Un blog de actualidad, periodismo, cultura, salud., ciencia, investigación, arte... y la vida

Categoría: Tendencias

«Lo que bien se hace, bien parece»

Fotografía: Minicar

Desde muy niño siempre recuerdo una frase de mi padre que nos decía a mis hermanos y a mí: «Lo que bien se hace, bien parece».

Cuando yo tenía unos doce años aproximadamente, una tarde de primavera, en un gran pinar de Zaragoza, mi hermano y yo nos brindamos a limpiarle su entonces ‘flamante’ Simca 1200. Pero pronto los dos reparamos que aquella tarea era mucho más ardua de lo que pensábamos. Por eso empezamos a tomar decisiones propias de la edad: no era necesario limpiar los faros –ni delanteros ni traseros porque al dar las luces nadie se daría cuenta si estaban o no sucios-, ni aquellos parachoques tan antiguos que llevaba. Y… por supuesto, también decidimos que el interior del coche tampoco había que limpiarlo… Bastaba con repasar –literalmente- las puertas el capó el portón del motor y un poco el techo del coche. Es decir, la comodidad a nuestro alcance…

Fotografia:@pixabay

Mi padre, al ver aquel cúmulo de decisiones de dos zagales de doce y de nueve años respectivamente, tomadas unilateralmente bajo el lema de ‘la ley del mínimo esfuerzo’, nos sentó a su lado y nos dio toda una lección de vida. He de reconocer que fue de las pocas veces que ejerció de padre sin inmutarse, sin enfadarse, y, sobre todo, sin levantar la voz y, lo mejor, sin sacar la mano de paseo…

Nos explicó que en la vida las cosas había que hacerlas bien, independientemente del esfuerzo que costara hacerlas así, o de lo que ello conllevara en otros contextos. Para él, una cosa bien hecha, siempre estuvo bien. Y está máxima le acompañó durante 73 años.

Curiosamente, esta frase me viene acompañando en mis ‘taitantos’ años, porque también considero que aquello que se hace bien, bien resulta.

Fotografia:@pixabay

Por eso hay que actuar bien en tu esfera personal y profesional, en tu entorno social… en todos los ámbitos… porque si se actúa bien, el resultado será óptimo y positivo.

Por eso me repatea que, sin ir más lejos, en la esfera profesional existan profesionales (de cualquier ámbito) que siempre vayan con su corona de ‘buenos’ y ‘dignos’, pero, sin embargo, no sean capaces de hacer su trabajo con rigor, profesionalidad y ética. Y no lo hacen, no porque sean malas personas ni perniciosas. Ni mucho menos. Únicamente aplican la “ley del mínimo esfuerzo”.

Cada vez me encuentro más personas en esta situación. Personas que hacen su trabajo para ‘cubrir el expediente’, pero no porque sienten y aman lo que hacen, y, por tanto, hacen bien su trabajo.

Fotografia:@pixabay

En el trabajo, como en la vida, como en cualquier otro ámbito, hay que dar siempre lo mejor de cada uno. Sólo así, desde el rigor, la profesionalidad y la ética, contigo mismo y con los demás, las cosas pueden tener un éxito rotundo. En este mismo espacio, el pasado fin de semana reconocía el trabajo serio, riguroso, concienzudo y eficaz de nuestro voluntariado. Si no hicieran un buen trabajo, no podríamos estar orgullosos de ellos. Lamentablemente no podemos decir lo mismo cuando a diario te tropiezas con profesionales que hacen su trabajo de forma mediocre, sin interés y sin espíritu. No podremos estar orgullosos de ellos. Ni ayer ni hoy ni mañana.

(Fotografía de encabezado: Pixabay)

Impactos: 4

El voluntariado, esa pieza imprescindible

Fotografía: @OxfamIntermon

La reciente Historia de España está salpicada de grandes y pequeños sucesos que, de una forma u otra, no sólo han convulsionado nuestra piel, sino que han sacado lo mejor de cada uno de nosotros mismos en favor de los demás.

No es cuestión de hacer un listado de estos sucesos. Pero  podríamos citar algunos de ellos: el terrible incendio del Hotel Corona de Aragón, de Zaragoza en 1979; la macabra e interminable lista de los diferentes atentados de la banda terrorista ETA a  lo largo de tantas décadas; el incendio de la discoteca ‘Alcalá 20’, en Madrid en 1983;  el incendio del camping de Los Alfaques, en Castellón, en 1978; el desastre aéreo del aeropuerto de Los Rodeos en 1977; el hundimiento del petrolero ‘Prestige’, en las costas gallegas, en 2002;  el vertido tóxico en Aznalcóllar, en Sevilla, en 1998; el terremoto de Lorca en 2011; el tren de cercanías que 2010, en Castelldefels (Barcelona), arrolló a 25 personas; el accidente del Boeing 747, que se estrelló cuando intentaba su aproximación al aeropuerto de Bilbao, en 1985; el vuelo de Spanair que se estrelló cuando despegaba desde el aeropuerto de Madrid-Barajas, en 2008;  el descarrilamiento del metro de Valencia en 2006, la riada del camping de Biescas, en 1996; el choque de un Talgo en la provincia de Albacete, en 2003;  o los devastadores incendios forestales a los que se está viendo sometida España en los últimos años, y, ¡cómo no!, la pandemia de la Covid-19.

Fotografía: @fmapfre

Todas estas catástrofes, y muchas más, nos secaron las venas y el alma, y nos dieron una bofetada de realidad. Nos demostraron hasta qué punto somos vulnerables, y hasta qué punto no tenemos absolutamente nada asegurado en nuestro día a día.

Pero también nos dieron toda una lección, quizás mucho más importante.  Nos demostramos a nosotros mismos, como sociedad y como nación, cómo en los momentos más difíciles, somos capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos en favor de los demás, sin preguntar, sin cuestionarnos nada, sin titubear, arrimando el hombro sin descanso… Esta lección es fundamental porque nos ha demostrado, primero a nosotros mismos, y luego al resto de la sociedad, que somos una gran nación, un país que se crece ante las dificultades. Somos capaces de unirnos, de reinventarnos, de sacar lo mejor de cada uno de nosotros en favor de los que se han quedado en medio de la nada.

Fotografía: @colnedca

En esos momentos, cuando la vida muestra sus peores fauces, cuando la tragedia se hace presente, y el dolor, el desconsuelo, la angustia, la desesperación, el pesimismo o el desasosiego invaden todo, siempre hay una mano amiga y anónima que nos dice «creo en ti». Y estrecha esa mano desconocida para brindar sus conocimientos y su formación, sus alimentos, sus enseres personales y hasta su hogar de forma totalmente desinteresada.

Me refiero a los voluntarios, ese ejército sempiterno de hombres y mujeres que siempre están en los momentos más difíciles dándolo todo, de forma generosa, uniendo una hora con otra, un día con el siguiente, para que quien se ha visto azotado por una tragedia se sienta, al menos, reconfortado y aliviado.

Fotografía: @CruzRojaEsp

Lo viví en directo cuando se produjo la riada del camping de Biescas. Los biesquenses no sólo arrimaron el hombro con los servicios de protección civil y emergencia ayudando en las tareas de rescate de las víctimas, sino que se organizaron para repartir ropa y alimentos entre los heridos, y acoger en sus propios domicilios a quienes la brutal crecida del Torrente de Arás les dejó absolutamente sin nada. Brindaron toda su ayuda y su generosidad de forma voluntaria, perfectamente organizada, de diferentes formas, y sumando, como un servicio de emergencia más, que es lo que eran en realidad.

Y también lo vivi muchos atrás en Zaragoza, cuando se produjo el incendio del Hotel Corona de Aragón. Muchas personas anónimas se ubicaron en las intersecciones de las calles zaragozanas para regular el tráfico y facilitar el continuo goteo de ir y venir de ambulancias a los diferentes hospitales de la ciudad, dado que todos los efectivos de Policia Local se encontraban en las inmediaciones del hotel incendiado, en plenas tareas de rescate de las víctimas.

Fotografía: @UltimaHoracom

O los cientos de voluntarios que, junto a los bomberos forestales, los vemos estos días en los diferentes incendios que asolan nuestro país.

Y como estos ejemplos, podría poner miles más… como los cientos de voluntarios que recogieron ‘chapapote’ en las costas gallegas, tras el hundimiento del Prestige.

En resumen, los voluntarios a diario nos dan toda una lección de vida y de compromiso que no podemos olvidar, porque siempre están ahí, siempre, especialmente cuando vienen mal dadas…  Suman, trabajan, se comprometen, y dan lo mejor de ellos mismos como si no hubiera un mañana. Por eso, resulta de vital importancia su presencia, y no sólo en el ámbito de las emergencias.

También es imprescindible su trabajo, su dedicación y su entrega en el Tercer Sector. Las ONGs no podrían realizar ninguno de sus proyectos sino tuviesen detrás un ejército anónimo, invisible e imparable de voluntarios que empujan, potencian y llegan a donde la propia entidad no es capaz de llegar.

Fotografía: @FCodespa

¿Y qué podemos decir de las entidades sociales, socio-asistenciales,  de pacientes o de discapacidad? En esta área el trabajo del voluntario no es que sea importante, es imprescindible.

Sea como fuere, ciertamente, los españoles podemos sentirnos orgullosos de nuestra capacidad de reacción cuando vienen mal dadas, pero esta capacidad se debe en buena parte al trabajo desinteresado e infinito de los voluntarios.

En España podemos presumir de muchísimas cosas, aunque a algunos les escueza, pero nuestro voluntariado es un sector que se merece un reconocimiento especial. Sin ellos, ¿Qué sería de nosotros cuándo nos damos de bruces con la realidad más cruel?

(Imagen de fotografía de cabecera: @OkiDiario)

Impactos: 8

En la 65ª edición de la Feria de Muestras de Asturias

Fotografía: @GijonImpulsa

El pasado día 6 de agosto abrió el telón la 65ª edición de la Feria Internacional de Muestras de Asturias en el recinto Luis Adaro de Gijón, una cita ineludible en el maratoniano verano gijonés.

Como dice el bolero, 65 ediciones no son nada… ¿o sí? Sea como fuere, ciertamente, la Feria de Muestras es el mejor aparador económico, industrial, comercial y social de Asturias, que se catapulta al resto de España. Esta vitrina de la mejor Asturias, se le debe, sin duda, a la Cámara de Comercio de Gijón que, año a año, hace que durante veinte días de agosto Gijón sea el epicentro económico, industrial, social y comercial con un más que magnífico reflejo nacional.

El recinto Luis Adaro se transforma durante veinte días en un centro comercial, industrial y económico sin precedentes en Asturias. Acoge a 2.000 empresas regionales, nacionales e internacionales, que acercan a los visitantes sus servicios y productos en los cerca de 700 stands instalados en el recinto. Esta vorágine da lugar a que diariamente sean muchos los actos que se celebren en el recinto ferial, y con él, miles de personas de la vida pública gijonesa, y nacional los que participen en  los mismos.

Fotografía: @lanuevaespana

La ministra de Educación, Pilar Alegría dio el pistoletazo de salida a esta edición el pasado día 5 de agosto, acompañada de las primeras autoridades de la comunidad autónoma y de Gijón, y una más que notable representación de la vida social, económica, comercial, industrial, y política de Asturias. Ellos, únicamente, encabezaban una larguísima lista de nombres que durante estos veinte días pasarán por el recinto ferial para poner en valor sus conocimientos profesionales, participar diferentes eventos, cerrar actividades comerciales, o únicamente recorrer una buena parte de sus 160.000 metros cuadrados en busca de respuestas a su actividad social, económica, comercial, o industrial.

Tras dos eternos años de pandemia, este año la feria de muestras ha vuelto a abrir las puertas con absoluta normalidad. Nada nos congratularía más que las cifras de récord de visitantes del año 2019, que superaban los 700.000 visitantes, éste 2022 se superasen con creces. Ello significaría que, más allá de los expositores, el público sigue fiel a esta cita única del verano gijonés.

Fotografía: @elcomerciodigit

Ese dato simbolizaría la simbiosis de la Feria de Muestras con su público y un impulso, tan necesario como esperado, de la economía.

Al traspasar la puerta del recinto ferial, te transportas a un universo de sensaciones difícil de explicar en pocas palabras, dominada por los diferentes pabellones; pabellones de visita obligada, como los de Hunosa, Banco Sabadell, Total Energíes, Corporación Masaveu, Unicaja, Alimerka, Gobierno de Asturias, Ayuntamiento de Gijón, y este año también el tan esperado, Ayuntamiento de Oviedo, entre otros. Y en cada uno de ellos entras a un universo diferente en el que siempre, Asturias es el epicentro de todo. Pero hay mucho más… que no contaré para no desvelar más de un ‘secretito’ que siempre encuentras.

Y entre pabellón y pabellón, entre stand y stand, hay tiempo y espacio suficiente para perderse en la zona de restauración y degustar una ración de cordero a la estaca, el tradicional bocadillo de calamares, una tapa de pulpo… o simplemente tomar unas olivas y una copa de vino.

Fotografía: @elcomerciodigit

La Feria de Muestras de Asturias es todo esto y mucho más. Es una cita obligatoria del verano gijonés. Nadie que viva el verano de la Villa de Jovellanos debe prescindir de ella. Todos los años te encuentras novedades. Siempre descubres algo diferente, porque todos los años la Feria de Muestras de Asturias es diferente, aunque dé la sensación que sea igual que el anterior.

Gijón es afortunado. Cuenta con el recinto Luis Adaro, el cual rinde homenaje permanente a la figura de Luis Adaro Ruiz-Falcó, reconocido empresario e ingeniero gijonés. Este espacio está vivo a lo largo del año, y acoge no sólo exposiciones y ferias, sino también congresos, simposios, y reuniones de trabajo. Pero la feria de muestras ocupa un lugar de honor por su relevancia, por su trayectoria, por su impulso y, sobre todo, por el escaparate que significa para Gijón y para Asturias. Y siempre, siempre, detrás está la Cámara de Comercio que alimenta, mima, guía a quienes desean utilizar el recinto Luis Adaro como escaparate. Un escaparate inigualable.

 

(**  Fotografía de portada:  Actualidad Social)

Impactos: 7

26 años del Camping Las Nieves

Fotografía: @YouTube

Hoy se cumplen veintiséis años de una de las peores tragedias naturales que ha sufrido España, y previsiblemente, la mayor que ha sufrido Aragón.

Ocurrió un 7 de agosto de 1996 cuando Aragón rezumaba turismo por todos los poros de su piel, en especial el Pirineo. Una crecida extraordinaria y súbita del Torrente de Aras arrasó el Camping de Las Nieves, en la localidad de Biescas. En esa tragedia alrededor de noventa personas perdieron la vida, y cerca de otras doscientas resultaron heridas.

Esta fecha me acompaña desgraciadamente año a año por dos motivos importantísimos; uno personal y otro profesional. Ese mismo día, a primera hora a primera hora de la tarde, bajé a Zaragoza desde la localidad oscense de Senegüé (muy próxima a Biescas), tras concluir unos días de descanso vacacional.

Fotografía: @COPE

Esa misma noche, desde primeras horas de la madrugada participé,  directa e indirectamente, en el gabinete de crisis que el Gobierno de Aragón , que presidía el popular Santiago Lanzuela,  activó tras conocer la magnitud de la tragedia.

Esa fatídica tarde, alrededor de las 19:30, la lluvia dejó hasta quinientos litros por metro cuadrado durante cerca de diez minutos. ¿Nos imaginamos por sólo un instante qué significa esto a su paso por un camping?

El agua arrastró piedras, troncos barro… todo lo que cogió a su alcance, desbordando la canalización construida y barriendo por completo el camping, en el que había en ese momento más de seiscientas personas.

Y ante la magnitud de esa catástrofe, evidentemente los primeros en llegar fueron los vecinos de Biescas que dieron lo mejor de ellos mismos no sólo para socorrer a las víctimas, sino para organizarse y para organizar avituallamiento comida, ropa, bebidas, enseres de higiene personal y cualquier otra necesidad que fuese precisa…. E incluso para acoger en sus propias casas a quienes el agua había dejado absolutamente sin nada.

Fotografía: @diariovasco

Una vez más, la sociedad civil, en este caso, la aragonesa, mostró sus mejores ‘caldos’, que diría mi madre, poniéndose a trabajar horas y horas incansablemente junto a los servicios de protección civil y emergencias en un único equipo.

Recuerdo aquella noche cómo los teléfonos no dejaron de sonar en toda la madrugada. Cientos de instituciones públicas y privadas dando lo mejor de sí mismos y poniéndose a disposición del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Biescas. La solidaridad de toda España fue unánime… y también miles de llamadas anónimas preguntando por personas alojadas en el camping.

Una imagen dramática fue el Palacio de Hielo de Jaca,  que se habilitó para albergar los cuerpos fallecidos a la espera de su identificación por parte de las familias.

No voy a entrar en la parte legal ni judicial, porque considero que no me corresponde. Cada 7 de agosto, únicamente toca recordar una de las mayores tragedias naturales que ha sufrido España y la mayor de Aragón. Recordar a las víctimas, aprender correctamente la lección para evitar errores pretéritos y pensar que ya en 1996, la sociedad aragonesa nos dio toda una lección de solidaridad, de unidad, de compromiso…

Fotografía: @periodicoaragon

Durante esos días, y posteriormente, durante los funerales de lasTorrente d víctimas hubo millones de imágenes, pero hay una imagen que guardo en mi retina y que me acompaña siempre. La visita de Sus Majestades don Juan Carlos y doña Sofía al lugar de la catástrofe, acompañados del Presidente de Aragón Santiago Lanzuela (que los recibió en mangas de camisa) y del resto de autoridades que se encontraban en Biescas y en Jaca. Y todos de barro y lodo «hasta arriba». Un gesto más que evidencia que, en muchas ocasiones, la prioridad son las personas, por delante de las formas.

Ha transcurrido ya más de un cuarto de siglo de una catástrofe, que nos debe llevar a una reflexión: hasta qué punto somos justos con la naturaleza y hasta qué punto hacemos las cosas bien con el medio natural. La ola de incendios que está sacudiendo España este verano es un claro ejemplo de que, en muchas ocasiones, no aprendemos nada. A pesar de que, en momentos como el aniversario del camping Las Nieves, ejerzamos de piadosos y de sensibles.

 

(Fotografía de portada: El Español)

 

Impactos: 18

En el Día de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal

Fotografía: @somos_pacientes

Esta semana se ha celebrado el Dia Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Esta enfermedad crónica y autoinmune se manifiesta a través de la Enfermedad de Crohn o de la Colitis Ulcerosa.

El año pasado, coincidiendo con esta misma conmemoración, en este mismo espacio publiqué un artículo titulado: «#CasiEl1x100». En el mismo, entre otras muchas cosas hablaba de la invisibilidad de esta enfermedad. Hablaba de «enfermedades ‘invisibles’ porque sus manifestaciones no se perciben en un primer golpe de vista». Así es, a simple vista cualquier persona que padece la Enfermedad de Crohn o una Colitis ulcerosa no se ve a simple vista cómo quien padece otro tipo de enfermedades crónicas u otro tipo de lesiones.

En ese mismo artículo felicitaba a la confederación ACCU-España por el trabajo que venían realizando en redes sociales para visibilizar esta enfermedad que en España afecta a casi el 1% de la población. ¿Somos conscientes, realmente somos conscientes, de lo que implica que el 1% de la población padezca una enfermedad crónica y autoinmune? Y no estoy hablando de datos del padrón (que también es importante), sino a nivel económico, social, o laboral. Y me hacía una pregunta en voz alta: «Este dato nos tiene que llevar a otra reflexión mucho más profunda: qué estamos haciendo con los enfermos crónicos, especialmente con colectivos a los que la industria farmacéutica apenas da respuesta ya; y también cabe otro debate, qué inversión estamos aportando a la ciencia, a los proyectos de investigación científica, para dar respuesta a estos pacientes que, en ocasiones, salvo la industria farmacéutica (y no siempre) y la cirugía, no encuentran más alternativas».

Fotografía: @isanidad

Centrándonos en Asturias, 300 personas son diagnosticadas cada año de una Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Ello significa que en Asturias hay más de 6.000 personas aquejas de esta patología, en ocasiones altamente incapacitante. Se estima que de los 6.000 asturianos aquejados de la Enfermedad de Crohn o de Colitis ulcerosa, 3.500 padecen colitis ulcerosa y otras 2.500, enfermedad de Crohn. Un 75% de los afectados tiene menos de 50 años. Y si mis datos no me fallan… la Unidad Monográfica del Hospital de Cabueñes de Gijón atiende cada año a más de 1.500 pacientes. A partir de aquí que cada cual saque sus conclusiones.

Gracias a Geteccu  la calidad de vida de estos pacientes es mejor y son capaces de ‘controlar a la bestia’ para que puedan hacer una vida digna en todos los ámbitos. Pero aún queda mucho camino por recorrer. En este punto es importante reconocer el trabajo de la confederación ACCU-España y de las diferentes asociaciones diseminadas por todas la geografía nacional, porque son la herramienta pluscuamperfecta para que el paciente, recién diagnosticado o ‘veterano’, encuentre el apoyo y la ayuda necesaria (a todos los niveles) para poder vivir con la enfermedad, aceptarla, comprender y entender que podemos tener ayuda en otras personas que también la padecen.

Fotografía: @elcomerciodigit

De los logros más importantes de estas asociaciones podríamos citar dos. Las llamadas «Unidades Monográficas» en la mayoría de la red de hospitales públicos de todas las comunidades autónomas, de tal forma que los pacientes tengan equipos multidisciplinares que, ante brotes de la enfermedad o ante la aparición de otra clase de patologías, sean atendidos de urgencia por su propio especialista –a través de teléfono, directamente en la propia consulta, o en la propia planta del hospital- sin pasar “el peregrinaje” que supone acudir al Servicio de Urgencias.

Por otro lado, también han logrado que las colonoscopias se hagan con anestesia para que los pacientes no tengan que vivir en vivo y en directo una prueba tan invasiva cómo ésta…

Por la trascendencia y la importancia que tienen este tipo de asociaciones de pacientes, no entiendo ni entenderé nunca, cómo puede llegar a desaparecer una asociación de pacientes (como ha ocurrido recientemente en Asturias), cuando había detrás de ella muchos años de buen trabajo y de logros en favor de los pacientes (en este caso, aquejados de la Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa).

Fotografía: @Servimedia

El artículo que publiqué el año pasado finalizaba así: «En el Día de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, mi reconocimiento a los pacientes, cuyo dolor y obstáculos los conozco bien de cerca; también a médicos y enfermeras cuyo trabajo por hacerles la vida mejor, no tiene precio. El trabajo de la confederación también es destacado. No cabe duda que cuando se suman fuerzas, la gente es imparable. Los enfermos de Crohn y colitis ulcerosa nos lo demuestran hoy. Pero nosotros, especialmente, la Administración y la Ciencia, se lo tienen que demostrar el resto del año. Es cuestión de voluntades. Y hoy en algunos despachos eso ni está ni se le espera».

Ciertamente si hay un  colectivo vulnerable es cualquier colectivo de pacientes. Y ante un problema o una demanda de asociaciones de pacientes no caben siglas, sólo caben respuestas. Pero sensibles, ágiles y eficaces. Es decir, lo contrario a lo que son muchos de los hoy pisan moqueta.

 

Impactos: 0

40 años de Autonomía no son nada… ¿o sí?

Fotografía: @Youtube

El pasado día 17 de este mismo mes, el periodista zaragozano Conrad Blasquiz publicaba en El Periódico de Aragón un excelente artículo que llevaba por título «La voz de más de un millón de aragoneses». Estábamos ante una magnífica disección de estas cuatro décadas de autonomía plena que hoy festejamos los aragoneses, desde que Antonio Embid presidió las primeras Cortes de Aragón en 1983.

Hoy, en Aragón estamos de enhorabuena. No sólo conmemoramos el Día de Aragón, sino, como dice habitualmente Pablo González, que también, conmemoramos cuatro décadas haciendo camino. Hombres y mujeres de diferentes ideologías y formas de pensar que han construido con su trabajo, generosidad, compromiso, esfuerzo, y tesón el Aragón actual: moderno y vanguardista, integrador y tecnológico, desarrollado y ecológico.

Sería materialmente imposible redactar un listado de todos estos hombres y mujeres que entonces empezaron a caminar. Como ya he dicho en alguna ocasión en este mismo espacio, cuando en el año 1982 se aprobó el Estatuto de Autonomía de Aragón, como decía Machado, no había camino, sólo estelas en la mar. Hoy, gracias a todos ellos, los aragoneses tenemos el compromiso de hacer camino al andar. Quizás si tuviéramos que citar a algunos que iniciaron ese camino tendríamos que citar a quienes hoy recogerán la Medalla Aragón, los fundadores del conocidísimo ‘Andalán’, pero también al Presidente Juan Antonio Bolea Foradada, a los cantautores José Antonio Labordeta, Joaquin Carbonell, y el grupo La Bullonera, o el profesor Guillermo Fatas, entre una lista que no tiene fin y que también contiene nombres como los Presidentes Santiago Marraco, Santiago Lanzuela o Hipólito Gómez de las Roces, o quien fuera alcalde de Zaragoza, José Atarés.

Como bien señala en su artículo Conrad Blasquiz, el salón San Jorge de las Cortes de Aragón ha sido, es testigo mudo, de infinidad de pactos. Aragón es tierra de pactos. El Palacio de la Aljaferia, sede del mejor parlamentarismo aragonés,  está siendo el escenario perfecto para escenificar el mejor compromiso entre diferentes en busca de un Aragón mejor.

Fotografía: @arainfonoticias

Una demostración de esta idiosincrasia se ve en una imagen que ya he analizado en este mismo espacio. Ésta. La sintonía que existe, desde la diferencia ideológica, entre el Presidente del Gobierno de Aragón y el Presidente del Partido Popular de Aragón y actual alcalde de Zaragoza demuestra son capaces de aparcar las siglas para poner sobre la mesa los verdaderos problemas que afectan a los ciudadanos de Aragón. Si en los feudos de Ramón y Cajal o Ramón de Pignatelli, cabe esta imagen, ¿por qué no cabe en otras comunidades? En muchos territorios falta voluntad política, compromiso, y, sobre todo, ganas de hacer política con mayúsculas.

En estos cuarenta años de autonomía, los aragoneses han vivido una decena de legislaturas y otros tantos presidentes: desde el citado Antonio Embid al actual Presidente Javier Sada. Y siempre, siempre, el eje central de todo han sido los aragoneses y su futuro.

Fotografía: @eldiarioes

Pero siguiendo el hilo argumental de Conrad Blasquiz, en este salón parlamentario no todo han sido días de rosas y risas. También hubo días de lágrimas. El salón San Jorge acogió las capillas ardientes de José Antonio Labordeta, Chesús Bernal y Manuel Giménez Abad. Todas ellas, muy dolorosas, pero especialmente la del Presidente del Partido Popular de Aragón muerto vilmente a manos de la banda terrorista ETA.

Las actuales Cortes de Aragón no sólo son las más plurales de estas cuatro décadas con ocho grupos parlamentarios representados, sino que son un foco de atracción turística. El edificio es el único testimonio conservado de un gran edificio del arte hispanomusulmán de la época de las taifas. Sus muros atesoran siglos y siglos de historia y de parlamentarismo que los aragoneses sabemos y conservamos con devoción.

Si algo hay que destacar de estas cuatro décadas de autonomía en Aragón es su vertiginosa modernización y su vertiginoso despegue en todos los campos. A modo de anécdota, recuerdo hace muchos años, una vieja anquilosa red de tranvías en Zaragoza que apenas podían circular. Hoy, la ciudad de Zaragoza, cuenta con una excelente red de tranvías: modernos, cómodos, tecnológicamente avanzados, rápidos, propios de una ciudad del siglo XXI.

Fotografía: @expansioncom

Esta evolución, fruto de una ‘madurez democrática’, como bien dijo recientemente la Consejera de Presidencia del Gobierno de Aragón, Mayte Pérez, se refleja en todos los ámbitos de la sociedad aragonesa, desde el turismo, la vivienda, la protección ambiental o el desarrollo económico e industrial. Por eso es importante el desarrollo autonómico y el mejor parlamentarismo para lograr el mejor acuerdo en favor de los aragoneses.

Estos cuarenta años también han servido para otro objetivo fundamental para cualquier territorio: el afianzamiento de sus instituciones. No tiene nada que ver el Gobierno de Aragón de hoy con la Diputación General de Aragón que en 1978 se constituyó en la Iglesia de San Pedro de los Francos en Calatayud. Pero tampoco son las mismas Cortes de Aragón las actuales a las que se reunieron por primera vez en el Palacio de La Lonja de Zaragoza en 1983. La sociedad aragonesa ha madurado y, con ella, sus instituciones. Mucho se ‘han chipiado’ los aragoneses desde entonces. Y afortunadamente, hoy disfrutan de un Aragón mejor, aunque lógicamente, siempre queda camino por andar.

Fotografía: @elmundoes

El año pasado, en esta misma fecha y en este mismo espacio, publiqué un artículo titulado «Aragón es tierra de Reyes». En este artículo escribí:

Es tierra de Francisco de Goya, Fernando el Católico, de Joaquín Costa, de Ramón de Pignatelli, de Miguel Fleta, de Baltasar Gracián, de Juan de Lanuza, de Luis Buñuel, de María Moliner, de Ramón J. Sender, de José Antonio Labordeta, de Joaquín Carbonell… de miles de aragoneses. Desde la época de Ramiro I ellos y muchos más hacen (hacemos) camino al andar.

Un Aragón hospitalario que promete. El mejor Aragón está todavía por escribir. Sin duda no faltan voluntarios desde todas las capas sociales. De forma anónima, silenciosa y discreta.  Y hoy es el mejor momento para empezar a redactar el primer capítulo de ese libro. Un libro sin final. Un libro del que muchos estaremos orgullosos en aportar siquiera una línea.

Hoy, en esta fiesta tan singular de nuestro cuarenta cumpleaños, muchos estamos seguros que desde lo alto José Antonio Labordeta estará feliz. Se están haciendo realidad las primeras estrofas de su querido «Canto a la libertad». Hoy, los aragoneses hemos levantado la vista, y hemos visto un Aragón viviendo en libertad.

Impactos: 8

En el Dia del Libro

Fotografía: @pixabay

Hoy celebramos el Día del Libro, una fecha que trasciende mucho más allá que un simple recordatorio para poner en valor a un sector económico tan pujante y decisivo en nuestra economía como es el sector del libro.

Es la gran oportunidad para dar visibilidad y poner en valor a todo un tejido productivo que en España que en el año 2020 tuvo unas pérdidas de 840 millones de euros, según datos de la Federación de Gremios de Editores de España. Pero en este sentido, también cabe pararse a reflexionar acerca de otro dato de la FGEE. El libro mueve 3.000 millones de euros, lo que supone el 0,8 por ciento del PIB, a lo que se suma el empleo directo e indirecto, o la presencia en el mercado exterior y una “balanza comercial importante”. Por ello, las organizaciones integradas en la Federación de Cámaras del Libro (FEDECALI) hacen un “llamamiento público” a los “gobernantes y al conjunto de los partidos políticos del arco parlamentario” para que establezcan entre sus objetivos prioritarios “una estrategia a largo plazo en favor del libro y la lectura” que permita convertir a España en un “país de lectores”.

Fotografía: @pixabay

Sin dejar la perspectiva de todo lo expuesto desde un punto de vista económico, el Día del Libro también es el momento para reflexionar sobre la situación que atraviesan todos los agentes implicados en el sector, desde autores a editores; desde bibliotecarios a libreros, diseñadores, o correctores.

Tal día como hoy, el año pasado, en este mismo espacio publiqué un artículo titulado: «Autores, libreros y editores en el Día del Libro», en el que desmenuzaba todos los pormenores de un sector que ha logrado sobrevivir a la crisis derivadas de la pandemia de la Covid-19 gracias a la transformación digital, gracias a su irrupción en el mundo digital.

Entonces escribí:

Fotografía: @pixabay

Grandes grupos editoriales con sus líneas de distribución y librerías propias siguen marcando el territorio. Y esto perjudica gravemente a las pequeñas librerías. A esas librerías, abrazadas al comercio de proximidad. Estas librerías no pueden competir en igual de condiciones con estas grandes marcas que acaparan un importante porcentaje de ventas por capacidad, distribución, medios y, sobre todo, poder.

(…) Hay que partir de la base de que la inmensa mayoría de las librerías son librerías pequeñas, con una facturación inferior a los 90.000 euros al año. Son comercio de proximidad. Comercios que se concentran en las comunidades más pobladas. Existe una mayor densidad de librerías en el norte de España. Esto unido al crecimiento de las librerías independientes nos sitúa ante un nuevo modelo de negocio. Con menos peso del libro escolar y universitario y más visibilidad en el mundo digital. Otro dato significativo es que el 45% de los libreros señalan que su problema principal estriba en la concentración de las ventas online por parte de grandes plataformas de venta en internet como Amazon, y en el cambio de hábitos en la población en relación con la lectura y la compra de libros en librerías.

Fotografía: @pixabay

Alguien tiene que ponerle el cascabel al gato Amazon. Dicho de otra forma: el monopolio de ventas de este gigante online debe ser controlado porque ejerce una fuerte discriminación sobre el comercio de proximidad, sobre esas pequeñas librerías de barrio que se las ven y se las desean cada mes para que les cuadren los números.

Otra pata importante del sector del libro es el sector editorial. Sobre ellos, escribí lo siguiente:

“En el día que la UNESCO decidió crear el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, es importante poner el foco también sobre el sector editorial cuya problemática se asemeja en buena parte a la de los libreros. Muchos son autónomos o pymes. En otras palabras, carecen de la capacidad empresarial que tienen los grandes grupos editoriales con sellos de todos conocidos. Hay que poner en valor a esas editoriales independientes, pequeñas, no exentas de riesgos y de dificultades. Pero que, a pesar de eso, siguen apostando por nuevas voces narrativas. Como los agricultores que, a pesar del pedrisco, siguen mimando sus tierras y las trabajan día a día, en busca de un mañana mejor.

Fotografía: @pixabay

Los editores independientes son esos pequeños héroes de la cadena del libro, muchas veces invisibles, sin cuya apuesta personal y económica (no nos olvidemos),  muchos manuscritos seguirían durmiendo para siempre en un cajón o en el disco duro de cualquier ordenador. Su trabajo es notable, porque en el mejor de los casos, detrás de ellos, hay una suerte de profesionales ‘invisibles’ que logran que el libro se convierta en objeto de codiciado deseo. Me refiero a correctores, ilustradores, maquetadores… cuyo trabajo es imprescindible en la cadena de edición. En la mayoría de los casos su trabajo queda entre bambalinas cuando no debería ser así. De sus procesos, de su esmero y cuidado, depende una buena parte del resultado final del libro. Por eso, el sector de las editoriales independientes es tan importante. Genera muchos puestos de trabajo y mucha riqueza. Y, sobre todo, crea cultura. Algo imprescindible”.

Las editoriales independientes son imprescindibles son el canal de luz necesario e ideal para dar visibilidad a nuevas voces narrativas que, en caso contrario, a pesar de su calidad literaria (manifiestamente contrastada), quedarían injustamente arrinconadas y sepultadas en el cajón del olvido- Por eso hacen un trabajo tan importante, y tan necesario.

Fotografía: @pixabay

La tercera ‘pata’ del banco del Día del Libro son los autores, que merecen capítulo aparte por su ego desmedido, muchas veces acompañado de un egoísmo exacerbado, que no les deja ver más allá de su propio horizonte.

Sobre este colectivo escribí:

“En esta conmemoración tampoco podía olvidarme de analizar otro sector: el de los autores. Un sector en plena efervescencia continúa. Vivimos un momento de eclosión editorial, en el que todo el mundo quiere editar su obra al precio que sea, y cómo sea. En muchos casos, primando las ventas por encima de la calidad. Craso error. Hoy todo el mundo se auto denomina ‘escritor’. Eso es una falacia, un argumento casposo, una forma ignorante de insultarse a uno mismo. También de insultar a quienes llevan ya un dilatado recorrido a sus espaldas como autores, con contratos editoriales, con varios títulos editados, con visibilidad por parte de la crítica y del público. El mero hecho de publicar un libro (en el mejor de los casos, bajo una auto edición poco ética y menos legal), no te convierte en escritor.

¿Dónde está el contrato el contrato editorial? ¿Y las pruebas del ‘editing’? ¿Y el cruce de correos electrónicos con el corrector y maquetador de la editorial? Si no hay nada de eso, y encima no has puesto dinero, agradece al santo del día que no te hayan estafado. Pon una vela porque la editorial, o supuesta editorial, siga existiendo. En muchas ocasiones detrás de una supuesta ‘marca’ editorial hay empresas de servicios editoriales que en reiteradas ocasiones juegan con las ilusiones, el esfuerzo, y el dinero de los autores. Y una vez cubiertas sus expectativas económicas, sin ningún tipo de pudor ni respeto, se volatilizan sin dejar rastro. Eso sólo tiene un nombre, y no es el de editorial, precisamente.

No digas lo que no es. No presumas de lo que no eres. Se prudente, o la vida te obligará a serlo.   

Fotografía: @elcomerciodigit

Al igual que el médico, cuando acaba sus estudios, hace el MIR para poder ejercer la Medicina y la Cirugía legalmente, la persona que quiera dedicarse formalmente al viejo oficio de escritor debe formarse y conocer a fondo el mundo del libro. Debe aprender a escribir, conocer técnicas y trucos, saber documentarse, leer muchísimo, advertir cuando un texto ‘está rematado’ y cuando precisa una corrección, conocer la legislación en materia de derechos de autor y propiedad intelectual…  Esto es imprescindible en el proceso creativo.

Y luego están las segundas partes. Lo lógico es que la calificación como ‘escritor’ te la pongan. Nunca te la auto pongas. Lo sensato y prudente es que te la pusieran desde el sector editorial, desde la crítica, desde los medios de comunicación. Pero que una persona se auto denomine escritor por el mero hecho de auto publicarse –en el mejor de los casos en Amazon- es un insulto y una falta de respeto.

No se puede publicar cualquier texto por el mero hecho de alimentar el ego personal. Para eso, el personal tiene otras herramientas como Tinder. Para que un texto llegue a las manos de un lector existen dos premisas imprescindibles: la calidad literaria de la obra y la perfecta edición de la propia obra. Sin estas condiciones estamos construyendo demasiados castillos de arena. Y últimamente percibo excesivos egos superlativos en redes sociales y en los escaparates que acabarán estrellándose más pronto que tarde.

Fotografía: @covisn

“Para ser un buen escritor, hay que escribir por el mero hecho de escribir sin ansias de publicar”, decía un conocido poeta aragonés. Pero parece ser que esta teoría no va con  los que a diario te inundan tus perfiles sociales y tus buzones de correo, anunciándote que compres la mejor obra literaria jamás publicada. O sea su libro. No se dan cuenta que cada vez que pulsan el botón de ‘enviar’, con este tipo de hazañas están un paso más cerca del ostracismo más absoluto. Ya lo decía Agatha Christie: «Cuando no hay humildad las personas se degradan». Es la radiografía más evidente de muchos que se autodenominan escritores”.

Pero en el Día del Libro, dejando a un lado los egos personales,  es el momento de reivindicar de forma definitiva el hábito de lectura como terapia ante los problemas de nuestro día a día, pero también como costumbre de vida. Como dijo Ana María Matute, «la lectura es una fábrica de sueños». Seguro que compartiréis conmigo la teoría que el ser humano necesita soñar a diario para evadirse de su entorno, más próximo y más lejano. Pero sobre todo, como dice Covi Sánchez, Presidenta de la Asociación de Escritores Noveles, y miembro del Comité de Honor del V Congreso de Escritores porque «un libro es la puerta de acceso a la imaginación, dónde realidad y ficción se funden, y todo es posible…».

Impactos: 0

La visión global de la comunicación

Fotografía: @popularesgijon

En abril del año pasado, con motivo del nombramiento de Cristina Villanueva, como secretaria general del Partido Popular de Gijón, publiqué en este mismo espacio un artículo titulado «Ilusión, ganas y mucha frescura». En el mismo desmenuzaba, desde mi perspectiva, la importancia que tiene el hecho de que en cualquier organización hay que estar siempre ‘en la calle’. Palpar el día a día de los vaivenes de la sociedad en cualquiera de sus estructuras es absolutamente necesario. Desde ese día, hace ya prácticamente un año, el Partido Popular de Gijón, con su presidente Pablo González al frente viene haciendo, y cumpliendo uno de sus lema ‘a pie de calle’.

Pero esta teoría no sólo se aplica a los partidos políticos. Se debe aplicar a todas las organizaciones, tengan la naturaleza que tengan, y sean del tipo que sean: asociaciones, fundaciones, clubes de fútbol, empresas, instituciones (de todo tipo y condición).

Fotografía: @pixabay

Para llegar a esta cima, se necesitan una serie de herramientas imprescindibles. Resulta absolutamente necesario aplicar unos tratamientos ineludibles sin los cuales nada funciona como tiene que funcionar. Y más pronto que tarde todo huele a fracaso, a error, a desilusión, a decepción.

Para que una organización sea puntera y ejerza su liderazgo social y profesional, resulta totalmente necesario que reúna a los mejores. Aglutinar al mejor equipo, en los mejores puestos de responsabilidad es imprescindible. Pero eso no puede ser a cualquier precio. A cada cual hay que darle la responsabilidad que mejor sabe ejercer. Sólo y exclusivamente desde esa atalaya, y sumando desde la individualidad en favor de la colectividad, se lograrán los mejores resultados para las siglas que se representan.

Y para alcanzar esto, hay que empezar desde los cimientos, aplicando el mejor tratamiento. Construir un edificio desde el tejado implica un claro riesgo de derrumbe, y esto sucede frecuentemente.

Fotografía: @pixabay

Para empezar, hay que hacer una más que buena política de comunicación. La política de comunicación de cualquier entidad –la que sea- siempre se tiene que dirigir desde la experiencia, de forma limpia, transversal, transparente, teniendo muy en cuenta que cualquier organización no vive en soledad aislada en la sociedad, e incluso dentro o fuera del país. Vive interconectada con otras entidades de diferentes tipos y condiciones. Por eso, hay que comunicar interna y externamente correctamente.  Comunicar bien implicar potenciar tu marca. Comunicar mal implica destruir tu marca. Por eso cualquier entidad debe hacerse eco de aquellas realidades del día a día que preocupan al conjunto de la sociedad. Obviar esto no sólo es un error, es una falta de respeto y una manera muy torticera de comunicar.

Pero esto sucede cuando se permite que la gestión de la comunicación caiga en manos inexpertas, personas inhábiles para ejercer esta gestión interna y externa que es imprescindible para catapultar o enterrar la imagen de marca de tu entidad. No puedes dar cargos de responsabilidad a personas que desconocen cómo gestionar esta acción tan importante y estratégica, sólo para que cada día te pasen la mano por la espalda, diciéndote que ‘todo lo haces muy bien’.  Pero tampoco puedes dejar las riendas de la comunicación en manos de ‘palmeros’, especialmente si no saben qué llevan entre manos. Esas decisiones tan desafortunadas pueden ser la puerta al fracaso más estrepitoso que jamás hemos visto.

Fotografía: @pixabay

Del éxito o fracaso de la gestión de la comunicación dependerá que la marca de tu entidad se catapulte o caiga a un pozo, cuyo foso no se ve dada la profundidad que tiene.

Y este éxito tiene que venir también de la mano de dos herramientas fundamentales: una web potente que visibilice todas las actividades y toda la información de la entidad, y un buen equipo de redes sociales que sea proactivo, profesional, riguroso, objetivo, serio, implicado. Si fallan cualquiera de estas dos ‘muletas’, también nos abocamos al fracaso. Qué una entidad, sea del tipo que sea, no tenga una web ‘útil’ y eficaz, o su equipo de redes sociales no sean profesionales, es una patada a la marca de la entidad que no se puede consentir, porque eso únicamente es la antesala del fracaso.

En la web y en las redes sociales se debe comunicar de forma limpia, transversal, transparente, visibilizando todo lo que hace la entidad, pero también todo lo que le puede afectar directa o indirectamente. Una entidad no puede comunicar exclusivamente mirándose el ombligo. Hay que comunicar potenciando tu marca. Potenciar tu marca implica relacionarse digitalmente con otras entidades y manteniendo, también en redes sociales, unas más que excelentes relaciones institucionales con tu entorno social.

Fotografía: Adietine

Y todo estos valores, toda esta estrategia es responsabilidad del director de comunicación. El profesor Joan Costa lo define como «el líder de la reputación de la marca corporativa y de los valores de la empresa. Por eso, el dircom tiene una visión global y transversal de la empresa». (minuto 4,26’)

Comparto íntegramente las palabras del Profesor Joan Costa, porque el trabajo del director de comunicación es absolutamente necesario. De él depende esta estrategia y será el encargado de que la visión global de la empresa se engarce, no sólo con sus valores, sino con su marca. Por este motivo, las decisiones del director de comunicación son incuestionables porque es el estratega en materia de comunicación, de marca, de imagen, de reputación. De igual modo que las decisiones del director financiero, o tesorero, tampoco pueden cuestionarse porque de él dependerá la viabilidad económica y el futuro de la entidad en cuestión.

Fotografía: @pixabay

La comunicación es fundamental para que una marca despegue o se hunda. Se trata de gestionar los valores, la marca, la reputación de nuestras siglas. O sea el ‘todo’… Pero hay muchas personas que no lo ven. Y sólo tienen ojos para su ombligo y…ello sólo es  el NO-DO de esa gran película llamada ‘fracaso’,

Impactos: 26

«Volver a empezar», esa excelente película…

Fotografía: @rtve

El cine es esa expresión artística, junto a literatura, el arte  o  la música, que nos permiten viajar a otros universos cosmopolitas. Nos concede el don de adentrarnos en mundos que nos sumergen en aventuras inolvidables y maravillosas. ¿Quién no recuerda películas extraordinarias que atesoramos en nuestra mente y en nuestro corazón y que, por unas horas, nos han convertido en las personas más felices del universo? El cine nos permite disfrutar en la gran pantalla de actores y actrices que dan vida a historias inolvidables, que guardamos para siempre en nuestra mente y en nuestro corazón.

Una de esas películas es «Volver a empezar», esa excelente película dramática dirigida por José Luis Garcí en 1981, estrenada en 1982, y ambientada en Gijón. Como suele pasar habitualmente, en un principio fue repudiada por la crítica española, pero Estados Unidos la acogió con los brazos abiertos hasta el punto que obtuvo el premio Óscar a la mejor película extranjera, que hasta entonces ninguna producción española había ganado. Este galardón la catapultó en España, siendo un éxito de taquilla.

«Volver a empezar» cuenta la historia de un exiliado que tras la restauración de la democracia en España, regresa a su ciudad natal, en dónde se encuentra con la mujer que fue el amor de su vida.

Fotografía: @Elcomercio

Pero no estamos ante un exiliado cualquiera. Estamos ante un profesor de la Universidad de Berkeley, que ha sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura. Esta peculiaridad personal del protagonista confiere a la película muchos matices destacables que de otra forma no se darían.

Se han cumplido cuatro décadas de aquella ‘gesta’. Ayer en el diario El Comercio, José Luis Garci declaraba: «Lo curioso es que la película no gustó cuando se estrenó, pero luego ganó el Oscar y se veía de otra manera». Ayer, en Gijón, hubo una ausencia imprescindible. Él. José Luis Garcí. El argumento de que «porque no conozco a nadie. Toda la gente que conocía se ha muerto, empezando por mi padre, siguiendo por José Manuel Fernández, Juan Cueto, Juan José Plans, todos… No me queda ninguno» no sirve. No vale.

Fotografía: @abc_es

Ayer por la mañana, en la puerta del mítico Hotel Asturias, y, por la tarde, en el Teatro Jovellanos José Luis Garci no debía haber fallado a la ciudad que le hizo Hijo Adoptivo, pero principalmente a la ciudad que le catapultó al Oscar a la mejor película extranjera. En la vida hay que saber estar, y ayer Garci no supo estar. El cine, como la literatura, el arte,  o la música, están por encima de las ideologías o siglas políticas.

En la edición de ayer viernes del diario El Comercio Miguel Rojo, responsable de la sección de cultura del diario, afirmaba que «el nombre de José Luis Garci (Madrid, 1944) quedará para siempre ligado a la historia del cine español, pues suyo es el honor de ser el primer director de este país en traerse un Oscar de Hollywood para casa. Y todo con una película muy alejada del cine comercial que se hace ahora, un film intimista, reflexivo, de personajes y sentimientos, sin efectos especiales. Un film con un protagonista de excepción, Antonio Ferrandis, pero no solo él y Encarna Paso se llevaron los aplausos: la ciudad de Gijón, que se adueña de la narración hasta compartir protagonismo con ellos, excepcionales, es también uno de los personajes principales». Todos esos valores, que comparto íntegramente, de principio a fin, quedaron ayer diluidos como la arena de la bahía de San Lorenzo, absorbida por una ola del Cantábrico ante una ‘espantá’ tan vacía de argumentos, como la que ha dado el director de cine ante un aniversario tan especial como éste. Mi padre siempre me dijo: «lo que bien se hace, bien parece». Pues eso…

Fotografía: @Elcomercio

Centrándonos en el Gijón que Antonio Miguel Albajara se encontró en su regreso a casa, es importante reflexionar cómo era aquella ciudad en 1981.  Hay que ser conscientes que Gijón no siempre fue una ciudad cómo la actual, articulada, conectada (más o menos), con espacios de ocio públicos, con una extensa red de bibliotecas, de centros municipales y de salud, con fachadas saneadas, y con un puerto deportivo activo, y un puerto de mercancías referencia nacional.

En 1981, Gijón se encontraba imbuida en plena crisis de la siderurgia, el sector naval y el sector textil.  El Gijón que tanto embelesó a Albarajara,  era un Gijón primitivo; un Gijón malsano, con muchos poblados chabolistas asentados en las inmediaciones de la ciudad y con muchas ciudadelas en los patios de manzanas de diferentes zonas de la ciudad (Cimadevilla; el callejón de las Fieras; de La Arena; las de Celestino Solar; y la Carpintería; y de El Natahoyo, como la de El Cortijo). Esto se acompañaba de unas pocas industrias incrustadas en el corazón de la ciudad, que realmente eran su lentísimo motor económico.

Fotografía: Noticias del Sporting

Como bien señaló ayer también el diario El Comercio, el estadio de El Molinón (hoy conocido por El Molinón Enrique Castro Quini), es la catedral laica de Gijón, el campo en activo más antiguo de España. Para Garcí, uno de sus lugares favoritos, por su color verde, por su significado. El estadio, la escuela de fútbol de Mareo, y el mismísimo equipo de fútbol tenían que tener su visibilidad argumental en la película. Y hablando del Sporting, es imposible no recordar a José Bódalo, que interpreta el papel de Roxu, el mejor amigo de Albajara, un médico que pertenece a la junta directiva del club.

¿Y qué decir del papel que interpreta Encarna Paso?  Elena, esa mujer que tenía guardada en su corazón y en mente a quien fue el verdadero amor de su vida: Antonio Albajara,

El Hotel Asturias es otro de los escenarios imprescindibles de la película. Junto a este enclave mítico de la ciudad, es imprescindible no olvidar a su gerente (en la película): el peculiar Gervasio Losada, interpretado magníficamente por el gran Agustín González.

Fotografía: @Elcomercio

En resumen, una película excelente, con unos actores de lujo,  en un Gijón, que se dejaba la piel por pasar del gris al color,  que envuelve, enamora,  y emociona a partes iguales.

Dice el periodista César Cajete que los medios de comunicación tienen la obligación de informar, formar y entretener. Me apropio de esa frase de mi amigo y maestro para trasladarla al cine, especialmente a «Volver a empezar». Esta gran película entretiene porque te distrae;  informa de que cómo era la sociedad gijonesa y asturiana de la época;, y forma porque cualquier película bien hecha, como ésta, siempre te impregna de ‘ciertos grumos’, que diría el Profesor Emilio Lledó, que te acompañan para siempre. Esta gran película reúne todos los ingredientes de una gran súper producción. Otro mérito de Garci y del elenco de actores que le acompañaron.

Fotografía: @RTPAOficial

No en vano, un Oscar no se gana cada mañana. Hay demasiados potingues que convierten este film en la gran película española de la segunda mitad del siglo XX. Como todas las grandes súper producciones que están bien hechas (y subrayo esta última frase), nos dejó una excelente reflexión. La dedicatoria de su director. Ésta:

«Quiero rendir homenaje a los hombres y mujeres que empezaron a vivir su juventud en los años treinta; y en especial, a los que aún están aquí, dándonos ejemplo de esperanza, amor, entusiasmo, coraje y fe en la vida. A esa generación interrumpida, gracias».

 

Impactos: 171

Paco Martínez Soria, cateto aragonés, que fue el rey de la comedia

Fotografía: @elmundoes

El cine es una de los mejores instrumentos para reflejar la sociedad en cualquiera de sus vertientes. No podemos negar que el cine, como cualquier medio de comunicación, tiene esa faceta tan necesaria y tan importante de formar y entretener a la población. Durante años, en España hemos tenido enormes ejemplos de grandes actores y actrices que, durante décadas y décadas, han reflejado la más pura esencia de nuestra sociedad.

Un claro exponente de ese elenco de esos actores es el turiasonense Paco Martínez Soria, del que ayer se conmemoró cuatro décadas de su fallecimiento. No cabe ninguna duda de que este aragonés no necesitaba alfombra roja alguna, ni apesebrarse al abrigo de ningún director vanidoso, para ser un excelente actor. Sus méritos le avalaban, y le convirtieron en un actor de referencia durante la década de los 60 y 70.

Sus comedias no sólo reflejaban una sociedad que, a duras penas intentaba transformar su color gris en multicolor. También nos dejaban magníficas lecciones de vida, de las que siempre había (o hay) mucho que aprender.

Sin ningún género de dudas, Paco Martínez Soria fue el rey de la mejor comedia española durante todo el tiempo que pisó los escenarios. Con más de 35 títulos a sus espaldas, ¿Quién no se acuerda de «La ciudad no es para mí» o «Abuelo made in Spain», por ejemplo…?

Fotografía: @YouTubeEspanol

Este gran actor fue un referente para muchos otros actores. Como bien dijo en cierta ocasión Paco León: «él todavía estaba en 1º de Don Paco» (como si Martínez Soria fuera en sí mismo una cátedra y los demás iban aprendiendo de él). Ayer esta anécdota fue recogida en la edición de Heraldo de Aragón.

Ese personaje pueblerino, con boina y con acento baturro, que caminaba por la ciudad de manera desconcertada y patidifusa se transformó en un protagonista adorable y querido por el gran público que lo catapultó de manera inmediata al pódium más alto del mejor cine español de la época.

Han pasado cuarenta años de su desaparición, y todavía hoy este gran actor continua en el imaginario colectivo de muchas personas, aunque sólo sea en su faceta cinematográfica. Paco Martínez Soria fue mucho más que un actor de comedia y de humor. Fue «un gran empresario de teatro que empieza desde abajo» escribe Oscar Abad, que acaba de publicar  «Don Paco Martínez Soria. Aplausos y mutis».

Fotografía: @rtve

Pantalones de pinza, abrigo largo, bufanda de cuadros y la boina. Carga en sus manos una maleta, una cesta de mimbre con unos “polluelos del pueblo” para su hijo el médico y cuadro de “la Antonia”, su mujer. Cansado y asombrado ante el bullicio y tráfico de la gran ciudad. Es Agustín Valverde que acaba de llegar en tren a Madrid para vivir una nueva vida junto a su hijo una vez que ha quedado viudo.

Es la imagen del ‘cateto de pueblo’ que llega a la ciudad en «La ciudad no es para mi» que ayer emitió Televisión Española en homenaje al gran actor de Tarazona.

Paco Martínez Soria falleció el 26 de febrero de 1982 en Madrid tras sufrir una angina de pecho. Este gran aragonés, al que por cierto Aragón no ha homenajeado todavía como se merece, se encontraba en la capital de España. Estaba ensayando la obra «¡Guárdame el secreto, Lucas!» que nunca llegó a estrenar.

Fotografía: @larazon_es

Como ya me he referido anteriormente, el valor añadido en todas sus películas era el mensaje subliminal que nos dejaba en los labios. Siempre detrás de cada titulo había una lección de vida, de cómo entender la sociedad del momento (también la del futuro), y de cómo gestionar valores, actitudes, y relaciones entre personas.

Personas como Paco Martínez Soria han marcado una etapa importante en la vida de muchos españoles, y, a través de su trabajo y de su manera de entender la vida, nos dieron las pautas y los instrumentos para hacer una sociedad más equilibrada, más justa, y mejor. La pregunta es: ¿lo hemos conseguido?

Impactos: 64

Un buen líder se tiene que rodear de los mejores

Fotografía: @pixabay

En política no hay nada escrito, ni tampoco ningún sillón asegurado en ningún consejo de administración ni en la presidencia de ninguna entidad. Nunca hay nada asegurado para toda la legislatura. No cabe duda de que los apoyos y las alianzas con los más cercanos en el espectro ideológico, ayudan y mucho, pero también es cierto que el trabajo bien hecho, día a día, desde la humildad, la sensatez, la serenidad, la escucha atenta, sin vetos absurdos son imprescindibles para alcanzar el liderazgo político, social, económico o cultural.

Pero este liderazgo, sea del tipo que sea, hay que construirlo,  consolidando así la marca de tus siglas. Ese trabajo es diario, unas veces más público que otros. Pero siempre con dos cayados: el de la predisposición y el de la transparencia.  No sirve de nada un gran líder si no tiene detrás una marca consolidada y bien posicionada estratégicamente.

Vi el pasado sábado a través de YouTube un acto de campaña de las elecciones autonómicas de Castilla León, desde Valladolid. Escuché al presidente José María Aznar una frase que comparto íntegramente: «un buen líder se tiene que rodear de los mejores». Pero a esto, hay que añadirle algo más, que lo considero imprescindible para lograr el éxito absoluto. Esos, que se consideran -o a los que consideramos- los mejores, tienen que lograr ese triunfo con una herramienta básica y absolutamente necesaria: la comunicación en todas sus vertientes.

Ninguna entidad que se precie de tal, ningún líder de ningún sector  conseguirá ningún triunfo sin una perfecta gestión de la comunicación, tanto online como offlne, no solo suya, sino también de la marca que representa.

Y ello pasa por mil aspectos que, a simple vista, pueden pasar desapercibidos, pero que resultan imprescindibles a cualquier nivel.

Una materia esencial es el uso del lenguaje y de la ortografía en todos los comunicados que emitamos, tanto online como offline. Absolutamente en toda la comunicación interna y externa,. Nuestra web, nuestras redes sociales, el envío de correos electrónicos, y cualquier otra herramienta de comunicación online u offline es nuestra carta de presentación frente a nuestros usuarios, frente a nuestra competencia, frente al público en general. Por eso, debemos escribir bien siempre, aplicando todas las normas ortotipográficas y de corrección de estilo.

Ninguna entidad, por insignificante que sea, debe cometer errores de este tipo en cualquier comunicado interno o externo. Ninguna entidad se puede permitir la licencia de enviar ningún mensaje a su web, a sus redes sociales o en sus mensajes de correo electrónico con errores ortotipográficos y/o de estilo.

Y ello, desgraciadamente, es una práctica bastante habitual. Puede parecer que esto es algo intrascendente, pero no. Debemos ser respetuosos con el idioma español, cuidarlo y utilizarlo  correctamente siempre. Así, sólo así, ensancharemos nuestra marca. De otra forma, la estamos empequeñeciendo. Con demasiada frecuencia duelen los ojos al leer muchas publicaciones en redes sociales, o correos electrónicos de instituciones serias con errores gravísimos en sus publicaciones y en sus mensajes. Eso eso es una demostración de una desidia y una evidente falta de respeto por el idioma: pero también es una manifiesta falta de cuidado y de respeto por la marca que representamos. Pero también una manifiesta evidencia de abandono y dejadez por hacer un buen trabajo.

Fotografía: @pixabay

Todas las entidades, desde la más pequeña a la más grande, debe tener en sus órganos directivos la figura del responsable de comunicación y relaciones institucionales. De él (o ella) dependerá la política de comunicación de la institución, y nos abrirá las puertas a nivel institucional y social para posibles alianzas de cualquier tipo. Pero también hará una labor ‘quirúrgica’ en situaciones de crisis internas o externas. Por eso, este cargo debe recaer en un profesional en la materia, con experiencia, en ‘la casa’ y en el sector que sepa actuar de forma  seria, rigurosa, responsable no sólo en el día a día, sino especialmente en situaciones críticas; un profesional al que se debe respetar sus decisiones siempre, y del que depende toda la gestión de comunicación online y offline y la gestión de marca e imagen de la entidad en cuestión.

Pero este punto, en ocasiones, es importante sumarlo a otra acción más potente en materia de comunicación: la contratación de un gabinete externo de comunicación estratégica. La contratación de este tipo de gabinetes es fundamental para que una marca (sea cual sea) despegue… porque te hacen llegar a dónde tú, con tus propios medios y contactos, en ocasiones no logras llegar. En una ocasión escuché decir a un profesor de comunicación de la Universidad Complutense: ‘invertir en comunicación es invertir en tu marca´, y cada vez estoy más convencido de que no le faltaba razón.

Fotografía: Adietine

Una buena gestión de comunicación no sólo consolidará el liderazgo del máximo  dirigente de la entidad, sino que catapultará a la propia institución a todos los niveles. Por tanto, es fundamental para cualquier entidad, del espectro que sea, cuidar al máximo todos y cada uno de los aspectos de la comunicación, y siempre de la mano del director de comunicación. Es decir, liderando de la mano del director de comunicación, tal y como señala frecuentemente el profesor Joan Costa.  No cabe ninguna duda,  que el director de comunicación es una pieza clave en el engranaje  de cualquier entidad. Su trabajo es fundamental, porque posiciona a la entidad y le da visibilidad. Su opinión, su trabajo, su cartera de contactos son esenciales para que nuestra marca se catapulte. Por eso es una labor que debe ser siempre, discreta, y coordinada con todas las áreas de la entidad en cuestión.

Nos guste o no, una buena gestión de comunicación no sólo es la clave del éxito de una empresa, de una fundación, de una asociación, de un partido político, de un club de fútbol o de una institución pública… por poner algunos ejemplos.. es la manera, la única, de escribir en futuro o en pasado. No sirve de nada gestionar mucho si no se comunica bien y con transparencia. La comunicación es esencial para llegara la meta.  Lo dijo bien ayer el Presidente Aznar. Pero los mejores, necesitan herramientas para hacer posible todos los objetivos del líder. La primera, una pluscuamperfecta gestión de la comunicación en todas sus vertientes. Si no se comunica bien, es como si intentamos construir un castillo de arena en el centro de una piscina olímpica.  Pero, en el día a día, te sigues encontrando con demasiados que, por desconocimiento, desconfianza, o falta de información,  quieren construir castillos de arena en medio del océano.

Impactos: 13

Cuando se da la espalda a la libertad

Fotografía: @DiarideGirona

El pasado fin de semana el presidente del Partido Popular de Cataluña, Alejandro Fernández, acompañado por otros compañeros de partido, sufrió un ataque en Vic al más puro estilo kale borroca.

Unas doscientas personas lo recibieron de forma ‘pacífica’, mientras esas hordas salvajes y antidemocráticas les increpaban al grito de «fascistas» y los Mòssos se las veían y se las deseaban para que la situación no fuera a más.

Pero el ambiente ya estaba muy calentito durante toda la semana. El Ayuntamiento de Vic, en manos Junts, ejerciendo ‘la democracia’ en todo el amplio sentido de la palabra, prohibió instalar carpas informativas al PP catalán en su municipio. Toda una demostración de lo que ahora Perè Aragonés y sus diversos compi yoguis entienden por ‘libertad’ y ‘democracia’.

Fotografía: @LaSextaTV

Ésta es la democracia y la libertad que se ejerce en muchos municipios catalanes. Mientras tanto, Pedro Sánchez, calla y otorga. Ni un triste mensaje de solidaridad y apoyo. Pero lo peor no es eso. Lo más mezquino es la actitud de Salvador Illá, que también se ha puesto de perfil. El principal partido de la oposición en el Parlamento de Cataluña gira la cabeza ante estos atropellos. Vergonzoso.

En una democracia consolidada y seria como la española, los dos grandes partidos constitucionales deben ir de la mano ante los grandes desafíos que se presentan día a día. Pero eso no está en la hoja de ruta de Pedro Sánchez. Sí en la de Pablo Casado. Lo acabamos de ver en la crisis entre Ucrania y Rusia. A Casado le ha ha faltado tiempo para salir anunciando que respaldaba cualquier medida que adoptara el Gobierno de España. ¿Hubiera hecho lo mismo Pedro Sánchez si gobernara el Partido Popular? No, rotundamente, no. Esta es la diferencia entre unos y otros. Entre el sentido de Estado y quien gobierna con compi yoguis sin oficio ni beneficio.

El desafío catalán es un problema serio y muy grave, que no es canjeable a cambio de un puñado de escaños en el Congreso de los Diputados para mantener un Gobierno incapaz de gestionar una pandemia como la de la Covid-19 y mucho menos lograr una recuperación económica, socio sanitaria, social y laboral de un país frente a una de las mayores crisis a las que jamás se enfrentó.

El pasado domingo el Presidente del Partido Popular Pablo Casado durante la clausura del Congreso del Partido Popular de Canarias se preguntó si la actitud de Pedro Sánchez frente a los independentistas y nacionalistas es el modelo de reconciliación que pretende Moncloa para los españoles.

Lo sucedido el pasado fin de semana en Vic es una vergüenza, fruto de un Gobierno, el de Sánchez, arrodillado frente a separatistas, independentistas, ninis, y otras razas similares, que sólo busca mantenerse en el poder a costa de lo que sea.

Fotografía: @NiusDiario

Pero también es responsabilidad de otro Gobierno, el de la Generalitat, fragmentado internamente, pero muy compacto externamente. Un Gobierno que sólo tiene una hoja de ruta: lograr que Cataluña alcance la independencia, aunque en su fuero interno sepa que no lograra su objetivo. Y mientras tanto fragmente a la sociedad catalana en mil pedazos, cada vez más dificil de unir y cicatrizar.

Llevamos casi medio siglo de democracia, desde que murió el viejo general, y jamás en todos estos años, nunca vimos un Gobierno de España tan polarizado y tan poco respetuoso con la mayor parte de los españoles.

En el discurso de Navidad, Su Majestad el Rey don Felipe VI fue más que claro. Pidió respeto para la Constitución.

Fotografía: @rtve

Pero me temo que, de nuevo, volvió a ‘pregonar en el desierto’. Sus palabras volvieron a derretirse en el mar del olvido, empezando por el propio Presidente del Gobierno. Pedro Sánchez no puede permitir ataques a la democracia como el sufrido el pasado fin de semana por el PP de Cataluña y Alejandro Fernández. Ni en Cataluña ni en ninguna otra comunidad. El Gobierno tiene instrumentos suficientes para poner punto y final a estas derivas a ninguna parte en Vic o en ninguna parte de España. Y tampoco vale esconderse bajo el paraguas de que las competencias en materia de seguridad ciudadana son competencia de la Generalitat. ¿Para qué está, entonces, la coordinación entre las diferentes administraciones, de la que tanto presumen desde Moncloa?

Un Presidente del Gobierno de España con sentido de Estado y con responsabilidad debe parar este frenesí de delirios independentistas. El asiento del Congreso de los Diputados no puede ser moneda de cambio de estas tropelías ni de otras similares. Se trata de responsabilidad política, de sentido de Estado, de respeto a la Constitución, de lealtad con el resto de comunidades autónomas. Pero también de decencia y de dignidad. Y Pedro Sánchez me temo que desconoce estos sustantivos. Y así estamos.

Impactos: 2

Ni entonces ni nunca

Fotografía: Derecho Constitucional

El Congreso de los Diputados y el Senado españoles -o sea, las Cortes Generales-, el Capitolio norteamericano, el Parlamento francés, el Bundestag alemán, el Parlamento italiano, la Cámara de Diputados luxemburguesa, el Congreso de la Unión mexicano, el Parlamento sudafricano, la Asamblea Federal suiza, o el Parlamento británico son algunos de los Órganos Legislativos Nacionales de los 194 países reconocidos oficialmente por la ONU.

El pasado día 6 de enero se cumplió un año del asalto al Capitolio por los seguidores del expresidente Trump, descontentos con la victoria electoral del electo presidente Joe Biden.

Para un territorio, sea una nación, una comunidad autónoma o un municipio, la ofensa más grave que se puede cometer es que se tome por la fuerza. Es la  ‘la casa de todos sus ciudadanos’. O sea, la ‘vaca sagrada’ de sus ciudadanos, y merece respeto máximo y honores a partes iguales.

Fotografía: @rtve

A todos aún se nos secan las venas al recordar la famosa noche del 23F del año 1981 en España, cuando el teniente coronel Antonio Tejero, al mando de un grupo de guardias civiles engañados y manipulados, asaltó el Congreso de los Diputados. De igual forma, que mucho más recientemente, continuamos sin salir de nuestro asombró al comprobar cómo aquel 1 de Octubre de 2017 un grupo de ‘catalanes iluminados’ volaron por los aires su Estatut y le dieron una patada a nuestra Constitución. Afortunadamente, en ambos casos, nuestro Estado Derecho funcionó perfectamente.

Son hechos que jamás debieron pasar ni España ni en ningún otro país del mundo. Igual que jamás debió producirse el asalto al Capitolio. Ni entonces ni nunca.

Pero el propio asalto al Capitolio norteamericano, si cabe, merece una reflexión especial. Un asalto a un parlamento es un hecho gravísimo. No en vano, los parlamentos, de cualquier condición, encarnan la soberanía nacional de ese territorio, y la institución merece el máximo de los respetos, como acabo de señalar.  Estamos en el Sancta Sactorum de la soberanía nacional de cualquier territorio. Casi nada. Casi mucho.

Fotografía: @nytimes

Como bien acaba de señalar el propio Joe Biden, lo acontecido hace un año en Washington fue «poner un puñal en el cuello de la democracia». Pero este hecho, si cabe, resulta muchísimo más grave si viene alentado por un presidente electo, como fue el caso de Trump. Aquello fue una ofensa no sólo para la democracia norteamericana, sino para el orden mundial. El país más democrático y más libre del mundo puso en riesgo su orden interno y sus relaciones internacionales. Y todo cocinado por un presidente electo y derrotado, vanidoso, prepotente, orgulloso y sin respeto a nada ni a nadie. En su escala de valores no entraban (ni entran) palabras como ‘derrota’ , ‘educación’, o ‘decencia’. Basta ojear la hemeroteca. Mucho menos el concepto de derrota electoral.

Aquella turba que asaltó el Congreso norteamericano (según el FBI, unas 2.000 personas), tuvo sus protagonistas, como en el cine o en el teatro. Algunos eran líderes políticos, otros eran golpistas y algunos, incluso, las dos cosas a la vez.

Fotografía: @eldiarioes

Algunos especímenes nos dejaron imágenes para la Historia. Imposible no recordar al ‘chamán de QAnon’, que recorrió el interior del Capitolio a pecho descubierto, con la cara pintada y una espectacular cornamenta en la cabeza Parecía que iba a ser todo diversión cuando se plantó en la mesa de la presidencia del Senado y se puso a rezar. Acaba de ser condenado a 41 meses de cárcel.

Jake Angeli, que así se llama el chamán, pactó con la Fiscalía declararse culpable de un cargo menor para reducir condena. Fue un acuerdo negociado por el mismo abogado que lo había definido como “un jodido retrasado”. Ahora, con nueva representación legal, se dispone a apelar su sentencia desde la cárcel y se compara con Ghandi, Martin Luther King y Jesucristo.

Fotografía: @eldiarioes

Otro que también se ha declarado culpable es el que saltó a la fama por robar un atril y saludar a la cámara al marcharse. La pena máxima que le puede caer es un año de cárcel y multa de 90.000 euros. Dice que quiere escribir un libro.

A diferencia de esos dos, otra de las “estrellas” del asalto ha preferido ir a juicio y no declararse culpable. La foto de Richard Barnett apoyando los pies en una mesa del despacho de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, le ha traído muchos problemas. Podrían caerle siete años de condena y no parece que la cosa vaya bien: ya se peleó con el juez, también con la Fiscalía y su entrevista posterior a la invasión llamando “zorra” a Pelosi no ayuda a calmar las aguas. Así las cosas, ninguno lo tiene tan mal como los 60 asaltantes acusados de golpear y herir a policías.

Como se observa, los diferentes protagonistas de aquella ‘gesta’ tenían mucho paranoicos, y poco de demócratas. Igual que quien les aupó a esos cielos de arena.

Fotografía: @pixabay

Ha transcurrido ya un año. Para la inmensa mayoría de la sociedad internacional, el asalto al Capitolio de Washington se ha convertido en una mancha en la historia de la democracia mundial, especialmente de la occidental. Pasa el tiempo y la sociedad tiene una especial habilidad para olvidad aquello que no le aporta nada positivo. Sin embargo, sí es importante recordar este suceso, y otros similares. Ayudan (en este caso, a la sociedad norteamericana) a entender sus errores, y a saber qué camino tomar para no repetirlos.

Lo dijo el abogado norteamericano Ralph Nader «Tu mejor maestro es la última equivocación que tuviste». Confío que para el pueblo norteamericano el asalto al Capitolio sea su mejor maestro, y el último. Exactamente igual que para el pueblo español. Probablemente ningún español deseemos nuevos maestros. De errores estamos bien servidos… aunque a veces tengamos la sensación agridulce de no aprender de los mismos.  Y así nos va.

 

 

Impactos: 4

Hablando de discursos…

Cualquier institución, por pequeña que sea, tiene que medir sus actos y sus acciones públicas y privadas bajo el prisma del valor de la comunicación y de la Responsabilidad Social Corporativa.

Con motivo del fin de año, los presidentes autonómicos se han dirigido a sus respectivos ciudadanos, en sus ya más que tradicionales discursos de fin de año. Me he permitido el lujo de ver, a través de redes sociales, varios de ellos: el de los Presidentes Alberto Núñez Feijoó (Galicia), Adrián Barbón (Asturias), Javier Lambán (Aragón), Pere Aragonés (Cataluña), Juanma Moreno (Andalucía), Ángel Torres (Canarias), Alfonso Fernández Mañueco (Castilla y León).

En la mayoría de ellos he observado que se cuida el lenguaje no verbal, y los símbolos, a pesar de que en alguno de ellos se observa una clara ignorancia del uso de los símbolos y del lenguaje no verbal.

En cualquier mensaje institucional, y especialmente, en los mensajes de los presidentes autonómicos, hay que cuidar hasta el más mínimo detalle, porque se comunica con todo, a la vez que un error por minúsculo que sea, da al traste toda la labor del mensaje que se quiere transmitir.

Veamos varios ejemplos que ilustran mis palabras.

Fotografía: @COPE

Desde un balcón avilesino, el mensaje del Presidente Barbón es un mensaje absolutamente plano, sin recorrido y sin trascendencia, que no comunica absolutamente nada. Con una ausencia total de símbolos que comuniquen, que pongan en valor la comunidad que representa,. y sin reconocimiento alguno de errores por parte, del gobierno que representa  es un mensaje que no dice nada. Un mensaje que no está a la altura ni de contenido ni de continente.

A la vez, otro Presidente de su mismo partido, como es el canario Ángel Torres, ha enviado un mensaje excelente. Para empezar, la ubicación: en la casa – museo de Benito Pérez Galdós, haciendo un más que evidente guiño a la pareja del escritor, la también escritora Emilia Pardo Bazán, que en el año 2021 se conmemoraba el centenario de su fallecimiento. Para seguir, el tono del lenguaje empleado. La comunidad autónoma canaria sufrió el año pasado la peor catástrofe natural de su historia, y su Presidente se acerca a sus vecinos, como un ciudadano más: en tono cordial, amable, cercano…

Fotografía: @heraldoes

En esta línea, otro presidente socialista, el ejeano Javier Lambán se ha dirigido a todos los aragoneses desde el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, muy cerca de las estatuas de personalidades ilustres de la Historia de Aragón como fueron el Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal y el Justicia, Juan de Lanuza. Y todo ello, ‘adornado’ con el aviso a la conmemoración que se celebrará el día  10 de agosto: el cuarenta aniversario del Estatuto de Autonomía de Aragón. Pero no contento con eso, toda la escenografía estaba decorada con los colores amarillo y rojo; un claro guiño a las banderas de España y de Aragón. Toda una declaración de intenciones del Gobierno de Aragón.

También es importante valorar las escenografías de los discursos de los populares: Alberto Nuñez Feijoó y Juanma Moreno. Si el primero se dirigía a todos los gallegos desde los últimos kilómetros del Camino de Santiago, (creo, desde Monte Do Gozo), en una clara reivindicación del Camino, el segundo lo ha hecho defendiendo el valor económico y social de la hosteleria. La Taberna Granados, en Granada, ya centenaria, es el lugar elegido por la Junta de Andalucía para que su Presidente se dirigiera a todos los andaluces.

Fotografía: @AhoraGranada

Otra más que evidente declaración de intenciones.

Hoy no toca entrar en valoraciones políticas, aunque también las hay como los puñetazos, incluso dentro de las mismas siglas políticas.

Lo que sí hay que reivindicar hoy, y siempre, es el papel imprescindible del lenguaje no verbal y de la comunicación como expresión de la imagen y marca de la entidad. Más allá de la ideología, me ha quedado claro un detalle: hay Presidentes que sí han sabido comunicar con sus palabras y con su escenografía, y otros han hecho un espantoso ridículo.

Cuando las entidades, grandes o pequeñas, y quienes las gobiernas, sean conscientes que la comunicación y el lenguaje no verbal en todos sus eventos es la mejor carta de presentación para la imagen y marca de la institución, será el instante de que esa marca se catapulte interna y externamente. La mejor demostración la he visto con los discursos de Navidad de los presidentes autonómicos. Unos han sido muy buenos, y otros han pasado totalmente desapercibidos. Dicho de otro modo, mientras unos han comunicado en positivo, los otros han sido un error garrafal de imagen y marca. Y esto no va de siglas. Va de personas. Como otras muchas cosas de la vida.

 

Impactos: 4

Haciendo balance del año…

Fuente: @pixabay

Hoy acaba el año 2021, y mañana empieza el año 2022. Como siempre en estas fechas, es el momento de hacer balance, y analizar cómo ha pasado por nuestra vida, y por nuestro entorno más próximo, el año que ya pone punto final.

Es evidente que la pandemia de la Covid-19 ha seguido marcando el rumbo de nuestras vidas y de nuestra actividad social, profesional, familiar… La pandemia de la Covid-19 se ha transformado en la directora de orquesta de nuestras vidas. Hace varias semanas una persona ‘ilustrada’ de la sociedad gijonesa me decía que estaba plenamente convencido que esta pandemia estaba afectando a más de un 95% de la sociedad española; palabras que suscribo íntegramente. Poquísimas, por no decir ninguna, familias hay en España que está pandemia no les haya golpeado por medio de alguna de sus aristas: la sanitaria, la emocional, la familiar, la psicológica, la económica, la laboral… A todos nos ha golpeado esta pandemia de una forma u otra.

Por eso ahora, en el momento de mirar hacía adelante, y poner los ojos en el año nuevo que mañana estrenamos. Es el momento también de pensar qué queremos para los próximos trescientos sesenta y cinco días. Recogiendo las palabras de don Felipe VI en su discurso de Navidad: «debemos seguir teniendo cuidado, protegernos y actuar con la mayor responsabilidad individual y colectiva».

Es fundamental. Como individuos, pero también como sociedad, debemos ser responsables, porque la responsabilidad y el compromiso son los instrumentos más valiosos que tenemos para sumar junto a nuestros gobernantes, desde la sana y lógica discrepancia política e ideológica, en favor de una sociedad más justa y mejor.

Por tanto, dejando atrás este 2021, que tantas personas queridas quedaron en el camino, es imprescindible un notable ejercicio de responsabilidad individual y colectiva con los ojos puestos en 2022 para que cada cual aporte su granito de arena, y entre todos seamos capaces de construir una sociedad más equitativa.

Los años 2020 y 2021 quedarán intrínsecamente unidos a la pandemia de la Covid-19. Posiblemente el año 2022 también. Y eso nadie lo puede remediar. Como tampoco podremos remediar las vidas y vidas, de todo tipo y condición, que quedaron, y quedan, en el camino. Pero nuestra actitud proactiva o polémica, sí. La elección es nuestra. Y hay todo un año por delante para actuar y posicionarse. Pero la actitud hay que tenerla desde ya.

Impactos: 4

El discurso de Nochebuena

Desde niño recuerdo que en Nochebuena, jamás empezamos a cenar en Nochebuena hasta que no escuchábamos el discurso de Navidad del Rey; entonces el actual Rey Honorífico don Juan Carlos I. Una tradición no escrita que quedó impregnada, año tras año, en la historia familiar… Incluso en aquellas Nochebuenas que mis padres estaban ausentes, porque cada uno de ellos estaba en sus respectivo trabajo, y las pasábamos con mi tía y la ‘yayá’ (la madre de mi padre).

Esta tradición me ha acompañado hasta hoy. El hecho de escuchar en directo el discurso de Navidad del actual monarca don Felipe VI es una de esas tradiciones que pueden resultar absurdas, pero que, como cualquier otra tradición, hay que respetar, porque forman parte de nuestra historia personal y de nuestra historia familiar. Las tradiciones son el caldo de cultivo de nuestra historia -personal y colectiva-, y nos sirven para construir nuestro futuro desde el presente… a pesar de que algunos pretendan reventar en mil pedazos esa historia que tanto bien nos está regalando.

Como diría mi madre, la Nochebuena la pase ‘conmigo mismo’, aunque hubo alguna novedad con respecto a la anterior. Pero ello no fue obstáculo para que, siguiendo la tradición, respetará la tradición de seguir en directo a través de televisión el discurso de Navidad de don Felipe VI.

Fotografía: @rtve

Un discurso, por otro lado, que no dejó indiferente a nadie. Como siempre nos regaló indirectas muy directas para los que habitualmente tienen dificultades para escucharle y, en consecuencia, hacen de su capa un sayo.

Hubo una frase que marcó tendencia; una frase que fue un más que aviso a navegantes, y una notable declaración de intenciones «La Constitución ha sido y es la viga maestra que ha favorecido nuestro progreso, la que ha sostenido nuestra convivencia democrática frente a las crisis, serias y graves de distinta naturaleza, que hemos vivido, y merece por ello respeto, reconocimiento y lealtad». Poco más se puede añadir a esta magnífica frase. Únicamente cabe esperar que algunos que habitualmente pululan por el Congreso de los Diputados y que, a diario, le dan de comer a Pedro Sánchez, reflexionen al respecto, y la lleven a la práctica.

No hay duda.  Como ya es habitual, don Felipe VI ha hecho hincapié en los grandes problemas que nos afectan como sociedad y como país: el volcán de La Palma; la pandemia; la inflación y el paro juvenil; el pesimismo generalizado que nos afecta como sociedad; el cambio climático; la encrucijada en que nos encontramos como país: el futuro; el consenso entre partidos políticos; la reivindicación de los cuarenta años de democracia; la Constitución; los fondos europeos: recuerdo al personal sanitario y a nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado…

Fotografía: @abc_es

En resumen, de nuevo don Felipe VI en la noche de Nochebuena volvió a entrar en nuestros hogares para volver a darnos un empujoncito de entusiasmo y de esperanza a la vez de un pequeño de tirón de orejas a los listillos de turno…

Después de casi cuarenta y ocho horas, sería interesante una nueva lectura y observaremos que, en el fondo y en la forma, es un canto a una España mejor. Siempre que los españoles queramos, y estemos dispuestos a unir esfuerzos para lograrlo. De lo contrario, habrá pregonado en el desierto. Como siempre, la decisión es nuestra.

Impactos: 12

María, Leonor y otras chicas del montón

María y Leonor son dos jóvenes preadolescentes a las que la vida les ha sonreído de forma diferente, pero ambas tienen un denominador común: en sus manos, y en el de otros muchos jóvenes de su generación, está la ingente labor de tejer el futuro de la sociedad y del país en el tocará labrar su futuro y su vida.

Ambas también están unidas geográficamente por una ciudad literaria por excelencia: la Oviedo de Clarín.

Fotografía: @pixabay

María, por su parte, es una joven de catorce años que lo tiene todo. Una familia estructurada, una vida estable y buena, unos estudios que le proporcionan no sólo conocimientos, sino el instinto normal de cual ser humano de su edad de querer descubrir nuevas experiencias en la vida y en el mundo. Esto que, a simple vista parece normal, en el fondo no lo es tanto, porque lleva implícito cierto grado de atrevimiento y de riesgo inconsciente por descubrir nuevos elixires que no sirven de nada, aunque ella crea que sí. Este afán por experimentar nuevas y efímeras pócimas, ya sabemos que no le va a durar. Aguantará tan solo hasta que compruebe, quizás en su propia piel, las consecuencias devastadoras de ciertos manjares, que realmente no lo son tanto.

Su madre, a la que llamaré Sonia, me consta que está preocupada por esta deriva. He escuchado y he compartido sus preocupaciones. Y lo seguiré haciendo. Como madre le preocupa el futuro de María, y también el de su hijo mayor. Pero el foco de atención lo tiene especialmente en María. Su objetivo y su prioridad, preservarla de las debilidades de la edad y de la inocencia por descubrir lo que no debe descubrir. Sonia quiere protegerla de determinados estilos que a su edad podrían ser más peligrosos de lo que la propia María cree, a pesar de que ella piense lo contrario.

Fotografía: @pixabay

María es una chica inteligente, moderna, culta, pero que, como todas las jóvenes (y los jóvenes) de su generación tiene unas ganas inmensas de bucear en nuevos mares, hasta ahora ocultos para ellos. María, como otros muchos jóvenes, cree que por tomar ciertas decisiones o por tener catorce años, ya es adulta. Pero la realidad es otra. Sonia lo sabe, y aunque intenta explicárselo millones de veces, creo que María no lo ve, y esto que parece normal, no lo es, si observamos ciertos riesgos que intenta asumir en ocasiones cobijada en el paraguas de la inconsciencia y del atrevimiento más inocente y más ingenuo a la vez.

Afortunadamente mi amiga Sonia y María, su hija, no son un caso aislado. Sonia y María hay muchísimas en España. Jóvenes que creen que el descubrimiento de nuevos ‘manjares’ les va a convertir en adultos; y madres (y padres) que, conscientes de las miles de aristas punzantes que a diario nos presenta la vida, se dejan la piel para preservarlos, y evitar que esas aristas pinchen en la piel y en el corazón de sus hijos (e hijas).

Por su parte, Leonor es una joven de quince años, que en la actualidad vive fuera de España pero que durante tres días ha visitado Asturias. Leonor está destinada a ocupar la Más Alta Magistratura del Estado en España. Quizás por esta condición, su formación sea diferente a la de María y a la de otros muchos jóvenes de su generación, pero eso no es obstáculo para que, al verla actuar, vea una similitud tremenda entre ambas: María y Leonor son el futuro. En sus manos, bajo sus espaldas y cimentado sobre su formación, está el futuro de nuestra sociedad. Su generación está condenada a llevar las riendas de la sociedad en un futuro más o menos próximo.

Fotografía: @pixabay

Por eso resulta tan importante formar a nuestros jóvenes en valores. María y Leonor -cada una en su estilo- son jóvenes que se están preparando y formando para coger el timón de la sociedad. Pero no vale exclusivamente con formarlos, y llenarles las paredes de sus respectivos hogares de títulos y diplomas formativos. Hay que educarlos en valores.

Si queremos dejar una sociedad sólida, cohesionada, y alejada de fantasmas que sólo conducen a la discordia, necesitamos jóvenes como María o Leonor, que quieren comerse el mundo; jóvenes formados y cultos; jóvenes con valores, que prioricen lo urgente de lo importante; jóvenes que apuesten por una sociedad mejor; jóvenes con luces largas que miren hacía el futuro sin olvidarse del pasado; de todo el esfuerzo de sus padres y de sus abuelos por el legado transmitido; jóvenes asentados en el mundo de la investigación y de la tecnología que abren las puertas a un horizonte más prometedor que ya está aquí.

María, Leonor, y su generación son el futuro. Apostemos por ellas. No nos defraudarán. Es una inversión segura.

 

Impactos: 21

ÉTICA Y DECENCIA

En cualquier organización, sea una asociación, una empresa, una comunidad de vecinos, un partido político, una cooperativa de trabajadores o una federación deportiva, por citar algunos ejemplos, hay una normativa interna sobre la que se sustenta su día a día. Quien no esté de acuerdo tiene dos caminos: irse y esperar a que esas normas se cambien “a su imagen o semejanza” o trabajar internamente para cambiarlas.

Fotografía: @pixabay

Pero no cumplir las normas no es una opción, es una obligación de todos los que están debajo de ese paraguas.

Esta máxima debe ser la bandera de todos los miembros de cualquier corporación. Quien se salta las normas, o quien pretende ir por libre no sólo esta generando reinos de taifas en dónde no caben. Genera divisiones y rupturas innecesarias. Ello sólo nos lleva al caos interno y a manchar la imagen pública de la institución frente a la opinión pública. Esto alimenta dudas y desconfianzas. Éste no es el camino. Quienes suman internamente desde la lealtad y la cohesión tienen que doblar esfuerzos para reforzar la imagen exterior. Pero interiormente están obligados a concentrar aún más su trabajo para evitar nuevas grietas.

Esto se ve mucho en la vida política. Un amigo mío, que ocupa un alto puesto institucional en Aragón, siempre dice lo mismo: «Hay que ser consciente de que en política estás hasta mañana; porque, aunque tú gestiones bien, otro puede hacerlo mal, y el tsunami te puede arrastrar a ti también». Mi amigo no le falta razón. La reciente Historia de España nos ha dado ejemplos para aburrir.

Fotografía: @elcultural

Los españoles estamos hartitos de políticos, de toda razas y religiones, que han convertido la política en su cortijo; que se dedican a ir por libre al más puro estilo de Curro Jiménez creyéndose que las calles de su país, de su comunidad autónoma o de su municipio son suyas. Ése no es el camino. Tampoco lo será nunca. La decencia y la ética deben ser las muletas que sujeten los pasos de cualquier cargo institucional, y quien no lo vea así, la solución es muy fácil. Como dijo cierto ex Vicepresidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados: «Cierre al salir, Señoría».

Es evidente. Nadie es perfecto. Todo el mundo es susceptible de cometer errores. Y llegado a ese punto, lo decente, lo noble es reconocerlo con humildad y dignidad. Poner tu cargo a disposición de las siglas de la organización que representas es lo que toca. Negar lo innegable y mantener acusaciones que se sujetan en arena mojada tienen muy poco recorrido.

Lamentablemente las últimas décadas nos están dejando un rastro de ‘personajillos’ que serían perfectos protagonistas de una película de Berlanga. Desconocen lo que es la política con mayúsculas, lo que es el servicio público, lo que es servir a los ciudadanos, y no servirse de ellos. Ya lo dijo el gran Miguel Delibes: «Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad».  Y por desgracia, hay demasiados políticos que viven muy fácilmente gracias a la política, pero no saben, y tampoco quieren, hacer política.

Fotografía: @heraldoes

Dice el Profesor Emilio Lledó que “hay que procurar la ética y la decencia como elementos esenciales de la vida política”. En este sentido, también quiero hacer una defensa a ultranza por aquellos políticos decentes, y son muchos más de lo que parece. Se dejan la piel por sus ciudadanos, están horas y horas fuera de sus casas, alejados de sus familias y amigos, haciendo un día sí y otro también, jornadas interminables en beneficio de la comunidad. Constituyen la verdadera clase política, la auténtica, la que escucha a los ciudadanos, la que visita a los empresarios y autónomos, la que se preocupa por colectivos más desfavorecidos, la que construye políticas transversales desde la libertad. Sin vetos y sin limitaciones innecesarios.

Es evidente. Quien se envuelve en la decencia y en la ética está arropado por los suyos, y tiene un futuro prometedor. Pero quien emponzoña, e intenta vivir de la política a costa de los demás, como diría el propio Miguel Delibes, ‘está más solo que la una’, y su futuro es como ellos mismos, opaco y gris.

Impactos: 12

La libertad

Fotografía: Ancrugon

El poeta Ramón de Campoamor decía que «la libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe». Esta frase viene muy a cuenta con todo lo que está sucediendo en Gijón durante estos últimos dos años, y, más particularmente, estos últimos días.

Un responsable institucional (alcalde, concejal, presidente de comunidad autónoma, consejero, o ministro) no puede gobernar solo para sus votantes. Tiene que gobernar para todos. Si se me apura, debe gestionar especialmente mejor para aquellos que tiene enfrente porque son de los que va a recibir las críticas más feroces. De los que a diario se sientan en su misma mesa, debe preocuparse lo justo porque ese voto lo tiene más bien asegurado. Debe ensanchar su perspectiva política para ‘morder’ voto de la oposición y de la competencia política, si la hubiera.

De igual manera que ningún político puede ser el principal problema de los ciudadanos, los políticos deben ser la solución a los propios ciudadanos. Cuando un político se convierte en el principal problema de una ciudad (o de un pueblo), se crea un problema añadido importante para los ciudadanos y para la ciudad en cuestión. Un político tiene la obligación de resolver (o al menos intentarlo) los problemas de los ciudadanos. Lógicamente, nunca puede crearles más problemas, y mucho menos generar conflictos sociales en donde no existe el problema. Eso solo genera división social y confusión en la propia sociedad.

Fotografía: @aenoveles

El Profesor Emilio Lledó, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, que no es sospechoso precisamente de conductas tendenciosas, reflexionó en un programa de televisión sobre el sentido de la palabra ‘libertad’. Y, sinceramente, su análisis encaja perfectamente con la situación que estamos atravesando en Gijón. En el siguiente enlace están sus palabras que recomiendo escuchar:

https://www.youtube.com/watch?v=xO1KN2TEhHE

Pero volviendo al tema que nos ocupa, ciertamente en esta ‘villa marinera’ desde hace dos años gijoneses y foráneos nos estamos vacunando ya a una forma de gobierno municipal muy peculiar.

Me refiero a la forma de gobierno de la ocurrencia. Ahora se me ocurre transformar Gijón en un caos circulatorio porque me convierto en la enemiga número uno del coche, y reviento todo el sentido del tráfico rodado en la ciudad, me cargo 500 aparcamientos en la vía pública, no doy alternativas, y transformo la ciudad en un perfecto desbarajuste de tráfico.

Ahora digo que Gijón se va a convertir en una ciudad laica porque yo lo soy, y sin respetar ninguna de las tradiciones propias de la ciudad ni ninguna confesión religiosa, transformo Gijón en una ciudad laica porque “yo lo valgo”.

Al acabar la Feria taurina de Begoña me vengo arriba, y poniendo la escusa absurda de los nombre de los toros, me cargo el contrato de la empresa, y anuncio que el recinto se va a dedicar para conciertos (que ya se usaba para eso… por cierto), y nunca más se van a celebrar espectáculos taurinos. Eso sí, nos olvidamos de los benéficos económicos que anualmente deja en Gijón esta feria taurina.

Fotografía: @Mundotorocom

¿Qué será la siguiente ocurrencia de mañana? ¿Qué prohibamos el festival de la sidra porque es mejor que las manzanas se queden en las pomaradas? ¿O suprimiremos el Concurso Hípico porque ‘los caballos se asustan delante de tanto público’? Lo raro es que no se haya prohibido ya los partidos del Real Sporting de Gijón porque con una camiseta de color tan intenso moleste a la vista. (valga la hipérbole)…

El problema no es el debate sobre el Plan de Movilidad, sobre la fiesta de los toros, o cualquier otra ‘sorpresa’ que ver, veremos. No, el problema es mucho más serio y mucho más grave. Como dice una concejal de la oposición en el propio ayuntamiento gijonés, el problema pasa por la ideologización de todo lo que se toca desde el gobierno municipal.

Un gobierno (municipal, autonómico o nacional) no puede pasar por su thermomix ideológica cualquier medida que adopte. No lo puede hacer porque, como decía antes, gobierna para todos los ciudadanos. Y con estas actitudes tan sectarias lo único que están consiguiendo es gobernar sólo para sus palmeros, y no para todos.

A su vez, estas medidas también chocan con otra realidad importante que no se respeta: la libertad. Una sociedad debe ser libre, y tiene que tener capacidad critica de pensamiento y de obra. Pero cuando el político de turno, comienza a tomar medidas bajo el paraguas de ‘porque sí’ o ‘porque la vida cambia’ sin más argumentación, esa sociedad deja de ser libre, y esa forma de gobernar se convierte en otra cosa que todos sabemos cómo se llama.

En el año 1996 el Presidente Adolfo Suárez fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de la Concurso. En su discurso pronuncio estas palabras:

Fotografía: @rtve

«Con frecuencia se confunde la concordia con el conformismo y con la uniformidad, y nada tiene que ver con ellos. Su raíz estiba en el pluralismo, la libertad y la solidaridad. Sin ellas no es posible la concordia. La concordia jamás se impone. Se busca en común y se realiza con el esfuerzo de todos. La lucha política, la controversia, el debate, el disentimiento, el conflicto no constituyen una patología social. No son acontecimientos negativos. Al contrario, reflejan la vitalidad de una sociedad. En toda comunidad política existen siempre distintos extractos de opinión. Las discrepancias son naturales. Pero hay uno, el básico, el que se refiere a las razones últimas y esenciales, que afectan a la raíz de la propia convivencia en el que creo que es necesario la coincidencia de todos y el consenso de la inmensa mayoría. Y ese consenso es el cimiento de una sociedad perfectamente moderna. Cuando ese consenso se destruye, sobreviene la discordia».

Después de estas palabras, poco más podemos añadir. Es más que evidente que en Gijón se han volado por los aires todos los puentes de concordia, libertad, y respeto; valores imprescindibles para gobernar en democracia.

Se puede o no estar de acuerdo con una tradición, con una fiesta, con un espectáculo, pero cuando ocupas un puesto institucional debes gobernar con cordura, concordia –como decía el propio Presidente Suárez- respeto, y, principalmente, gobernar para todos: te hayan o no votado. Votar solo para tus palmeros es un camino erróneo.  De igual manera que se deriva de tu cargo institucional la obligación asistir a todos los actos a los que tienes que asistir, y no exclusivamente a aquellos que te gustan o están en consonancia con tu ideología política.

Desgraciadamente en Gijón hay demasiados caminos equivocados. El problema no son los caminos equivocados, el problema está cuando se vuela por los aires la libertad del individuo. Eso es lo grave. Coartar la libertad de los individuos bajo argumentos kafkianos o simplemente sin argumentos… eso sólo tiene un nombre.

Pero como dijo Ana María Matute, la vida nunca se queda con nada, y siempre pasa factura. Siempre. Es cuestión de mirar atentos al calendario.

 

 

Impactos: 27

Anatomia de los eventos

Afirma Gerardo Correas, Presidente de la Organización Internacional de Ceremonial y Protocolo y de la Escuela Internacional de Protocolo que «un evento tiene que comunicar y generar marca».

(Fotografía: @GrupoEIP)

Comparto íntegramente esta afirmación de mi amigo y maestro porque ciertamente si un evento, por minúsculo que sea, no comunica, el evento es fallido. El fracaso está asegurado. Desgraciadamente, cada vez nos encontramos con más eventos planos que no comunican, eventos fallidos, aunque llenen el aforo.

En reiteradas ocasiones durante la celebración de los cuatro congresos nacionales que ha organizado la Asociación de Escritores Noveles y que he tenido el privilegio de, con aciertos o chascos, de dirigir la orquesta, se ha felicitado  a la asociación por su organización y puesta en escena. Palabras y reconocimientos que, en el fragor de la batalla, puede dar la sensación de que se reciben con frialdad pero cuando llega “el día siguiente” y se visualiza la película de los hechos se agradecen porque son la recompensa a las horas, días y meses de trabajo encubierto.

La organización de un evento merece respeto. No es cualquier cosa. Y exclusivamente los profesionales del sector estamos capacitados para organizarlo en óptimas condiciones, sin errores, y, como decía Gerardo Correas, enviando un mensaje. Cualquier entidad, desde la asociación más invisible del pueblo más pequeñito de España hasta las Jefatura del Estado debe comunicar en sus eventos; debe generar marca. Se genera marca de mil formas diferentes: con la comunicación online y offline, con el vestuario de los equipos directivos, con los discursos, en la escenografía, en la gastronomía, en los pequeños detalles que generan valor añadido…

(Fotografía: @aenoveles)

El Prof. Emilio Lledó aceptó la Presidencia de Honor del III Congreso de Escritores, y confirmó su asistencia al acto de inauguración. Desde el Comité Organizador y desde la Junta Directiva se decidió ofrecer una cena de bienvenida a la que asistieron los ponentes, los patrocinadores del Congreso, los miembros de la Junta Directiva y del propio Comité Organizador. Con esa cena, a la que también asistió el consejero de Cultura del Gobierno de Asturias y la directora de la Oficina de Congresos del Ayuntamiento de Gijón, la asociación generó marca. Se ofreció un evento diferente. Lo fácil hubiera sido organizar una cena privada del propio comité organizador y la junta directiva con el Prof. Lledó. Al abrir el acto, generamos engagament que le dio valor a la marca de la asociación y a la del propio congreso.

Por otro lado, quienes acudieron al IV Congreso de Escritores, recordarán que en la imagen corporativa del congreso predominaba el color lila, o morado. Conforme avanzábamos en la organización, incluso planteamos con mi equipo de producción y coordinación, que las personas que componían la estructura orgánica de la asociación –es decir, la junta directiva- usaran obligatoriamente el color lila en su vestuario habitual durante los días del congreso, especialmente las mujeres.

(Fotografía: @aenoveles)

Era una manera de comunicar. En el último momento desechamos la idea por una cuestión práctica de ámbito económico y personal de las personas afectadas. Pero transformamos eso en comunicar a través del famoso ‘maletín del congresista’ que, aunque era en tonos azules, la etiqueta con el nombre del usuario era de color lila. El mensaje era claro. La comunicación, en primera línea.

Más allá de esta situación de pandemia mundial, a diario se convocan miles y miles de eventos de todo tipo y condición: eventos culturales, sociales, deportivos, gastronómicos, económicos, políticos… eventos a los que pueden acudir desde dos o tres personas a cientos. En la creatividad del organizador, pero también en el mensaje que se quiera transmitir reside la magia de que ese evento no pase desapercibo. Hay eventos que se sabe de entrada que nacen condenados al fracaso más rotundo –por circunstancias varias-, y, sin embargo, en el último momento, se transforman en un evento perfecto, cargado de éxito. Y, por el contario, otros eventos que, de salida, los organizadores están convencidos que va a ser un éxito absoluto y, una cosa tan simple como el hecho de irse un invitado se enfade por el aire acondicionado, da al traste todo el acto.

(Fotografía: @aenoveles)

Cualquier evento requiere cuidar pequeños detalles que, aunque nos parecen insignificantes, le dan valor al evento y, lógicamente, comunican. Por ejemplo, dependiendo del número de invitados, habilitar aparcamiento próximo al lugar de celebración; tener una perfecta señalización en el lugar del acto; puntualidad extrema para iniciar el acto y acabarlo; si acuden personas con movilidad reducida, habilitar espacio para ellos; facilitar la labor a los medios de comunicación; si tenemos la confirmación de asistencia de algún cargo institucional o de persona pública, ser prudentes y no airear su presencia; reservarles a estas personas espacio en las primeras filas; si vamos a utilizar más de un autocar, es recomendable, comunicarlo a la Policia Local (o Municipal) para que nos den las instrucciones necesarias con el fin de evitar problemas de tráfico; si al acto va asistir el Presidente, o miembros del Gobierno autonómico, Delegado del Gobierno en nuestra comunidad, el Alcalde de nuestra ciudad, u otras autoridades de primer rango, una vez confirmadas sus asistencia, es recomendable ponerlo en conocimiento del Cuerpo Nacional de Policía, o de la Policía Autonómica en su caso.

Otros detalles que generan engagament en los congresos de la asociación, pero también en otro tipo de eventos, es el hecho de que todos los ponentes y miembros de la junta directiva de la asociación, tengan ‘el maletín del congresista’ en sus respectivas habitaciones del hotel y no en la secretaría técnica del congreso, como el resto de los asistentes;  también es importante, en los grandes eventos, tener un contrato con una compañía de taxis; contratar el servicio de coche con conductor para determinadas personas que, por su profesión o por su rango social, procede ofrecerles un servicio de transporte más distinguido; contratar el servicio de lenguaje de signos para todas las intervenciones; tener un acuerdo con un restaurante cercano para poder resolver comidas o cenas imprevistas, que siempre surgen. Si organizamos un evento con una entidad de pacientes o con una asociación de personas con discapacidad, casi me atrevería a recomendar como obligatorio comunicar este evento al Servicio 112 de la comunidad autónoma respectiva. Nadie está libre de una incidencia de salud, y es mejor que quienes nos vayan a ayudar, llegado el caso, tengan comunicación de la celebración de nuestro acto que no lo tengan.

(Fotografía: @aenoveles)

Igual que estos detalles, podría seguir indicando muchas más recomendaciones que dan calidad y que, aunque nos parezcan ‘una tontería’, en realidad no lo son. Aportan un valor añadido increíble. Y, sobre todo, al acabar el evento, los asistentes se irán hablando bien, que es tan importante –o más., que el acto se desarrolle sin incidencias. Son gestos que enriquecerán el evento y que nos diferenciara del resto. Marcará la diferencia. Nos hará diferentes y, algo imprescindible en un mundo tan competitivo, fidelizará a nuestros asistentes y ponentes para futuros eventos.

Pero evidentemente esto no se hace gratis. Cuesta dinero, y es entonces cuando entra en escena la ingeniería diplomática. Dicho de otro modo: si la entidad organizadora, no dispone de muchos recursos, tendrá que llegar a acuerdos comerciales y publicitarios, para que los servicios contratados sean al menor coste posible a costa de publicidad.

(Fotografía: @aenoveles)

Por tanto, ver un cartel publicitario con muchos logotipos, no significa que todos le hayan aportado dinero. En muchas ocasiones, se trata de acuerdos por rebajas de precios, o apoyo a servicios. Por eso, la ingeniería para sacar adelante un evento, como es el caso de un congreso, no es nada fácil, y requiere mucho más tiempo, esfuerzo, y trabajo del que cualquiera se puede imaginar.

Actualmente nos encontramos con la eclosión digital de los eventos. Afortunadamente si algo positivo hemos de extraer de la pandemia de la Covid19 es el final de los eventos exclusivamente presenciales, para nacer los eventos híbridos, en dónde la parte digital tiene mucha fuerza y hay que tratarla con el mismo respeto y cariño que la presencial. La comunidad digital de nuestros eventos tiene tanta fuerza como la comunidad presencial, o posiblemente más. La inmediatez de un tweet, de un mensaje en facebook o en instagram se va a hacer mucho más viral y mucho más transversal que la presencia de un asistente en un acto. En un momento en el que las restricciones autonómicas son tan desiguales y, por tanto, la movilidad entre comunidades e incluso entre poblaciones próximas resulta tan complicada, es imprescindible la construcción de eventos digitales.

A través de plataformas cómo zoom o Skype, se pueden organizar eventos con igual seguridad y confianza que si fueran presenciales, apoyados siempre en las redes sociales que nos moverán al público con plenas garantías sanitarias y epidemiológicas. Hay que concienciarse que los eventos digitales, igual que el teletrabajo, han llegado para quedarse, y es imprescindible hacer eventos híbridos porque, de otra manera, por ejemplo, la comunidad de nuestra fans page, en nuestras redes sociales queda huérfana. Y no estamos ya para más orfandades.

Impactos: 8

aniversario de Ennio Morricone

Fotografía: @Forbes_es

Mañana hará un año que la música y el cine están un poco más huérfanos. Hace un año nos dejó Ennio Morricone, el mítico y universal compositor y director de orquesta italiano. Su hoja de servicios es eterna. En su haber cabe citar la banda sonora de más de quinientas películas y series de televisión. Recibió un Óscar honorífico en 2006 y ganó el Óscar a la mejor banda sonora en 2016 por la cinta The Hateful Eight. En 2020 le fue otorgado el Premio Princesa de Asturias de las Artes, compartido con el también compositor John Williams.

Ennio Morricone era de esos compositores que no tenían que morirse nunca. Mientras vivieran tendrían que estar componiendo porque sus composiciones musicales nos llegan al corazón, y nos reviven el alma.

La musicalidad de sus piezas, la manera con la que tocaba la fibra de los espectadores era única. De hecho, basta con ojear la hoja de servicios a la que me refería antes. Cientos y cientos de piezas musicales, de bandas sonaras que todos hemos tatareado en momentos decisivos y nos ha transportado a  otros mundos en situaciones complicadas.

Fotografía: @expansioncom

Morricone fue un genio de la música, y como todos los genios hacía magia. Él con la música. Una magia que es eterna y que se ha convertido en  santo y seña de varias generaciones. El italiano marcó un hito en la historia del cine y de la música. Nos hizo más grandes, más humanos, más cultos. Y este caudal de cultura y de honradez, él lo transformó, y lo devolvió, en miles de obras musicales y de bandas sonaras que quedarán para siempre en la retina y en el alma de muchísimas personas. Éste es su legado. Ésta es su herencia. Inolvidable y eterna.

Mañana hará un año que perdimos a un genio. Siempre que se pierde a un mago la sociedad queda triste y apesadumbrada. Pero en este caso, la pérdida de Ennio Morricone nos impide tener nuevas bandas sonadas aderezadas por esas manos y esa cabeza prodigiosa. Pero nos atesora para siempre toda su obra; una obra eterna, de emociones, inmortal, de vida, de pasión… De música y de cine.

 

Impactos: 15

Cuando la palabra «ego» desaparece…

Fotografía: @rtve

Ayer en la previa del partido de la Selección Española de Fútbol, escuche en televisión unas declaraciones de Luis Enrique, en las que decía que “cuando la palabra «ego» desaparece, se entra a formar parte de un «equipo»”. No puedo estar más de acuerdo con el gijonés.

El ego, por lo general, no es buen compañero de viaje; hace aflorar los egoísmos, las estupideces, y el ‘yo’ más rancio y más avinagrado.

Sin embargo, dentro de un equipo (y da igual que sea en el plano deportivo, familiar, social, político, laboral, o económico) una persona puede ser integra, sumar, aportar, dar y recibir lo mejor de si mismo.

Decía el filósofo chino Lao-Tse que ‘tu propio interés te sirve mejor no dejándote llevar por él’. No le faltaba razón porque en reiteradas ocasiones, esos impulsos sólo sirven para abrir la puerta de la cuadra de los egoísmos, de la estupidez humana, del ego más viejo.

El personal no se da cuenta que en reiteradas ocasiones hay que pararse en seco, y pensar no en uno mismo, sino en nuestro entorno, en quienes nos rodean, quienes a diario bracean para que nuestra vida sea más risueña y feliz. Desde esa óptica, se debe hacer equipo, como dice Luis Enrique, alejando los egos y los narcisismos.  Lo sabemos, Las redes sociales son una fuente inagotable de narcisistas patológicos. Pero hay tenemos que ser fríos para separar el polvo de la paja, y diferencia, quien sí y quien no. Y lógicamente no responder a las innumerables tentaciones y provocaciones que a diario nos brinda el mundo social media.

En esa jauría no hay que entrar en provocaciones ni gastar energías baldías. Hay No hay que perder esta perspectiva. Es el camino más recto. El mejor.

Lo dijo ayer Luis Enrique. Una frase enmarcada en el plano deportivo. Pero perfectamente podríamos hablar de cualquier otro plano humano. La cuestión es saber conectar la luz larga y alumbrar correctamente la distancia para que nadie nos deslumbre con estupideces. El camino para hacer equipo en la vida. Siempre.

 

 

 

 

Impactos: 7

Darse a los demás es la esencia de la política

Cuando en el año 2016 tuve la fortuna de conocer al Prof. Emilio Lledó, con motivo del III Congreso de Escritores celebrado en Gijón, fue todo un baño de humanidad, humildad, continúo aprendizaje, sabiduría y sencillez sIn límites.

Sus palabras no dejan indiferente a nadie. Su opinión, prudente pero docta, culta pero actual, es todo un carrusel de sabiduría y conocimiento sIn final. Da igual hablar de libros, que de filosofía, que de educación, que de política… don Emilio tiene la palabra exacta siempre para la pregunta concreta.

Hace un rato he descubierto unas declaraciones suyas sobre la esencia de la política que son de candente actualidad; palabras sabias que debían escuchar alguno -y alguna- que a diario pisan moqueta y tendrían que tomar nota de las palabras de don Emilio. De éstas y otras.

Emile Lledó es la revolución de la palabra. Es sabiduría en estado puro. Es un viaje a la Grecia clásica pero también a Kant o a Voltaire. En resumen, es un sabio al que hay leer y escuchar. Su palabra y sus libros son el mejor antídoto ante la estupidez y el ruido. Y ante los palmeros envueltos en siglas y banderas. Da igual el color y la procedencia.

Impactos: 8

En el Dia de las Redes Sociales

Ayer fue el Día de las Redes Sociales, un día para reflexionar sobre un fenómeno sociológico que ha venido para quedarse y que se ha convertido en un altavoz diario de buenas y malas noticias.

Hoy, todo el mundo es visible en redes sociales, y rara es aquella persona (o institución) que no tenga su escaparate en alguna de las muchas redes sociales que pueblan el universo social media.

Las redes sociales son el instrumento perfecto para socializar. El mejor ejemplo se ha visto durante la pandemia. Gracias a plataformas, como facebook, Instagram o twitter, las empresas no solo han comunicado su situación empresarial y de sus productos, sino que han podido hacer llegar estos productos a las manos de los usuarios de forma ágil, profesional, eficaz, y económica. También hemos visto como muchos profesionales sanitarios, hospitales, clinicas, periodistas sanitarios, y otros profesionales relacionados con la salud utilizaban sus redes sociales para desmontar bulos, trasladar tranquilidad a la población o facilitar información fiable cuando el ruido lo inundaba todo.

Pero estas grandes plataformas, como whatsapp, han servido de conexión entre los usuarios particulares en los momentos más difíciles cuando se necesitaban los abrazos y las despedidas, los “te quiero” y las “gracias”, cuando nuestros mayores, frágiles y huérfanos marchaban en soledad porque la Covid19 imponía su ley, implacable, inmisericorde, despiadada… Era entonces cuando estas grandes plataformas digitales servían de pantalla, y nos acercábamos, y podíamos estar más cerca. Las distancias desaparecían.

Pero en las redes sociales, a su vez, hay que tener cuidado. No siempre es oro lo que reluce. Siempre te tropiezas con manadas de jueces a golpe de teclado que se creen en posesión absoluta de la verdad. Se esconden bajo un  teclado y muchas veces sobre mentiras. Desconocen palabras tan elementales como «diálogo» o «respeto». Todo lo saben, y en nada tienen razón. Pero se creen dueños absolutos y todopoderosos de la verdad. Con estas tribus no merece la pena siquiera intentar el diálogo. Son esfuerzos baldíos. El único camino que conocen es el bloqueo y, en ocasiones, la denuncia ante la Policía o la Guardia Civil. Es el único idioma que conocen. No entienden otro lenguaje.

Las redes sociales también se han convertido en un canal perfecto de comunicación, en el que puedes estar perfectamente informado al minuto de la actualidad de tu ciudad o de tu país con rigor y profesionalidad.

Ayer fue el Dia de las Redes Sociales y resulta absolutamente necesario reconocer y poner en valor su importancia y su necesidad intangible desde un punto de vista sociológico, pero también humanao y de comunicación a todos los niveles. Sin embargo, estemos siempre con la luz larga para saber cuándo nos tropezamos con auténticos lobos que lo único que pretenden es dar brillo a su razón. Mientras tanto,  no olvidemos a Alejandro Casona: «No es más fuerte la razón porque se diga a gritos». Pues eso…

Impactos: 2

Cuando la indecencia se transforma en best-seller

He dicho muchas veces a través de este portal que la ejemplaridad debe ser la bandera en la que se envuelva cualquier cargo institucional en todos sus actos oficiales, y también en los privados. Una persona no es alcalde, diputado o presidente de una comunidad a tiempo parcial lo es a tiempo completo, cuando se encuentra en un acto familiar. Siempre.

Fotografía: @el_pais

Pero este huracán de ejemplaridad no sólo debe afectar a nuestros cargos institucionales cuya nómina sale de los Presupuestos Generales del Estado; es decir, del bolsillo de todos los españoles. Esto afecta a cualquier cara publica, de cualquier faceta de la sociedad, que se convierte en un referente a nivel social, cultural, deportivo, económico, o de cualquier otra índole.

Ayer la Agencia Tributaria publicó la séptima lista de empresas y particulares con las deudas más abultadas con el fisco, por encima del millón de euros a 31 de diciembre de 2020. El listado de este año ofrece un descenso tanto en el número de morosos como en los importes que adeudan: 3.869 contribuyentes, un descenso del 1,6% frente a los 3.930 del año anterior, por un importe de casi 14.100 millones, un 1% menos respecto al listado precedente. Y en la lista de caras conocidos aparece en segundo lugar el autor Ildefonso Falcones, con una deuda de 1,3 millones.

Es en este punto en dónde quiero reflexionar con serenidad. De sobras es conocido, lo que significa un autor de la talla de Falcones –u otros similares- para los escritores que comienzan. Como diría alguno, “para los noveles”. Son referentes y ‘modelos’ por su trayectoria, su calidad, su modelo de trabajo, su volumen de ventas, y otros condicionantes más.

Pero ayer, tras la información de la Agencia Tributaria, Falcones no es referente de nada ni de nadie en el sector literario; bueno sí, referente para el director de su oficina bancaria y para su director editorial. Pero desde luego para las nuevas voces narrativas, Ildefonso Falcones, como diría mi madre ha quedado «a los pies de los caballos».

Puedo entender que se puede tener una deuda, y es perfectamente comprensible y entendible desde un punto de vista humano y, como autor, pero que esa deuda sea de esa cantidad estratosférica me parece vergonzoso. Pero aún resulta más bochornoso y más indecente que no se haya publicado ningún comentario por su parte en ninguna red social, ni en ningún medio de comunicación. Quien calla, otorga. Él calla mucho y otorga poco. Más bien nada.

Quien conozca el sector editorial o el sector del libro, podrá imaginarse que Falcones ha ingresado importantes cantidades de dinero por la venta de sus libros, y por las traducciones de los mismos. Si a eso añadimos, toda la “paraliteratura” que ello lleva implícita: conferencia, coloquios, asistencia a congresos, ferias del libro… sobra decir que sus emolumentos son más que considerables. Eso sí, no tiene un euro para amortiguar la deuda con la Agencia Tributaria. Esto sólo tiene un nombre en toda tierra de garbanzos. Ya se sabe cuál es. Y no es necesario recordarlo. Eso sí, igual hay que refrescar estas cosas al personal cuando entre en una librería. Yo lo haré. Y que cada cual aguante su palo.

Impactos: 5

Más Irene Vallejo y menos ruido…

Leo en el diario El País una entrevista que mantuvo recientemente la autora zaragozana Irene Vallejo en Matadero Madrid con la periodista Inés Martín. Como ya nos tiene acostumbrados la flamante autora de «El Infinito en un junco» no dejó indiferente a nadie, porque sus libros y sus palabras siempre calan como cala la lluvia en los eternos inviernos asturianos.

Fotografía: @madeinzaragoza

Entre otras muchas perlas, la premiada con el Premio Aragón 2021 y también galardonada con el Premio Nacional de Ensayo dejó infinidad de ‘regalos’ en forma de palabra, entre los que cabe destacar: «El conocimiento es un enorme poder y muchas veces, cuando se intenta apartar, es para tener el control. Las lecturas permiten que el saber abandone los círculos privilegiados y que se extienda». Esta reflexión tiene su aquel, ya que existen colectivos a los que nos les interesa que coexista una sociedad y, lógicamente, unos individuos con el ‘pensamiento crítico’ que ofrece la lectura, con la capacidad de opinar por si mismos que nos brinda la cultura.

Hay un sector social que esto no lo digiere, se les indigesta, y luego se envuelven en banderas rancias más típicas de la calle Rue del Percebe que de un país en libertad como España. Una sociedad libre y con capacidad crítica, como hemos visto estos últimos meses, es capaz de reconducir su destino. Pero a algunos esto no les interesa. Pomadita.

Irene Vallejo tiene muy claro, y lo demuestra de palabra y de obra, su amor por la escritura: «En los momentos de catástrofe la gente sigue buscando los libros. Tendemos a pensar que la cultura es algo ornamental para tiempos prósperos. Pero en las cuevas ahuyentaban al miedo, a la oscuridad y a los depredadores con historias. Junto al calor del fuego encontraron las palabras, que es otra forma de protección». Efectivamente… los libros, las palabras son ese elixir de paz para los momentos más difíciles de la vida, cuando ésta te muestra su arista más punzante para dejar la cicatriz más profunda. De sobras es conocida la importancia de la biblioterapia en la vida de las personas… Por esta razón, y otras muchas, los libros no morirán nunca. Son ese flotador que necesitamos en los momentos difíciles.

Fotografía: @elcultural

Y esto ha quedado reflejado durante la pandemia. La cultura, los libros, han sido esenciales y absolutamente necesarios para que la población pudiera digerir el confinamiento, la enfermedad, los adioses, la ausencia de abrazos, y las distancias en paz.

Es evidente que la sociedad necesita muchas más Irene Vallejo. Autoras (y autores)  como ella son absolutamente necesarias. Sepultan el ruido, y lo alejan. Son un rayo de esperanza y una luz que ilumina el túnel del dia a dia de los individuos,  dando brillo y esplendor allí donde algunos se empeñan en pintar las paredes de negro. Pero la autora zaragozana, con sus libros y sus palabras,  ilumina todo con luz propia. Brilla por si misma. Y no todos los autores pueden decir lo mismo. Y además lo hace desde la humildad, la sencillez, y sin likes. El mérito aún es mayor. Pese a quien pese.

 

 

Se puede leer todo el artículo aquí. de referencia. Merece la pena.

Impactos: 18

Marchando una de indultos…

Fotografía: @rtve

Después de varias semanas desaparecido de este espacio por razones estrictamente familiares y personales, regreso hoy domingo en los inicios de un verano atípico a todos los niveles.

Y retomo este carrusel de opiniones, dando mi sentir –como siempre, sin anestesia-, sobre el espectáculo al que hemos asistido esta semana relativa a la concesión de los indultos a los condenados en el tan manoseado “proces”.

Hace muchísimos años, cuando mi padre regresó de San Sebastián, después de padecer en su cuerpo y en su alma las secuelas emocionales de la banda terrorista ETA en una época que ésta era implacable e inmisericorde, siempre decía lo mismo: «El problema vasco acabará algún día, y acabará de una manera que no guste a nadie, pero acabará, porque España no se puede permitir otros mil muertos». El tiempo acabó dándole la razón.

Y con el problema catalán sucede otro tanto. Tiene que acabar de una vez, y tiene que acabar de una forma que no gustará a nadie. Y volviendo a parafrasear a mi padre, España no puede permitirse el lujo de otra voladura de la Constitución por los aires ni de intentos bananeros de autodeterminación territoriales que únicamente conducen al enfrentamiento entre españoles.

Fotografía: @abc:_es

Pero tampoco es sensato dar una patada a las sentencias del Tribunal Supremo, y en aras de que «yo lo valgo porque soy el Gobierno, y necesito apoltronarme», conceder indultos a quien no los merece. Me he cansado de decirlo, y me reitero. Cualquier cargo institucional, desde el Presidente del Gobierno de España hasta el concejal del pueblo más pequeño siempre deben ser la solución a los problemas de los españoles. Jamás el problema de sus problemas. Y lamentablemente, el Gobierno de Pedro Sánchez, en una buena parte de sus decisiones, desde que pisaron moqueta en El Palacio de La Moncloa se han convertido en el principal problema de los españoles. Como diría el niñato de Gabriel Rufián, «no lo digo yo», lo dice la propia hemeroteca…

Volvamos a Cataluña. El problema catalán no se resuelve ni con indultos, ni con mesa de diálogo, ni recibiendo –como es su obligación, dicho sea de paso-, al President de la Generalitat en Moncloa. Este problema requiere otra arquitectura más compleja y más quirúrgica.

Para conceder un indulto, especialmente de estas características, se requiere un consenso social y político absolutos. No procede ni es ético conceder un indulto, cuando una buena parte de la sociedad, y de la clase política –incluso militantes de tu propio partido- los tienes en contra. No es serio. Pero no procede, además, porque más de uno de los indultados, ya han avisado de que no están arrepentidos de sus hazañas y que volverán a hacerlo tan pronto como puedan.

Fotografía: @elcomercio

Es evidente que tampoco ha servido el movimiento de peones dentro del PSC, en las últimas elecciones catalanas, ni el puntapié que le dieron a Iceta catapultándolo al Ministerio de Política Territorial y Función Públicas. Las costuras entre España y Cataluña siguen rotas.

Nadie tiene la pócima milagrosa ni la varita mágica, porque aunque estemos ante un problema político, la fractura social dentro de la sociedad catalana es más que notable. Y esto se ha visto muy claro ante las últimas declaraciones del empresariado y el obispado catalán.

Mientras la sociedad catalana siga fragmentada y dividida poco se podrá hacer. Más bien nada. La prioridad es ésta, por delante de indultos, mesas de dialogo y zarandajas varias… Por eso, lo sensato, lo prudente es empezar a coser y a dialogar desde el corazón mismo de la sociedad catalana, de la sociedad civil, a pie de calle. Volver a unir a familias, a la sociedad es prioritario. Es fundamental. Lo demás es humo. Y el humo puede acabar en fuego. Como ya sucedió en 2017. Atentos.

 

Impactos: 14

Un paréntesis

Durante unos días voy a hacer un paréntesis en la columna diaria que vengo publicando desde hace varios meses en este portal. Las circunstancias mandan, y las mías en este momento no son buenas.

Me esperan unos días muy difíciles, en los que tengo que estar al cien por cien junto a mis hermanos;. No voy a tener tiempo para este espacio pero tampoco quería dejar de publicar sin explicar los motivos de esta ausencia provisional.

Insisto. Se trata de un paréntesis que me hará regresar con más energía y con más fuerzo. Eso sí, tengo la completa seguridad que volveré más triste. Pero es lo que nos depara las diferentes aristas de la vida.

Os agradezco vuestra confianza y vuestra fidelidad.  Gracias por estar ahí. Nos vemos a la vuelta.

 

 

 

 

 

Impactos: 17

Teresa Perales, sin más…

Ayer el jurado del Premio Princesa de Asturias de los Deportes concedía este galardón a la nadadora aragonesa Teresa Perales, una nadadora paraolímpica que recoge el testigo de otro grande del deporte nacional e internacional, de Carlos Sáinz.

Fotografía: @elcomercio

La nadadora zaragozana perdió la movilidad de cintura para abajo con 19 años a causa de una neuropatía. Esta ‘mañica’ tiene en su haber una más que dilatada hoja de servicios deportivos que pasan por haber ganado 26 medallas en los Juegos Paralímpicos de verano. Perales ya había sido nominada al Premio Príncipe de Asturias en varias ocasiones y en 2013 fue finalista, siendo superada por un voto por el golfista José María Olazábal. La zaragozana tiene un brillante palmarés no solo en los Juegos Paralímpicos sino también en los Europeos, donde ha logrado 44 medallas, y en los Mundiales, con 22 metales y 5 récords.

También ha sido reconocida en otras múltiples ocasiones. En el 2002 fue Aragonesa del Año en la categoría de deportes y, en el 2013, Aragonesa del Año en los premios que otorga El Periódico de Aragón. Asimismo ha sido nombrada miembro de la Real Orden al Mérito deportivo en categoría de Gran Cruz 2012 (antes lo fue de Oro y Bronce): ha sido Premio Nacional del Deporte Infanta Sofía en el año 2016; ha recibido la Medalla de Oro al mérito en el trabajo en 2017; ha sido nombrada Hija Predilecta de Zaragoza en 2008; y fue pregonera de las Fiestas del Pilar en 2012, entre otras muchas cosas.

Pero este galardón tiene mucha más trascendencia de lo que parece. Es un reconocimiento a una trayectoria y a unos valores como ser humano. Estamos ante el reconocimiento a unos méritos como deportista, como ejemplo para la sociedad, y, especialmente para las generaciones que vienen pisando fuerte por detrás…  En resumen, el Premio Princesa de Asturias de los Deportes de esta edición es un orgullo no sólo para quien lo recibe. También para cualquier español que mirando a Teresa se ve reflejado en el espejo de la superación personal, la humildad, el trabajo, la honradez, la motivación y, sobre todo el esfuerzo y el tesón por la vida. O sea, el aragonesismo en estado puro. Teresa Perales, sin más.

 

Impactos: 9

Taparse la cara como los monos

Fotografía: @elmundoes

En un nuevo ejercicio de insolencia, de falta de respeto y mala de educación sin límite, ayer la vocera oficial del Gobierno, María Jesús Montero, volvió a hacer de las suyas en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Eso de «o estás conmigo o estás en contra de mí» lo saben aplicar de maravilla.  Esta tropa desconoce por completo el significado de palabras como ‘diálogo’, ‘moderación’  o ‘respeto’. Según pasan los días, cada vez el chapapote es mayor y el hedor más repugnante.

¿Cómo se atreve la Ministra Portavoz del Gobierno a insultar a una parte de la militancia del PSOE simplemente porque no piensan como el propio Ejecutivo? ¿Qué hubiera ocurrido si esas mismas palabras hubieran salido  de la boca del Presidente del Partido Popular hacia un grupo de militantes populares? Una buena parte de informativos nacionales durante semanas y semanas estarían habían abriendo sus telediarios con esta noticia, pero como lo dijo María Jesús Montero hay que reírle la gracia. Pues no… Las palabras de la andaluza hay que denunciarlas públicamente. Son un atropello y un insulto a la inteligencia.

Una ministra no puede insultar públicamente a una parte de la militancia de su partido, y por que el Presidente del Gobierno calla y no sale en público a pedirle explicaciones para, a continuación, cesarla de inmediato.

Las palabras de la Ministra son una manifiesta falta de respeto, una ausencia total de empatía hacía quienes discrepan de la Ejecutiva del PSOE, una burla intolerable. En resumen, una desvergüenza más, que no tiene medida…

Pero aún es más preocupante, y si cabe más grave, la deriva que está adoptando este Gobierno sólo por mantener el sillón. Le importa nada España, la Transición Española, el abrazo de reconciliación que nos dimos los españoles para cerrar las heridas del pasado, el Estado de Derecho y la separación de poderes. Sólo les importa mantenerse en el poder a costa de lo que sea y cómo sea, porque no se atreven a convocar elecciones generales.

Fotografía:@_infoLibre

Los vientos  no son buenos, y el personal está muy cansado y muy cabreado. Saben que pueden sufrir una cogida mortal, que les devuelva a los chiqueros (hablando en términos taurinos). Un Gobierno decente ante tan creciente impopularidad, ante tan nefasta gestión de la pandemia, ante tanta mentira y manipulación, con dos dedos de decencia, convocaría elecciones anticipadas y permitiría que los ciudadanos hablasen.

Pero la banda de Sánchez tiene miedo. Ha visto el batacazo que han tenido en las Elecciones de la Comunidad de Madrid, y sabe que este resultado es extrapolable a nivel nacional. Por eso huye de las urnas y se aferra al sillón de Moncloa. Y lo más grave, calla y otorga ante el cúmulo de errores y de desatino que a diario su banda lleva a término sin rubor y sin escrúpulos.

Le guste o no a Sánchez, a Montero y al resto de la tropa, los monos también piensan, y antes o después actuarán. Y lo harán en las urnas. En las mismas que esta banda no quiere poner ahora. Pero que cuando las pongan, todo el mundo los pondrá en su sitio. También los monos.

Impactos: 12

Un ciego que no quiere ver

Dice Pedro Sánchez que los indultos del proces no le supondrán ningún coste político porque ayudarán a resolver el problema político con Caraluña.

Fotografía @elespanolcom

De niño cuando me reñía mi madre por alguna trastada, siempre me decía que no hay más ciego que el que no quiere ver. Pues eso… este es el más evidente ejemplo de demostración de la penosa gestión que está haciendo Pedro Sánchez de este asunto, especialmente cuando un elevado porcentaje de la sociedad se ha puesto enfrente suyo. Y esto sólo es el comienzo, ya que faltan movilizaciones en la calle, recogida de firmas y otras actuación para frenar este atropello.

Para cualquier perdón, ante cualquier indulto se necesita como requisito previo el firme compromiso del reo del arrepentimiento. Pero aquí no sólo no hay el más mínimo arrepentimiento, sino que ya han dicho qué lo volverán a hacer. Con esos mimbres, bajo esa estrategia independentista, ¿como se se atreve el Gobierno a volar por los aires el Estado de Derecho y la separación dé Poderes? Sólo por un puñado de votos que lo cosan a perpetuidad al sillón fe La Moncloa? Es manifiestamente indecente. Me lo decía mi madre de niño pero sus palabras siguen de vigente actualidad…

Impactos: 9

Don Luis María

Hablar de don Luis María Anson es hablar de periodismo en estado puro. Es hablar de toda una época del mejor periodismo español del siglo XX y también del XXI.

Explicar en pocas líneas su trayectoria profesional, cultural y humanista es una labor muy complicada. Yo casi la definiría como imposible.

Fotografía: @eldiarioes

Luis María Anson es un referente del periodismo español. Del mejor periodismo de la Transición. Pero también de la democracia. Podríamos calificarlo sin lugar a ningún equívoco cómo “el padre” de los grandes, y buenos, periodistas que hoy pueblan el sector de la prensa española. Entre sus discípulos nos tropezamos con nombres como el de Paco Marhuenda, actual director del diario La Razón.

Pero si buceamos un poco en su trayectoria, nos daremos cuenta que don Luis María –como se le conoce en los ambientes periodísticos-, lo ha sido todo en el mundo del periodismo y de la cultura.

Miembro del Consejo Privado del Conde de Barcelona, en septiembre de 1971 fue nombrado subdirector de ABC para las páginas de huecograbado: en 1976 entra en el Consejo de Dirección de La Vanguardia. Ese mismo año es nombrado Presidente de la Agencia EFE. En 1983 le nombran director de ABC. A comienzos de 1998 ingresó como académico en la Real Academia Española. Ese año funda de la mano del Grupo Z el diario La Razón, en el cual ocupa la Presidencia del Consejo de Administración. En la calle desde noviembre de 1998 estábamos ante un periódico que defendía la monarquía y la unidad de España, con una orientación muy conservadora especialmente dirigida al ámbito de la cultura. En este periódico escribió una columna, “Canela fina” hasta el año 2005 que puso punto y final. Pasó a dirigir el suplemento El Cultural que se distribuye con el periódico El Mundo, en el que continúa escribiendo su columna. A finales de 2007 funda y preside, en colaboración con la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, el periódico digital El Imparcial.es, que nació en Internet el 21 de enero de 2008. En 1991 fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Con esta trayectoria (resumida) podemos imaginarnos que no se esconde de decir lo qué piensa cuándo le preguntan. Siempre desde la objetividad y la sensatez que ofrece la edad y, sobre todo, desde la atalaya de la experiencia y la posición de haber sido –o de ser- todo en el mundo del periodismo y de la cultura.

El pasado sábado, a sus 86 años y tras pelear y ganar a la Covid, pasó por el programa La Sexta Noche. De nuevo, volvió a dar toda una lección de sensatez, de periodismo –del bueno-, de honradez, y, sobre todo, de decencia. Un elemento que escasea últimamente en nuestra sociedad.

Nos dejó alguna ‘perla’ que otra que sorprendió pero que en su boca y analizada, como él suele analizar las situaciones socio políticas españolas, tiene su aquel.

Fotografía: @elcomercio

De esta entrevista, sorprendía las palabras que dedicó al ex vicepresidente y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. Se refería a él así: «tiene un pensamiento justo contrario al mío, pero que es perfectamente respetable. Un pensamiento que ha tratado de llevarlo con todos los medios adelante». Y lo ha calificado como «ejemplo de primer orden a la hora de dimitir».

Así, de entrada, estas palabras, pueden sorprender, pero leyendo entre líneas hay que considerar que sus palabras son un mensajes hacía aquellos lideres (o lideresas) que obteniendo los peores resultados de la historia de su partido, en vez de hacer un ejercicio de humildad y de responsabilidad, se ponen de espaldas y miran hacía otro lado. Toda una lección de comunicación  política y de decencia.

Otra opinión que sorprendería a muchos (desde luego, a mi no), fue la defensa cerrada hacía la figura del Rey Honorífico, don Juan Carlos I. Fue implacable en su planteamiento. Afirmó que era una injusticia el trato que se le había dispensado porque no está imputado por ninguno de los supuestos errores de los que se le acusa. Considera que en el fondo es un ataque hacía la Monarquía Parlamentaria que representa su hijo don Felipe VI y, sobre todo, porque esto tira por tierra todos los éxitos de las casi décadas de reinado de don Juan Carlos I. También defendió su regreso a España, a “su casa”, al Palacio de La Zarzuela cuanto antes porque considera que no debe estar un día más fuera de España.

Fotografía: @larazon_es

Dicho así podría sonar raro, pero en boca de don Luis Maria, tal y como lo explicó en directo el pasado sábado fue toda una lección de la Historia más reciente de la Monarquía española.

Ojalá esta nueva etapa que comienza en su periódico La Razón, sea una etapa larga, fructífera y buena. Muchos estamos deseando leerlo. Don Luis María no deja indiferente, estés o no de acuerdo con él y con sus análisis políticos y sociales. Su trayectoria y su forma de entender España, el periodismo y la cultura son sus mejores cartas de presentación. Su trayectoria vital, el mejor aval. Siempre.

Impactos: 7

Por un barranco

Detrás de un líder político, de un cargo institucional, o del presidente de una entidad, siempre tiene que haber una persona de su absoluta confianza que coordine, aglutine, supervise, agende, y, en su caso, destense las situaciones cuando se avecinen tormentas. Pero esa persona debe saber manejar bien entre bambalinas, sin dejar huella, hacer bien su trabajo sin dejar rastro. Siempre, a ser posible, en la más absoluta discreción

Fotografía: @marca

Lo que habitual y profesionalmente se denomina «director de gabinete» debe ser por encima de todo una figura fiel, leal, pero sobre todo, profesional y sincera. A veces, demasiadas, a los lideres políticos, a los cargos institucionales  o a los presidentes de las grandes entidades públicas y privadas no les gusta (o no ven con buenos ojos) que alguien les diga que han cometido un error, que han fracasado, o que su idea, que originariamente creía extraordinariamente maravillosa, ha resultado un fiasco y encima ha costado dinero al erario público.

Y esa función solo es capaz de hacerla esa persona que está a su lado, que le conoce bien, que conoce la institución como la palma de la mano, que conoce la agenda y los contactos como si fueran suyos, y sabe cuál es el momento adecuado porque sabe cuándo es momento conveniente en el que “el jefe” (o la jefa) están más receptivos para asumir un error.

La labor del director de gabinete es una función imprescindible y requiere de mucha cirugía de precisión y sobre todo, de discreción y como dijo en una ocasión Sabino Fernández Campo, “irse con tus silencios”.

Desde la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, esta figura en la persona de Iván Redondo ha resultado cuando menos esperpéntica y ridícula. Cuando uno no sabe desarrollar un trabajo de tan alta responsabilidad, si se tiene un mínimo de ética y de decencia, lo normal es o no aceptar el puesto, o si se acepta presentar la dimisión de inmediato. De tus errores, depende el futuro de tu jefe y, lo peor, la imagen y la reputación social y corporativa de la institución a la que prestas servicio.

Pero esto no vale para el vasco. Su gestión ha sido vergonzosa porque la gestión del director de gabinete apenas debe ser pública. Ivan Redondo se ha ocupado de hacerla pública para demostrar su valía, demostrando así, su inutilidad y su torpeza a nivel de comunicación política.

Y el colmo de este carrusel de estupideces sucedió ayer en el Congreso de los Diputados cuando llegó a afirmar en sede parlamentaria que estaría dispuesto “a tirarse por un barranco” por el Presidente Pedro Sánchez. Sin duda, es el mayor gesto de petulancia y chulería de quien siempre debería estar en la sombra, en un segundo plano, de forma inadvertida. Pero no necesita los titulares y los flashes para sobrevivir. Qué tropa.

Fotografía: @marca

En la otra cara de la moneda, tenemos otras personas como el actual director de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel Rodríguez (con su reconocido aval por su trayectoria política) prefiere pasar inadvertido, en la sombra.

Queda claro en qué lugar quedan la humildad, la decencia, la discreción, y en qué lugar el ego, la prepotencia, y las ganas de protagonismo. Es evidente que el éxito de un líder político, de un cargo institucional, o del presidente de una entidad dependen de la gestión de la institución que representan, pero también de cómo gestione entre bambalinas su mano derecha. Y es evidente que algunos tienen más interés en potenciar los egos personales y su protagonismo,  que el interés general. A pesar de que nos intentes convencer de lo contario. Pero se les ve venir de lejos.

Impactos: 6

Indigno e indecente sin paliativos

Nos contaba ayer el Ministro de Justicia que los indultos de los condenados por ‘el proces’ había que verlos con naturalidad. Y se quedó tan tranquilo. Lo dice el máximo responsable de jueces y fiscales en España. Esta frase avergüenza y abochorna a partes iguales.

Fotografía:: @heraldoes

Y ayer también, el Presidente del Gobierno, el todopoderoso Pedro Sánchez aún dio un paso más en el más que vergonzoso peaje a los independentistas catalanes a cambio de un puñado de votos. Pero, ¿qué es eso de construir la concordia con quienes reventaron por los aires la Constitución y el Estado de Derecho, y están dispuestos a repetirlo? ¿Qué tontería es esta? ¿Simplemente refrendar las palabras del Ministro de Justicia? Es vergonzoso y humillante a partes iguales.

El Gobierno de Sánchez ya está en el pódium. En el pódium de la desfachatez, de la desvergüenza, del descaro. Sin duda, es el peor Gobierno que ha tenido España desde los albores de la democracia, allá por el 1975 del siglo pasado. El Gobierno más sectario, más radical, más torpe, más zafío que jamás podíamos imaginar.

¿Desde cuándo un Gobierno valida a quienes dan un golpe de Estado? ¿Desde cuándo un Gobierno es capaz de llegar a indultar a cambio de unos votos para mantener la poltrona? No hay calificativo posible para esta hazaña en el Diccionario de la Real Academia Española máxime cuando el recién nombrado Presidente de la Generalitat de Cataluña habla de “aliviar el dolor de los presos políticos”. Indigno e indecente sin paliativos. Todos.

Impactos: 6

Tecnología y pandemia

En mi reciente, y fugaz, viaje a Barcelona me entero que la Generalitat ha habilitado una app para que el personal pueda autoapuntarse para vacunarse. Me parece una medida muy acertada. Siempre es interesante aplicar la tecnología en favor del ciudadano, especialmente cuando vienen mal dada como ahora. Y, de nuevo, se evidencia que la tecnología es últil si sabemos aplicar con sensatez.

Hoy leo a través de Europa Press que diferentes comunidades autónomas (Andalucía, Aragón Baleares, Canarias, Comunidad de Madrid, Murcia… yo añado Cataluña) han tirado de tecnología e innovación para ponerla al servicio de sus ciudadanos. Pero vuelvo a ver, de nuevo, cómo Asturias no está en esa lista. Vuelvo a percibir cómo a Gobierno del Principado de Asturias sigue dejando atrás a sus vecinos, no utilizando algo tan elemental y tan fácil de aplicar cómo es la tecnología. Eso sí, mientras tanto seguimos telepredicando a través de YouTube para no decir nada. Bueno sí, tonterías sin fundamento.

La tecnología es la base esencial e imprescindible de una buena parte de nuestro día a día, sin el cual todo sería más complicado e incluso inaccesible. Por eso, no entiendo cómo en una comunidad como la asturiana, con un tejido industrial altamente tecnológico e innovador, no se ha habiltado ninguna herramienta digital para que los asturianos puedan auto apuntarse a la vacunación.

Hay que ser prácticos, hay que ser operativos, hay que ser sensatos, y no hacer uso de las tecnologías es hacer retroceder a la sociedad.  La obligación de la Administración es facilitar el día a día a los ciudadanos, y ponerles a su alcance todas las herramientas necesarias para que pueda gestionarlo de forma eficaz, rápida y cómoda. Todo lo contrario es poner barreras al campo, es perjudicar, obstaculizar. No es sensato, especialmente ahora, en pandemia.

La tecnología nos facilita la vida. Y la Administración tiene la obligación es ayudarnos que nos resulte todavía más fácil. Obstaculizar desde los despachos esta labor sólo tiene un nombre en el Diccionario de la Real Academia Española. Se abre por la página de la palabra «miopía». Y también «torpeza».

Impactos: 3

El alcalde de Chipiona

He dicho muchas veces a través de este portal, y en otros muchos foros, que la principal función de cualquier cargo institucional pasa por la ejemplaridad. Un concejal, un diputado, un senador, un alcalde, un presidente de una diputación, un ministro, un presidente autonómico deben ser ejemplares en todas y cada una de sus actuaciones públicas y privadas.

Fotografía: @SevillaPress

Y deben serlo porque se ostenta el cargo siempre, no sólo de puertas adentro del partido o del despacho institucional. Por eso cuando se ostenta un cargo público hay que tener especial cuidado no sólo en cumplir la norma al máximo, sino que nuestro entorno también la cumpla. Es nuestra obligación como representantes públicos, seamos del partido que seamos. Esta norma nos afecta a todos, aunque algunos no lo vean.

Este fin de semana, esta norma tampoco la vio Luis María Aparcero, que se ha divertido de lo lindo. Aparcero es el Alcalde de Chipiona, que este fin de semana lo han pillado con el carrito del helado, y a continuación justifica lo injustificable, y él mismo se ‘automulta’. Todos los ingredientes para que Berlanga haga una película.

El edil chipionero ha bailado, ha reído, ha disfrutado, y ha abrazado hasta reventar sin mascarillas y sin distancias de seguridad. Todo en un chiringuito de una playa gaditana, dando a entender que la pandemia ya era historia. Craso error. Es evidente que cuando te pillan, y el video se hace viral en redes social, ¿a ver como justificas ante tu corporación, ante tus vecinos y ante tu partido semejante pillada, especialmente cuando el video circula por redes sociales a la velocidad de la luz?

Lógicamente, el baile no está permitido porque los locales de ocio nocturno todavía no tienen autorización `para abrir pero “como yo lo valgo”, en Chipiona, si se puede hacer de todo.

La fatiga pandémica es una realidad, y la relajación en las medidas ha provocado un efecto rebote en la población. Pero nuestros representantes institucionales, como digo, sion los primeros que tienen que dar ejemplo.