti inmigración duro pero más dirigido contra los polacos y los rumanos”. La xenofobia existe en todos los países del mundo; lo que los mide es qué hacen con ella.

Fotografía: @ElPeriodico_Esp

Más allá de estas reflexiones, ciertamente, la Reina Isabel II era la persona más querida de todos los miembros de la Familia Real Británica.  Guillermo Iñiguez, miembro del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, señala que «es una reina que ha sabido caer bien a las feministas laboristas y a los conservadores. Ha sabido ser la reina de los escoceses y de los irlandeses también, y de los galeses. Y ha sabido jugar un papel por encima de la política. Y eso lo ha convertido en un personaje, en una institución central en el país. Es, de hecho, la institución quizás más popular».

Y este éxito, en buena medida, se debe a su habilidad para no involucrarse en la política británica, aunque el propio Iñiguez explica que pocos días antes del referéndum escocés de 2014 manifestó que ‘muy misteriosamente que esperaba que todos votasen conscientes de los riesgos que conllevaba’.

Fotografía: @el_pais

 

Pero es más, cuando se ha manifestado en asuntos políticos, ha sido tan hábil y tan sutil que ha sabido no incomodar a ningún grupo político o a ninguna nación dentro del Reino Unido. Toda una Reina.

Hoy Carlos III ya es el nuevo Rey del Reino Unido y en la cabeza de muchos se agolpan diferentes preguntas: ¿Qué sucederá ahora con todo ese cariño del pueblo británico?¿sabrá Carlos III capitalizar el ‘trabajo’ realizado por Isabel II? El tiempo nos dará las respuestas. Pero, evidentemente, es un nuevo reinado. La Reina ha muerto. Dios salve al Rey.

 

(Fotografía de encabezado: @elindepcom)

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«Lo que bien se hace, bien parece»

Fotografía: Minicar

Desde muy niño siempre recuerdo una frase de mi padre que nos decía a mis hermanos y a mí: «Lo que bien se hace, bien parece».

Cuando yo tenía unos doce años aproximadamente, una tarde de primavera, en un gran pinar de Zaragoza, mi hermano y yo nos brindamos a limpiarle su entonces ‘flamante’ Simca 1200. Pero pronto los dos reparamos que aquella tarea era mucho más ardua de lo que pensábamos. Por eso empezamos a tomar decisiones propias de la edad: no era necesario limpiar los faros –ni delanteros ni traseros porque al dar las luces nadie se daría cuenta si estaban o no sucios-, ni aquellos parachoques tan antiguos que llevaba. Y… por supuesto, también decidimos que el interior del coche tampoco había que limpiarlo… Bastaba con repasar –literalmente- las puertas el capó el portón del motor y un poco el techo del coche. Es decir, la comodidad a nuestro alcance…

Fotografia:@pixabay

Mi padre, al ver aquel cúmulo de decisiones de dos zagales de doce y de nueve años respectivamente, tomadas unilateralmente bajo el lema de ‘la ley del mínimo esfuerzo’, nos sentó a su lado y nos dio toda una lección de vida. He de reconocer que fue de las pocas veces que ejerció de padre sin inmutarse, sin enfadarse, y, sobre todo, sin levantar la voz y, lo mejor, sin sacar la mano de paseo…

Nos explicó que en la vida las cosas había que hacerlas bien, independientemente del esfuerzo que costara hacerlas así, o de lo que ello conllevara en otros contextos. Para él, una cosa bien hecha, siempre estuvo bien. Y está máxima le acompañó durante 73 años.

Curiosamente, esta frase me viene acompañando en mis ‘taitantos’ años, porque también considero que aquello que se hace bien, bien resulta.

Fotografia:@pixabay

Por eso hay que actuar bien en tu esfera personal y profesional, en tu entorno social… en todos los ámbitos… porque si se actúa bien, el resultado será óptimo y positivo.

Por eso me repatea que, sin ir más lejos, en la esfera profesional existan profesionales (de cualquier ámbito) que siempre vayan con su corona de ‘buenos’ y ‘dignos’, pero, sin embargo, no sean capaces de hacer su trabajo con rigor, profesionalidad y ética. Y no lo hacen, no porque sean malas personas ni perniciosas. Ni mucho menos. Únicamente aplican la “ley del mínimo esfuerzo”.

Cada vez me encuentro más personas en esta situación. Personas que hacen su trabajo para ‘cubrir el expediente’, pero no porque sienten y aman lo que hacen, y, por tanto, hacen bien su trabajo.

Fotografia:@pixabay

En el trabajo, como en la vida, como en cualquier otro ámbito, hay que dar siempre lo mejor de cada uno. Sólo así, desde el rigor, la profesionalidad y la ética, contigo mismo y con los demás, las cosas pueden tener un éxito rotundo. En este mismo espacio, el pasado fin de semana reconocía el trabajo serio, riguroso, concienzudo y eficaz de nuestro voluntariado. Si no hicieran un buen trabajo, no podríamos estar orgullosos de ellos. Lamentablemente no podemos decir lo mismo cuando a diario te tropiezas con profesionales que hacen su trabajo de forma mediocre, sin interés y sin espíritu. No podremos estar orgullosos de ellos. Ni ayer ni hoy ni mañana.

(Fotografía de encabezado: Pixabay)

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En la 65ª edición de la Feria de Muestras de Asturias

Fotografía: @GijonImpulsa

El pasado día 6 de agosto abrió el telón la 65ª edición de la Feria Internacional de Muestras de Asturias en el recinto Luis Adaro de Gijón, una cita ineludible en el maratoniano verano gijonés.

Como dice el bolero, 65 ediciones no son nada… ¿o sí? Sea como fuere, ciertamente, la Feria de Muestras es el mejor aparador económico, industrial, comercial y social de Asturias, que se catapulta al resto de España. Esta vitrina de la mejor Asturias, se le debe, sin duda, a la Cámara de Comercio de Gijón que, año a año, hace que durante veinte días de agosto Gijón sea el epicentro económico, industrial, social y comercial con un más que magnífico reflejo nacional.

El recinto Luis Adaro se transforma durante veinte días en un centro comercial, industrial y económico sin precedentes en Asturias. Acoge a 2.000 empresas regionales, nacionales e internacionales, que acercan a los visitantes sus servicios y productos en los cerca de 700 stands instalados en el recinto. Esta vorágine da lugar a que diariamente sean muchos los actos que se celebren en el recinto ferial, y con él, miles de personas de la vida pública gijonesa, y nacional los que participen en  los mismos.

Fotografía: @lanuevaespana

La ministra de Educación, Pilar Alegría dio el pistoletazo de salida a esta edición el pasado día 5 de agosto, acompañada de las primeras autoridades de la comunidad autónoma y de Gijón, y una más que notable representación de la vida social, económica, comercial, industrial, y política de Asturias. Ellos, únicamente, encabezaban una larguísima lista de nombres que durante estos veinte días pasarán por el recinto ferial para poner en valor sus conocimientos profesionales, participar diferentes eventos, cerrar actividades comerciales, o únicamente recorrer una buena parte de sus 160.000 metros cuadrados en busca de respuestas a su actividad social, económica, comercial, o industrial.

Tras dos eternos años de pandemia, este año la feria de muestras ha vuelto a abrir las puertas con absoluta normalidad. Nada nos congratularía más que las cifras de récord de visitantes del año 2019, que superaban los 700.000 visitantes, éste 2022 se superasen con creces. Ello significaría que, más allá de los expositores, el público sigue fiel a esta cita única del verano gijonés.

Fotografía: @elcomerciodigit

Ese dato simbolizaría la simbiosis de la Feria de Muestras con su público y un impulso, tan necesario como esperado, de la economía.

Al traspasar la puerta del recinto ferial, te transportas a un universo de sensaciones difícil de explicar en pocas palabras, dominada por los diferentes pabellones; pabellones de visita obligada, como los de Hunosa, Banco Sabadell, Total Energíes, Corporación Masaveu, Unicaja, Alimerka, Gobierno de Asturias, Ayuntamiento de Gijón, y este año también el tan esperado, Ayuntamiento de Oviedo, entre otros. Y en cada uno de ellos entras a un universo diferente en el que siempre, Asturias es el epicentro de todo. Pero hay mucho más… que no contaré para no desvelar más de un ‘secretito’ que siempre encuentras.

Y entre pabellón y pabellón, entre stand y stand, hay tiempo y espacio suficiente para perderse en la zona de restauración y degustar una ración de cordero a la estaca, el tradicional bocadillo de calamares, una tapa de pulpo… o simplemente tomar unas olivas y una copa de vino.

Fotografía: @elcomerciodigit

La Feria de Muestras de Asturias es todo esto y mucho más. Es una cita obligatoria del verano gijonés. Nadie que viva el verano de la Villa de Jovellanos debe prescindir de ella. Todos los años te encuentras novedades. Siempre descubres algo diferente, porque todos los años la Feria de Muestras de Asturias es diferente, aunque dé la sensación que sea igual que el anterior.

Gijón es afortunado. Cuenta con el recinto Luis Adaro, el cual rinde homenaje permanente a la figura de Luis Adaro Ruiz-Falcó, reconocido empresario e ingeniero gijonés. Este espacio está vivo a lo largo del año, y acoge no sólo exposiciones y ferias, sino también congresos, simposios, y reuniones de trabajo. Pero la feria de muestras ocupa un lugar de honor por su relevancia, por su trayectoria, por su impulso y, sobre todo, por el escaparate que significa para Gijón y para Asturias. Y siempre, siempre, detrás está la Cámara de Comercio que alimenta, mima, guía a quienes desean utilizar el recinto Luis Adaro como escaparate. Un escaparate inigualable.

 

(**  Fotografía de portada:  Actualidad Social)

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26 años del Camping Las Nieves

Fotografía: @YouTube

Hoy se cumplen veintiséis años de una de las peores tragedias naturales que ha sufrido España, y previsiblemente, la mayor que ha sufrido Aragón.

Ocurrió un 7 de agosto de 1996 cuando Aragón rezumaba turismo por todos los poros de su piel, en especial el Pirineo. Una crecida extraordinaria y súbita del Torrente de Aras arrasó el Camping de Las Nieves, en la localidad de Biescas. En esa tragedia alrededor de noventa personas perdieron la vida, y cerca de otras doscientas resultaron heridas.

Esta fecha me acompaña desgraciadamente año a año por dos motivos importantísimos; uno personal y otro profesional. Ese mismo día, a primera hora a primera hora de la tarde, bajé a Zaragoza desde la localidad oscense de Senegüé (muy próxima a Biescas), tras concluir unos días de descanso vacacional.

Fotografía: @COPE

Esa misma noche, desde primeras horas de la madrugada participé,  directa e indirectamente, en el gabinete de crisis que el Gobierno de Aragón , que presidía el popular Santiago Lanzuela,  activó tras conocer la magnitud de la tragedia.

Esa fatídica tarde, alrededor de las 19:30, la lluvia dejó hasta quinientos litros por metro cuadrado durante cerca de diez minutos. ¿Nos imaginamos por sólo un instante qué significa esto a su paso por un camping?

El agua arrastró piedras, troncos barro… todo lo que cogió a su alcance, desbordando la canalización construida y barriendo por completo el camping, en el que había en ese momento más de seiscientas personas.

Y ante la magnitud de esa catástrofe, evidentemente los primeros en llegar fueron los vecinos de Biescas que dieron lo mejor de ellos mismos no sólo para socorrer a las víctimas, sino para organizarse y para organizar avituallamiento comida, ropa, bebidas, enseres de higiene personal y cualquier otra necesidad que fuese precisa…. E incluso para acoger en sus propias casas a quienes el agua había dejado absolutamente sin nada.

Fotografía: @diariovasco

Una vez más, la sociedad civil, en este caso, la aragonesa, mostró sus mejores ‘caldos’, que diría mi madre, poniéndose a trabajar horas y horas incansablemente junto a los servicios de protección civil y emergencias en un único equipo.

Recuerdo aquella noche cómo los teléfonos no dejaron de sonar en toda la madrugada. Cientos de instituciones públicas y privadas dando lo mejor de sí mismos y poniéndose a disposición del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Biescas. La solidaridad de toda España fue unánime… y también miles de llamadas anónimas preguntando por personas alojadas en el camping.

Una imagen dramática fue el Palacio de Hielo de Jaca,  que se habilitó para albergar los cuerpos fallecidos a la espera de su identificación por parte de las familias.

No voy a entrar en la parte legal ni judicial, porque considero que no me corresponde. Cada 7 de agosto, únicamente toca recordar una de las mayores tragedias naturales que ha sufrido España y la mayor de Aragón. Recordar a las víctimas, aprender correctamente la lección para evitar errores pretéritos y pensar que ya en 1996, la sociedad aragonesa nos dio toda una lección de solidaridad, de unidad, de compromiso…

Fotografía: @periodicoaragon

Durante esos días, y posteriormente, durante los funerales de lasTorrente d víctimas hubo millones de imágenes, pero hay una imagen que guardo en mi retina y que me acompaña siempre. La visita de Sus Majestades don Juan Carlos y doña Sofía al lugar de la catástrofe, acompañados del Presidente de Aragón Santiago Lanzuela (que los recibió en mangas de camisa) y del resto de autoridades que se encontraban en Biescas y en Jaca. Y todos de barro y lodo «hasta arriba». Un gesto más que evidencia que, en muchas ocasiones, la prioridad son las personas, por delante de las formas.

Ha transcurrido ya más de un cuarto de siglo de una catástrofe, que nos debe llevar a una reflexión: hasta qué punto somos justos con la naturaleza y hasta qué punto hacemos las cosas bien con el medio natural. La ola de incendios que está sacudiendo España este verano es un claro ejemplo de que, en muchas ocasiones, no aprendemos nada. A pesar de que, en momentos como el aniversario del camping Las Nieves, ejerzamos de piadosos y de sensibles.

 

(Fotografía de portada: El Español)

 

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España, ardiendo de norte a sur

Fotografía: @publico_es

Esta semana que termina hemos asistido un reguero de incendios forestales en diferentes puntos de la geografía nacional. Durante toda la semana hemos visto cómo en la mayoría de las comunidades autónomas el fuego devoraba nuestros bosques y nuestros montes, y en alguna ocasión incluso, engullía viviendas, coches, y todo lo que cogía a su alcance. Aragón, Castilla León, Galicia, Cataluña, Canarias, Andalucía, Castilla La Mancha, Comunidad de Madrid, Asturias son algunas de las comunidades que se han visto afectadas por unos fuegos voraces, rápidos y virulentos que han hecho que se activase de inmediato la Unidad Militar de Emergencias.

Sin ningún género de dudas, este año ya se ha convertido en el peor del siglo en España. El fuego ya ha devorado casi 200.000 hectáreas de bosque, según las estimaciones del sistema de información de incendios forestales europeos (EFFIS), teniendo en cuenta los incendios de más de 30 hectáreas. En menos de siete meses, la superficie quemada ya supera a la que abrasó en todo 2012, hasta ahora el peor año desde que hay registros.

Fotografía: @el_pais

En julio, la segunda ola de calor ha supuesto otra oleada de incendios que continúa. Más de la mitad de la superficie que ha ardido en España en lo que va de año ha sido en este mes que aún no ha terminado. La sierra de la Culebra ha sido, lamentablemente, un denominador común en ambos meses de verano. Tanto el incendio de junio como el de julio han dejado cifras extremas en la provincia. El fuego que comenzó en Losacio, que acaba de declararse estabilizado, superaría las cerca de 30.000 hectáreas que arrasó el incendio de las Minas de Riotinto en 2004, hasta ahora el peor registrado en este siglo.

Pero tampoco perdamos de vista el incendio que ha devorado las comarcas aragonesas de Ateca y Calatayud. Las llamas han afectado a un perímetro de catorce mil hectáreas; y aunque los casi dos mil vecinos desalojados ya han podido regresar a sus hogares, el paisaje el tremendamente desolador, porque para algunos (para muchos más bien), «las llamas han arrasado lo que era su forma de vida».

Fotografía: @el_pais

Esto es un mero ejemplo. Pero si recorremos la geografía nacional, estoy seguro que veremos más. Montes arrasados por el fuego; el trabajo de agricultores y ganaderos, pasto de las llamas, árboles ennegrecidos –en el mejor de los casos-, y en otros quemados.

Un auténtico drama medioambiental, forestal, económico, social y humano.

No soy jurista. Por tanto, no caeré en el error de hacer una valoración jurídica ni penal de estos incendios, a pesar del convencimiento personal de que en algunos casos puede existir ciertas responsabilidades de diversos tipos. Pero eso se lo dejo a los juristas, que para eso son los expertos en Derecho, y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que son los mejores expertos para descifrar este tipo de jeroglíficos.

Fotografía: @heraldoes

Y en medio de este caos, cuando es más necesario que nunca el político que toma decisiones con sentido de Estado y con responsabilidad más allá de las siglas, y no aquel que sale en la fotografía con discursos grandilocuentes pero vacios de contenido humano y político, el Presidente del Gobierno se ha paseado por diferentes zonas afectadas. ¿Para qué? ¿No hubiera sido más eficaz un anuncio de que llamaba al líder de la oposición para hacer un plan estratégico conjuntamente con las comunidades autónomas y evitar que esta desgracia vuelva a suceder? Diversos Presidentes autonómicos están pidiendo una cumbre para tomar medidas porque España está ardiendo de norte a sur, y no nos lo podemos permitir.

Fotografía: @OndaCero_es

No hay que buscar culpables. Es el momento de las soluciones. De aparcar las siglas, y pensar qué hay en juego: no solo la supervivencia medio ambiental, forestal, y ecológica de nuestro medio natural, sino el día a día de nuestros agricultores y ganaderos. Y eso no nos los podemos permitir. Pero, claro, es más fácil hacerse una foto y hacer declaraciones huecas, que tener sentido de Estado y comprometer tu periodo estival y el de tu Gobierno en favor de tus ciudadanos. Eso sí, tenemos tiempo para salvar las naves de Ferraz. Para eso sí hay tiempo. Como diría el conde de Romanones: «Joder, qué tropa».

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25 años sin Miguel Ángel Blanco

Fotografía: @elmundoes

Se cumplen veinticinco años del asesinato de Miguel Ángel Blanco, aquel joven concejal de Ermua, que cayó asesinado a manos de ETA solamente por defender la libertad y la convivencia en el País Vasco.

El asesinato de Miguel Ángel no fue uno más de la terrorífica y macabra lista de ETA. Fue un asesinato diferente, y lo fue por una serie de circunstancias que lo hicieron ‘diferente’. En primer lugar su secuestro, para intentar chantajear al Gobierno del entonces Presidente José María Aznar; exigencia que el Gobierno de España lógicamente no podía cumplir. Pero aquel secuestro también arrastró un movimiento social sin precedentes en democracia en el País Vasco y en el resto de España. La sociedad vasca, harta de tanta sangre vertida, de tanta viuda, huérfano, y de tanto dolor, se movilizó en contra de la banda terrorista para decir «¡Basta Ya!».

Las calles y plazas de Ermua, pero también en prácticamente todas localidades vascas y en infinidad de puntos de la geografía española, fueron un clamor popular de la sociedad española, unida por la rabia, la impotencia y el dolor, gritando por la vida del joven concejal ermuense. Los españoles, y especialmente, los vascos, estaban hartos de tanto crimen y de tanto secuestro impune. Y salieron a la calle, no sólo pidiendo la libertad de Miguel Ángel Blanco, sino exigiendo a ETA el cese inminente de la violencia.

Fotografía: @el_pais

Lamentablemente aquel movimiento social espontaneo y apolítico no sirvió para nada. ETA cumplió su hoja de ruta. A las 48 horas del secuestro del joven concejal, el edil popular apareció con dos disparos mortales, que acabaron con su vida. Una vida, la de un joven de 29 años, que cuando fue asesinado por ETA, acababa de encontrar su primer empleo como economista y planeaba comprarse un coche y casarse con Marimar, su novia de toda su vida. Hijo de inmigrantes gallegos; llegó a la política de la mano de un amigo de la universidad cuando pocos se atrevían y las listas se llenaban con gente de fuera. El partido cuadriplicó sus votos y entró en el consistorio de Ermua. Un joven normal que acabó convirtiéndose en el asesinado número 778 de la banda terrorista.

Fotografía: @diariosevilla

Su muerte no fue en vano. Hizo explosionar el llamado ‘espíritu de Ermua’, un punto de inflexión en la historia de la banda terrorista, pero sobre todo, una profunda respuesta ciudadana frente al terrorismo. La sociedad española se plantó frente al tiro en la nuca, frente a la extorsión, frente a ETA.

La sociedad vasca, y especialmente, de Ermua, pero también la de toda España, no sólo mostró su solidaridad con la familia de Miguel Ángel, sino que plantó cara a la barbarie terrorista que venía sembrando el terror impunemente por toda la geografía española desde hacía décadas.

Miguel Ángel Blanco se ha convertido en el símbolo de todas las víctimas del terrorismo; de quienes murieron y resultaron mal heridos, y de sus familias, que con el devenir de los años muchos quedaron en el olvido, pero también de aquellos que aunque la garra terrorista no logró su objetivo, si hubo dolor y sufrimiento, y de sus familias, que también somos muchas, y que siempre lo hemos vivido en silencio, con discreción y desconsuelo.

Fotografía: @FundMABlanco

Ha pasado un cuarto de siglo desde aquellas fatídicas cuarenta y ocho horas en las que todo el mundo se posicionó, y la sociedad española demostró hasta qué punto puede hacer cosas grandes cuando se une desde la solidaridad, la unidad y el respeto.

Después de un cuarto de siglo, la sociedad española asiste estupefacta y desconcertada a la mayor humillación y desvergüenza que se puede permitir desde un Gobierno. Quienes en el año 1997 cobijaron, defendieron y justificaron acciones como el asesinato de Miguel Ángel Blanco, hoy pisan moqueta en el Congreso de los Diputados. Pero lo más grave, no sólo no han pedido perdón, sino que el Gobierno que preside Pedro Sánchez compadrea con ellos un día si y otro también para mantenerse en La Moncloa cual soldado invicto que va ganando batallas.

Fotografía: @LaGacetaSA

¿Dónde queda el respeto por las victimas del terrorismo, y sus familias? ¿Dónde queda la dignidad y la responsabilidad del Gobierno?

Hoy más que nunca se necesita otro ‘Espiritu de Ermua’, pero en esta ocasión en contra de Pedro Sánchez y sus compañeros de viaje. Hay actitudes que no es que den vergüenza, son humillantes para la sociedad española. Pero poco se puede esperar de quien prefiere compadrear con filoterroristas e independentistas, antes que con políticos con experiencia, trayectoria en la gestión, y, sobre todo, proyección de futuro.

Fotografía: @elconfidencial

Un cuarto de siglo después la memoria de Miguel Ángel Blanco y del resto de víctimas del terrorismo es la memoria viva y verdadera de justicia y recuerdo, como ayer dijo en Ermua, precisamente, el presidente del Partido Popular, Alberto Nuñez Feijóo. Su recuerdo nunca puede caer en el olvido, aunque ahora algunos intenten reescribir la Historia, su Historia. No la de todos los españoles.

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Asturianos que construyen Asturias

Fotografía: @elconfidencial

Últimamente resulta demasiado frecuente que el Presidente del Gobierno del Principado de Asturias ‘sermonee’ a los asturianos a través de su perfil de twitter. Unas veces para no decir nada y, en consecuencia, para perder miserablemente el tiempo; otras, para rendir pleitesía a su amado líder, secretario general del partido, y actual inquilino del Palacio de la Moncloa; y otras, para decir algo sobre Asturias y los asturianos.

Esta semana que hoy acaba, Asturias pierde a dos asturianos de hecho y de derecho: al mítico José Luis Balbín y al Padre Fernando Fueyo. Dos asturianos de pro, que llevaban esta «Asturias verde de montes» tatuada en su alma, cada uno a su manera, pero Asturias era Asturias…

Y me sorprende que en este alardeo de seudo asturianismo que un día si y otro también nos cuenta el Presidente Barbón, no haya tenido espacio en su perfil de twitter para dedicarle dos líneas a un hombre que, por delante de cualquier otra circunstancia, era un hombre bueno. ¿Por qué Adrián Barbón no ha dado el pésame a la familia, a los amigos de Fernando Fueyo, al barrio de El Coto y al sportinguismo en su conjunto, a través de su perfil de twitter? La respuesta es muy sencilla: Fernando Fueyo era un sacerdote y Adrián Barbón no va a hacer nada que incomode a sus jefes en Madrid. Lamentable. Patético. Vergonzoso.

Fotografía: @elcomerciodigit

Pravia y Gijón han despedido esta semana a dos de sus hijos más ilustres; dos hombres buenos. Una gran periodista, un referente del mejor periodismo y de la televisión de la Transición. José Luis Balbín marcó el camino del mejor debate televisivo, que ahora tanto echamos de menos, con respeto, tolerancia, y empatía. Fernando Fueyo es la mejor imagen de lo que hoy podemos denominar un hombre bueno. Sencillo, afable, cordial, generoso… sportinguista hasta la médula.

El mejor asturianismo, que no necesitaban envolverse en ningún lema sobado y tendencioso ni en ningún perfil de twitter para demostrar qué eran, de dónde procedían y, sobre todo, por lo que luchaban. Esta semana les hemos despedido. A todos nos queda su recuerdo y, sobre todo, su legado. A la mayoría, el recuerdo de Balbín, empuñando la pipa ante las cámaras de televisión viernes a viernes, y los que tenemos un ápice de Gijón en la piel, no podremos olvidar a ese sacerdote socarrón, buena persona, humilde, y siempre con la bandera del Sporting a modo de estola.

Nadie que disfrutamos con La Clave podemos olvidarnos de esto: https://www.youtube.com/watch?v=3l6lFdrnGgQ.

Fotografía: @lanuevaespana

Ellos forman parte de esa lista interminable de asturianos anónimos que con su trabajo, esfuerzo, generosidad, compromiso, y humildad procuran a diario una Asturias mejor. Y no necesitan ni perfil de twitter ni rendir pleitesía a su jefe en Madrid, porque su jefe, sus jefes, son las gentes a las que a diario ayudaronn desde la entrega, el trabajo  y la discreción.

Balbin y Fueyo son sólo dos ejemplos del mejor asturianismo. Hay mucho más. Basta rascar un poco, porque no necesitan redes sociales ni titulares de prensa. Les avalan sus méritos. Tal cómo siempre les avaló a quien dirigiera el mítico programa de «La Clave» y la trayectoria social y humana del capellán del Sporting.

 

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En el Día de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal

Fotografía: @somos_pacientes

Esta semana se ha celebrado el Dia Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Esta enfermedad crónica y autoinmune se manifiesta a través de la Enfermedad de Crohn o de la Colitis Ulcerosa.

El año pasado, coincidiendo con esta misma conmemoración, en este mismo espacio publiqué un artículo titulado: «#CasiEl1x100». En el mismo, entre otras muchas cosas hablaba de la invisibilidad de esta enfermedad. Hablaba de «enfermedades ‘invisibles’ porque sus manifestaciones no se perciben en un primer golpe de vista». Así es, a simple vista cualquier persona que padece la Enfermedad de Crohn o una Colitis ulcerosa no se ve a simple vista cómo quien padece otro tipo de enfermedades crónicas u otro tipo de lesiones.

En ese mismo artículo felicitaba a la confederación ACCU-España por el trabajo que venían realizando en redes sociales para visibilizar esta enfermedad que en España afecta a casi el 1% de la población. ¿Somos conscientes, realmente somos conscientes, de lo que implica que el 1% de la población padezca una enfermedad crónica y autoinmune? Y no estoy hablando de datos del padrón (que también es importante), sino a nivel económico, social, o laboral. Y me hacía una pregunta en voz alta: «Este dato nos tiene que llevar a otra reflexión mucho más profunda: qué estamos haciendo con los enfermos crónicos, especialmente con colectivos a los que la industria farmacéutica apenas da respuesta ya; y también cabe otro debate, qué inversión estamos aportando a la ciencia, a los proyectos de investigación científica, para dar respuesta a estos pacientes que, en ocasiones, salvo la industria farmacéutica (y no siempre) y la cirugía, no encuentran más alternativas».

Fotografía: @isanidad

Centrándonos en Asturias, 300 personas son diagnosticadas cada año de una Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Ello significa que en Asturias hay más de 6.000 personas aquejas de esta patología, en ocasiones altamente incapacitante. Se estima que de los 6.000 asturianos aquejados de la Enfermedad de Crohn o de Colitis ulcerosa, 3.500 padecen colitis ulcerosa y otras 2.500, enfermedad de Crohn. Un 75% de los afectados tiene menos de 50 años. Y si mis datos no me fallan… la Unidad Monográfica del Hospital de Cabueñes de Gijón atiende cada año a más de 1.500 pacientes. A partir de aquí que cada cual saque sus conclusiones.

Gracias a Geteccu  la calidad de vida de estos pacientes es mejor y son capaces de ‘controlar a la bestia’ para que puedan hacer una vida digna en todos los ámbitos. Pero aún queda mucho camino por recorrer. En este punto es importante reconocer el trabajo de la confederación ACCU-España y de las diferentes asociaciones diseminadas por todas la geografía nacional, porque son la herramienta pluscuamperfecta para que el paciente, recién diagnosticado o ‘veterano’, encuentre el apoyo y la ayuda necesaria (a todos los niveles) para poder vivir con la enfermedad, aceptarla, comprender y entender que podemos tener ayuda en otras personas que también la padecen.

Fotografía: @elcomerciodigit

De los logros más importantes de estas asociaciones podríamos citar dos. Las llamadas «Unidades Monográficas» en la mayoría de la red de hospitales públicos de todas las comunidades autónomas, de tal forma que los pacientes tengan equipos multidisciplinares que, ante brotes de la enfermedad o ante la aparición de otra clase de patologías, sean atendidos de urgencia por su propio especialista –a través de teléfono, directamente en la propia consulta, o en la propia planta del hospital- sin pasar “el peregrinaje” que supone acudir al Servicio de Urgencias.

Por otro lado, también han logrado que las colonoscopias se hagan con anestesia para que los pacientes no tengan que vivir en vivo y en directo una prueba tan invasiva cómo ésta…

Por la trascendencia y la importancia que tienen este tipo de asociaciones de pacientes, no entiendo ni entenderé nunca, cómo puede llegar a desaparecer una asociación de pacientes (como ha ocurrido recientemente en Asturias), cuando había detrás de ella muchos años de buen trabajo y de logros en favor de los pacientes (en este caso, aquejados de la Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa).

Fotografía: @Servimedia

El artículo que publiqué el año pasado finalizaba así: «En el Día de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, mi reconocimiento a los pacientes, cuyo dolor y obstáculos los conozco bien de cerca; también a médicos y enfermeras cuyo trabajo por hacerles la vida mejor, no tiene precio. El trabajo de la confederación también es destacado. No cabe duda que cuando se suman fuerzas, la gente es imparable. Los enfermos de Crohn y colitis ulcerosa nos lo demuestran hoy. Pero nosotros, especialmente, la Administración y la Ciencia, se lo tienen que demostrar el resto del año. Es cuestión de voluntades. Y hoy en algunos despachos eso ni está ni se le espera».

Ciertamente si hay un  colectivo vulnerable es cualquier colectivo de pacientes. Y ante un problema o una demanda de asociaciones de pacientes no caben siglas, sólo caben respuestas. Pero sensibles, ágiles y eficaces. Es decir, lo contrario a lo que son muchos de los hoy pisan moqueta.

 

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Recordando a Manuel Giménez Abad

Fotografía: @periodicoaragon

Hoy se cumplen veintiun años de aquella terrorífica tarde primaveral de domingo en Zaragoza, cuando el entonces Presidente del Partido Popular de Aragón Manuel Giménez Abad caminaba, junto a su hijo Borja, por las calles zaragozanas en dirección al estadio de fútbol de La Romareda. Unos malnacidos terroristas de ETA cambiaron sus planes, los de su familia, y los de la familia del propio Partido Popular de Aragón. Cayó moribundo en plena calle, abatido a tiros por dos etarras malnacidos.

El año pasado, con este mismo motivo, y en este mismo espacio, publiqué un artículo titulado: «En el aniversario de Manuel Giménez Abad». Entonces escribí:

«Hoy se cumplen veinte años de aquel asesinato despiadado y es obligatorio recordarle. También hay que recordar la figura de un gran constitucionalista, una de las grandes figuras que nos ha regalado la política aragonesa de las últimas décadas.

Fotografía: @el_pais

Quienes, de una forma u otra,  conocimos a Giménez Abad sabemos que este ‘navarrico’ criado en Jaca y afincado en Zaragoza tenía un denominador común con el Presidente Santiago Lanzuela, de cuyo Gobierno ocupó el Departamento de Presidencia y Relaciones Institucionales.  Su prioridad, Aragón y España. Siempre bajo el paraguas de la Constitución de 1978 y del Estatuto de Autonomía de Aragón. Sus señas de identidad eran la decencia, la ética, la responsabilidad,  la honradez, la ejemplaridad… No entendía otro lenguaje. No conocía otro modus vivendi. Esta hoja de ruta la aplicó siempre. Como Consejero del Gobierno de Aragón. Como Diputado en las Cortes de Aragón. Como Senador en las Cortes Generales. Como Presidente del Partido Popular de Aragón.

Como jurista fue todo un referente de carácter nacional. Sus reflexiones sobre Administración Pública se vieron reflejadas en diversos trabajos, que se plasmaron en publicaciones de gran calado: la Revista Española de Derecho Administrativo, Documentación Administrativa, Revista Vasca de Administración Pública, Autonomies (Revista Catalana de Derecho Público) o la Revista Aragonesa de Administración Pública. De esta última fue miembro de su Consejo de Redacción. En otro orden de cosas, fue coordinador de la obra colectiva Derecho de las Instituciones Públicas Aragonesas. En esta última publicó dos trabajos: El Presidente y el Gobierno de Aragón y La Administración de la Comunidad Autónoma d

e Aragón. Como se observa era un jurista nato cuyos estudios y trabajos impregnaron toda su actividad institucional, política y legislativa».

Fotografía: @cinconoticias

A la vuelta de veintiuno años, su familia, sus amigos, sus compañeros de partido y quienes le conocimos hemos asistido al penúltimo insulto del Presidente del Gobierno. Ha traspasado todos los límites de la ética y la responsabilidad como Presidente del Gobierno. En una ocasión, el sociólogo y jurista alemán Max Weber dijo: «El político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones».

Cambiar votos en el Hemiciclo del Congreso por un sillón en la Comisión de Secretos Oficiales del propio Congreso de los Diputados es, cuando menos, vergonzoso. Pero aún es mucho más mugroso si el protagonista de esta película es EH Bildu.

¿Qué frágil es nuestra memoria? ¿Qué pronto se nos olvidan aquellos años que, prácticamente a diario, nos desayunábamos con atentados de la banda terrorista ETA? ¿Acaso el Presidente Felipe González o el fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba hubieran permitido una desfachatez así?

Fotografía: @eldiarioes

Veintiún años después de su muerte, de su cruel muerte, su trabajo como constitucionalista y sobre todo, como aragonesista ha quedado para siempre intramuros del Palacio de la Aljafería y del Edificio Pignatelli de Zaragoza; un legado que este año, en el 40º aniversario del Estatuto de Autonomía de Aragón se hace más evidente que nunca.

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40 años de Autonomía no son nada… ¿o sí?

Fotografía: @Youtube

El pasado día 17 de este mismo mes, el periodista zaragozano Conrad Blasquiz publicaba en El Periódico de Aragón un excelente artículo que llevaba por título «La voz de más de un millón de aragoneses». Estábamos ante una magnífica disección de estas cuatro décadas de autonomía plena que hoy festejamos los aragoneses, desde que Antonio Embid presidió las primeras Cortes de Aragón en 1983.

Hoy, en Aragón estamos de enhorabuena. No sólo conmemoramos el Día de Aragón, sino, como dice habitualmente Pablo González, que también, conmemoramos cuatro décadas haciendo camino. Hombres y mujeres de diferentes ideologías y formas de pensar que han construido con su trabajo, generosidad, compromiso, esfuerzo, y tesón el Aragón actual: moderno y vanguardista, integrador y tecnológico, desarrollado y ecológico.

Sería materialmente imposible redactar un listado de todos estos hombres y mujeres que entonces empezaron a caminar. Como ya he dicho en alguna ocasión en este mismo espacio, cuando en el año 1982 se aprobó el Estatuto de Autonomía de Aragón, como decía Machado, no había camino, sólo estelas en la mar. Hoy, gracias a todos ellos, los aragoneses tenemos el compromiso de hacer camino al andar. Quizás si tuviéramos que citar a algunos que iniciaron ese camino tendríamos que citar a quienes hoy recogerán la Medalla Aragón, los fundadores del conocidísimo ‘Andalán’, pero también al Presidente Juan Antonio Bolea Foradada, a los cantautores José Antonio Labordeta, Joaquin Carbonell, y el grupo La Bullonera, o el profesor Guillermo Fatas, entre una lista que no tiene fin y que también contiene nombres como los Presidentes Santiago Marraco, Santiago Lanzuela o Hipólito Gómez de las Roces, o quien fuera alcalde de Zaragoza, José Atarés.

Como bien señala en su artículo Conrad Blasquiz, el salón San Jorge de las Cortes de Aragón ha sido, es testigo mudo, de infinidad de pactos. Aragón es tierra de pactos. El Palacio de la Aljaferia, sede del mejor parlamentarismo aragonés,  está siendo el escenario perfecto para escenificar el mejor compromiso entre diferentes en busca de un Aragón mejor.

Fotografía: @arainfonoticias

Una demostración de esta idiosincrasia se ve en una imagen que ya he analizado en este mismo espacio. Ésta. La sintonía que existe, desde la diferencia ideológica, entre el Presidente del Gobierno de Aragón y el Presidente del Partido Popular de Aragón y actual alcalde de Zaragoza demuestra son capaces de aparcar las siglas para poner sobre la mesa los verdaderos problemas que afectan a los ciudadanos de Aragón. Si en los feudos de Ramón y Cajal o Ramón de Pignatelli, cabe esta imagen, ¿por qué no cabe en otras comunidades? En muchos territorios falta voluntad política, compromiso, y, sobre todo, ganas de hacer política con mayúsculas.

En estos cuarenta años de autonomía, los aragoneses han vivido una decena de legislaturas y otros tantos presidentes: desde el citado Antonio Embid al actual Presidente Javier Sada. Y siempre, siempre, el eje central de todo han sido los aragoneses y su futuro.

Fotografía: @eldiarioes

Pero siguiendo el hilo argumental de Conrad Blasquiz, en este salón parlamentario no todo han sido días de rosas y risas. También hubo días de lágrimas. El salón San Jorge acogió las capillas ardientes de José Antonio Labordeta, Chesús Bernal y Manuel Giménez Abad. Todas ellas, muy dolorosas, pero especialmente la del Presidente del Partido Popular de Aragón muerto vilmente a manos de la banda terrorista ETA.

Las actuales Cortes de Aragón no sólo son las más plurales de estas cuatro décadas con ocho grupos parlamentarios representados, sino que son un foco de atracción turística. El edificio es el único testimonio conservado de un gran edificio del arte hispanomusulmán de la época de las taifas. Sus muros atesoran siglos y siglos de historia y de parlamentarismo que los aragoneses sabemos y conservamos con devoción.

Si algo hay que destacar de estas cuatro décadas de autonomía en Aragón es su vertiginosa modernización y su vertiginoso despegue en todos los campos. A modo de anécdota, recuerdo hace muchos años, una vieja anquilosa red de tranvías en Zaragoza que apenas podían circular. Hoy, la ciudad de Zaragoza, cuenta con una excelente red de tranvías: modernos, cómodos, tecnológicamente avanzados, rápidos, propios de una ciudad del siglo XXI.

Fotografía: @expansioncom

Esta evolución, fruto de una ‘madurez democrática’, como bien dijo recientemente la Consejera de Presidencia del Gobierno de Aragón, Mayte Pérez, se refleja en todos los ámbitos de la sociedad aragonesa, desde el turismo, la vivienda, la protección ambiental o el desarrollo económico e industrial. Por eso es importante el desarrollo autonómico y el mejor parlamentarismo para lograr el mejor acuerdo en favor de los aragoneses.

Estos cuarenta años también han servido para otro objetivo fundamental para cualquier territorio: el afianzamiento de sus instituciones. No tiene nada que ver el Gobierno de Aragón de hoy con la Diputación General de Aragón que en 1978 se constituyó en la Iglesia de San Pedro de los Francos en Calatayud. Pero tampoco son las mismas Cortes de Aragón las actuales a las que se reunieron por primera vez en el Palacio de La Lonja de Zaragoza en 1983. La sociedad aragonesa ha madurado y, con ella, sus instituciones. Mucho se ‘han chipiado’ los aragoneses desde entonces. Y afortunadamente, hoy disfrutan de un Aragón mejor, aunque lógicamente, siempre queda camino por andar.

Fotografía: @elmundoes

El año pasado, en esta misma fecha y en este mismo espacio, publiqué un artículo titulado «Aragón es tierra de Reyes». En este artículo escribí:

Es tierra de Francisco de Goya, Fernando el Católico, de Joaquín Costa, de Ramón de Pignatelli, de Miguel Fleta, de Baltasar Gracián, de Juan de Lanuza, de Luis Buñuel, de María Moliner, de Ramón J. Sender, de José Antonio Labordeta, de Joaquín Carbonell… de miles de aragoneses. Desde la época de Ramiro I ellos y muchos más hacen (hacemos) camino al andar.

Un Aragón hospitalario que promete. El mejor Aragón está todavía por escribir. Sin duda no faltan voluntarios desde todas las capas sociales. De forma anónima, silenciosa y discreta.  Y hoy es el mejor momento para empezar a redactar el primer capítulo de ese libro. Un libro sin final. Un libro del que muchos estaremos orgullosos en aportar siquiera una línea.

Hoy, en esta fiesta tan singular de nuestro cuarenta cumpleaños, muchos estamos seguros que desde lo alto José Antonio Labordeta estará feliz. Se están haciendo realidad las primeras estrofas de su querido «Canto a la libertad». Hoy, los aragoneses hemos levantado la vista, y hemos visto un Aragón viviendo en libertad.

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En el Dia del Libro

Fotografía: @pixabay

Hoy celebramos el Día del Libro, una fecha que trasciende mucho más allá que un simple recordatorio para poner en valor a un sector económico tan pujante y decisivo en nuestra economía como es el sector del libro.

Es la gran oportunidad para dar visibilidad y poner en valor a todo un tejido productivo que en España que en el año 2020 tuvo unas pérdidas de 840 millones de euros, según datos de la Federación de Gremios de Editores de España. Pero en este sentido, también cabe pararse a reflexionar acerca de otro dato de la FGEE. El libro mueve 3.000 millones de euros, lo que supone el 0,8 por ciento del PIB, a lo que se suma el empleo directo e indirecto, o la presencia en el mercado exterior y una “balanza comercial importante”. Por ello, las organizaciones integradas en la Federación de Cámaras del Libro (FEDECALI) hacen un “llamamiento público” a los “gobernantes y al conjunto de los partidos políticos del arco parlamentario” para que establezcan entre sus objetivos prioritarios “una estrategia a largo plazo en favor del libro y la lectura” que permita convertir a España en un “país de lectores”.

Fotografía: @pixabay

Sin dejar la perspectiva de todo lo expuesto desde un punto de vista económico, el Día del Libro también es el momento para reflexionar sobre la situación que atraviesan todos los agentes implicados en el sector, desde autores a editores; desde bibliotecarios a libreros, diseñadores, o correctores.

Tal día como hoy, el año pasado, en este mismo espacio publiqué un artículo titulado: «Autores, libreros y editores en el Día del Libro», en el que desmenuzaba todos los pormenores de un sector que ha logrado sobrevivir a la crisis derivadas de la pandemia de la Covid-19 gracias a la transformación digital, gracias a su irrupción en el mundo digital.

Entonces escribí:

Fotografía: @pixabay

Grandes grupos editoriales con sus líneas de distribución y librerías propias siguen marcando el territorio. Y esto perjudica gravemente a las pequeñas librerías. A esas librerías, abrazadas al comercio de proximidad. Estas librerías no pueden competir en igual de condiciones con estas grandes marcas que acaparan un importante porcentaje de ventas por capacidad, distribución, medios y, sobre todo, poder.

(…) Hay que partir de la base de que la inmensa mayoría de las librerías son librerías pequeñas, con una facturación inferior a los 90.000 euros al año. Son comercio de proximidad. Comercios que se concentran en las comunidades más pobladas. Existe una mayor densidad de librerías en el norte de España. Esto unido al crecimiento de las librerías independientes nos sitúa ante un nuevo modelo de negocio. Con menos peso del libro escolar y universitario y más visibilidad en el mundo digital. Otro dato significativo es que el 45% de los libreros señalan que su problema principal estriba en la concentración de las ventas online por parte de grandes plataformas de venta en internet como Amazon, y en el cambio de hábitos en la población en relación con la lectura y la compra de libros en librerías.

Fotografía: @pixabay

Alguien tiene que ponerle el cascabel al gato Amazon. Dicho de otra forma: el monopolio de ventas de este gigante online debe ser controlado porque ejerce una fuerte discriminación sobre el comercio de proximidad, sobre esas pequeñas librerías de barrio que se las ven y se las desean cada mes para que les cuadren los números.

Otra pata importante del sector del libro es el sector editorial. Sobre ellos, escribí lo siguiente:

“En el día que la UNESCO decidió crear el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, es importante poner el foco también sobre el sector editorial cuya problemática se asemeja en buena parte a la de los libreros. Muchos son autónomos o pymes. En otras palabras, carecen de la capacidad empresarial que tienen los grandes grupos editoriales con sellos de todos conocidos. Hay que poner en valor a esas editoriales independientes, pequeñas, no exentas de riesgos y de dificultades. Pero que, a pesar de eso, siguen apostando por nuevas voces narrativas. Como los agricultores que, a pesar del pedrisco, siguen mimando sus tierras y las trabajan día a día, en busca de un mañana mejor.

Fotografía: @pixabay

Los editores independientes son esos pequeños héroes de la cadena del libro, muchas veces invisibles, sin cuya apuesta personal y económica (no nos olvidemos),  muchos manuscritos seguirían durmiendo para siempre en un cajón o en el disco duro de cualquier ordenador. Su trabajo es notable, porque en el mejor de los casos, detrás de ellos, hay una suerte de profesionales ‘invisibles’ que logran que el libro se convierta en objeto de codiciado deseo. Me refiero a correctores, ilustradores, maquetadores… cuyo trabajo es imprescindible en la cadena de edición. En la mayoría de los casos su trabajo queda entre bambalinas cuando no debería ser así. De sus procesos, de su esmero y cuidado, depende una buena parte del resultado final del libro. Por eso, el sector de las editoriales independientes es tan importante. Genera muchos puestos de trabajo y mucha riqueza. Y, sobre todo, crea cultura. Algo imprescindible”.

Las editoriales independientes son imprescindibles son el canal de luz necesario e ideal para dar visibilidad a nuevas voces narrativas que, en caso contrario, a pesar de su calidad literaria (manifiestamente contrastada), quedarían injustamente arrinconadas y sepultadas en el cajón del olvido- Por eso hacen un trabajo tan importante, y tan necesario.

Fotografía: @pixabay

La tercera ‘pata’ del banco del Día del Libro son los autores, que merecen capítulo aparte por su ego desmedido, muchas veces acompañado de un egoísmo exacerbado, que no les deja ver más allá de su propio horizonte.

Sobre este colectivo escribí:

“En esta conmemoración tampoco podía olvidarme de analizar otro sector: el de los autores. Un sector en plena efervescencia continúa. Vivimos un momento de eclosión editorial, en el que todo el mundo quiere editar su obra al precio que sea, y cómo sea. En muchos casos, primando las ventas por encima de la calidad. Craso error. Hoy todo el mundo se auto denomina ‘escritor’. Eso es una falacia, un argumento casposo, una forma ignorante de insultarse a uno mismo. También de insultar a quienes llevan ya un dilatado recorrido a sus espaldas como autores, con contratos editoriales, con varios títulos editados, con visibilidad por parte de la crítica y del público. El mero hecho de publicar un libro (en el mejor de los casos, bajo una auto edición poco ética y menos legal), no te convierte en escritor.

¿Dónde está el contrato el contrato editorial? ¿Y las pruebas del ‘editing’? ¿Y el cruce de correos electrónicos con el corrector y maquetador de la editorial? Si no hay nada de eso, y encima no has puesto dinero, agradece al santo del día que no te hayan estafado. Pon una vela porque la editorial, o supuesta editorial, siga existiendo. En muchas ocasiones detrás de una supuesta ‘marca’ editorial hay empresas de servicios editoriales que en reiteradas ocasiones juegan con las ilusiones, el esfuerzo, y el dinero de los autores. Y una vez cubiertas sus expectativas económicas, sin ningún tipo de pudor ni respeto, se volatilizan sin dejar rastro. Eso sólo tiene un nombre, y no es el de editorial, precisamente.

No digas lo que no es. No presumas de lo que no eres. Se prudente, o la vida te obligará a serlo.   

Fotografía: @elcomerciodigit

Al igual que el médico, cuando acaba sus estudios, hace el MIR para poder ejercer la Medicina y la Cirugía legalmente, la persona que quiera dedicarse formalmente al viejo oficio de escritor debe formarse y conocer a fondo el mundo del libro. Debe aprender a escribir, conocer técnicas y trucos, saber documentarse, leer muchísimo, advertir cuando un texto ‘está rematado’ y cuando precisa una corrección, conocer la legislación en materia de derechos de autor y propiedad intelectual…  Esto es imprescindible en el proceso creativo.

Y luego están las segundas partes. Lo lógico es que la calificación como ‘escritor’ te la pongan. Nunca te la auto pongas. Lo sensato y prudente es que te la pusieran desde el sector editorial, desde la crítica, desde los medios de comunicación. Pero que una persona se auto denomine escritor por el mero hecho de auto publicarse –en el mejor de los casos en Amazon- es un insulto y una falta de respeto.

No se puede publicar cualquier texto por el mero hecho de alimentar el ego personal. Para eso, el personal tiene otras herramientas como Tinder. Para que un texto llegue a las manos de un lector existen dos premisas imprescindibles: la calidad literaria de la obra y la perfecta edición de la propia obra. Sin estas condiciones estamos construyendo demasiados castillos de arena. Y últimamente percibo excesivos egos superlativos en redes sociales y en los escaparates que acabarán estrellándose más pronto que tarde.

Fotografía: @covisn

“Para ser un buen escritor, hay que escribir por el mero hecho de escribir sin ansias de publicar”, decía un conocido poeta aragonés. Pero parece ser que esta teoría no va con  los que a diario te inundan tus perfiles sociales y tus buzones de correo, anunciándote que compres la mejor obra literaria jamás publicada. O sea su libro. No se dan cuenta que cada vez que pulsan el botón de ‘enviar’, con este tipo de hazañas están un paso más cerca del ostracismo más absoluto. Ya lo decía Agatha Christie: «Cuando no hay humildad las personas se degradan». Es la radiografía más evidente de muchos que se autodenominan escritores”.

Pero en el Día del Libro, dejando a un lado los egos personales,  es el momento de reivindicar de forma definitiva el hábito de lectura como terapia ante los problemas de nuestro día a día, pero también como costumbre de vida. Como dijo Ana María Matute, «la lectura es una fábrica de sueños». Seguro que compartiréis conmigo la teoría que el ser humano necesita soñar a diario para evadirse de su entorno, más próximo y más lejano. Pero sobre todo, como dice Covi Sánchez, Presidenta de la Asociación de Escritores Noveles, y miembro del Comité de Honor del V Congreso de Escritores porque «un libro es la puerta de acceso a la imaginación, dónde realidad y ficción se funden, y todo es posible…».

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La «Sevilla del norte»

Fotografía: @periodicoaragon

Hoy culmina la Semana Santa. Este año, después de dos años de silencio obligado a causa de la pandemia de la Covid19, las calles de las ciudades y pueblos españoles se han vuelto a inundar de olor a incienso, de tambores y capirotes, de peanas y saetas, de pasos penitentes, de velas, y de sentimiento procesional. Había ganas. Muchas ganas. En ocasiones, ni la lluvia pudo amedrentar a los cofrades para salir a la calle. He seguido atentamente la Semana Santa de la «Sevilla del norte», gracias a las magníficas retransmisiones televisivas que ha realizado Aragón Televisión.

Ciertamente me ha alegrado muchísimo al saber que a Zaragoza ya se la conoce como la «Sevilla del norte»: casi 30 cofradías y hermandades de penitencia, más de 16.000 cofrades, más de 4.000 bombos y tambores, más de 700 años de Historia, 53 procesiones, y declarada como Fiesta de Interés Turístico Internacional son ingredientes imprescindibles para que Zaragoza sea denominada así.

Fotografía: @heraldoes

Es un orgullo no sólo para todo aquel que cada Semana Santa tambor o bombo en mano se lanza a procesionar por las calles , sino también para todo aquel zaragozano –de dentro o de fuera-, que vive intensamente estos días de penitencia.

El año pasado, coincidiendo con la Semana Santa, publique un artículo en este mismo espacio titulado «Semana Santa es tradición e innovación». Me reitero en muchas reflexiones que hice entonces, y en otras nuevas. Empezando por la importancia del respeto a las tradiciones. La Semana Santa es tradición pura. Entonces escribí:

«Una tradición que no podemos perder, que más allá de ideologías y doctrinas, no podemos fumigar al amparo escusas huecas. La transmisión de estas tradiciones, y otras, es uno de los mejores legados que podemos dejar a las generaciones venideras. Es nuestra obligación. También nuestro compromiso como sociedad. Es nuestro valor más intangible que dejaremos a los nuestros».

Fotografía: @aragondigital

En este sentido,  la Semana Santa de Zaragoza no sólo es religiosidad, es tradición y plasticidad, es también arte y religión a partes iguales. Y ello lo atestiguan los 700 años de su historia.

He vivido estos días durante muchos años en directo sobre el terreno, y, ahora, siempre que puedo, regreso a Zaragoza para volver a revivirlos en directo. Son días mágicos porque la Semana Santa zaragozana es la unión del pasado con el futuro, y es vivir unos días mágicos desde el corazón con fuerza, ilusión y entusiasmo, más allá de las creencias religiosas. Por eso es tan importante el respeto, se crea o no. Situaciones como las vividas hace pocos días en El Vendrell son inaceptables e intolerables.

La Semana Santa zaragozana se ha adaptado a los nuevos tiempos. Ahora es fácil seguirla minuto a minuto a través de redes sociales prácticamente en tiempo real, eso acompañado de una excelente retransmisión televisiva cómo hace Aragón Televisión te hace vivirla intensamente aunque estés a cientos de kilómetros de distancia.

Fotografía: @zaragoza_es

Pero Zaragoza también disfruta de su particular ‘Madrugá’ la noche del Jueves Santo. En el año 1937 se creó la primera cofradía penitencial de la Semana Santa de Zaragoza, la de Nuestra Señora de la Piedad.  El 15 de abril de 1938, a las 00:00 horas, salió desde la Plaza del Justicia la primera procesión de esta cofradía, con un recorrido y un horario que se ha mantenido invariable desde entonces por el centro de la ciudad.  Esta procesión, conocida, como “la de Los Gitanos”, discurre en paralelo con la llegada a la Iglesia de Santa Isabel de Portugal, más conocida, como San Cayetano´,  de otras cofradías y hermandades de penitencia como La Columna o el Descendimiento. El Jueves Santo es un día de espiritualidad, fe, arte, y devoción, que en Zaragoza se vive de forma muy especial.

Pero la Semana Santa zaragozana también tiene sus curiosidades, que quizás mucha gente desconozca. Sin ninguna duda, es vibrante y brillante, colorista y religiosa, silenciosa y estruendosa…

Muchas personas estarán convencidas de que  el rugido de tambores y bombos es una tradición de siempre. Pero no. Es muy novedosa. No fue hasta 1940 cuando la recién fundada cofradía de las Siete Palabras decidió incorporar el sonido de los tambores a su procesión, imitando la tradición del Ruta del Tambor y el Bombo del Bajo Aragón. En 1945, fue también la primera cofradía zaragozana en incorporar los timbales, y en 1970, los bombos.

Fotografía: @guiadezaragoza

Aunque el sonido más habitual es el de tambores y bombos, hay cofradías que utilizan otros instrumentos como la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, una cofradía en la que además de instrumentos de percusión, hay una sección de carracas, o carraclas, en aragonés.

En la Cofradía del Ecce Homo el sonido más característico es el de las matracas, instrumentos que se hacían sonar en los pueblos aragoneses anunciando la Pasión y Muerte de Cristo.

Los orígenes de la Semana Santa de Zaragoza están vinculados a la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís. Esta hermandad ya organizaba en el siglo XVIII tres procesiones, la del Encuentro el Martes Santo, la del Santo Entierro el Viernes Santo y la de Resurrección.

Fotografía: @aragondigital

Tras Los Sitios de Zaragoza, cobra protagonismo la Real Hermandad de la Sangre de Cristo, ya que desde 1827 es la encargada de organizar la procesión del Santo Entierro. La Real Hermandad tiene su sede en Zaragoza desde el siglo XVI en el convento de San Francisco, y se ha dedicado tradicionalmente a recoger los cadáveres abandonados en las calles de la ciudad.

La imagen más antigua de todas las que procesionan por las calles de Zaragoza en Semana Santa es la del Ecce Homo. Esta talla, procesionada por la cofradía del mismo nombre en la noche del miércoles Santo recorriendo las calles del Arrabal y atravesando el Puente de Piedra en dirección al Casco Histórico, es una escultura de autor anónimo del siglo XV.

Durante los Sitios de Zaragoza, los franceses volaron el convento de San Francisco, en la actual plaza de España. Allí se almacenaban las tallas que desfilaban en la procesión del Santo Entierro, y lamentablemente, todas quedaron destruidas.

Fotografía: @sangrecristozgz

Tan solo se salvó el Cristo de la Cama, una preciosa imagen articulada que podría haber sido tallada en el siglo XV. Fue una mujer, María Blázquez, la que salvó la talla de entre las ruinas, pasando de allí al Pilar hasta 1810, cuando fue traslada a la iglesia de 1813. Ese año, fue instalada definitivamente hasta San Cayetano, donde permanece hasta hoy.

Aunque los capirotes son la seña de identidad de buena parte de las cofradías zaragozanas, lo cierto es que la prenda tradicional para cubrirse la cabeza en la Semana Santa aragonesa son los terceroles. El origen de esta prenda hace referencia a la orden Tercera de San Francisco de Asís. Posteriormente, la Hermandad de la Sangre de Cristo la recuperó para los portadores de los pasos durante la procesión del Santo Entierro.

La mayor parte de las cofradías zaragozanas exigen a sus hermanos llevar la cara tapada,  pero lo cierto es que hay varias hermandades que no lo hacen. La Cofradía de la Crucifixión procesiona con la cara descubierta, ya que llevan tan solo una capucha, como parte del hábito franciscano.

Fotografía: @heraldoes

La cofradía de Cristo Resucitado procesiona el Domingo de Resurrección con la cara destapada, para mostrar su alegría en este día festivo (además, en lugar de llevar velas, los cofrades portan claveles). La Real Hermandad de la Sangre de Cristo también lleva el tercerol a cara descubierta.

La Hermandad de San Joaquín y de la Virgen de los Dolores fue creada en 1522 por un grupo de comerciantes del entono de la calle Cedería (actualmente forma parte de la Avenida de César Augusto) de  la capital aragonesa para pedir su protección ante una epidemia de peste que asolaba la ciudad en aquella época.

Como se observa, la Semana Santa zaragozana tiene mimbres suficientes no sólo de religiosidad, arte, y espiritualidad. Es también historia viva de la ciudad, y, sobre todo, es un pilar fundamental de sus tradiciones más arraigadas. Por eso es fundamental respetar y proyectar exteriormente todo lo que significa como una de los elementos más simbólicos de la ciudad. Una experiencia para los sentidos. Una experiencia para vivirla y repetirla.

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La visión global de la comunicación

Fotografía: @popularesgijon

En abril del año pasado, con motivo del nombramiento de Cristina Villanueva, como secretaria general del Partido Popular de Gijón, publiqué en este mismo espacio un artículo titulado «Ilusión, ganas y mucha frescura». En el mismo desmenuzaba, desde mi perspectiva, la importancia que tiene el hecho de que en cualquier organización hay que estar siempre ‘en la calle’. Palpar el día a día de los vaivenes de la sociedad en cualquiera de sus estructuras es absolutamente necesario. Desde ese día, hace ya prácticamente un año, el Partido Popular de Gijón, con su presidente Pablo González al frente viene haciendo, y cumpliendo uno de sus lema ‘a pie de calle’.

Pero esta teoría no sólo se aplica a los partidos políticos. Se debe aplicar a todas las organizaciones, tengan la naturaleza que tengan, y sean del tipo que sean: asociaciones, fundaciones, clubes de fútbol, empresas, instituciones (de todo tipo y condición).

Fotografía: @pixabay

Para llegar a esta cima, se necesitan una serie de herramientas imprescindibles. Resulta absolutamente necesario aplicar unos tratamientos ineludibles sin los cuales nada funciona como tiene que funcionar. Y más pronto que tarde todo huele a fracaso, a error, a desilusión, a decepción.

Para que una organización sea puntera y ejerza su liderazgo social y profesional, resulta totalmente necesario que reúna a los mejores. Aglutinar al mejor equipo, en los mejores puestos de responsabilidad es imprescindible. Pero eso no puede ser a cualquier precio. A cada cual hay que darle la responsabilidad que mejor sabe ejercer. Sólo y exclusivamente desde esa atalaya, y sumando desde la individualidad en favor de la colectividad, se lograrán los mejores resultados para las siglas que se representan.

Y para alcanzar esto, hay que empezar desde los cimientos, aplicando el mejor tratamiento. Construir un edificio desde el tejado implica un claro riesgo de derrumbe, y esto sucede frecuentemente.

Fotografía: @pixabay

Para empezar, hay que hacer una más que buena política de comunicación. La política de comunicación de cualquier entidad –la que sea- siempre se tiene que dirigir desde la experiencia, de forma limpia, transversal, transparente, teniendo muy en cuenta que cualquier organización no vive en soledad aislada en la sociedad, e incluso dentro o fuera del país. Vive interconectada con otras entidades de diferentes tipos y condiciones. Por eso, hay que comunicar interna y externamente correctamente.  Comunicar bien implicar potenciar tu marca. Comunicar mal implica destruir tu marca. Por eso cualquier entidad debe hacerse eco de aquellas realidades del día a día que preocupan al conjunto de la sociedad. Obviar esto no sólo es un error, es una falta de respeto y una manera muy torticera de comunicar.

Pero esto sucede cuando se permite que la gestión de la comunicación caiga en manos inexpertas, personas inhábiles para ejercer esta gestión interna y externa que es imprescindible para catapultar o enterrar la imagen de marca de tu entidad. No puedes dar cargos de responsabilidad a personas que desconocen cómo gestionar esta acción tan importante y estratégica, sólo para que cada día te pasen la mano por la espalda, diciéndote que ‘todo lo haces muy bien’.  Pero tampoco puedes dejar las riendas de la comunicación en manos de ‘palmeros’, especialmente si no saben qué llevan entre manos. Esas decisiones tan desafortunadas pueden ser la puerta al fracaso más estrepitoso que jamás hemos visto.

Fotografía: @pixabay

Del éxito o fracaso de la gestión de la comunicación dependerá que la marca de tu entidad se catapulte o caiga a un pozo, cuyo foso no se ve dada la profundidad que tiene.

Y este éxito tiene que venir también de la mano de dos herramientas fundamentales: una web potente que visibilice todas las actividades y toda la información de la entidad, y un buen equipo de redes sociales que sea proactivo, profesional, riguroso, objetivo, serio, implicado. Si fallan cualquiera de estas dos ‘muletas’, también nos abocamos al fracaso. Qué una entidad, sea del tipo que sea, no tenga una web ‘útil’ y eficaz, o su equipo de redes sociales no sean profesionales, es una patada a la marca de la entidad que no se puede consentir, porque eso únicamente es la antesala del fracaso.

En la web y en las redes sociales se debe comunicar de forma limpia, transversal, transparente, visibilizando todo lo que hace la entidad, pero también todo lo que le puede afectar directa o indirectamente. Una entidad no puede comunicar exclusivamente mirándose el ombligo. Hay que comunicar potenciando tu marca. Potenciar tu marca implica relacionarse digitalmente con otras entidades y manteniendo, también en redes sociales, unas más que excelentes relaciones institucionales con tu entorno social.

Fotografía: Adietine

Y todo estos valores, toda esta estrategia es responsabilidad del director de comunicación. El profesor Joan Costa lo define como «el líder de la reputación de la marca corporativa y de los valores de la empresa. Por eso, el dircom tiene una visión global y transversal de la empresa». (minuto 4,26’)

Comparto íntegramente las palabras del Profesor Joan Costa, porque el trabajo del director de comunicación es absolutamente necesario. De él depende esta estrategia y será el encargado de que la visión global de la empresa se engarce, no sólo con sus valores, sino con su marca. Por este motivo, las decisiones del director de comunicación son incuestionables porque es el estratega en materia de comunicación, de marca, de imagen, de reputación. De igual modo que las decisiones del director financiero, o tesorero, tampoco pueden cuestionarse porque de él dependerá la viabilidad económica y el futuro de la entidad en cuestión.

Fotografía: @pixabay

La comunicación es fundamental para que una marca despegue o se hunda. Se trata de gestionar los valores, la marca, la reputación de nuestras siglas. O sea el ‘todo’… Pero hay muchas personas que no lo ven. Y sólo tienen ojos para su ombligo y…ello sólo es  el NO-DO de esa gran película llamada ‘fracaso’,

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«Volver a empezar», esa excelente película…

Fotografía: @rtve

El cine es esa expresión artística, junto a literatura, el arte  o  la música, que nos permiten viajar a otros universos cosmopolitas. Nos concede el don de adentrarnos en mundos que nos sumergen en aventuras inolvidables y maravillosas. ¿Quién no recuerda películas extraordinarias que atesoramos en nuestra mente y en nuestro corazón y que, por unas horas, nos han convertido en las personas más felices del universo? El cine nos permite disfrutar en la gran pantalla de actores y actrices que dan vida a historias inolvidables, que guardamos para siempre en nuestra mente y en nuestro corazón.

Una de esas películas es «Volver a empezar», esa excelente película dramática dirigida por José Luis Garcí en 1981, estrenada en 1982, y ambientada en Gijón. Como suele pasar habitualmente, en un principio fue repudiada por la crítica española, pero Estados Unidos la acogió con los brazos abiertos hasta el punto que obtuvo el premio Óscar a la mejor película extranjera, que hasta entonces ninguna producción española había ganado. Este galardón la catapultó en España, siendo un éxito de taquilla.

«Volver a empezar» cuenta la historia de un exiliado que tras la restauración de la democracia en España, regresa a su ciudad natal, en dónde se encuentra con la mujer que fue el amor de su vida.

Fotografía: @Elcomercio

Pero no estamos ante un exiliado cualquiera. Estamos ante un profesor de la Universidad de Berkeley, que ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura. Esta peculiaridad personal del protagonista confiere a la película muchos matices destacables que de otra forma no se darían.

Se han cumplido cuatro décadas de aquella ‘gesta’. Ayer en el diario El Comercio, José Luis Garci declaraba: «Lo curioso es que la película no gustó cuando se estrenó, pero luego ganó el Oscar y se veía de otra manera». Ayer, en Gijón, hubo una ausencia imprescindible. Él. José Luis Garcí. El argumento de que «porque no conozco a nadie. Toda la gente que conocía se ha muerto, empezando por mi padre, siguiendo por José Manuel Fernández, Juan Cueto, Juan José Plans, todos… No me queda ninguno» no sirve. No vale.

Fotografía: @abc_es

Ayer por la mañana, en la puerta del mítico Hotel Asturias, y, por la tarde, en el Teatro Jovellanos José Luis Garci no debía haber fallado a la ciudad que le hizo Hijo Adoptivo, pero principalmente a la ciudad que le catapultó al Oscar a la mejor película extranjera. En la vida hay que saber estar, y ayer Garci no supo estar. El cine, como la literatura, el arte,  o la música, están por encima de las ideologías o siglas políticas.

En la edición de ayer viernes del diario El Comercio Miguel Rojo, responsable de la sección de cultura del diario, afirmaba que «el nombre de José Luis Garci (Madrid, 1944) quedará para siempre ligado a la historia del cine español, pues suyo es el honor de ser el primer director de este país en traerse un Oscar de Hollywood para casa. Y todo con una película muy alejada del cine comercial que se hace ahora, un film intimista, reflexivo, de personajes y sentimientos, sin efectos especiales. Un film con un protagonista de excepción, Antonio Ferrandis, pero no solo él y Encarna Paso se llevaron los aplausos: la ciudad de Gijón, que se adueña de la narración hasta compartir protagonismo con ellos, excepcionales, es también uno de los personajes principales». Todos esos valores, que comparto íntegramente, de principio a fin, quedaron ayer diluidos como la arena de la bahía de San Lorenzo, absorbida por una ola del Cantábrico ante una ‘espantá’ tan vacía de argumentos, como la que ha dado el director de cine ante un aniversario tan especial como éste. Mi padre siempre me dijo: «lo que bien se hace, bien parece». Pues eso…

Fotografía: @Elcomercio

Centrándonos en el Gijón que Antonio Miguel Albajara se encontró en su regreso a casa, es importante reflexionar cómo era aquella ciudad en 1981.  Hay que ser conscientes que Gijón no siempre fue una ciudad cómo la actual, articulada, conectada (más o menos), con espacios de ocio públicos, con una extensa red de bibliotecas, de centros municipales y de salud, con fachadas saneadas, y con un puerto deportivo activo, y un puerto de mercancías referencia nacional.

En 1981, Gijón se encontraba imbuida en plena crisis de la siderurgia, el sector naval y el sector textil.  El Gijón que tanto embelesó a Albarajara,  era un Gijón primitivo; un Gijón malsano, con muchos poblados chabolistas asentados en las inmediaciones de la ciudad y con muchas ciudadelas en los patios de manzanas de diferentes zonas de la ciudad (Cimadevilla; el callejón de las Fieras; de La Arena; las de Celestino Solar; y la Carpintería; y de El Natahoyo, como la de El Cortijo). Esto se acompañaba de unas pocas industrias incrustadas en el corazón de la ciudad, que realmente eran su lentísimo motor económico.

Fotografía: Noticias del Sporting

Como bien señaló ayer también el diario El Comercio, el estadio de El Molinón (hoy conocido por El Molinón Enrique Castro Quini), es la catedral laica de Gijón, el campo en activo más antiguo de España. Para Garcí, uno de sus lugares favoritos, por su color verde, por su significado. El estadio, la escuela de fútbol de Mareo, y el mismísimo equipo de fútbol tenían que tener su visibilidad argumental en la película. Y hablando del Sporting, es imposible no recordar a José Bódalo, que interpreta el papel de Roxu, el mejor amigo de Albajara, un médico que pertenece a la junta directiva del club.

¿Y qué decir del papel que interpreta Encarna Paso?  Elena, esa mujer que tenía guardada en su corazón y en mente a quien fue el verdadero amor de su vida: Antonio Albajara,

El Hotel Asturias es otro de los escenarios imprescindibles de la película. Junto a este enclave mítico de la ciudad, es imprescindible no olvidar a su gerente (en la película): el peculiar Gervasio Losada, interpretado magníficamente por el gran Agustín González.

Fotografía: @Elcomercio

En resumen, una película excelente, con unos actores de lujo,  en un Gijón, que se dejaba la piel por pasar del gris al color,  que envuelve, enamora,  y emociona a partes iguales.

Dice el periodista César Cajete que los medios de comunicación tienen la obligación de informar, formar y entretener. Me apropio de esa frase de mi amigo y maestro para trasladarla al cine, especialmente a «Volver a empezar». Esta gran película entretiene porque te distrae;  informa de que cómo era la sociedad gijonesa y asturiana de la época;, y forma porque cualquier película bien hecha, como ésta, siempre te impregna de ‘ciertos grumos’, que diría el Profesor Emilio Lledó, que te acompañan para siempre. Esta gran película reúne todos los ingredientes de una gran súper producción. Otro mérito de Garci y del elenco de actores que le acompañaron.

Fotografía: @RTPAOficial

No en vano, un Oscar no se gana cada mañana. Hay demasiados potingues que convierten este film en la gran película española de la segunda mitad del siglo XX. Como todas las grandes súper producciones que están bien hechas (y subrayo esta última frase), nos dejó una excelente reflexión. La dedicatoria de su director. Ésta:

«Quiero rendir homenaje a los hombres y mujeres que empezaron a vivir su juventud en los años treinta; y en especial, a los que aún están aquí, dándonos ejemplo de esperanza, amor, entusiasmo, coraje y fe en la vida. A esa generación interrumpida, gracias».

 

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Cincomarzada, en la historia y en el corazón de los zaragozanos

Fotografía: @zaragenda

La Cincomarzada es una de las fiestas más típicas de la ciudad de Zaragoza. Una fiesta que lleva en su ADN un componente importante de controversia si echamos mano de sus orígenes. Con los años, sin embargo, ha quedado, impregnada en la idiosincrasia de la sociedad zaragozana como una de las fiestas más populares que se celebran a lo largo del año en la ciudad.

Desde hace muchos años, recuerdo esta fiesta como un día de ambiente popular en la calle y de celebración familiar y entre amigos, especialmente en el entorno del famoso Parque del Tío Jorge.

Fotografía: @BIOGRAFAS

Pongámonos en su contexto histórico. En 1837 el ejército carlista de la Expedición Real había sido derrotado por las tropas de Espartero pero el general carlista Ramón Cabrera seguía controlando el área del Maestrazgo y sus opciones tácticas pasaban por ampliar su presencia en las áreas contiguas, bien a zonas de Tarragona, Castellón o Teruel o bien hacia el noroeste, lo que situaba a la ciudad de Zaragoza y sus comarcas próximas dentro de este horizonte. La posición estratégica de la ciudad, además, era muy importante, por estar a medio camino entre el Maestrazgo y el área vasco-navarra y por ser centro administrativo, militar y logístico.

Otra motivación que tenían los carlistas para intentar tomar Zaragoza por sorpresa era atraer hacia la ciudad a una parte de las tropas isabelinas y así tratar de aliviar la presión que podían ejercer estas sobre las fuerzas carlistas que en aquellos momentos sitiaban Gandesa. Así pues, Juan Cabañero y Esponera ​ se dirigió a asaltar la ciudad, que en aquellos momentos se hallaba casi desprotegida, con dos mil ochocientos infantes y trescientos hombres de caballería.

Las tropas de Juan Cabañero, que hasta el 24 de febrero de 1838 habían estado en Gandesa, partieron el 3 de marzo desde Alloza, pasaron por Ariño, Lécera, Belchite, Codo (Zaragoza) y Mediana,​ y llegaron a las inmediaciones de Zaragoza la noche del 4 de marzo.

Fotografía: Valdecara

Durante la madrugada del 5 de marzo, aprovechando la noche, un destacamento asaltó la muralla y destrozó un sector de la misma para facilitar la entrada del resto de las tropas. Después, se repartieron por distintas zonas de la ciudad para controlar una serie de puntos estratégicos. Inicialmente consiguieron sus objetivos, ayudados probablemente por algunos partidarios del carlismo que había dentro de la ciudad, sin apenas derramamiento de sangre, pero cuando fueron descubiertos y se dio la voz de alarma tuvieron que enfrentarse a la resistencia de los milicianos, pero también de civiles de la ciudad, que respondieron al ataque armados con cuchillos, utensilios de cocina y agricultura, armas de caza, así como aceite y agua hirviendo.

Al amanecer los combates se intensificaron y, dado que no conseguían tomar la ciudad en su totalidad, parte de las tropas carlistas se refugiaron en la  iglesia de San Pablo y en el convento de Santa Inés, donde se rindieron, y el resto huyeron y abandonaron la ciudad. Las bajas en el bando carlista se cifraron en 217 muertos y unos 300 heridos, mientras en el bando liberal se contaron 11 muertos y 50 heridos. Tras el fracaso carlista, se añadió al escudo de la ciudad la titulación de «Siempre Heroica».

En 1839 el ayuntamiento de Zaragoza declaró el 5 de marzo como festivo y se instauró la costumbre de organizar una comida o merienda campestre en la arboleda de Macanaz o en la orilla del río Gállego.

Fotografía: @Flickr

Por otra parte, en 1860 se le dio el nombre de “Cinco de Marzo” a una calle de la ciudad. Durante la dictadura del general Franco esta fiesta quedó prohibida. Incluso la calle cambió de nombre, adoptando el de “Requete Aragonés”, circunstancia de la que me acuerdo de mi infancia y primeros años de juventud.  En el año 1977 se recuperó la denominación original.

En 1979, por iniciativa de la Federación de Asociaciones de Barrio de Zaragoza, una minoría lo celebró en el parque Tío Jorge, aunque inicialmente estaba previsto hacerlo en el parque Macanaz y, como fue de manera improvisada, se realizó en un 4 de marzo, ya que el 5 era lunes, día laborable. En 1980, con un programa más amplio de actividades, se celebró el domingo 9 de marzo.​ En 1981, el Ayuntamiento de Zaragoza otorgó nuevamente carácter oficial a la festividad y, a partir de entonces, se celebra los días 5 de marzo en el parque Tío Jorge, aunque algunos años la celebración ha tenido lugar en otros parques de la ciudad.

Sea como fuere, lo cierto es que esta fiesta popular ha quedado ya impregnada en la sociedad zaragozana como un referente popular. Es importante recordar el pasado, analizar los errores, y, utilizando palabras de actualizar, cavar las trincheras necesarias para evitar repetirlos en el futuro. Las generaciones futuras nos lo agradecerán por lo que fuimos y por lo que somos. También por lo que hemos construido conjuntamente.

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Paco Martínez Soria, cateto aragonés, que fue el rey de la comedia

Fotografía: @elmundoes

El cine es una de los mejores instrumentos para reflejar la sociedad en cualquiera de sus vertientes. No podemos negar que el cine, como cualquier medio de comunicación, tiene esa faceta tan necesaria y tan importante de formar y entretener a la población. Durante años, en España hemos tenido enormes ejemplos de grandes actores y actrices que, durante décadas y décadas, han reflejado la más pura esencia de nuestra sociedad.

Un claro exponente de ese elenco de esos actores es el turiasonense Paco Martínez Soria, del que ayer se conmemoró cuatro décadas de su fallecimiento. No cabe ninguna duda de que este aragonés no necesitaba alfombra roja alguna, ni apesebrarse al abrigo de ningún director vanidoso, para ser un excelente actor. Sus méritos le avalaban, y le convirtieron en un actor de referencia durante la década de los 60 y 70.

Sus comedias no sólo reflejaban una sociedad que, a duras penas intentaba transformar su color gris en multicolor. También nos dejaban magníficas lecciones de vida, de las que siempre había (o hay) mucho que aprender.

Sin ningún género de dudas, Paco Martínez Soria fue el rey de la mejor comedia española durante todo el tiempo que pisó los escenarios. Con más de 35 títulos a sus espaldas, ¿Quién no se acuerda de «La ciudad no es para mí» o «Abuelo made in Spain», por ejemplo…?

Fotografía: @YouTubeEspanol

Este gran actor fue un referente para muchos otros actores. Como bien dijo en cierta ocasión Paco León: «él todavía estaba en 1º de Don Paco» (como si Martínez Soria fuera en sí mismo una cátedra y los demás iban aprendiendo de él). Ayer esta anécdota fue recogida en la edición de Heraldo de Aragón.

Ese personaje pueblerino, con boina y con acento baturro, que caminaba por la ciudad de manera desconcertada y patidifusa se transformó en un protagonista adorable y querido por el gran público que lo catapultó de manera inmediata al pódium más alto del mejor cine español de la época.

Han pasado cuarenta años de su desaparición, y todavía hoy este gran actor continua en el imaginario colectivo de muchas personas, aunque sólo sea en su faceta cinematográfica. Paco Martínez Soria fue mucho más que un actor de comedia y de humor. Fue «un gran empresario de teatro que empieza desde abajo» escribe Oscar Abad, que acaba de publicar  «Don Paco Martínez Soria. Aplausos y mutis».

Fotografía: @rtve

Pantalones de pinza, abrigo largo, bufanda de cuadros y la boina. Carga en sus manos una maleta, una cesta de mimbre con unos “polluelos del pueblo” para su hijo el médico y cuadro de “la Antonia”, su mujer. Cansado y asombrado ante el bullicio y tráfico de la gran ciudad. Es Agustín Valverde que acaba de llegar en tren a Madrid para vivir una nueva vida junto a su hijo una vez que ha quedado viudo.

Es la imagen del ‘cateto de pueblo’ que llega a la ciudad en «La ciudad no es para mi» que ayer emitió Televisión Española en homenaje al gran actor de Tarazona.

Paco Martínez Soria falleció el 26 de febrero de 1982 en Madrid tras sufrir una angina de pecho. Este gran aragonés, al que por cierto Aragón no ha homenajeado todavía como se merece, se encontraba en la capital de España. Estaba ensayando la obra «¡Guárdame el secreto, Lucas!» que nunca llegó a estrenar.

Fotografía: @larazon_es

Como ya me he referido anteriormente, el valor añadido en todas sus películas era el mensaje subliminal que nos dejaba en los labios. Siempre detrás de cada titulo había una lección de vida, de cómo entender la sociedad del momento (también la del futuro), y de cómo gestionar valores, actitudes, y relaciones entre personas.

Personas como Paco Martínez Soria han marcado una etapa importante en la vida de muchos españoles, y, a través de su trabajo y de su manera de entender la vida, nos dieron las pautas y los instrumentos para hacer una sociedad más equilibrada, más justa, y mejor. La pregunta es: ¿lo hemos conseguido?

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«El precio de la grandeza es la responsabilidad»

Fotografía: @clubhistoriavss

Decía Winston Churchill que «El precio de la grandeza es la responsabilidad». Desde mi punto de vista tenía toda la razón del mundo el político y estadista británico. En esta vida, una de las muchas maletas con las que debemos caminar es la responsabilidad. Esta responsabilidad se debe ejercer siempre; desde el plano personal, pero especialmente desde el plano institucional cuando ejerces un puesto de dirección en una institución, sea ésta grande, pequeña, o mediana. Y también hay que ser responsables con independencia del tipo de institución que sea (una asociación sin ánimo de lucro, una institución pública o privada, un partido político, una fundación, un club deportivo, o cualquier otra entidad de la condición que sea).

Responsables debemos serlo todos cuando formas parte de una entidad: desde quien ocupa la máxima dirección de la entidad hasta la última persona que forma parte de la misma, con independencia del puesto que se ocupe.

Fotografía: @pixabay

Ejercer esta responsabilidad lleva implícita muchas cuestiones que especialmente se manifiestan en momentos difíciles. Cuando los vientos soplan favorables, todo va bien. Pero como dicen ‘mis paisanos’, cuando el cierzo arrecia es cuando especialmente hay que demostrar esa responsabilidad desde la prudencia, el respeto, la calma, la perspectiva… y, en ocasiones, desde el silencio.

No cabe ninguna duda que, ante situaciones de crisis, cualquier ser humano, es visceral, y puede ser arrastrado por ese sentimiento mezcla de vulnerabilidad, rabia, enfado, o emoción. Su reacción puede ser bastante imprevisible. Pero precisamente es entonces cuando hay que ser más racionales; cuando más perspectiva y más distancia hay que tomar de los problemas. En innumerables ocasiones, ante muchas crisis, ante muchas situaciones complejas, nos falta información, nos faltan datos esenciales para opinar desde la objetividad y desde la sensatez. Pero esto está estrechamente vinculado a nuestra actividad cerebral.

Fotografía: @BIOGRAFAS

La ira hace que en el hemisferio derecho del cerebro se produzcan las emociones negativas ante circunstancias desagradables mientras que el hemisferio izquierdo busca un acercamiento a situaciones agradables o positivas. Eso da lugar a esos ‘comentarios paralelos’ que, ante estas situaciones nos hacemos con frecuencia: «huye, vete» y «a esto hay que responder». De ello nos podría dar grandes lecciones mi paisano el médico y científico Santiago Ramón y Cajal. Pero de su figura, de su obra y de lo que ello aportó a la medicina hablaré en este mismo espacio  dentro de unos meses cuando conmemoremos los 170 años de su nacimiento.

Actualmente esto se aderezado por el caldo de cultivo que se cuece en las redes sociales y en los medios de comunicación, generando una corriente de opinión muchas veces infundada y sesgada, Una corriente de opinión  que sólo conduce al descredito, a la confusión, y a la desinformación. Un camino totalmente alejado de la prudencia y de la sensatez,. Es obligado a tomarlo desde la atalaya de la serenidad. Es importante medir bien la crisis, analizarla fríamente, opinar con serenidad y objetividad. El mundo de las redes sociales tiene un papel muy útil para lo que lo tiene, pero también juega en nuestra contra en numerosas ocasiones, porque es el escenario perfecto de la desinformación, de las noticias falsas y de la más que evidente jungla de ‘los nuevos jueces’, como analicé en este mismo espacio en otra publicación el pasado mes de septiembre; esos que, en su mayoría sin oficio ni beneficio, saben de todo y están en posesión absoluta de la verdad. Lo único que logran desde su ignorancia y desde su desinformación más absolutas, es generar más desorden, alimentar más caos y provocar más confusión. No vale todo en redes sociales.

Fotografía: @pixabay

Ciertamente, cuando formamos parte de una organización y ésta sufre una crisis del tipo que sea, lo más prudente es mantener la calma, ser prudente, y esperar los acontecimientos. Lógicamente, todo el mundo tiene el derecho a opinar, pero tengamos encendida la luz larga y no alimentemos informaciones o titulares sin contrastar. Con ello no solo estamos desinformando, sino que estamos perjudicando seriamente la marca de nuestra organización porque, aunque sea con la mejor de nuestras intenciones, estamos alimentando la propia crisis. Lo que realmente es importante es sumar para bajar la presión, y ayudar (cada uno de su propio cuartel) para que el problema se resuelva desde la responsabilidad, la unidad y la serenidad lo más pronto posible.

Reitero las palabras del político británico. Una persona es grande cuando realmente ejerce su responsabilidad.  Eso atañe a todos sin excepción y particularmente, en situaciones difíciles especialmente, y por encima de cualquier otro condicionante personal o profesional. Esta responsabilidad atañe a todos. Pero la mayor responsabilidad en una organización sólo le atañe a una persona. Exclusivamente.

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En el aniversario de Pedro Laín Entralgo, el humanista, el médico, el académico…

Tal día como hoy en el año 1908 en Urrea de Gaén, provincia de Teruel, vino al mundo Pedro Laín Entralgo, médico, historiador, ensayista y filósofo español; en resumen, una figura clave de la intelectualidad del siglo XX español.

Estudió en la Universidad de Valencia, en dónde obtuvo una plaza de colegial-becario en el entonces Colegio del Beato Juan de Ribera de Burjasot, hoy Colegio Mayor San Juan de Ribera.

Al estallar la guerra civil, se convirtió en un estrecho colaborador del clérigo falangista Fermín Yzurdiaga, y comenzó a trabajar muy estrechamente junto a otros escritores y poetas falangistas. Colaboraría  con el diario Arriba España de Pamplona, y con la revista Jerarquía.

Cuando a  principios de 1938 Dionisio Ridruejo fue nombrado director general de Propaganda, Laín Entralgo se hizo cargo del departamento de Ediciones.

Junto a Dionisio Ridruejo, fundó la revista Escorial en 1940. Esta publicación encarnó el espíritu más liberal dentro de FET y de las JONS. Se pretendía recuperar «lo que fuese recuperable» del mundo intelectual anterior a la contienda para procurar reemprender el debate cultural en la España de posguerra.

Fotografía @BIOGRAFAS

Dirigió asimismo durante algunos años la Editora Nacional. Durante los primeros años del franquismo llegó a formar parte del Consejo Nacional de FET y de las JONS. En marzo de 1940 efectuó un viaje de índole cultural al Tercer Reich, enfocado a aumentar la colaboración e intercambios culturales entre España y la Alemania nazi, donde acabó haciendo alusión a reclamaciones irrendentistas de España en Gibraltar y el norte de África.

Doctor en Medicina y licenciado en Ciencias Químicas, ocupó la cátedra de Historia de la Medicina de la Universidad de Madrid desde 1942, que había quedado libre tras la depuración franquista. Ejerció de rector de la Universidad Central de Madrid desde 1951, durante el tiempo en que Ruiz-Giménez fue ministro de Educación, dimitiendo de su cargo tras los sucesos de 1956.

Fue miembro de la Real Academia Española, en la que ingresó el 30 de mayo de 1954. Fue su director entre 1982 y 1987.

Miembro también de la Real Academia Nacional de Medicina, en la que ingresó el 14 de mayo de 1946, y de la Real Academia de la Historia, en la que ingresó el 7 de junio de 1964.

Fotografía @RAEinforma

En 1989 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y en 1991 recibió el V Premio Internacional Menéndez Pelayo.

Durante años escribió la crítica teatral de la revista Gaceta Ilustrada, actividad que le llevó a escribir teatro también. En el año 1949 alcanzó notoriedad su libro España como problema, en polémica con España sin problema, de Rafael Calvo Serer, dentro del llamado debate sobre el Ser de España.

En cuanto a su obra histórico-médica, es importante citar sus trabajos sobre la medicina en la Grecia clásica, su historia y teoría de la historia clínica y sus trabajos sobre Santiago Ramón y Cajal. Además, coordinó una Historia universal de la medicina (1972-1975), en la que participaron no solo especialistas españoles, sino también historiadores de la medicina extranjeros.

Publicó varios libros sobre antropología filosófica, en los que analizó la naturaleza del ser humano y la historia y teoría actual del problema del cuerpo y el alma. Algunas de estas obras son El cuerpo humano. Teoría actual, Cuerpo y alma. Estructura dinámica del cuerpo humano, Alma, cuerpo, persona y ¿Qué es el hombre?  Ejercieron profunda influencia en su pensamiento Ortega y Gasset y Zubiri.

Fotografía @TODOCOLECCION

En sus estudios antropológicos toma como punto de partida, por un lado, sus creencias cristianas, que de forma muy concisa resume en los siguientes puntos: Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; el hombre entero pervive tras la muerte; durante su vida terrena, al hombre le es posible comunicarse con Dios. A su vez, considera necesario tener en cuenta las últimas aportaciones de la ciencia, tanto en el terreno de la evolución como en el de la neurología, entre otros. Desde esta orientación, realiza una crítica del concepto de alma desde Platón hasta nuestros días. Para ello se apoya en la cosmología de Xavier Zubiri, sobre todo en la exposición de los niveles estructurales que el universo en su esencia dinámica ha producido, presentada en la obra Estructura dinámica de la realidad.

Afirmaba que las cuestiones sobre las que cabe tener un conocimiento cierto no podrán ser más que cuestiones penúltimas; sobre las cuestiones últimas solo será posible tener un conocimiento incierto, probable.

Pero más allá de su trayectoria intelectual, no cabe duda, que la figura de Laín Entralgo es una figura clave en el panorama intelectual de la España del siglo XX.

Fotografía @joseajarne

Junto a él, otros nombres cómo Emilio Alarcos, Dámaso Alonso, Gonzalo Torrente Ballester, Miguel Delibes, Manuel Díez-Alegría, Martín de Riquer, Gerardo Diego, Carmen Conde, Torcuato Luca de Tena, Vicente Aleixandre, o 16, entre una eterna lista sin final. Todos estos nombres, y muchos más, han escrito en letras de oro, las mejores páginas de nuestra cultura y de nuestra intelectualidad, en las cuales ahora las generaciones futuras deben reflejarse e imbuirse.

Este panel de oro de intelectuales, y los que les siguieron, dentro y fuera de la Real Academia Española. Un país se construye a base del esfuerzo de sus ciudadanos, a golpe de las referencias de las personas que fueron abriendo camino con su trabajo, pero también con su pensamiento y con forma de entender la sociedad y el mundo. Hoy, España es lo que es gracias a esos nombres y otros muchos que aún nos están dejando sus palabras. Nombres como Emilio Lledó, Mario Vargas Llosa,  Víctor García de la Concha, Pere Gimferrer, Luis Goytisolo… y muchos más. Pero también otros nombres de otras vertientes de nuestra sociedad, como los deportistas Rafa Nadal o Saúl Craviotto; el cocinero Martín Berasategui; el empresario Amancio Ortega o el cardiólogo Valentín Fuster… y muchos más, que ponen el nombre de ‘España’ en lo más alto de su disciplina profesional. Ellos hacen país a lo grande.

Fotografía: Actualidad Literaria

Sin vocear, sin discursos grandilocuentes, sin televisiones de plasma, sin abrazafarolas a su alrededor que les aplaudan todo indiscriminadamente a cambio de mantenerse en un sillón.

Hoy, Pedro Laín Entralgo hubiera cumplido 114 años. Es justo y necesario recordar a hombres como él, absolutamente necesarios, que escribieron las mejores páginas de la cultura española. De esa intelectualidad que tanto tenemos que aprender hoy. Exclusivamente por un motivo: para que las generaciones que vienen detrás asuman una sociedad en mejores condiciones que la asumimos nosotros, nuestros padres y nuestros abuelos. Simplemente por eso. ¿Nos parece poco?

 

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Aderezando los recursos humanos con una brizna de literatura

Fotografía: @joseajarne

El pasado viernes, el edificio gijonés de la antigua Escuela de Comercio acogió la presentación de un libro singular, tanto por su contenido como por su continente. «RRetos HHumanos. Tiempos de pandemia» (Editorial Kolima) es un libro escrito desde un prisma literario pero con la visión de la empresa; que es lo mismo que decir que estamos ante un libro escrito desde los ojos de la vida misma. Once directivos y su asesor literario se han sumergido en el mar literario para plasmar, a través de otros tantos relatos, situaciones reales de la vida desde el reflejo de la empresa.

La presentación fue innovadora, transgresora de principio a fin, fresca, motivadora, emotiva,  y, sobre todo, ágil. Los protagonistas fueron muy hábiles al juntar todos los ingredientes que debe tener un buen acto. Los batieron y lograron el objetivo primero y último: mantener viva la atención de los invitados y que el evento no se perpetúe en el tiempo. Ello, unido a la naturalidad de Covi Sánchez, presidenta de la Asociación de Escritores Noveles, que presentaba el acto, envolvió la escenografía en una diadema de sobriedad y atrevimiento, de realidad y meticulosidad, que pocas veces se vislumbra en el sector literario.

En medio de esta explosión de sabores y colores, hubo también un momento para la emoción. Como bien dice mi amigo Gerardo Correas, Presidente de la Organización Internacional de Ceremonial y Protocolo y de la Escuela Internacional de Protocolo, «un evento tiene que emocionar y comunicar». De lo contrario, «habremos perdido el tiempo y los recursos». La presentación del viernes no sólo emocionó y comunicó, sino que dejó un muy buen sabor de boca por los motivos ya expuestos, y otros muchos.

Fotografía: @joseajarne

Me reitero. Hubo un momento para la emoción. No estaban todos los que eran. Faltaba  Juan Antonio Esteban, director de Recursos Humanos de ALSA. Falleció de cáncer el pasado día 28 de agosto, y no llegó a ver este libro editado. Su relato es un homenaje a su mujer, Lourdes Dorronzoro, fallecida en 2020 tras luchar contra esa misma enfermedad. Muchas veces la vida es cruelmente caprichosa, y destroza familias, como en este caso. Pero Juan Antonio Esteban estuvo el viernes en la Escuela de Comercio. Además de la fotografía que presidía la mesa de presidencia (eso es cuidar los detalles de un evento), el presidente de su empresa, Jacobo Cosmen Menéndez-Castañedo acompañado de otros directivos de la empresa de viajeros por carreteras acudió, e intervino en el acto, homenajeando a su directivo.

Pero si el acto fue maravilloso en cualquiera de sus planos, el libro no se queda atrás. Doce directivos, doce relatos, doce historias de vida no es fácil combinar este triunvirato. Como bien decían en tono irónico, la disciplina castrense de Manuel Pozo se encargó del resto. Y de esa disciplina, de esas ganas de contar historias de vida desde los ojos de un directivo, vieron la luz doce magníficos relatos. Unos textos que nos hablan de la España de 2034, del paso de la vida laboral a la jubilación, de los retos sociales de la pandemia de la Covid-19, de los reencuentro con el pasado, de la discapacidad, del cáncer, del miedo escénico, de la búsqueda de empleo a partir de los 50, del voluntariado con gente mayor, del divorcio, de la adaptación de las nuevas tecnologías a los mayores… Con un prologuista de lujo: Antonio Garrigues Walker. Con estos ingredientes nada podía salir mal.

Fotografía: @elcomerciodigit

Lo mejor del libro, además del mensaje implícito de cada relato que es para saborear despacio, como se saborean los buenos platos de la variada gastronomía asturiana, es el mensaje implícito y explicito que extraes en cada conversación hablando ‘en las distancias cortas’ con cada uno de los autores. En definitiva, te tropiezas con directivos que, con una habilidad asombrosa, son capaces de ir cambiándose de ropa a la velocidad de la luz. Tan pronto te hablan desde su experiencia empresarial y directiva, como te dan una opinión acerca de su experiencia literaria. Eso no sólo enriquece la conversación y anuda la amistad, sino que te da diferentes perspectivas sociales, empresariales, económicas o políticas en las que merece la pena detenerse.

Fotografía: @joseajarne

Esta aventura literaria no puede acabar aquí. Tienen mucho más que aportar como directivos. El mundo de la empresa necesita mentes despejadas, personas con ideas claras como las de ellos. Pero también es necesario, en un plano literario, dar visibilidad, a estas nuevas voces narrativas que, desde su doble vertiente, tienen tanto que aportar al sector del libro. Y, sobre todo, darán tanto que hablar por la riqueza de sus textos, y por lo que transmiten.

No cabe duda que la calidad literaria es absolutamente necesaria para que un texto ‘sea redondo’. Pero si a eso le añadimos una visión profesional desacomplejada, objetiva, seria y rigurosa, el éxito está asegurado. Es lo que ha conseguido ‘Manuel Pozo y su ejército’ con este libro. Pero el viernes, cuando terminó la presentación nos quedamos con ganas de un nuevo libro. Sería justo y necesario.

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Ni entonces ni nunca

Fotografía: Derecho Constitucional

El Congreso de los Diputados y el Senado españoles -o sea, las Cortes Generales-, el Capitolio norteamericano, el Parlamento francés, el Bundestag alemán, el Parlamento italiano, la Cámara de Diputados luxemburguesa, el Congreso de la Unión mexicano, el Parlamento sudafricano, la Asamblea Federal suiza, o el Parlamento británico son algunos de los Órganos Legislativos Nacionales de los 194 países reconocidos oficialmente por la ONU.

El pasado día 6 de enero se cumplió un año del asalto al Capitolio por los seguidores del expresidente Trump, descontentos con la victoria electoral del electo presidente Joe Biden.

Para un territorio, sea una nación, una comunidad autónoma o un municipio, la ofensa más grave que se puede cometer es que se tome por la fuerza. Es la  ‘la casa de todos sus ciudadanos’. O sea, la ‘vaca sagrada’ de sus ciudadanos, y merece respeto máximo y honores a partes iguales.

Fotografía: @rtve

A todos aún se nos secan las venas al recordar la famosa noche del 23F del año 1981 en España, cuando el teniente coronel Antonio Tejero, al mando de un grupo de guardias civiles engañados y manipulados, asaltó el Congreso de los Diputados. De igual forma, que mucho más recientemente, continuamos sin salir de nuestro asombró al comprobar cómo aquel 1 de Octubre de 2017 un grupo de ‘catalanes iluminados’ volaron por los aires su Estatut y le dieron una patada a nuestra Constitución. Afortunadamente, en ambos casos, nuestro Estado Derecho funcionó perfectamente.

Son hechos que jamás debieron pasar ni España ni en ningún otro país del mundo. Igual que jamás debió producirse el asalto al Capitolio. Ni entonces ni nunca.

Pero el propio asalto al Capitolio norteamericano, si cabe, merece una reflexión especial. Un asalto a un parlamento es un hecho gravísimo. No en vano, los parlamentos, de cualquier condición, encarnan la soberanía nacional de ese territorio, y la institución merece el máximo de los respetos, como acabo de señalar.  Estamos en el Sancta Sactorum de la soberanía nacional de cualquier territorio. Casi nada. Casi mucho.

Fotografía: @nytimes

Como bien acaba de señalar el propio Joe Biden, lo acontecido hace un año en Washington fue «poner un puñal en el cuello de la democracia». Pero este hecho, si cabe, resulta muchísimo más grave si viene alentado por un presidente electo, como fue el caso de Trump. Aquello fue una ofensa no sólo para la democracia norteamericana, sino para el orden mundial. El país más democrático y más libre del mundo puso en riesgo su orden interno y sus relaciones internacionales. Y todo cocinado por un presidente electo y derrotado, vanidoso, prepotente, orgulloso y sin respeto a nada ni a nadie. En su escala de valores no entraban (ni entran) palabras como ‘derrota’ , ‘educación’, o ‘decencia’. Basta ojear la hemeroteca. Mucho menos el concepto de derrota electoral.

Aquella turba que asaltó el Congreso norteamericano (según el FBI, unas 2.000 personas), tuvo sus protagonistas, como en el cine o en el teatro. Algunos eran líderes políticos, otros eran golpistas y algunos, incluso, las dos cosas a la vez.

Fotografía: @eldiarioes

Algunos especímenes nos dejaron imágenes para la Historia. Imposible no recordar al ‘chamán de QAnon’, que recorrió el interior del Capitolio a pecho descubierto, con la cara pintada y una espectacular cornamenta en la cabeza Parecía que iba a ser todo diversión cuando se plantó en la mesa de la presidencia del Senado y se puso a rezar. Acaba de ser condenado a 41 meses de cárcel.

Jake Angeli, que así se llama el chamán, pactó con la Fiscalía declararse culpable de un cargo menor para reducir condena. Fue un acuerdo negociado por el mismo abogado que lo había definido como “un jodido retrasado”. Ahora, con nueva representación legal, se dispone a apelar su sentencia desde la cárcel y se compara con Ghandi, Martin Luther King y Jesucristo.

Fotografía: @eldiarioes

Otro que también se ha declarado culpable es el que saltó a la fama por robar un atril y saludar a la cámara al marcharse. La pena máxima que le puede caer es un año de cárcel y multa de 90.000 euros. Dice que quiere escribir un libro.

A diferencia de esos dos, otra de las “estrellas” del asalto ha preferido ir a juicio y no declararse culpable. La foto de Richard Barnett apoyando los pies en una mesa del despacho de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, le ha traído muchos problemas. Podrían caerle siete años de condena y no parece que la cosa vaya bien: ya se peleó con el juez, también con la Fiscalía y su entrevista posterior a la invasión llamando “zorra” a Pelosi no ayuda a calmar las aguas. Así las cosas, ninguno lo tiene tan mal como los 60 asaltantes acusados de golpear y herir a policías.

Como se observa, los diferentes protagonistas de aquella ‘gesta’ tenían mucho paranoicos, y poco de demócratas. Igual que quien les aupó a esos cielos de arena.

Fotografía: @pixabay

Ha transcurrido ya un año. Para la inmensa mayoría de la sociedad internacional, el asalto al Capitolio de Washington se ha convertido en una mancha en la historia de la democracia mundial, especialmente de la occidental. Pasa el tiempo y la sociedad tiene una especial habilidad para olvidad aquello que no le aporta nada positivo. Sin embargo, sí es importante recordar este suceso, y otros similares. Ayudan (en este caso, a la sociedad norteamericana) a entender sus errores, y a saber qué camino tomar para no repetirlos.

Lo dijo el abogado norteamericano Ralph Nader «Tu mejor maestro es la última equivocación que tuviste». Confío que para el pueblo norteamericano el asalto al Capitolio sea su mejor maestro, y el último. Exactamente igual que para el pueblo español. Probablemente ningún español deseemos nuevos maestros. De errores estamos bien servidos… aunque a veces tengamos la sensación agridulce de no aprender de los mismos.  Y así nos va.

 

 

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Manoseando el español

El idioma español es el cuarto idioma más hablado del mundo con más de quinientos millones de personas hablantes en los cinco continentes. Se estudia en más de un centenar de países, siendo cada vez más personas las que muestran su interés por nuestra lengua.

Fotografía: @Fundeu

Estos datos se deben en una buena parte a instituciones como la Real Academia Española, el Instituto Cervantes o la Biblioteca Nacional de España que se dejan la piel para que nuestra lengua madre sea una de las lenguas más universales a lo largo y ancho del mundo.

Como diría un ‘nini’ que se lleva cada mes cinco mil eurazos exclusivamente por intentar destruir lo que nuestros padres y nuestros abuelos construyeron con su sangre, su trabajo y su esfuerzo, “esto no lo digo yo”, esto son datos constatables y referénciales.

Nuestro idioma es una de las mejores demostraciones de la llamada ‘marca España’. Como dijo Su Majestad don Felipe VI en el acto de conmemoración del 70º aniversario de la Asociación de Reales Academias «nuestra lengua común es el valor que más nos identifica y que suscita verdadero respeto y admiración en el mundo». Estas palabras del monarca, por sí mismas tendrían que llenarnos de orgullo y ser el mejor baluarte para defender nuestro idioma hasta en el rincón más minúsculo de España.

Si cada vez hay más ciudadanos en el mundo interesados por aprenderlo, ¿qué motivos hay para que los españoles, con independencia de nuestro lugar de residencia y de nuestro origen, no lo defendamos y lo protejamos?

Pero evidentemente esto es una utopía, ya que hay determinados lideres políticos que se dedican a jugar a virreyes de la época de Felipe II, y cada mañana nos regalan una estupidez nueva en forma de traición a nuestro idioma, y a nuestra Historia. En consecuencia, a nuestra cultura.

El escenario es poco decente por no decir nada, y muy mugriento,

Fotografía: @libertadddigital

Por un lado, tenemos a ese niñato llamado Gabriel Rufián, al que le gusta mucho los numeritos de circo en el Congreso de los Diputados. En estas haciendas es único; se las pinta sólo para montar el circo un día sí, y otro también. En un arrebato de arrogancia y soberbia inconmensurables, consciente por otro lado, que Pedro Sánchez y sus palmeros van a comer en su mano, pone una exigencia obscena para apoyar los Presupuestos Generales del Estado:  las plataformas digitales (Netflix, HBO, y otras) tienen que emitir el 6% de sus contenidos, doblaje y subtitulación en lenguas cooficiales. Y Sánchez cede…  asegurándose así, seguir calentando el asiento del Palacio de La Moncloa, al menos, un año más. Antes que sentarse con el Partido Populary escuchar su opinión, prefiere sentarse con los que un día sí y otro también dan patadas a la Caonstitución y escupen a la figura del Jefe del Estado y a los simbolos de nuestra nación. Ése es el nivel.

Fotografía: @expansioncom

En paralelo a esto, el compi yogui de Rufian que mangonea en Cataluña con los que en 2017 dieron una patada en la cara a la Constitución de 1978 dejan a los pies de los caballos a una familia de Canet. Pere Aragonés vuelve la espalda a una familia catalana, que sólo ha cometido un delito: defender el derecho legal de su hijo de cinco años a recibir el 25% de las asignaturas en castellano. Aragonés les ha negado este derecho y Pedro Sánchez les ha vuelto la espalda a cambio del respaldo de ERC para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Ésta es la decencia de unos y otros.

Y en medio de esta situación tan bucólica otro virrey autonómico quiere liarla manoseando el español, también por un puñado de votos. Hablo de Adrián Barbón, Presidente de Asturias, que quiere imponer una ‘cooficialidad amable’. Dicho en cristiano: quiere imponer una lengua que no existe. Otro que no se entera de nada. Y en este punto me acuerdo de lo que en 2017 dijo aquel agente de los Mossòs a un independentista. Pues eso…

Fotografia: @ESDiario_com

Una cooficialidad nunca puede ser amable. Según el diccionario de la Real Academia, en su primera acepción, define esta palabra como «digno de ser amado» y en su segunda acepción «afable, complaciente, afectuoso». ¿Alguien se imagina un idioma afectuoso? Otro ejemplo de la manera de actuar de los compis yoguis de Sánchez y de la ya jubilada Adriana Lastra…

La imposición de un idioma no es ética ni tampoco decente. Lo que está sucediendo en Asturias es vergonzoso a todas luces. Al igual que lo que está sucediendo en Cataluña. Es un atropello a las libertades.

Pero lo más grave de Asturias es que para conseguir este logro tan corto como maloliente, Adrian Barbón, lo está intentando por la puerta de atrás. Para eso busca el apoyo de otro partido, de corto recorrido, que está en fase de liquidación. Foro Asturias ni está ni se les espera, a pesar de que mientras llega ese momento enredan, y enredan, y vuelven a enredan para enfangar todo lo que hay en su entorno. Barbón ha permitido que Foro tenga grupo parlamentario propio, con tan sólo dos diputados -que en realidad es uno, porque apenas se cruzan un triste ‘buenos días’  siquiera por whatsapp de escaño a escaño- dando una solemne patada a la norma que dice que no es posible que la Junta General tenga grupos parlamentarios con menos de tres diputados.

Pero para el Presidente de Asturias esta norma no existe. Todo a cambio de un puñado de votos. Todo a cambio del un mangoneo tan mohoso como deshonesto. A ver si se entera de una ve. En Asturias sólo vale la Ley de uso y promoción del bable/asturiano de 1998. Lo demás son ganas de enredar y de manipular.

Fotografía: @expansioncom

Da asco, y vergüenza, que se mercadee con un idioma como el español, a cambio de un puñado de votos, negociados en cuartos oscuros para seguir manteniendo calentito un sillón.

Podría seguir poniendo otros ejemplos de indecencia política, en donde el virrey de turno hace y deshace a cambio de un puñado de votos. Mientras tanto Pedro Sánchez sigue comiendo en sus manos, y sigue tocando el arpa muros adentro de La Moncloa. No lo voy a hacer. Estos ejemplos son suficientes para ilustrar hasta qué punto se manosea el español y se usa como un trapo sucio que se tira a la cara al más puro estilo barriobajero.

Cada cual puede hablar en la lengua que quiera pero sin imposiciones y con total libertad. En el momento que tropezamos en el piedra de la imposición y de la prohibición se vuela por los aires cualquier aroma de libertad que debe prevalecer en una democracia de verdad. Y esto tendría que tenerlo muy claro, y aplicarlo Pedro Sánchez, y todos los Presidentes autonómicos. Un ejemplo de esa libertad es Galicia, en donde mayoritariamente se habla gallego pero desde el respeto y la libertad.

Toda imposición lingüística sin argumentación cultural y jurídica es un atropello a los valores constitucionales del 78. Es una forma política de crear ‘chiringuitos’ y agradecer los servicios prestados a los amigos de turno. Pero lo más grave es una manifiesta falta de respeto a los más de quinientos millones de personas que hablan el español en el mundo, y a quienes se dejan la piel por cuidar, divulgar y enseñar nuestra lengua. Lo dijo nuestro monarca, lo han refrendado numerosos académicos de la Real Academia, “uno de nuestros valores como nación es nuestro idioma”. Para algunos es la diana perfecta para dividir y enfrentar a la sociedad.

También a las familias. Pero quienes dividen y separan no se dan cuenta de un pequeño detalle: la gente tiene memoria, especialmente a la hora de votar. Siempre se acuerda de quien ha aglutinado y ha trabajado en torno a los valores constituciones, y quienes han sembrado la división y la separación. Y hoy por hoy, Sánchez y sus palmeros dividen más que aglutinan. Es más,  sólo saben fragmentar y enfrentar. Únicamente por mantener calentito el asiento del Falcón.

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La imagen

Durante mi reciente viaje a Zaragoza he podido recoger la opinión de muchas personas de mi entorno más cercano, y otras no tanto, en relación a la vida política aragonesa. Todo el mundo coincide en lo mismo: la buena sintonía que existe a nivel institucional entre el Presidente del Gobierno de Aragón, el socialista Javier Lambán, y el alcalde de Zaragoza, el popular Jorge Azcón. Desde la discrepancia política e ideológica, saben aparcar las siglas para poner sobre la mesa los verdaderos problemas que afectan a los ciudadanos de Aragón y, especialmente de Zaragoza.

La discrepancia política e ideológica no debe afectar a los problemas que afectan a la sociedad. Los dos grandes partidos constitucionales, PP y PSOE, están para hacer política, para resolver los problemas de los ciudadanos, para buscar soluciones a los desafíos de la sociedad. Y esto no es una opción.

Lamentablemente, en muchas ocasiones algunos no lo ven así. Poner un cordón y desoír todas las propuestas que se hacen desde el principal partido de la oposición no es ético. Es incendiar las calles de la política, y eso ni es decente ni es ético.

La imagen y la actitud del alcalde Azcón y del Presidente Lambán es un canto de esperanza a que otra forma de hacer política es posible. Basta con emplear, en palabras del Profesor Emilio Lledó, unos “grumos” de voluntad, compromiso, diálogo, y respeto institucional.

En el Día de la Constitución, algunos tendrían que darse cuenta que escuchar y sentarse con él principal partido de la oposición no sólo no es una opción, sino que debería ser la única forma de hacer política. Pero si no saben hacer política, ya saben cuál es la solución. No es necesario que yo lo especifique, ¿o sí?

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Ejea huele a protocolo

Ni me acuerdo ya los años que hace que nos conocemos Javier Carnicer y yo. Creo que ni habíamos nacido los dos que ya éramos amigos de verdad. Aunque él nació unos días antes; por eso es un poco más ‘viejico’; por eso ya peina canas.

Fotografía: @diariodeteruel

Desde el principio de los tiempos, como bien señala Ángel Pérez en su perfil de Facebook, en la época que Javier se dedicaba a jugar al fútbol con pelotas de papel en el hall del viejo edificio del Gobierno de Aragón de la zaragozana Plaza de los Sitios, Javier ya me demostró no sólo que tenía “muy buen caldo” (que diría mi madre), sino que apuntaba maneras para esto del Protocolo.

Pero desde aquella época siempre me he encontrado -vuelvo a referirme a mi madre-, una cabeza muy bien amueblada, que sabía muy bien que quería en el plano personal -evidentemente, su Marian del alma-, y en el profesional -su protocolo, que lleva tatuado, hasta en su corazón-. Y es que Javier es todo eso… y mucho más.

Javier es protocolo y ceremonial en estado puro. Pero también es comunicación y liderazgo. Es marca e imagen. Es humildad y determinación a partes iguales. Es valores y experiencia en cantidades industriales. Es presente y proyección de futuro. Es adelantarse a los acontecimientos antes que sucedan. Es organización, lógica, y sentido de la responsabilidad en estado puro… y otros mil valores más como persona y como profesional que no enumero para no cansar, pero quienes le conocemos de verdad sabemos que las aplica las veinticuatro horas del día y los trescientos sesenta y cinco días del año.

Fotografía @CARTV_

He sido un privilegiado. He sido testigo de excepción, y he vivido desde la barrera su fulgurante trayectoria profesional de la que me siento tan orgulloso como si fuera la mía propia, porque el hecho de que mi mejor amigo haya tenido está proyección profesional, me hace sentirme tan feliz y tan orgulloso como si la hubiera tenido yo mismo.

Pero también desde esa misma barrera he asistido a cientos de actos en los que él era el director de orquesta (permitidme la licencia). Y esa profesionalidad, ese buen hacer, ese trabajar “tras la cortina” (como él mismo dice), no sólo es envidiable, sino que es un espejo y un modelo para las generaciones que vienen detrás pisando fuerte y, lógicamente, para todo el sector.

Todo, absolutamente todo lo que he aprendido de ‘este mundo’ se lo debo. A su forma de trabajar. A sus opiniones, siempre sinceras y honestas, A su manera de ser y de actuar. Recuerdo como anécdota, cuando le anuncié que daba el salto a la junta directiva del Partido Popular de Gijón que me dijo: «ya sabes que cuando lo hagas mal te lo voy a decir». De momento voy librando…

Este ejeano emigrado a Zaragoza, cuyo color “pasional” es el azul, ya ha demostrado que es un referente en el sector, un referente con mayúsculas, que en su trayectoria profesional ha sabido no sólo trabajar pluscuamperfectamente bien, a pesar de estar sometido “a la dictadura del error”, sino tener excelentes relaciones profesionales con todos los lideres políticos aragoneses desde “antes de Pedro IV”. Y es que como dijo en su momento quien fuera el Jefe de Protocolo de la Casa del Rey, Alfredo Martínez Serrano, «el protocolo sirve para evitar tensiones». Y Javier lo ha llevado hasta su máxima expresión.

Pero su mente cana es tan lúcida que ha sido capaz de hacer magia y parir aplicaciones informáticas para hacer más cómodo el trabajo propio y de sus compañeros. En Aragón, en Asturias, y en el resto de España, a eso se le llama sumar. Lo demás son tonterias.

Fotografía @RProticolo

Su trayectoria vital y profesional se ha visto recompensada este pasado mes de octubre por toda una vida -y lo que le queda-, dedicada al protocolo y al ceremonial. Su Majestad el Rey Felipe VI le distinguió con la Cruz de Oficial de la Orden de Isabel la Católica. Este reconocimiento, más que merecidísimo, lo recogió -como él mismo ha señalado- «con orgullo y en nombre de sus compañeros». Otro valor en su DAFO personal y profesional. Para Javier, el trabajo en equipo es prioritario. Sumar desde la individualidad a la colectividad para lograr el éxito es otro de sus ‘santo y seña’.

Podría seguir escribiendo líneas y líneas sobre Javier, y este texto no tendría no tendría fin. Pero no lo voy a hacer. Quiero acabar estas líneas con un deseo inalcanzable. Ojalá que cada institución privada, que cada Administración Pública (cada ayuntamiento, cada comunidad, cada ministerio…), sea capaz de poner un Javier Carnicer en su vida. Les irá mejor. Pero el Gobierno de Aragón es privilegiado. Tiene un intangible. Su Jefe de Protocolo. Un valor en alza.

Y algunas personas tenemos otro: disfrutar de su amistad con mayúsculas. Otro valor que, por cierto, hemos logrado que no cotice en Bolsa. Otro privilegio.

 

 

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Lardero merece una reflexión…

Fotografia: @lariojacom

Una de las cosas que más graves que le pueden suceder a una persona es que pierda a un hijo, pero aún lo es más grave que muera asesinado. Pero la situación todavía reviste más atrocidad, dolor, y crueldad si partimos de la base que este crimen se podía haber evitado.

Se nos llena la boca, y se nos ensancha el pecho cuando hablamos de Estado de Derecho, y no es para menos. Pero lo sucedido en Lardero hubiera sido perfectamente evitable si el Estado de Derecho hubiera funcionado correctamente. Algo ha fallado cuando una persona con delitos de sangre a sus espaldas sale en libertad, y sabiendo que puede ser reincidente, no se le somete a ninguna medida de vigilancia permanente.

Pero a eso hay que añadir que a un tipo como Francisco Javier Almeida, con su ‘hoja de servicios’, que ha confesado literalmente que «tengo un instinto que no puedo dominar», se le permita vivir a doscientos metros de un colegio sin ninguna medida de vigilancia.

Es evidente que el detenido en Lardero, además de un criminal, es un psicópata, y hay que tratarlo como tal. Dicho de otro modo, si bien tiene que caer sobre él todo el peso de la ley para que jamás vuelva a cometer una matanza así, también es bien cierto que de inmediato se le debe someter a un tratamiento psiquiátrico.

Fotografia: @elpais_espana

En su libro «Raíces de la Violencia: Un estudio sobre el mundo del delito», el Profesor José Antonio García-Andrade afirma que “A lo sorprendente del asalto, a su hiperhostilidad incomprensible y a su ‘inmotivación’, hay que unir otro aspecto que aumenta el miedo social, y es que, una vez cometida la agresión, la indiferencia afectiva del acto es tal, que no surge nunca el arrepentimiento, salvo en aquellos casos en que el cuadro clínico remita casi en su totalidad, sin defecto importante, en cuyo momento sí puede surgir el arrepentimiento, y si ocurre esto la reacción del enfermo puede ser tan dramática que desencadene a su vez una nueva tragedia”.

La reflexión clínica y forense del doctor García-Andrade se ha hecho realidad en Lardero. El ‘protagonista’ de esta historia es un reincidente.  Estamos ante un hombre de 54 años, vecino de Lardero, y con antecedentes por agresión sexual en 1993, por la que se le sentenció a 7 años de prisión, y por asesinato y agresión sexual, en agosto de 1998, sentenciado a veinte años y diez años, respectivamente.

Según informa la Delegación de Gobierno en La Rioja, en 2020 fue trasladado desde otra prisión a Centro Penitenciario de Logroño y obtuvo la libertad condicional el 8 de abril de 2020, a pesar de que la condena se le extinguía el 17 de agosto de 2023.

Fotografia: @europapress

A esto hay que añadir que el 25 de octubre de 2021, se denuncia ante la Guardia Civil en el Puesto de Villamediana de Iregua que en el Colegio Villa Patro de Lardero un varón invitó a una niña a ir a jugar con su hija, a lo que no accedió.

Por tanto, y ante esto, la primera reflexión que cabe hacerse es qué ha fallado para que un individuo con este ‘historial’ delictivo quedase en libertad sin ninguna medida cautelar…

Pero, además, como sociedad debemos tener claro qué podemos hacer con estos ‘pobres diablos’ porque la prisión no es la salida, y la libertad tampoco. Como se ve en este caso, y en otros, no son capaces de reinsertarse con normalidad.

La salida natural es el ingreso en psiquiátricos penitenciarios, con los recursos necesarios, en dónde puedan cumplir la condena judicial y a la vez puedan individuos no pueden estar en libertad. Son un peligro público. Son un riesgo para la sociedad, y para ellos mismos.

Otra reflexión al hilo de todo esto es si España cuenta con una túpida red de psiquiátricos penitenciarios con todos los recursos necesarios para tratar a Almeida y a otros individuos de su estirpe.

En el libro anteriormente citado, el Profesor García-Andrade se refiere a los centros penitenciarios y hace referencia a internamientos de individuos tras haber cometido hechos muy graves y son rechazados incluso por sus familiares que tienen autentico miedo a las altas hospitalarias y al retorno al hogar.

Fotografia: @DiarioDeNavarra

Imaginemos por un instante… si las propias familias tienen miedo, ¿cómo lo vivirán los vecinos y el entorno social en cuestión del individuo?

Lo sucedido en Lardero no puede volver a repetirse. El Estado de Derecho debe funcionar perfectamente. No puede haber nuevos fallos. de estas características. No nos podemos permitir la licencia de perder más víctimas inocentes. Son demasiadas las lágrimas vertidas ya. Es el momento de actuar, y rápido. Mañana podría ser tarde. Dejemos de mirar a otro lado. Ya no valen las excusas de patio de colegio. Y si hay dudas, pregunten, pregunten… Pregunten a la familia del pequeño Álex.

 

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María, Leonor y otras chicas del montón

María y Leonor son dos jóvenes preadolescentes a las que la vida les ha sonreído de forma diferente, pero ambas tienen un denominador común: en sus manos, y en el de otros muchos jóvenes de su generación, está la ingente labor de tejer el futuro de la sociedad y del país en el tocará labrar su futuro y su vida.

Ambas también están unidas geográficamente por una ciudad literaria por excelencia: la Oviedo de Clarín.

Fotografía: @pixabay

María, por su parte, es una joven de catorce años que lo tiene todo. Una familia estructurada, una vida estable y buena, unos estudios que le proporcionan no sólo conocimientos, sino el instinto normal de cual ser humano de su edad de querer descubrir nuevas experiencias en la vida y en el mundo. Esto que, a simple vista parece normal, en el fondo no lo es tanto, porque lleva implícito cierto grado de atrevimiento y de riesgo inconsciente por descubrir nuevos elixires que no sirven de nada, aunque ella crea que sí. Este afán por experimentar nuevas y efímeras pócimas, ya sabemos que no le va a durar. Aguantará tan solo hasta que compruebe, quizás en su propia piel, las consecuencias devastadoras de ciertos manjares, que realmente no lo son tanto.

Su madre, a la que llamaré Sonia, me consta que está preocupada por esta deriva. He escuchado y he compartido sus preocupaciones. Y lo seguiré haciendo. Como madre le preocupa el futuro de María, y también el de su hijo mayor. Pero el foco de atención lo tiene especialmente en María. Su objetivo y su prioridad, preservarla de las debilidades de la edad y de la inocencia por descubrir lo que no debe descubrir. Sonia quiere protegerla de determinados estilos que a su edad podrían ser más peligrosos de lo que la propia María cree, a pesar de que ella piense lo contrario.